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Sentencia T.S.J. Cataluña 7349/2013 de 11 de noviembre


 RESUMEN:

Reclamación por despido: Despido improcedente. Situación de excedencia voluntaria: Con consentimiento de la empresa. Actuación de mala fe de la empresa al no contestar las reiteradas solicitudes de excedencia formuladas por el trabajador, por lo que no puede entenderse la voluntad del trabajador de abandono del puesto de trabajo.

CATALUNYA

SALA SOCIAL

NIG: 08019 - 44 - 4 - 2012 - 8050345

F.S.

ILMO. SR. JOSÉ QUETCUTI MIGUEL

ILMA. SRA. JUANA VERA MARTINEZ

ILMO. SR. ENRIQUE JIMÉNEZ ASENJO GÓMEZ

En Barcelona a 11 de noviembre de 2013

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, compuesta por los/as Ilmos/as. Sres/as. citados al margen,

EN NOMBRE DEL REY

ha dictado la siguiente

SENTENCIA núm. 7349/2013

En el recurso de suplicación interpuesto por Decathlon España, S.A.U. frente a la Sentencia del Juzgado Social 24 Barcelona de fecha 3 de mayo de 2013 dictada en el procedimiento Demandas n.º 1061/2012 y siendo recurrido/a Rubén. Ha actuado como Ponente la Ilma. Sra. JUANA VERA MARTINEZ.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.—Con fecha 29-10-12 tuvo entrada en el citado Juzgado de lo Social demanda sobre Despido en general, en la que el actor alegando los hechos y fundamentos de derecho que estimó procedentes, terminaba suplicando se dictara sentencia en los términos de la misma. Admitida la demanda a trámite y celebrado el juicio se dictó sentencia con fecha 3 de mayo de 2013 que contenía el siguiente Fallo:

Estimando la demanda interpuesta por D. Rubén frente a la empresa Decathlon España S.A.U., declaro la improcedencia del despido del trabajador acordado por la empresa, a quien condeno a que en el plazo de cinco días desde la recepción de esta resolución, opte entre la inmediata readmisión de trabajador en las mismas condiciones que regían con anterioridad al despido, o por la extinción de la relación laboral con abono de una indemnización de 2.974,40 euros, así como en ambos casos con abono de los salarios devengados desde la fecha del despido, a razón de un salario diario de 20,80 euros; con advertencia de que en caso de no ejercitar opción alguna en el referido plazo, se considerará que se opta por la readmisión.

Segundo.—En dicha sentencia, como hechos probados, se declaran los siguientes:

Primero.—El actor, D. Rubén, con DNI n.º NUM000, venía prestando servicios para la empresa Decathlon España S.A.U. desde el 25-5-09, con una jornada de 20 horas semanales, con la categoría profesional de Grupo 4 Vendedor Deportivo y con un salario mensual bruto con inclusión de prorrata de pagas extraordinarias de 624,00 euros.

Segundo.—Desde el 2-6-12 al 30-7-12 estuvo en situación de incapacidad temporal derivada de accidente de trabajo (doc. 4 de la parte actora y docs. 2.1 y 3.1 de la demandada).

Tercero.—El día 24-7-12 solicitó a la empresa un período de excedencia de seis meses, desde el 30-7-12 al 31-1-13. A dicha solicitud respondió la empresa mediante escrito de 26-7-12, por el que le comunicó que "En su escrito de solicitud, ha indicado como fecha de inicio de la excedencia voluntaria, el próximo día 31 de julio de 2012 y como fecha final el 31 de Enero de 2013. No obstante, a fecha de la presente comunicación, se encuentra Vd. en situación de baja por incapacidad temporal, por lo que para poder evaluar y en su caso conceder la excedencia voluntaria, es requisito necesario que se encuentre Vd. en situación de alta médica" (docs. 5 y 6 de la parte actora y docs. 1 y 2 de la demandada).

