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Sentencia T.S. (Sala 4) de 4 de abril de 2007


 RESUMEN:

Correos y Telégrafos, S.A. Trabajadora temporal. Complemento de permanencia y desempeño. Estimación.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Con fecha 24 de septiembre de 2004 el Juzgado de lo Social núm. Veinticinco de los de Madrid dictó sentencia en la que se declararon probados los siguientes hechos: "1.º) La actora presta servicios por cuenta y orden de la demandada desde el 26 de Junio de 1990, con la categoría profesional de Ayudante Postal y percibiendo un salario al mes de 1.005,03 euros con inclusión del prorrateo de pagas extras. La parte actora no percibe cantidad alguna en sus nóminas por el concepto de antigüedad. 2.º) La relación laboral es de naturaleza temporal, habiendo suscrito la actora desde el 1 de Julio de 1999, los siguientes contratos, a los que precedieron otros que se extinguieron en su momento, sin ser objeto de impugnación alguna: Con fecha 1 de julio de 1999, eventual, con la entidad pública empresarial de Correos y Telégrafos, como sustituto APT, hasta el 31 de agosto de 1999. Con fecha 13 de septiembre de 1999, como sustituto de APT, de interinidad por vacante, hasta la actualidad. La actora ha desempeñado el puesto de sustituto de APT, y hasta el mes de Febrero de 2004, durante cuatro años y siete meses, estando incluida en el tramo 1 del baremo del complemento de permanencia, valorado en 17,18 euros mensuales, en base a dicha antigüedad exclusivamente y sin perjuicio de la necesidad de cumplir el resto de requisitos que exige el Convenio Colectivo. 3.º) En la Disposición Adicional Séptima art. 27 del vigente Convenio Colectivo de personal laboral de la ''Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, S.A.' 2003-2004, se regula el Complemento de permanencia y desempeño (en el anterior Convenio Colectivo denominado ''plus convenio' art. 9.n) del siguiente tenor literal: ''27.º Complemento de permanencia y desempeño. El Complemento de permanencia y desempeño estará destinado a retribuir la experiencia adquirida a través de la permanencia, la asistencia al puesto de trabajo, así como la responsabilidad y dedicación en el desempleo del mismo. Queda excluido el personal de la categoría de Titulado Superior médico, que percibe el Plus de mayor responsabilidad de tipo A establecido en el ordinal 431 de esta Disposición. Este complemento se articula en seis tramos. La antigüedad mínima para cada tramo será la siguiente:


 
Tramo

Antigüedad mínima

   
1.º

3 años de antigüedad en la categoría

2.º

6 años de antigüedad en la categoría

3.º

9 años de antigüedad en la categoría

4.º

12 años de antigüedad en la categoría

5.º

15 años de antigüedad en la categoría

6.º

18 años de antigüedad en la categoría


 

Para la percepción de la cuantía correspondiente a cada tramo se requerirá el cumplimiento de los dos y cada uno de los siguientes requisitos. La permanencia continuada mínima establecida en la tabla anterior. Cumplir los requisitos de experiencia, responsabilidad y dedicación en el desempeño del puesto de trabajo, valorados según los criterios establecidos por la Sociedad Estatal, previa negociación en el plazo de un año desde la entrada en vigor de este convenio. El Acuerdo que se alcance, deberá necesariamente, contener como criterio vinculante para la percepción de ese Complemento, la no superación del índice individual de absentismo que se pacte, así como aquellos otros criterios que igualmente se establezcan. El primero y sucesivos tramos del complemento comenzará a percibirse desde el 1 del mes siguiente a aquél en el que se complete la antigüedad mínima y se hayan acreditado los requisitos mencionados anteriormente. Cuando un trabajador acceda a una categoría superior, dejará de percibir el tramo del complemento que viniera percibiendo y percibirá el tramo 1.º del Grupo Profesional al que acceda. En el supuesto de que el trabajador no estuviera percibiendo ningún tramo de este complemento, comenzará a computar un nuevo período de antigüedad para acceder al tramo 1.º de su categoría. En ningún caso el cambio de categoría podrá suponer una minoración en el total de las retribuciones que venía percibiendo el trabajador por los conceptos de básicas y tramos del complemento regulado en este artículo. Si como consecuencia de cambio de categoría se produjese minoración en los conceptos retributivos mencionados, el trabajador afectado se incorporará al tramo de este complemento que le permita al menos igualar la cuantía económica que venía percibiendo en la categoría anterior. Los trabajadores a los que les fuera concedida la excedencia voluntaria, en cualquiera de las modalidades recogidas en este convenio, y que estuvieran percibiendo un tramo del Plus de permanencia y desempeño de una determinada categoría, volverán a percibir dicho tramo desde el momento en que obtuvieran el reingreso en esa misma categoría'. Ese mismo precepto, contenía la cuantificación de cada tramo en la forma siguiente:


 
Tramo

Importe Euros/mes

   
Cero

10,31

Primero

17,18

Segundo

29,53

Tercero

41,20

Cuarto

52,16

Quinto

67,26

Sexto

85,78


 

4.º) A pesar de preverse en el Convenio Colectivo que en el plazo de 1 año se desarrollarían los baremos y criterios exigidos para el devengo de dicho plus, no se ha negociado el índice de absentismo, ni se han baremado los requisitos de responsabilidad, asistencia y desempeño al trabajo. 5.º) El anterior Convenio Colectivo de la Entidad Pública Empresarial de Correos y Telégrafos, cuantificaba la antigüedad, conforme a los siguientes baremos:


 
Complemento específico II (Grupos C, D y E)

Tramo antigüedad

Euros/Ptas.

