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Sentencia T.S.J. Extremadura 525/2008, de 23 de octubre


 RESUMEN:

Faltas de asistencia. Faltas reiteradas. Inicio del cómputo de prescripción: días en que se produce la última falta. Despido procedente. Faltas reiteradas de asistencia al trabajo.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Según consta en los autos, se presentó demanda por la citada parte actora contra la mencionada parte demandada, siendo turnada para su conocimiento y enjuiciamiento al señalado Juzgado de lo Social, el cual, tras los pertinentes actos procesales de tramitación y previa celebración de los oportunos actos de juicio oral, en el que quedaron definitivamente configuradas las respectivas posiciones de las partes, dictó la sentencia referenciada anteriormente.

Segundo.-En dicha sentencia recurrida en suplicación se consignaron los siguientes hechos en calidad de expresamente declarados probados: "PRIMERO: La parte actora en el presente procedimiento Carlos Miguel venía desempeñando sus servicios para la empresa CONSTRUCCIONES METALICAS MURIEL SL en la localidad de Cáceres desde el día 1 de julio de 1.985 realizando las funciones de la categoría profesional de oficial de segunda con un salario mensual incluido el prorrateo de pagas extras de 1.654,86 euros. La empresa ejerce su actividad en el ámbito del convenio colectivo de siderometalúrgica para la provincia de Cáceres.-SEGUNDO: Con fecha 29 de noviembre de 2007 la empresa demandada remite comunicación a la parte actor por la cual le participa su despido por las razones y en los términos que constan en ella y que obran en el folio 22 de los autos cuyo tenor se tiene aquí por reproducido...-TERCERO: Con fecha 18 de diciembre de 2007 resulta sin avenencia la conciliación instada ante la UMAC por la parte actora. Esta presentó la papeleta de conciliación el día 12 de diciembre de 2007.-CUARTO: La parte actora no es ni ha sido en el último año representante legal de los trabajadores.-QUINTO: Durante el año 2007 el trabajador no acudió a su puesto de trabajo los días 1 y 14 de marzo, 9,16,24,25 y 26 de abril, 5 y 7 al 12 de mayo y 21 al 23 de mayo, 16 de julio, 8 al 10 de agosto y del 13 y 14 y 16 al 19 de agosto. En octubre faltó el día 1 durante la mitad de la jornada, el 2 la mitad de la jornada del día 3, el día 22, y en noviembre los días 14 y 28. El actor quedó con la empresa en que recuperaría en sábados aquellos laborales ordinarios que hubiese perdido."

Tercero.-En dicha sentencia recurrida en suplicación se emitió el siguiente fallo o parte dispositiva: "DESESTIMANDO la demanda interpuesta por Carlos Miguel contra CONSTRUCCIONES METALICAS MURIEL SL y en virtud de lo que antecede, absuelvo al último de todos los pedimentos que contra el se formulan por entender procedente el despido efectuado, con todos los efectos legales inherentes a este pronunciamiento."

Cuarto.-Frente a dicha sentencia se anunció recurso de suplicación por la parte demandante. Tal recurso fue objeto de impugnación por la contraparte.

Quinto.-Elevados por el Juzgado de lo Social de referencia los autos principales, en unión de la pieza separada de recurso de suplicación, a esta Sala de lo Social, tuvieron los mismos entrada en fecha 31-7-08, dictándose las correspondientes y subsiguientes resoluciones para su tramitación en forma.

Sexto.-Nombrado Magistrado-Ponente, se dispuso el pase de los autos al mismo para su conocimiento y estudio, señalándose el día para los actos de deliberación, votación y fallo.

A la vista de los anteriores antecedentes de hecho, se formulan por esta Sala los siguientes,


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-El trabajador demandante interpone recurso de suplicación contra la sentencia que desestima su demanda por despido y en un primer motivo se dedica a revisar los hechos que se declaran probados en la sentencia recurrida, pretendiendo dar nueva redacción al quinto de ellos, añadiendo en el primer punto, tras "...19 de agosto", "lo que hace un total de treinta días naturales. El trabajador tenía pactado verbalmente con la empresa que los días que tuviera que atender a su esposa con motivo de la enfermedad psiquiátrica que padece le serían descontados de sus vacaciones como días disfrutados" y que lo que conste en el segundo punto sea que "en octubre faltó el día 1 durante la mitad de la jornada, el 2, y la mitad de la jornada del día 3 porque tuvo que atender a su esposa, el día 22 porque estuvo con gripe en cama pero no se le cursó baja médica hasta el día siguiente y en noviembre el día 14 como consecuencia del accidente laboral sufrido por el que se le cursó la baja médica con fecha 19/11/07 y el 28 de noviembre por el error sufrido sobre la fecha del alta médica que sin embargo tuvo efectos desde el día 27/11/07".

No puede accederse a las modificaciones fácticas pretendidas. Así, en cuanto a las del primer punto del hecho probado de que se trata, ha declarado el Tribunal Supremo en Sentencia de 14 de julio de 1995 que "esta Sala en numerosas ocasiones (Sentencias de 21 mayo 1982, 6 febrero 1984 y 18 enero 1988, entre otras) ha establecido que el error ha de quedar evidenciado de forma clara y directa por los propios datos y expresiones del documento o documentos alegados al efecto, sin necesidad de acudir a conjeturas, ni a deducciones o argumentaciones más o menos lógicas" y, por ello, no puede sustentarse la existencia de un pacto verbal entre las partes sobre que las ausencias se descontarían de las vacaciones, acudiendo a que los días que el demandante no acudió a trabajar no se descontaron de su salario mensual y que en la liquidación no se abonaron vacaciones no disfrutadas, pues la empresa no tiene obligación de descontar del salario los días no trabajados sin causa justificada y el que no se abonaran vacaciones no disfrutadas en la liquidación puede obedecer a que ya se hubieran disfrutado las que correspondían o a un olvido. Por otra parte, como alega la recurrida en su impugnación, ese acuerdo no se adujo ni en la demanda ni en el acto del juicio, pues en la primera nada consta y en el segundo lo que se dijo es que lo días y horas de ausencia se recuperarían, que es lo que considera probado el juzgador de instancia.

