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Jurisprudencia
 
 
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Sentencia T.S. (Sala 3) de 28 de noviembre de 1998


 RESUMEN:

Se niega reconocimiento de complemento de dedicación especial. El TS entiende que el fracaso de la prueba no es debido a actitud reticente y ambigua de la administración, no hay maquinaciones fraudulentas, ni quiebra la igualdad al no haberse demostrado esa dedicación. No hay revisión.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-En su recurso 102/91, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón dictó sentencia el día 16 de mayo de 1992, por la que se desestimó el recurso interpuesto por don José Pedro, don Fernando, don Luis Francisco, don Imanol, don Juan Ramón, don Leonardo, don Agustín, don Roberto, don Bruno, don José Pablo, don Germán, don Juan Antonio, don Mauricio, don Baltasar, don José Augusto, don Gregorio, don Pedro Miguel, don Sergio, don Félix, don Juan Ignacio, don Ramón, don Donato, don Jesús Manuel, don Raúl, don Enrique, don Alexander, don José Enrique, don Julián, don Cesar, don Jesús Miguel, don Santiago, don Ildefonso, don Bernardo, don Juan Alberto, don José María, don Lucio, don Esteban, don Alfonso, don Luis Miguel, don Tomás, don Marcelino, don Inocencio, don Emilio, Don Arturo, don Juan Pablo, don Luis Alberto, don José Francisco, don Romeo, don Octavio, don Lorenzo, don Jesús, don Íñigo, don Isidro, don Gustavo, don Gonzalo, don Hugo, don Ignacio, don Joaquín, don Lucas, don Narciso, don Sebastián, don José Antonio, don Luis María, don Juan Enrique, don Benedicto, don Felipe, don Millán, don José Ángel, don Juan Francisco, don Carlos, don Iván, don José Miguel, don Marco Antonio, don Eusebio, don Vicente, don Víctor Manuel, don Gerardo, don Carlos Antonio, don Constantino, don Víctor, don Bartolomé, don Serafín, don David, don Luis Carlos, don Javier, don Andrés, don José Daniel, don Gaspar, don Alfredo, don Luis Antonio, don Ricardo, don Guillermo, don Cornelio, don Alejandro, don Ángel Jesús y don Juan Miguel.

El mencionado recurso versó sobre la pretensión de los reclamantes relativa a reconocimiento de complemento de dedicación especial.

Segundo.-Contra la mencionada sentencia, que fue firme, se interpuso recurso de revisión por la Procuradora doña Angustias del Barrio León, en representación de las partes antes mencionadas, el cual fue admitida a trámite, personándose como parte recurrida la Administración General del Estado, e informando favorablemente la admisión al Ministerio Fiscal.

Finalmente se señaló para votación y fallo el día 17 de noviembre de mil novecientos noventa y ocho, en que tuvo lugar.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-Con carácter previo ha de resolverse la cuestión planteada por la existencia en el presente recurso de un escrito de la Letrada del Iltre. Colegio de Abogados de Zaragoza doña Pilar Sangorrin Ferrer, presentado el 6 de agosto de 1997 en el Juzgado Decano de dicha capital, en el que anuncia su personación en el presente recurso, del que manifestó haber tenido conocimiento por el Letrado de los recurrentes. Dentro del término del emplazamiento por 40 días ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo, efectuado por el Tribunal de instancia a este último, compareció la Sra. Sangorrin en representación de don Jaime, don José, don Oscar, don Luis María, don José Luis, don Jesús Luis, don Ángel y don Everardo.

Tras motivar sucintamente la revisión de la sentencia de instancia concluyó "manteniendo sustancialmente lo manifestado por los iniciales recurrentes por cuanto los hoy comparecientes han resultado igualmente perjudicados a tenor de la misma sentencia que desestimaba el recurso planteado" y suplicó se les tuviera por comparecidos y partes a dichos funcionarios, a tenor del recurso de revisión ya interpuesto por los recurrentes.

De los anteriores comparecientes, hay uno, don Luis María, que figura ya como recurrente bajo la representación de la Procuradora doña Angustias del Barrio León, por lo que en cuanto a él no le confiere la condición de tal el escrito de la Letrada mencionada, sin perjuicio de que obviamente la mantenga.

En cuanto a los restantes, no habiendo sido partes en el proceso seguido ante el Tribunal a quo y no existiendo en el recurso de revisión la figura de los coadyuvantes, es manifiesto que no pueden ser tenidos como partes en el presente recurso de revisión.

