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Auto A.P. Albacete 152/2010, de 19 de julio


 RESUMEN:

Negligencia médica. Muerte de paciente por una mononucleosis no diagnosticada. El Tribunal considera que debe continuarse la investigación sumarial porque debe establecerse si realmente, con los datos de que se podía disponer era posible o exigible para el médico que atendió al perjudicado adoptar las medidas que se mencionan en el informe pericial. Estimación, es necesario que el informe esté respaldado por los «protocolos de actuación» establecidos.

AUTO

En Albacete, a diecinueve de julio de dos mil diez.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-En la causa referenciada se dictó por el Juzgado de Instrucción arriba referido, auto de fecha 10 de junio de 2009 que acuerda el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones, confirmado por Auto de reforma de 11 de diciembre de 2.009.

Segundo.-Contra dicho auto se interpuso por el Procurador D. Fernando Ortega Culebras, en nombre y representación de Noelia y Abilio, recurso de apelación, el cual fue admitido a trámite, poniéndose de manifiesto la causa a las demás partes personadas. Por la Procuradora Doña Remedios Horcas Rodríguez en nombre y representación de Jose María presentó escrito de impugnación a dicho recurso. El Ministerio Fiscal interesó la confirmación de la resolución recurrida. Remitiéndose las actuaciones a este Tribunal para la resolución del recurso, señalándose votación y fallo el día 17 de junio de 2.010.


RAZONAMIENTOS JURIDICOS


 
Primero.-Las Diligencias Previas de referencia se siguen para esclarecer si en la muerte de Conrado, producida, por una mononucleosis no diagnosticada, el 23 de enero de 2.007, intervino algún tipo de negligencia médica.

El Sr. Médico Forense del Instituto de Medicina Legal de Albacete, Cuenca y Guadalajara concluyó en el informe que emitió al efecto que en la actuación médica analizada no se había incurrido en imprudencia o negligencia.

Sin embargo, el médico contratado por los padres de la fallecida, personados como acusación particular, tiene otra opinión. Considera que, aunque los días 20 y 23 de enero de 2007 no hubo negligencia o impericia en la atención que se prestó a Conrado, sí la hubo el día 22 de enero, cuando la examinó el imputado Jose María. Considera este perito que el empeoramiento de la enferma desde que fue atendida por primera vez el día 20, el dolor en el cuello, y la existencia de aumento de tamaño de los ganglios del cuello y las adenopatías posteriores que, según él, debía de presentar la paciente, tendrían que haber hecho sospechar al Sr. Jose María que se trataba de una mononucleosis, y haber ordenado su ingreso hospitalario, ingreso que, en todo caso, era procedente aunque no se hubiera producido ese diagnóstico, pues la supuesta amigdalitis no estaba evolucionando de manera normal y era necesario diagnosticar la enfermedad que sufría realmente Conrado. Y tal hospitalización hubiera permitido, siempre según este dictamen, salvar la vida de Conrado cuando se presentó la complicación de la mononucleosis causante de la muerte (rotura de bazo).

Segundo.-Ni en el auto de archivo de 10 de abril de 2009 ni en el desestimatorio del recurso de reforma interpuesto contra el mismo, de 11 de diciembre de 2009, menciona la Juez la imputación que en el informe pericial de la acusación particular se hace sobre los hechos acaecidos el 22 de enero de 2.007. Siendo ello así, no se entiende la razón por la que se considera que no hay indicios de la comisión de delito alguno por parte del médico que atendió en esa fecha a la fallecida, Jose María, siendo ello motivo suficiente para revocar las resoluciones apeladas.

Tercero.-Además de lo dicho, este Tribunal considera que debe continuarse la investigación sumarial porque debe establecerse si realmente, con los datos de que se podía disponer el 22 de enero, era posible o exigible para el médico que atendió a Conrado adoptar las medidas que se mencionan en el informe pericial del Sr. Oscar. Para responder a esa interrogante no basta con que los peritos expongan su opinión. Es necesario que esas opiniones vengan respaldadas bien por bibliografía o bien, si es que los hay, por los "protocolos" de actuación establecidos.

Por ello, se considera procedente, además de reclamar del SESCAM los "protocolos de actuación" en casos de posible sospecha de mononucleosis a los que se refiere el recurso de los Sres. Noelia y Conrado (folio 234), que el Sr. Médico Forense emita un informe, con cita de bibliografía, en el que se analicen las afirmaciones del informe Don. Oscar sobre la supuesta mala praxis del día 22 de enero (folios 128 a 130), explicando, al menos, si la falta de mejoría o el empeoramiento de la paciente entre el 20 y el 22 de enero sugería o indicaba la existencia de la mononucleosis, o permitía descartar el diagnóstico inicial de faringitis; si era posible diagnosticar la mononucleosis el día 22; si la sospecha o el diagnostico de mononucleosis hacía procedente el ingreso hospitalario de Conrado; y si tal ingreso era necesario aun no sospechando de mononucleosis.

Cuarto.-Procede declarar de oficio las costas del recurso.

Vistos los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación, siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado D. MANUEL MATEOS RODRIGUEZ.

En virtud de lo expuesto en nombre de S.M. el Rey y por la autoridad conferida por el Pueblo Español.


PARTE DISPOSITIVA


 
En atención a lo expuesto, estimando el recurso de apelación interpuesto por el Procurador D. Fernando Ortega Culebras, en nombre y representación de Noelia y Abilio, contra el auto dictado en fecha 10 de junio de 2.009, confirmado por otro de fecha 11 de diciembre de 2.009, por el Juzgado del Instrucción n.º 2 de Almansa en las Diligencias Previas n.º 78-07, debemos REVOCAR Y REVOCAMOS las resoluciones recurridas, y mandamos seguir adelante como diligencias previas las actuaciones únicamente contra Jose María, practicando las que se indican en el Razonamiento Tercero de esta resolución y las derivadas, para proceder después, con libertad de criterio, a adoptar cualquiera de las resoluciones previstas en el art. 779 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Se declaran de oficio las costas de esta apelación.

Notifíquese esta resolución observando lo prevenido en el artículo 248.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial 6/1.985, de 1 de Julio.

Devuélvanse las actuaciones originales al Juzgado de procedencia con testimonio de esta resolución a sus efectos.

Así, por este auto, lo acuerdan, mandan y firman los Iltmos. Sres. que lo encabezan. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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