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Sentencia T.S.J. Madrid 251/2006, de 19 de abril


 RESUMEN:

Sanción procedente. Falta muy grave. Conductor de vehículo de transporte, que trabajando para una segunda empresa de transporte, supera la jornada máxima de conducción. Comportamiento temerario, sin conocimiento de la empresa.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-En el Juzgado de lo Social de procedencia tuvo entrada demanda suscrita por Lázaro Contra AUTO PERIFERIA S.A., en reclamación sobre sanción en la que solicitaba se dictase sentencia en los términos que figuran en el suplico de la misma. Admitida la demanda a trámite y celebrado el juicio, se dictó sentencia con fecha de 14 de noviembre de 2005, en los términos que se expresan en el fallo de dicha resolución.

Segundo.-En dicha sentencia, y como Hechos probados, se declaraban los siguientes:

Primero. Que D. Lázaro trabaja para la empresa "AUTO PERIFERIA SA", con antigüedad de 10.09.2001, categoría de conductor-perceptor y salario mensual prorrateado de 1821,90 euros.

Segundo. Que la demandada se dedica al transporte de viajeros.

Tercero. Que con fecha 23.06.05 se remitió al actor carta de sanción, folios 7 y 8 que por su extensión se da por reproducida.

Cuarto. Que al demandante se le hizo entrega de carta notificándole la apertura de expediente disciplinario el 10.06.05, la cual se da por reproducida por su extensión.

Quinto. Que de dicha comunicación se dio traslado al Comité de Empresa para audiencia por 10 días, folios 40 y 41. La sanción. La sanción impuesta fue comunicada igualmente al Comité de Empresa, folios 47 y 48.

Sexto. Que el Comité de Empresa ha presentado denuncia ante la Inspección de Trabajo por incumplimiento de los descansos entre jornadas, folios 80 y 80 bis. En este orden de cosas el Comité dirigió a la empresa la carta que aparece al folio 81 de las actuaciones, la cual se da por reproducida.

Séptimo. En los folios 82 a 93 aparecen los resultados de diferentes reuniones celebradas entre Comité y empresa sobre descansos entre jornadas.

Octavo. Las líneas que sirve Auto Periferia con paradas y la dirección del colegio público "Los Jarales", aparecen en los folios 94 a 106.

Noveno. En el Laudo Arbitral de 24.11.2000, se consideran faltas muy graves las siguientes: "c) La transgresión de la buena fe contractual, la indisciplina o desobediencia en el trabajo, la disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado, el fraude, deslealtad o abuso de confianza en las gestiones encomendadas y el hurto o robo realizado dentro de las dependencias de la empresa o durante el acto de servicio. K) Las imprudencias o negligencias que afecten a la seguridad o regularidad del servicio imputables a los trabajadores, así como el incumplimiento de las disposiciones aplicables cuando con ello se ponga en peligro la seguridad de la empresa, personal usuario o terceros".

Décimo. Se celebró la preceptiva conciliación.

Tercero.-Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por la parte demandante, siendo impugnado de contrario por la demandada. Elevados los autos a esta Sala de lo Social, se dispuso el pase de los mismos a Ponente para su examen y resolución.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-Frente a la sentencia de instancia que ha desestimado su demanda de impugnación de la sanción que por falta muy grave le impuso la empresa, recurre el trabajador demandante, que formula al efecto dos motivos de cesura jurídica, al amparo del apartado c) del art. 191 de la Ley de Procedimiento Laboral.

La sentencia recurrida ha fundamentado su decisión en que resultan acreditados los hechos imputados en la carta de sanción, consistentes básicamente en la prestación de servicios de conducción para otra empresa, también como la demandada dedicada de transporte de viajeros (concretamente al transporte escolar), hecho que la empresa considera sancionable, entre otras razones, por la obligación de observar unos determinados tiempos de descanso y conducción, considerando además que tal conducta suponía una deslealtad para la empresa, con trasgresión de la buena fe contractual.

Segundo.-En el motivo inicial el recurrente alega la infracción del art. 114.3 de la LPL, argumentando que el Magistrado de instancia se ha pronunciado sobre un extremo que no aparece en la carta de sanción: la concurrencia desleal a que el Magistrado alude, pero no así la carta de sanción.