Cuarto.—Una vez obtuvo el alta médica, por burofax de 30-7-12 el actor reiteró a la empresa su solicitud de excedencia con efectos de 30-7-12, haciéndole saber que "la regulación legal y/o convencional no prevé en ningún momento el requisito de estar en situación de alta médica para poder causar el derecho a la Excedencia Voluntaria. Con independencia de lo anterior, y como quiera que el único inconveniente a reconocerme el derecho solicitado en mi escrito de fecha 24.07.2012 es causar R.T. por A.T./E.P., mediante el presente escrito reitero mi solicitud en los mismos términos una vez he causado el alta médica". A dicha solicitud contestó la empresa por carta de 1-8-12, comunicándole que "Lamentamos la interpretación que Vd. ha hecho sobre lo sucedido, ya que la empresa aún no ha evaluado su petición ni se ha pronunciado sobre su excedencia voluntaria, sin que este hecho, suponga como Vd. ha entendido, que se le conceda la excedencia voluntaria automáticamente por el mero hecho de que su situación A.T./E.P. haya finalizado. En los próximos días analizaremos detenidamente su solicitud de excedencia, y procederemos a comunicarle lo oportuno respecto a la misma. No obstante, y hasta ese momento debe continuar realizando su trabajo, según la planificación horaria que tiene firmada; por lo tanto después del disfrute de sus vacaciones pactadas, el 17 de Agosto de 2012, tendrá que presentarse en su puesto de trabajo para desempeñar sus funciones como vendedor de montaña en el siguiente horario, de 11:00 a 15:00. Por otra parte le informamos que, según su planning horario, tenía que presentarse en su puesto de trabajo el día 31 de Julio de 2012, para desarrollar su trabajo de 11:00 a 15:00 horas, sin embargo Vd. no se presentó en su centro de trabajo, sin que conste a día de hoy, documento alguno que permita justificar su ausencia. Por el motivo anteriormente expuesto, aprovechamos la presente para solicitarle la oportuna documentación que permita justificar dicha ausencia a su puesto de trabajo" (docs. 7 y 8 de la parte actora y docs. 3 y 4 de la demandada).

Quinto.—En fecha 3-8-12 el actor reiteró a la empresa su voluntad de pasar a la situación de excedencia voluntaria, esta vez por el período de 17-8-12 a 31-1-13. La empresa contestó a dicha solicitud en fecha 8-8-12, comunicándole que dado que el día 24-7- 12 había solicitado una excedencia con otras fechas, le rogaban que clarificara qué solicitud mantenía, haciéndole saber que por el momento debía continuar haciendo su trabajo según su planificación horaria y que, al no haberse presentado a su puesto de trabajo el día 30-7-12, le solicitaban que aportara la documentación justificativa de su ausencia (docs. 9 y 10 de la parte actora y docs. 5 y 6 de la demandada).

Sexto.—En las fechas sucesivas de ese mismo mes de agosto la empresa le remitió diversas comunicaciones haciéndole saber que procederían a resolver su solicitud en los próximos días, pero que mientras debía seguir prestando servicios; que al no haber comparecido a su puesto de trabajo, le requería para que aportara las correspondientes justificaciones; que si no se reincorporaba a su puesto la empresa adoptaría las medidas legales oportunas; y que le requería para que se reincorporara a su puesto en el plazo de 48 horas, y que en caso de no hacerlo la empresa entendería que desistía unilateralmente de su contrato de trabajo y procedería a causar su baja voluntaria en la Seguridad Social (docs. 11 a 15 de la parte actora y docs. 7 a 9 de la demandada).

Séptimo.—Por burofax de 5-9-12 el actor contestó diciendo que "En respuesta a su burofax recibido el 4 de septiembre de 2012 decirles que mi ausencia al puesto de trabajo se debe a la concesión de la excedencia voluntaria iniciada el 17 de Agosto de 2012. No pretendo en ningún momento causar baja voluntaria" (doc. 16 de la parte actora).

Octavo.—Por carta de 14-9-12 la empresa le respondió que "Una vez más nos ponemos en contacto con Usted para destacarle que la empresa no se ha pronunciado sobre la concesión de la excedencia, máxime vistas sus reiteradas ausencias injustificadas. Visto su falta de justificación y su no reincorporación al trabajo entendiendo que es Vd. quien libre y voluntariamente ha decidido "ausentarse de su puesto de trabajo" procedemos a darle de baja en la empresa con fecha de efectos del día 17 de Agosto fecha a partir de la cual Usted ha abandonado su puesto de trabajo entendiéndose por tanto que causa baja voluntaria" (doc. 17 de la parte actora y doc. 9.4 de la demandada).

Noveno.—Según el planning de trabajo del actor, éste tenía que prestar servicios el día 31-7-12; seguidamente, tenía vacaciones del 1 al 17 de agosto (docs. 4.1, 4.2 y 8.1 de la demandada).

