Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia T.S.J. Extremadura 386/2006, de 9 de junio


 RESUMEN:

Modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Estimación. Contrato de trabajo a tiempo parcial. Reducción del número de horas, prevista expresamente en convenio para la jornada a tiempo completo, pero no a tiempo parcial. Restitución a la jornada pactada en el contrato.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Según consta en los autos, se presentó demanda por la citada parte actora contra la mencionada parte demandada, siendo turnada para su conocimiento y enjuiciamiento al señalado Juzgado de lo Social, el cual, tras los pertinentes actos procesales de tramitación y previa celebración de los oportunos actos de juicio oral, en el que quedaron definitivamente configuradas las respectivas posiciones de las partes, dictó la sentencia referenciada anteriormente.

Segundo.-En dicha sentencia recurrida en suplicación se consignaron los siguientes hechos en calidad de expresamente declarados probados:

"Primero. Las trabajadoras prestan sus servicios para le entidad demandada, con la categoría profesional de limpiadoras, y de responsables de equipo, desde las fechas y con salarios recogidos en el hecho primero de la demanda. La empresa, mediante burofax ha notificado en diversas fechas a partir del 26 de septiembre de 2005, la modificación de jornada y horario realizado en los centros de 'El Corte Inglés'. Así para las trabajadoras en cuyo contrato figuraba una jornada de trabajo semanal de 20 horas, queda reducida a 19,52 horas, las de 24 horas se reduce a 23,50 horas, y las de 36 horas semanales a 35,46 horas. El convenio Colectivo de limpiezas de edificios y locales, estableció en su art. 20, una jornada laboral máxima de 37,45 horas, frente a las 38 horas fijadas en anterior Convenio. El convenio colectivo no diferencia entre contratos a tiempo total o parcial, a diferencia de los Convenios colectivos de Galicia y Baleares donde expresamente se excluyen a los contratos a tiempo parcial.

Tercero. En fecha se realizó la conciliación previa sin avenencia."

Tercero.-En dicha sentencia recurrida en suplicación se emitió el siguiente fallo o parte dispositiva: "Fallo: que debo desestimar, y así lo hago, la demanda interpuesta por Doña Amparo, Doña Lucía, Doña Emilia, Doña Clara, Don Rogelio, Doña Mari Trini, Doña Margarita, Doña María Cristina, Doña Marta, Doña María Inés, Doña Consuelo, Doña Claudia, Doña Alicia, Doña María Angeles, Doña Encarna, Doña María Rosa, Doña Marcelina, Don Casimiro, Doña Penélope, Doña Lourdes, Doña Carina, Doña Sandra y Doña Francisca contra 'Claropack, SA' y en su virtud considerar, que no se han modificado sustancialmente las condiciones de trabajo de las actoras".

Cuarto.-Frente a dicha sentencia se anunció recurso de suplicación por la parte demandante. Tal recurso no fue objeto de impugnación por la contraparte.

Quinto.-Elevados por el Juzgado de lo Social de referencia los autos principales, en unión de la pieza separada de recurso de suplicación, a esta Sala de lo Social, tuvieron los mismos entrada en fecha 6 de abril de 2006, dictándose las correspondientes y subsiguientes resoluciones para su tramitación en forma.

Sexto.-Nombrado Magistrado-Ponente, se dispuso el pase de los autos al mismo para su conocimiento y estudio, señalándose el día 25 de mayo de 2006 para los actos de deliberación, votación y fallo.

A la vista de los anteriores antecedentes de hecho, se formulan por esta Sala los siguientes,