Segundo.-Los recurrentes solicitan la revisión de la sentencia objeto del recurso al amparo del motivo d) del artículo 102. c. apartado 1 de la Ley de la Jurisdicción, según la redacción dada a este precepto por la Ley 10/1992 de 30 de abril, y que se ha mantenido en la actual Ley 29/98, de 13 de julio, alegando que la sentencia fue ganada injustamente por la Administración recurrida en virtud de maquinación fraudulenta.

Es doctrina jurisprudencial reiteradísima -sentencias de 12 de julio de 1987, 28 de abril de 1988, 1 de febrero y 30 de octubre de 1989, 30 de enero, 5 de junio y 3 de julio de 1991, 29 de mayo de 1992, 19 de enero y 31 de marzo de 1993, 30 de junio y 17 de noviembre de 1994, 20 de mayo, 5 de julio y 19 de noviembre de 1996, y más recientemente, la de 10 de enero de 1998- que en esta materia han de tenerse en cuenta los siguientes criterios:

1. Principio de interpretación estricta, derivado de la naturaleza especialísima del recurso extraordinario de revisión, que exige un enjuiciamiento inspirado en criterios rigurosos de aplicación, con un análisis mesurado de los antecedentes fácticos y de las normas legales que hacen viable dicho recurso, dado que al ser el aludido recurso de naturaleza extraordinaria y excepcional, y suponer una desviación de los principios generales que informan todos los recursos en general en cuanto a la intangibilidad de la cosa juzgada, el mismo sólo será procedente cuando se den los presupuestos que la Ley Jurisdiccional señala y se cumpla alguno de los motivos fijados en la Ley.

2. Improcedencia de pretender examinar, a través de la revisión, la actuación y valoración probatoria llevada a cabo por el Tribunal que pronunció la sentencia que se ataca, ya que la finalidad y filosofía del recurso no es esa.

3. Carga de la prueba en contra del recurrente, que deberá probar irrefutablemente la recuperación de los documentos, la falsedad de los mismos, el falso testimonio o la existencia de cohecho, violencia u otra maquinación fraudulenta.

4. En el caso del motivo d) -cohecho, violencia o maquinación fraudulenta-, tales maniobras han de haber tenido lugar precisamente en el proceso jurisdiccional y no en la vía administrativa, exigiéndose la prueba cumplida del elemento subjetivo del artificio o asechanza oculta (el "consilium fraudis"), como el dato objetivo del resultado o daño cierto para la parte que no vio satisfecha su pretensión, tal como ésta fue ejercitada en el proceso, según expone la sentencia de 14 de febrero de 1996.

El motivo de revisión d) no se refiere, en definitiva, a maquinación ante los órganos administrativos, sino ante los judiciales, es decir, estriba en que la sentencia se ganó injustamente por una de las partes en virtud de prevaricación, violencia u otra maquinación fraudulenta (sentencias de 15 de febrero de 1965, 19 de julio de 1991, 14 de febrero de 1994 y 1o de enero de 1998).

Tercero.-En el presente supuesto, lo que se alega es un fracaso de la prueba ante la Sala a quo debido, según se dice, a la actitud reticente y ambigua de la Administración, a la que se atribuyen maquinaciones fraudulentas en sede administrativa, no judicial, encaminadas a lograrlo.

La sentencia declara tajantemente que los actores no acreditaron la ocupación, durante todo el periodo de tiempo a que se contrae su reclamación, de un destino catalogado como de especial dedicación y responsabilidad, y para llegar a tal conclusión los Tribunales de instancia tienen facultades para valorar e incluso contrarrestar las actitudes denunciadas hoy por los recurrentes.

La sentencia, además, rechaza la demanda por otros motivos, señalando que no ha habido infracción del derecho fundamental a la igualdad, dado que los términos comparativos proporcionados no son suficientes para establecer conclusiones, y que tampoco ha habido arbitrariedad por parte de la Administración, conclusiones todas ellas de imposible examen en el recurso de revisión por cuanto antes se expuso, por lo que en definitiva ha de desestimarse el mismo, con pérdida del depósito constituido y condena en las costas del recurso, según impone el artículo 1810 de la Ley de enjuiciamiento Civil.

Por lo expuesto, en nombre de su Majestad el Rey, y por la potestad que nos confiere el pueblo español.

FALLAMOS

1.º Declaramos que no ha lugar a admitir la personación en el presente recurso de las personas relacionadas en el escrito presentado por la Letrada doña María Pilar Sangorrin Ferrer.

2.º Declaramos improcedente el recurso de revisión interpuesto por la Procuradora doña Angustias del Barrio León, en la representación que tiene acreditada en el mismo, contra la sentencia dictada el día 16 de mayo de 1992 por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón en su recurso 102/91, imponiendo a los recurrentes la pérdida del depósito constituido y condena en las costas del recurso.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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