En cuanto a la otra modificación, se basa en los parte de baja y alta que figuran en autos, de los que el juzgador de instancia se ocupa al final del tercer fundamento de derecho de su sentencia, exponiendo las razones para las consecuencias que de ellos extrae en virtud de la facultad que le otorga el artículo 97.2 de la Ley de Procedimiento Laboral y es también doctrina jurisprudencial que no es posible admitir la revisión fáctica de la sentencia impugnada con base en las mismas pruebas que la sirvieron de fundamento, en cuanto no es aceptable sustituir la percepción que de ellas hizo el juzgador, por un juicio valorativo personal y subjetivo de la parte interesada (SSTS 16 de diciembre de 1967, 18 y 27 de marzo de 1968, 8 y 30 de junio de 1978, 6 de mayo de 1985 y 5 de junio de 1995 ).

Segundo.-En el otro motivo del recurso se denuncia la infracción de los artículos 9.3 y 25.1 de la Constitución, 58, 60 y 54.2.a) del Estatuto de los Trabajadores y 37 del convenio colectivo que figura en autos, aplicable a la relación entre las partes, alegando, en síntesis que, si estamos ante una conducta continuada de faltas de asistencia al trabajo, no se explica porqué la empresa no sancionó antes, que las infracciones derivadas de las posibles ausencias anteriores a los dos meses previos al despido habrían prescrito y, por tanto, sólo se podrían tener en cuenta la comprendidas en ese período previo al despido y que las ausencias en ese período no integran la falta muy grave para la que el convenio señala la sanción de despido.

No pueden prospera tales alegaciones; en cuanto a la falta de sanción de las múltiples ausencias, es claro que la empresa no está obligada a sancionar y puede esperar a ver si el trabajador rectifica su conducta para imponer la sanción cuando constata que no lo hace, como en este caso sucedió a pesar de las reiteradas advertencias del superior del demandante que se hacen constar con valor de hecho probado en el segundo fundamento de derecho de la sentencia, por lo que tampoco se puede alegar conducta sorpresiva de la empresa.

Por lo que se refiere a la prescripción, como se razona en la sentencia recurrida y en la impugnación del recurso, estamos ante una conducta continuada en la que el día en que arranca la prescripción es aquel en que se comete la última infracción, tal como entendió el Tribunal Supremo que, en Sentencia de 10 de noviembre de 1982 señaló en un recurso en que se denunciaba "violación del art. 60 del E. T ., basados en el cómputo de prescripción de las faltas de asistencia y puntualidad imputadas al trabajador demandante, que entiende el recurrente debe hacerse, retrotrayendo los 60 días de plazo desde la fecha del despido y comprendiendo, como prescritas, todas las cometidas con anterioridad a tal período, no pueden ser acogidos, si se tiene en cuenta que, como afirma la sentencia de esta propia Sala de 18 mayo 1970, la causa de despido fundamentada en dichas infracciones, atentatorias a los deberes de diligencia y solicitud en el cumplimiento de la principal obligación, la de prestación efectiva del trabajo, que la relación laboral impone, se tipifica por la repetición de las faltas injustificadas de asistencia, sin prefijar su número, con lo que la última es la que determina su nacimiento, lo que equivale a decir que lo que se sanciona no es un hecho aislado o unitario, sino una conducta reiterada, repetida y continua, que presupone una pluralidad de hechos consecutivos, por lo que, consecuentemente, la fecha inicial para que el plazo prescriptorio empiece a correr es la del día en que se produjo la última de las faltas cometidas, y en cuya virtud, la empresa, en caso de su potestad disciplinaria, decide sancionar con el despido un comportamiento de su operario que, contemplado en su conjunto, configura un incumplimiento contractual grave y culpable, de los recogidos como causa de extinción del contrato de trabajo por decisión del empresario en el art. 54 del precitado Estatuto de los Trabajadores de 10 marzo 1980 ".

En fin, consecuencia de lo anterior, es claro que tampoco se ha cometido en la sentencia recurrida infracción de los preceptos del convenio aplicable que regulan las faltas y sanciones para los trabajadores pues, pudiendo tener en cuenta todas las ausencias injustificadas al trabajo del demandante que constan probadas, es claro que ha incurrido, incluso en varias ocasiones, en la inasistencia durante tres días consecutivos o cinco alternos en un período de un mes que el artículo 37 considera como falta muy grave sancionable con el despido.

Por todo ello, no cabe sino entender que el despido del demandante ha de ser considerado procedente a tenor de los artículos 55.4 del Estatuto de los Trabajadores y 108.1 de la Ley de Procedimiento Laboral y, como así se entendió en la sentencia recurrida, habrá de ser confirmada con desestimación del recurso contra ella interpuesto.


F A L L A M O S


 
Con desestimación del recurso de suplicación interpuesto por D. Carlos Miguel contra la sentencia dictada el 7 de mayo de 2008 por el Juzgado de lo Social nº 1 de Cáceres en autos seguidos a instancia de la recurrente frente a CONSTRUCCIONES METÁLICAS MURIEL, confirmamos la sentencia recurrida.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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