Décimo.—El actor en fecha 20-8-12 había suscrito un contrato con la empresa Randstad Empleo E.T.T. S.A. para prestar servicios desde el 20-8-12 al 26-8-12. Dicho contrato fue prorrogado hasta el 2-9-12. El 3-9-12 suscribió un nuevo contrato con la misma empresa, para prestar servicios desde el 3-9-12 al 9-9-12, que fue prorrogado hasta el 16-9-12. El 17-9-12 suscribió un nuevo contrato con la misma empresa para prestar servicios desde el 17-9-12 al 23-9-12, que fue prorrogado hasta el 30-9-12. El día 1-10-12 suscribió un nuevo contrato con la misma empresa para prestar servicios desde el 1-10-12 al 7-10-12 (docs. 18 a 25 de la parte actora).

Undécimo.—En fechas anteriores el actor había interpuesto diversas demandas frente a la empresa: en diciembre de 2011 había interpuesto una demanda en reclamación por sanción, que finalizó con un acuerdo ante el Juzgado de lo Social n.º 10 de Barcelona; en febrero de 2012 interpuso otra demanda por sanción, de la que desistió posteriormente; y en noviembre de 2011 interpuso una denuncia ante la Inspección de Trabajo por hostigamiento laboral y acoso moral, a consecuencia de la cual dicha Inspección, después de visitar la empresa, le requirió para que procediera a cumplimentar diversos requerimientos en materia de prevención de riesgos laborales (docs. 26 a 31 de la parte actora).

Duodécimo.—El actor no ostentaba ni había ostentado en el último año la condición de representante de los trabajadores.

Decimotercero.—En fecha 22-1-13 se celebró el acto de conciliación previa, con el resultado de sin avenencia.

Tercero.—Contra dicha sentencia anunció recurso de suplicación la parte demandada, que formalizó dentro de plazo, y que la parte contraria, a la que se dió traslado lo impugnó, elevando los autos a este Tribunal dando lugar al presente rollo.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.—La Sentencia del Juzgado de lo Social estimó la demanda de despido formulada por el trabajador accionante, declarando la improcedencia del despido con las consecuencias legales, rechazando el argumento defendido por la empresa conforme al cual el cese respondía a una baja voluntaria del trabajador.

Frente a dicho pronunciamiento se alza en suplicación la empresa demandada, cuyo recurso se impugna por la parte actora, al amparo de los apartados b) y c) del artículo 193 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

Segundo.—A través del primer motivo, de revisión fáctica, la parte recurrente postula la modificación del hecho probado quinto en los siguientes extremos:

A fin de hacer constar que la empresa requirió al trabajador para que justificara la ausencia del día 31-07-2012 y no del día 30 de julio, como erróneamente se hace constar en el hecho probado.

Asimismo, interesa que se haga constar que las comunicaciones entre el trabajador y la empresa se hicieron mediante burofax.

A fin de adicionar que el actor, dentro de la comunicación de fecha 3-08-2012, no presentó justificación alguna al respecto de su ausencia.

Lo deduce de los documentos 5 y 6 de la demandada.

En cuanto a la primera modificación, se admite por responder a un error manifiesto, lo que es admitido por la parte impugnante, y por desprenderse de los documentos indicados por la parte recurrente y del propio hecho probado cuarto.

La segunda de las modificaciones propuestas, por el contrario, no se admite por carecer de relevancia modificativa del fallo de la sentencia. Igual suerte adversa que la anterior debe correr la tercera de las modificaciones postuladas, por cuanto carece de relevancia y, en cualquier caso, al no consignarse en el relato fáctico justificación alguna, debe entenderse que ésta no existió.

Tercero.—Al amparo del apartado c) del artículo 193 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, la parte recurrente alega la infracción del " artículo 49.1 del Estatuto de los Trabajadores , del artículo 46.2 del mismo texto legal y de la jurisprudencia".

Sostiene la parte recurrente, en síntesis, que existe abandono del puesto de trabajo por parte del trabajador ya que se acogió a la excedencia voluntaria sin el consentimiento de la empresa, pues tras su solicitud no volvió a personarse en la empresa ni justificó sus ausencias, sin que su manifestación a que no quería causar baja voluntaria obedeciera a la realidad, sino a su mera conveniencia.