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-Las trabajadoras demandantes interponen recurso de suplicación contra la sentencia que desestima su demanda en la que pretenden que se declare no ajustada a derecho la modificación que la empresa demandada ha introducido en sus condiciones de trabajo y en un primer motivo, al amparo del apartado b) del artículo 191 de la Ley de Procedimiento Laboral, pretenden que se recoja como hecho probado una nueva redacción de lo que consideran un dato fáctico contenido en el punto final del tercero de los fundamentos de derecho de la sentencia recurrida, que pretenden sustituir por otro que diga "pues bien, tal alteración horaria, comporta una mutación relevante o de entidad suficiente como para caracterizar una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, dado que el salario, se ha visto afectado", sin que pueda accederse a ello porque, además de que la mayor parte de lo que se intenta introducir son valoraciones y conclusiones jurídicas y no hechos, respecto a lo que más se aproxima a un dato fáctico, que se ha visto afectado el salario de las demandantes, tampoco puede introducirse como probado pues, además de que no se nos dice cual haya sido concretamente tal afectación, los razonamientos que emplean las recurrentes no evidencian el error del juzgador de instancia pues, aunque diéramos valor a estos efectos a los documentos que se citan en el motivo, una serie de nóminas, de ellas no se desprende lo que se pretende pues se trata de las nóminas de dieciocho trabajadoras de un mes posterior a la modificación de la jornada y, además de que el número de las demandantes y ahora recurrentes es superior, faltarían las nóminas de esas mismas trabajadoras correspondientes a la anterior jornada, para su comparación y, claro está, lo que no puede servir a tal efecto es el cálculo que se efectúa en el escrito que figura en los folios 91 a 93 de los autos, también citado en el motivo, pues está confeccionado por la propia parte actora y contiene uno cálculos que no tiene base alguna.

Segundo.-Los otros dos motivos del recurso, que pueden estudiarse conjuntamente, se amparan en el apartado c) del mismo precepto procesal que el anterior y en ellos se denuncia la infracción del artículo 12.1 del Estatuto de los Trabajadores y del 20 del convenio colectivo de limpieza de edificios y locales para la provincia de Badajoz que figura en autos, alegación que debe prosperar.

Efectivamente, el precepto estatutario cuya infracción se alega dispone que "el contrato de trabajo se entenderá celebrado a tiempo parcial cuando se haya acordado la prestación de servicios durante un número de horas al día, a la semana, al mes o al año, inferior a la jornada de trabajo de un trabajador a tiempo completo comparable". Por ello, la incidencia que la reducción de la jornada de trabajo operada en el convenio colectivo tenga en la que realizan las trabajadores demandantes depende de lo que se haya pactado en sus contratos; es decir, de la forma en que se haya acordado el número de horas al día, a la semana, al mes o al año que deben realizar, pues si se ha establecido un número determinado a él habrá que estar y, a no ser que en el convenio se haya establecido lo contrario, la reducción convencional de la jornada no tendrá ninguna incidencia en la del trabajador a tiempo parcial; mientras que si, por el contrario, la inferior jornada se ha establecido en un determinado porcentaje de la ordinaria, se verá reducida en la misma proporción que la operada en el convenio, también salvo disposición expresa en él.

Así lo ha entendido, como se alega en el recurso, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en sentencias de 7 de mayo de 2002 y 28 de septiembre de 2004, exponiéndose en esta última:

"El centro neurálgico de la cuestión litigiosa radica en determinar cómo incide, en los trabajadores contratados a tiempo parcial, la reducción de la jornada anual máxima establecida para el año 2004 en el convenio de aplicación en la empresa demandada (el de empresas de limpieza de edificios y locales de Guipuzcoano), si reduciéndoles la jornada que tienen pactada en el tiempo resultante de aplicar a las treinta horas el cociente que su concreta jornada supone sobre la máxima del convenio (tesis empresarial) o pudiendo incrementar su salario como consecuencia de que, manteniendo intacta su específica jornada, se eleva el porcentaje que supone respecto a la jornada de comparación, de aplicación en la determinación de su salario (tesis del sindicato demandante).

La respuesta a un enigma de esa clase exige tener en cuenta dos factores concretos (¿qué previeron los negociadores del convenio que reduce la jornada máxima?, ¿cómo tienen estipulada la jornada esos trabajadores?), pues son los elementos decisivos en la determinación de los derechos y obligaciones de aplicación a las relaciones laborales mantenidas por los trabajadores afectados por este conflicto colectivo. Anticipando ya su resultado, diremos que repercutirá en reducción de jornada siempre que el convenio haya dispuesto que tenga esa incidencia o cuando, sin haberlo establecido así, la jornada pactada de un determinado trabajador esté fijada en función de un determinado porcentaje sobre la jornada anual máxima que en cada momento establezca el convenio, y también cuando las partes, tras el convenio, convengan que esa reducción de jornada incida de esa forma; de no estar ante cualquiera de esos casos, la incidencia consistirá en un posible incremento del salario".

