Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia A.P. Las Palmas 496/2013 de 23 de diciembre


 RESUMEN:

Accidente de tráfico: Reclamación de cantidad en concepto de lesiones. Valoración de la prueba: No se aprecia error alguno al no haberse acreditado el nexo causal ante la ausencia de actividad probatoria.

Ilmo. Sr.-

MAGISTRADO: Don Víctor Caba Villarejo

En la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, a 23 de Diciembre de 2013;

VISTAS por la Sección 5.ª de esta Audiencia Provincial las actuaciones de que dimana el presente rollo en virtud del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia n.º 9 de Las Palmas de GC en los autos referenciados seguidos a instancia de doña Milagrosa, parte apelante, representada en esta alzada por la Procuradora doña Carmen Viera Cabrera y asistida por la Letrada doña Leocrecia González Domínguez contra Guaguas Municipales, SA y Mapfre Familiar, SA, parte apelada, representados en esta alzada por la Procuradora doña Elisa Colina Naranjo y asistidos por el Letrado don Conrado González Martínez, siendo ponente del Magistrado don Víctor Caba Villarejo, quien expresa el parecer de la Sala.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.—Por el Juzgado de Primera Instancia No. 9 de Las Palmas de GC se dictó sentencia en los referidos autos cuya parte dispositiva literalmente establece: "Desestima totalmente la demanda interpuesta por doña Carmen Viera Cabrera en nombre y representación de Milagrosa absolviendo de los pedimentos que se venían haciendo a Guaguas Municipales y la entidad aseguradora Mapfre Familiar. Condeno al pago de las costas procesales a los demandantes."

Segundo.—La referida sentencia de fecha 3 de julio de 2012 se recurrió en apelación por la parte demandante interponiéndose tras su anuncio el correspondiente recurso de apelación con base a los hechos y fundamentos que son de ver en el mismo. Tramitado el recurso en la forma dispuesta en el art. 461 de la Ley de Enjuiciamiento Civil la parte contraria presentó escrito de oposición al recurso alegando cuanto tuvo por conveniente y seguidamente se elevaron las actuaciones a esta Sala, donde se formó rollo de apelación.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.—Alega la dirección letrada de la actora y aquí recurrente doña Milagrosa que es indiscutido que fue pasajera de la Guagua el día de autos y consta un parte del chofer en el que relata un incidente o reclamación realizada por la recurrente.

Afirma que no se ha acreditado que la recurrente haya tenido otros accidentes similares por supuestos frenazos, padeciendo lesiones previas y una escoliosis, sin embargo el supuesto accidente a que hace referencia Mapfre es posterior al objeto de litigio de modo que un hecho posterior no puede ser considerado como precedente de un hecho anterior. Además no se describe la mecánica del accidente posterior que puede ser distinta y en todo caso no es razón suficiente para eximir a la demandada de la responsabilidad que es objeto de esta litis. Añade que la actora reconoció haber tenido un accidente posterior pero se produce como ocupante en un vehículo turismo. Su alusión al mismo se trata de un alegato tendencioso de la demandada, del que no se acompaña la denuncia del hecho, en la que se describan los vehículos implicados en este otro percance, los lesionados y la mecánica del accidente y demás circunstancias, y todo ello con la intención de llevar al juzgador la convicción de simulación del hecho.

De otro lado debe tenerse en cuenta que el parte de lesiones es del día en que ocurrió el accidente y el médico refiere que la causa de las mismas es la caída en la guagua. La declaración del conductor de la guagua en cambio es muy posterior tras la reclamación de la recurrente y en todo caso reconoció que al final del trayecto esta señora se quejó.

Considera que con las pruebas practicadas quedó acreditado que la recurrente era pasajera de la guagua y que ese día se cayó dentro de la misma, sufriendo las lesiones referidas en el parte médico y en el informe forense adscrito al Juzgado.

Afirma que concurre errónea valoración de la prueba por el iudex a quo quien no transcribe en su literalidad las manifestaciones de la perjudicada. Que la señora expresó que estaba sentada pero que al levantarse para tocar el timbre, cayó al suelo, por un frenazo de la guagua y al intentar levantarse volvió a caerse de nuevo, dado que estaba en movimiento y sin estabilidad.

Añade que debió practicarse la prueba testifical interesada por ella y sin embargo no se practicó por causa no imputable a la parte proponente sino por incomparecencia de la testigo pese a estar citada en debida forma, y tampoco se practicó como diligencia final.