Ciertamente, el artículo 46.2 del Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho del trabajador a disfrutar de una excedencia voluntaria cuando reúna los requisitos legal y convencionalmente establecidos, así lo ha venido entendiendo el Tribunal Supremo desde antiguo al declarar que " cuando el artículo 46.2 del Estatuto preceptúa que «el trabajador... tiene derecho a que se le reconozca una posibilidad de situarse en excedencia voluntaria», lo que está significando es la necesidad de tal «reconocimiento», y que el mismo compete al empleador. Si éste incumple el deber de conceder tal excedencia -impuesta por el apartado 1 del citado artículo 46-, expresa o tácitamente, el trabajador puede ejercitar las acciones judiciales e reconocimiento de su derecho, pero que no es factible es que acuda a la vía de hecho de autotutela del propio derecho, y adopte unilateralmente la decisión de autoconcederse dicha situación de excedencia voluntaria " (5 julio 1990, RJ 1990\6058).

La sentencia recurrida, sin desconocer esta jurisprudencia, pues cita una sentencia del TSJ de la Comunidad Valenciana en dicho sentido, entiende que, en el supuesto que nos ocupa, la empresa actuó de mala fe al no contestar las reiteradas solicitudes de excedencia formuladas por el trabajador, por lo que no puede entenderse la voluntad del trabajador de abandono del puesto de trabajo y, en definitiva, premiarse la actitud empresarial.

Efectivamente, la buena fe es un principio que debe estar presente en el cumplimiento de las obligaciones contractuales y, en particular, en las que se derivan del contrato de trabajo ex artículos 5 a) y 20.2 del Estatuto de los Trabajadores, lo que implica, para cada una de las partes contratantes, la exigencia de que tengan un comportamiento recíproco leal y recto, que no cause daño innecesariamente a la posición e interés contractuales de la otra parte.

En el supuesto que nos ocupa, en fecha 24-07-2012, el trabajador actor, que estaba de baja por incapacidad temporal, solicitó a la empresa demandada un periodo de excedencia de seis meses que comenzaría a computar el 30-07-2012. Ante la comunicación de la empresa en el sentido de que era requisito necesario el encontrarse en alta, reiteró la solicitud el 30-07- 2012, tras obtener el alta médica, obteniendo respuesta por la empresa en el sentido de que contestarían una vez el trabajador finalizara sus vacaciones, el 17 de agosto de 2012, y se reincorporara a su puesto de trabajo. El trabajador reiteró su solicitud de pasar a situación de excedencia voluntaria el 3 de agosto de 2012, esta vez por el periodo de 17-08-2012 a 31-01-2013, a lo que la empresa contestó en el sentido de que aclarara qué fechas quería, dado que la petición era distinta a la anterior. Durante el mes de agosto la empresa no resolvió sobre la petición de excedencia voluntaria para estimarla o denegarla, pero remitió sucesivas comunicaciones al trabajador en las que le decía que resolvería en los próximos días sobre ese asunto y requiriéndole para que justificara su incomparecencia, así como para que se reincorporara al trabajo bajo apercibimiento de tenerlo por desistido. El trabajador, en fecha 5-9-2012, comunicó a la empresa que sus ausencias respondían a la excedencia voluntaria que inició el 17 de agosto de 2012 y que no era su voluntad causar baja voluntaria.

Atendidos los hechos expuestos, coincidimos con la sentencia recurrida en que no puede entenderse que la voluntad del trabajador fuera la de cesar voluntariamente, como entendió la empresa demandada a través de su comunicación de 14-09-2012, pues como ha declarado esta Sala en reiteradas ocasiones (entre otras, la sentencia de 13 de Febrero del 2012 (Recurso: 8071/2011) con cita de las núm. 853/2006 de 31 enero y núm. 856/2007 de 31 enero) " La dimisión del trabajador, como todo acto negocial, en este caso con finalidad de extinguir otro negocio más amplio, y de carácter sucesivo o prolongado, que es el propio contrato de trabajo, requiere una voluntad incontestable en tal sentido; la cual puede manifestarse al exterior, para que la conozca el empresario, de manera expresa: signos escritos o verbales que directamente explicitan la intención del interesado; o de manera tácita: comportamiento de otra clase, del cual cabe deducir clara y terminantemente que el empleado quiere terminar su vinculación laboral".

