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Obligaciones en materia de registro de jornada de los trabajadores
Estíbaliz Cordón Jiménez-18/04/2017-10:36

I.- Nota introductoria

Poco más de un año y tres meses ha tardado el Pleno de la Sala IV del Tribunal Supremo en dictar Sentencia en una materia que, por su trascendencia en la gestión empresarial, ha generado una gran repercusión en numerosos medios de comunicación.

Se trata de la Sentencia número 246/2017, de 23 de marzo de 2017, dictada en el Recurso de Casación número 81/2016, y relativa al registro de la jornada diaria de los trabajadores.

En un pronunciamiento en el que no ha concurrido la unanimidad de criterio de la Sala, ocho de los trece Magistrados que la componen, han concluido que para la entidad financiera recurrente la "obligación empresarial de anotar (registrar) se extiende sólo a las horas extraordinarias realizadas", no así a la jornada ordinaria, pues "cuando el legislador quiere un registro de toda la jornada laboral y el control horario lo dice expresamente, pues, si quisiera que ese mandato fuese general no lo habría reiterado para supuestos especiales, sino que lo habría implantado con carácter general en el art. 34 del ET" (Fundamento de Derecho Segundo).

II.- Antecedentes. Sentencia de la Audiencia Nacional número 207/2015, de 4 de diciembre de 2015 (Proc. 301/2015)

Para entender tan rotunda conclusión, conviene remontarse brevemente a los antecedentes del caso, en los que la Audiencia Nacional, en procedimiento de conflicto colectivo, dictó la Sentencia número 207/2015, de 4 de diciembre.

En lo que al presente comentario interesa, en aquel pronunciamiento la Sala de lo Social de la Audiencia, con estimación de la demanda formulada por diferentes organizaciones sindicales, condenó a la entidad financiera demandada a establecer un sistema de registro de la jornada diaria efectiva realizada por la plantilla, que permitiera comprobar "el adecuado cumplimiento de los horarios pactados", y ello con independencia de la realización o no de horas extraordinarias.

Reconoce la Sala que no hay pronunciamiento jurisprudencial sobre la pretensión principal de la demanda, si bien lo hay doctrinal, y en base a una interpretación del artículo 35.5 apoyado sobre las previsiones de la Sentencia del Tribunal Supremo, de 11 de diciembre de 2003, razona que si la justificación del precepto "es procurar al trabajador un medio de prueba documental para acreditar la realización de horas extraordinarias, parece evidente que el registro de la jornada diaria es la herramienta, promovida por el legislador, para asegurar efectivamente el control de las horas extraordinarias" (Fundamento de Derecho Tercero).

III.- Y entre tanto..., ¿qué ha hecho la Inspección de Trabajo?

La repercusión del fallo de la Audiencia Nacional no tardó en hacerse sentir en los criterios de la Inspección de Trabajo que, aun no siendo firme la Sentencia, dictó la Instrucción 3/2016 sobre "intensificación del control en materia de tiempo de trabajo y de horas extraordinarias", acompañada de una campaña específica de revisión del cumplimiento empresarial en materia de registro de la totalidad de la jornada diaria de los trabajadores.

IV.- Criterio mayoritario del Pleno de la Sala IV del Tribunal Supremo

Por su parte, la representación de la empresa condenada no se aquietó con el pronunciamiento de la Audiencia Nacional, y formuló Recurso de Casación que ha concluido con su estimación en una Sentencia que, con una perfecta sistemática, hace un recorrido que abarca: (1) la interpretación de la norma en conflicto, es decir el artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores; (2) la jurisprudencia de la Sala sobre el citado artículo 35, apartado 5; (3) la normativa de la Unión Europea sobre la jornada laboral y la ordenación del tiempo de trabajo; y (4) una suerte de conclusiones que abordan la conveniencia de afrontar una reforma legislativa en la materia; advierten de la necesidad de llevar a cabo un tratamiento de los datos obtenidos mediante un registro; y finalizan con la interpretación del Real Decreto Ley 5/2000, de 4 de agosto, sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, cuya naturaleza sancionadora impide realizar una interpretación extensiva.

La conclusión de la Sala ad quem asienta un criterio interpretativo del artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores que no ofrece dudas pues, con base en un análisis hermenéutico de la norma, determina que "el deber de registrar la jornada laboral se contempla al tiempo de regular el legislador las horas extraordinarias, (título del estudiado artículo 35) y no la jornada laboral ordinaria, el tiempo de trabajo, lo que es relevante por cuanto el diferente encabezamiento de cada artículo indica que el legislador constriñe el deber empresarial que nos ocupa al registro diario de las horas extras, por cuanto de ser otra su interpretación habría incluido esa disposición en el artículo 34 que regula la jornada ordinaria..., lo que no ha hecho" (Fundamento de Derecho Segundo).

El Alto Tribunal, aludiendo también al espíritu de la norma invocado ya por la Audiencia Nacional, concluye que éste solo establece la obligación de registro en el caso concreto de la realización de horas extras, sin que quepa otra justificación en base a "que lo impone la realidad social del siglo en que vivimos".

Entre las conclusiones del Pleno del Tribunal Supremo, llama la atención la recomendación de la Sala sobre la conveniencia de una reforma legislativa que clarifique la materia, si bien insiste en que esa obligación de registro no existe por ahora y los "Tribunales no pueden suplir al legislador imponiendo a la empresa el establecimiento de un complicado sistema de control horario" (Fundamento de Derecho Quinto).

V.- Criterio no unánime

No obstante, la Sentencia cuenta con tres votos particulares, suscritos por cinco magistrados, que discrepan del parecer mayoritario de la Sala.

Cada uno con diferentes fundamentaciones que abarcan, entre otras consideraciones, la obsolescencia de la redacción del precepto y la necesidad de revisar su verdadero espíritu de controlar la jornada, la necesaria interpretación del precepto en concordancia con otros cuya suma constituye el presupuesto del registro de la jornada, así como la evolución de las diferentes versiones del artículo en las reformas operadas en el Estatuto de los Trabajadores.

VI.- Conclusión

Lo cierto es que la Sala IV del Tribunal Supremo, en Pleno, ha ofrecido un criterio que interpreta en sus términos el marco legal en el que debe actuar la empresa para cumplir con el control sobre las horas extraordinarias, sin otro alcance que éstas, siendo una opción potestativa de la empresa dimanante del poder de dirección y control reconocido en el artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores, establecer otros controles con alcance diferente al establecido en el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores interpretado por el Alto Tribunal.

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Estíbaliz Cordón Jiménez
Estíbaliz Cordón Jiménez
Estíbaliz Cordón Jiménez
  • Abogada especialista en Derecho Laboral y de la Seguridad Social

Licenciada por la Universidad Autónoma de Madrid, y colegiada en el Ilustre Colegio de Abogados de la capital, ha formado parte del cuerpo de Letrados del Servicio de Orientación Jurídico Social de Madrid.

Tras ocho años de ejercicio profesional en Despachos especializados en Derecho Laboral, donde desarrolló una amplia experiencia en la materia con activa intervención ante Juzgados y Tribunales, desde el año 2007 continúa su labor profesional en el ámbito de la empresa.