Sentado lo anterior, habrá que ver cual ha sido la forma en que se ha pactado la jornada parcial de las trabajadoras demandantes y, acudiendo a la sentencia recurrida, la única referencia que se hace a ello es la que aparece en el tercer punto de los hechos probados, en el que consta que para unas trabajadoras figuraba en su contrato una jornada de trabajo semanal de 20 horas, para otras de 24 y para el resto de 35, por lo que resulta que en los contratos de todas se produce esa primera forma de determinación de la duración de la jornada, la de fijación de un número concreto de horas a la semana, y, a pesar de que así se hacía constar en la demanda, la empresa demandada, ni en el acto del juicio ni ahora en su impugnación del recurso, alega nada en contrario, es decir, que la jornada parcial se hubiera fijado en un porcentaje determinado sobre la ordinaria, por lo que, en principio, la modificación de esta última en el convenio colectivo, no estableciéndose en él que también implicara la de los trabajadores a tiempo parcial que tuvieran concertado un número concreto de horas de trabajo, no puede afectar a la jornada de las demandantes.

El razonamiento que emplea el juzgador de instancia, que hace referencia a que, al parecer, en otros convenios provinciales se ha establecido que la modificación de la jornada completa no afecta a las establecidas a tiempo parcial, no puede acogerse porque esa previsión convencional no es sino el uso que las partes hacen de esa posibilidad en virtud de su libertad de negociación y no supone que, ante la ausencia de ella, deba entenderse que en todo caso la modificación ha de afectar a los contratos a tiempo parcial, sino que esa afectación dependerá, como se ha visto, de la forma en que se haya pactado la jornada en el contrato de trabajo, que es, ante la ausencia de regulación legal, reglamentaria o convencional, la fuente de la que se derivan los derechos y obligaciones concernientes a la relación laboral, según se establece en el artículo 3 del Estatuto de los Trabajadores.

Tercero.-A lo expuesto puede llegarse también por otro camino pues el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores considera modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, entre otras, las que afecten a la jornada de trabajo y, si en el contrato de trabajo se ha pactado una consistente en un determinado porcentaje de la jornada ordinaria, la reducción de la que realiza el trabajador a tiempo parcial en función de la operada en el convenio para el trabajador a tiempo completo, no significa modificación alguna, ni sustancial ni de otra clase, pues el porcentaje sigue siendo el mismo, aunque el resultado final sea un número inferior de horas al aplicarse a una jornada completa también inferior. En cambio, si la jornada a tiempo parcial se ha pactado estableciendo un número determinado de horas, la reducción de horas supone una modificación sustancial porque, sea cual sea la nueva que establece el convenio para la jornada a tiempo completo, se habrá modificado la pactada en el contrato y para acordar esa modificación, como sustancial que es, se exige, según el mencionado precepto, que existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción que la justifique, lo cual no se ha alegado en este caso y, menos aún, probado.

Por todo ello, no cabe sino considerar que la alteración de la jornada de las demandantes no está justificada y procede revocar la sentencia que entendió lo contrario para así declararlo, con las demás consecuencias que se solicitan en la demanda, con estimación del recuso interpuesto.

Vistos los anteriores preceptos y los demás de general aplicación,

FALLAMOS

Con estimación del recurso de suplicación interpuesto por la Sra. Letrado D.ª Esther Thomas Díaz, en nombre y representación de D.ª Penélope, D.ª Alicia, D.ª Emilia, D. Casimiro, D.ª Marta, D.ª María Cristina, D.ª Consuelo, D.ª Marcelina, D.ª María Angeles, D.ª Claudia, D.ª Lucía, D.ª Mari Trini, D.ª Clara, D.ª Margarita, D.ª María Rosa, D.ª Rogelio, D.ª Encarna, D.ª Natalia, D.ª Amparo, D.ª Francisca, D.ª Sandra, D.ª Carina, D.ª Lourdes y D.ª María Inés, contra la sentencia dictada el 25 de enero de 2006 por el Juzgado de lo Social núm. 2 de Badajoz en autos seguidos a instancia de las recurrentes contra "Claropack, SA", revocamos la sentencia recurrida para, estimado la demanda origen de estas actuaciones, declarar no ajustada a derecho la modificación unilateral de la jornada de trabajo de las demandantes efectuada por la empresa demandada, a la que condenamos a que restituya a dichas demandantes en la jornada, horario y salarios establecidos en sus respectivos contratos de trabajo.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Moleskine
III Congreso Nacional Compliance
Crisis de Empresa: Aspectos Laborales y Mercantiles
Dossier productos tóxicos
 
Foros de formación