Del relato fáctico de la sentencia recurrida se desprende, sin ningún género de duda, que la voluntad del trabajador no era la de cesar en la empresa por dimisión, ex artículo 49.1 d) del Estatuto de los Trabajadores, sino la de iniciar una excedencia voluntaria, tal y como se desprende de las reiteradas solicitudes de reconocimiento de excedencia voluntaria formuladas frente a la empresa. Y si bien es cierto que el ejercicio de dicho derecho exige el reconocimiento por parte del empresario, de modo que el trabajador no puede auto concederse el mismo, no puede obviarse que la empresa pospuso de forma injustificada e indeterminada la resolución sobre dicha petición y que, en cualquier caso, el trabajador reunía los requisitos para su concesión, pues llevaba más de un año prestando servicios en la empresa demandada y no consta que hubiera disfrutado de un derecho similar en los cuatro años anteriores. Por tanto, la empresa actuó de forma contraria a las exigencias de la buena fe al no responder a la solicitud del trabajador ya para reconocerle el derecho, ya para denegárselo y darle al trabajador la posibilidad de reclamar ante la jurisdicción.

En definitiva, la actitud de la empresa era contraria a la buena fe, pues con su insistente negativa a resolver la petición del trabajador, burlando el derecho de excedencia del mismo, lo colocaba en una difícil situación impidiéndole planificar su tiempo y, en todo caso, reaccionar acudiendo a los tribunales, lo que conllevó a sus ausencias al trabajo. Como bien entiende la sentencia recurrida, este comportamiento ilícito no puede merecer la protección invocada, razón por la que no puede entenderse que la inasistencia del trabajador respondiera a un cese voluntario del mismo, debiendo confirmarse que el cese del trabajador obedeció a un despido carente de justificación y, por tanto, improcedente.

Los argumentos expuestos comportan el rechazo del motivo formulado por la parte recurrente.

Cuarto.—En materia de costas, la estimación del recurso determina que le sean impuestas al recurrente las causadas al impugnante que, prudencialmente, se fijan en 400 euros, así como la pérdida del depósito y consignación que hubiera podido constituir para recurrir.

VISTOS los preceptos legales citados, sus concordantes y demás normas de general y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Que desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por DECATHLON ESPAÑA S.A.U. contra la Sentencia de 3 de mayo de 2013, dictada por el Juzgado de lo Social núm. 24 de los de Barcelona, en autos núm. 1061/2012, instados por Don Rubén frente a DECATHLON ESPAÑA S.A.U., en reclamación por despido, y en su consecuencia confirmamos en todas sus partes dicha resolución.

Con imposición de costas al recurrente que se fijan en 400 euros, así como la pérdida del depósito y consignación que hubiera podido constituir para recurrir.

Notifíquese esta resolución a las partes y a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, y expídase testimonio que quedará unido al rollo de su razón, incorporándose el original al correspondiente libro de sentencias.

La presente resolución no es firme y contra la misma puede interponerse Recurso de Casación para la Unificación de Doctrina, para ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, el cual deberá prepararse mediante escrito con la firma de Abogado y dirigido a ésta Sala en donde habrá de presentarse dentro de los diez días siguientes a la notificación, con los requisitos establecidos en el Art. 221 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

Así mismo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 229 del Texto Procesal Laboral, todo el que sin tener la condición de trabajador o causahabiente suyo o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social o no goce del beneficio de justicia gratuita o no se encuentre excluido por el art. 229.4 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, consignará como depósito, al preparar el Recurso de Casación para la Unificación de Doctrina, la cantidad de 600 euros en la cuenta de consignaciones que tiene abierta esta Sala, en El Banco Español de Crédito -BANESTO-, Oficina núm. 2015, sita en Ronda de Sant Pere, n.º 47, N.º 0937 0000 66, añadiendo a continuación los números indicativos del recurso en este Tribunal.

La consignación del importe de la condena, cuando así proceda, se realizará de conformidad con lo dispuesto en el art. 230 la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social y se efectuará en la cuenta que esta Sala tiene abierta en BANESTO (oficina indicada en el párrafo anterior), N.º 0937 0000 80, añadiendo a continuación los números indicativos del Recurso en este Tribunal, y debiendo acreditar el haberlo efectuado, al tiempo de preparar el recurso en esta Secretaría.

Así por nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.- La anterior sentencia ha sido leida y publicada en el día de su fecha por la Ilma. Sra. Magistrada Ponente, de lo que doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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