Segundo.—El recurso de apelación interpuesto por la actora contra la sentencia de primera instancia no puede prosperar al no haberse acreditado que el día de autos hubiera sufrido lesiones durante un trayecto en guagua, propiedad de Guaguas Municipales, SA a causa de un frenazo brusco de su conductor, y es requisito indispensable la determinación del hecho y del nexo causal, el cual ha de basarse en una certeza probatoria, que no puede quedar desvirtuada por una posible aplicación de la teoría del riesgo, la objetivación de la responsabilidad o la inversión de la carga de la prueba (entre otras, SSTS de 2 de abril de 1998, 21 de abril de 2005 y 23 de marzo de 2006).

La realidad del hecho y el cómo y el por qué del accidente constituyen elementos indispensables en el examen de la causa eficiente del evento dañoso (aparte de otras, SSTS de 27 de octubre de 1990, 13 de febrero y 13 de noviembre de 1993); y la carga de su prueba incumbe a la actora, la cual debe acreditar la realidad del hecho imputable al demandado del que se hace surgir la obligación de reparar el daño causado (entre otras, SSTS de 3 de julio de 1998 y 30 de junio de 2000).

En el caso de autos no se acredita la existencia del hecho o evento dañoso y el juez a quo no incurre en errónea valoración de la prueba debiendo coincidir este juzgador ad quem con la valoración probatoria realizada por él en la sentencia apelada, en la que con todo acierto y rigor describe el tema litigioso basándose en las pruebas practicadas cuya valoración objetiva, no puede verse menoscabada por la subjetiva e interesada apreciación que sobre las mismas realiza la parte apelante.

En efecto prescindiendo de toda referencia a ese otro accidente de tráfico sufrido por la recurrente con similar resultado lesivo que por ser posterior e ignorarse las circunstancias en que se produce, más allá de la referencia al dato coincidente de haberse producido de nuevo por un brusco frenazo de un vehículo, y que por tanto no puede ser considerado como precedente de intento de simulación lesiva con fines resarcitorios, es lo cierto que frente al testimonio de la perjudicada no se ha practicado prueba alguna que permita tener por probado con el grado de certidumbre necesaria que las lesiones de la apelante se las produjo cuando viajaba como usuaria de la guagua municipal el día 17-10-2009, y así el parte de accidente de la entidad Guaguas Municipales, SA no implica reconocimiento del hecho por la demandada pues lo cumplimenta el chofer como mero trámite o formalidad, no por iniciativa propia, sino a requerimiento de la empresa transportista tres días más tarde de aquel en que supuestamente se produjo la caída de la recurrente dentro de la guagua, sin embargo, el referido conductor mantuvo que no hubo ninguna incidencia anormal que determinara que frenara de manera brusca y sorpresiva, aseguró que no vio que la señora cayera al suelo en algún momento y que ni ningún pasajero le dijo nada, y lo que es más importante que fue al final del trayecto cuando la señora se le acercó y le dijo que se había caído al suelo pero que ésta también le manifestó que cuando ello sucedió estaba sola, lo cual se contradice con lo expresado por la actora de que el suceso fue visto por otros usuarios y especialmente por la persona que propuso como testigo. Añadió el guaguero que no observó que la señora tuviera lesiones ni en ese momento reclamó nada. Los informes médicos aluden a una mecánica lesiva (caída dentro de una guagua) siempre referida por la paciente. Tampoco consta parte de baja laboral y lo que es más llamativo que existiendo duda sobre el hecho lesivo generador de responsabilidad no se hubiera propuesto en esta alzada la prueba testifical no practicada en primera instancia, como prueba propuesta por la actora y aquí recurrente y no practicada por causa no imputable a la parte proponente (art. 460.2.2 LEC). De modo que no habiéndose despejado o persistiendo las dudas sobre la producción del hecho lesivo dentro de la guagua (art. 217 LEC) y correspondiendo la carga de su prueba a la actora y aquí recurrente el recurso de apelación ha de ser desestimado.

ÚLTIMO.-No procede condena alguna en orden al pago de las costas causadas en esta alzada dadas las dudas fácticas concurrentes, de conformidad con lo previsto en el art. 398.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación;


FALLO


 
Que debo desestimar y desestimo el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de doña Milagrosa contra la sentencia dictada por el Juzgado de 1.ª Instancia N.º9 de Las Palmas de GC, de fecha 3 de julio de 2.012 en los autos de Juicio verbal n.º 707/2012, que confirmo sin que proceda hacer expreso pronunciamiento respecto al pago de las costas procesales devengadas en esta alzada.

Así por esta mi Sentencia, definitivamente juzgando, la pronuncio, mando y firmo.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Oh happy Ley
Workshop Fiscalidad Madrid
Curso Incibe
III Congreso Compliance
 
Foros de formación