El motivo no puede ser favorablemente acogido porque la norma citada no es de carácter sustantivo, como previene el referido apartado c), por el que el motivo se encauza procesalmente, y porque, por añadidura, el reproche es absolutamente infundado, dado que en ningún momento de su argumentación el Magistrado de instancia aluda a hechos distintos a los imputados en la carta de sanción para fundamentar su decisión.

Tercero.-Con la misma base procesal, se denuncia en el segundo motivo la infracción del art. 58.1 del ET.

Argumenta el Letrado que recurre la infracción invocada diciendo, en síntesis, que lo que sanciona el mencionado precepto del Estatuto de los Trabajadores son incumplimientos laborales, pero que aquí la empresa ha ido más allá de sus competencias al sancionar al trabajador por lo que hace en sus horas libres, fuera de su jornada laboral... y que seguir la tesis de la empresa "llevaría al absurdo de sancionar a mi representado por conducir 25 minutos una ruta escolar, y no sancionarle por conducir su vehículo particular durante seis horas..."

La argumentación del Letrado de la parte recurrente es hábil, pero no aceptable, puesto que la hipótesis de la conducción del vehículo particular no está sujeta a normas imperativas en materia de jornada y descansos, por lo que la comparación es forzada al ser las dispares situaciones que se pretenden confrontar.

La conducción profesional en el sector del transporte sí está sujeta a lo dispuesto en el Real Decreto 1561/1995, de 21 de septiembre, sobre jornadas especiales de trabajo, cuyo art. 11.3) establece que: El tiempo total de conducción no deberá exceder de 9 horas diarias, pudiendo llegar excepcionalmente a 10 horas un máximo de dos días a la semana, ni de 90 horas en cada período de dos semanas consecutivas".

Esta limitación no es caprichosa sino que esta fundada en evidentes razones de seguridad del transporte, razones por las que en el art. 2.1 del Reglamento (CEE) núm. 3820/85 y en el art. 3.1 del Reglamento (CEE) núm. 3821/85, ambos del Consejo y de 20 de diciembre de 1985, se establecen las prescripciones relativas a los tiempos de conducción y descanso y a la instalación y uso del tacógrafo en el sector de los transportes por carretera, así como por lo dispuesto en Real Decreto 2242/1996, de 18 de octubre, por el que se establecen Normas sobre Tiempos de Conducción y Descanso y sobre el uso del Tacógrafo en el sector de los Transportes por Carretera, en aplicación de los Reglamentos (CEE) números 3820/85 y 3821/85, aplicables, según el art. 1 del mencionado real decreto, a todas las empresas, conductores y vehículos, vacíos o con carga, destinados al transporte de viajeros o mercancías, que se desplacen por las carreteras abiertas al uso público dentro del territorio nacional, aunque no sobrepasen los límites territoriales de una Comunidad Autónoma.

Si, como se desprende del relato de hechos probados, la jornada del actor en turno de tarde es de 8'15 horas, pues discurre entre las 15.20 y las 23.35 horas, las realización de un turno de mañana para otra empresa, aunque no sea a jornada completa, comporta un exceso en tiempo de conducción, que el art. 197 del R.D. 1211/1990 de 28 septiembre 1990, ya consideraba, en relación con la empresa transportista, como infracción grave de las normas reguladoras del transporte por carretera.

Es por tanto acertada la conclusión a la que llega el Magistrado de instancia cuando estima que el trabajador incurrió en un comportamiento temerario al no respetar esos tiempos máximos de conducción y hacerlo sin conocimiento de su empresa, lo que, independientemente de que pueda ser considerado también como un supuesto de concurrencia ilícita, sí supone un comportamiento desleal merecedor de la sanción impuesta.

En consecuencia, procede desestimar el recurso y confirmar la sentencia recurrida.

Sin costas, conforme a lo dispuesto en el art. 233.1 de la LPL.

FALLO

Desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por el Letrado don Antonio Cuesta Sanz, en representación de don Lázaro, frente a la sentencia de 14 de noviembre de 2005 del Juzgado de lo Social núm. 7 de los de Madrid, dictada en los autos 731/2005, seguidos a instancia de la parte recurrente contra la empresa Auto Periférica, S.A., sobre sanción por falta muy grave. Confirmamos la sentencia. Sin costas.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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