     
0

Mas de 1 año

10,30 ?/1.714 Pts.

1

Mas de 3 años

17,16 ?/2.856 Pts.

2

Mas de 6 años

29,52 ?/4.911 Pts.

3

Mas de 9 años

41,17 ?/6.850 Pts.

4

Mas de 12 años

52,15 ?/8.677 Pts.

5

Mas de 15 años

67,24 ?/11.188 Pts.

6

Mas de 18 años

85,78 ?/14.272 Pts.


 

6.º) Formulada reclamación previa, en atención a su resultado, quedó extinguida la vía administrativa de impugnación."

En dicha sentencia aparece la siguiente parte dispositiva: "Que desestimando la demanda formulada por D.ª Laura, debo absolver y absuelvo a la demandada ''Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A.' de las pretensiones deducidas en su contra."

Segundo.-La citada sentencia fue recurrida en suplicación por el Letrado D. Miguel Ángel Sagües Navarro actuando en nombre y representación de D.ª Laura ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la cual dictó sentencia en fecha 28 de noviembre de 2005, en la que consta el siguiente fallo: "Que estimando el recurso de Suplicación núm. 4792/05 interpuesto por D.ª Laura contra la sentencia del Juzgado de lo Social 25 de los de Madrid dictada en fecha 24 de septiembre de 2004 en sus autos núm. 332/04 y revocando la sentencia de instancia declarando el derecho de la actora a percibir el complemento de permanencia y desempleo, condenamos a la ''Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, S.A.' a abonar a la actora la cantidad objeto de demanda, declarando su derecho a percibir el complemento de permanencia y desempeño mientras persistan las circunstancias previstas en el mismo."

Tercero.-Por la Sra. Abogado del Estado, D.ª Belén Triana Reyes, actuando en nombre y representación de la entidad "Correos y Telégrafos, S.A." se formalizó el presente recurso de casación para la unificación de doctrina que tuvo entrada mediante escrito en el Registro General de este Tribunal el 16 de febrero de 2006, en el que se denuncia infracción de los artículos 37.1.º de la Constitución Española, 82 del Estatuto de los Trabajadores y 1.255 del Código Civil, en relación con el artículo 60.c) y el apartado 27 de la Disposición Adicional Séptima del convenio colectivo del Personal de "Correos y Telégrafos, S.A." para 2003 (B.O.E. de 13 de febrero de 2003). Como sentencia contradictoria con la recurrida se aporta la dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, sede de Burgos, de fecha 27 de septiembre de 2004, Rec. núm. 477/2004.

Cuarto.-Por providencia de esta Sala de fecha 21 de septiembre de 2006 se admitió a trámite el presente recurso, dándose traslado del escrito de interposición y de los autos a la representación procesal de la parte recurrida para que formalice su impugnación en el plazo de diez días, habiendo transcurrido el plazo sin que lo haya verificado, pasando las actuaciones al Ministerio Fiscal a fin de que emita el oportuno informe.

Quinto.-Por el Ministerio Fiscal se emitió informe en el sentido de considerar el recurso improcedente. Instruida la Excma. Sra. Magistrado Ponente se declararon conclusos los autos, señalándose para votación y fallo el día 28 de marzo de 2007.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-La trabajadora ha prestado servicios por cuenta de la demandada desde el 26 de junio de 1990 como Ayudante Postal siendo su vinculación con la empresa "Correos y Telégrafos, S.A." de carácter temporal.

La sentencia recurrida estimó la pretensión actora sobre pago del complemento de permanencia y desempeño, entendiendo que en la trabajadora concurren los requisitos necesarios, sin que sea obstáculo la falta de su negociación.

Recurre la demandada y ofrece como sentencia de contraste la dictada el 27 de septiembre de 2004 por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-León, con sede en Burgos, en la que se suscita idéntica cuestión si bien la Sala resolvió denegar el complemento al no existir negociación acerca del mismo.

Concurre por lo tanto entre ambas resoluciones la preceptiva contradicción en los términos exigidos por el artículo 217 de la Ley de Procedimiento Laboral.

Segundo.-La recurrente alega la infracción de los artículos 37-1.º de la Constitución Española, 82 del Estatuto de los Trabajadores y 1255 del Código Civil, en relación con el artículo 60.c) y el apartado 27 de la Disposición Adicional Séptima del convenio colectivo del Personal de "Correos y Telégrafos, S.A." para 2003 (B.O.E. de 13 de febrero de 2003).

La cuestión del pago del complemento de permanencia y desempeño del personal laboral temporal, pendiente de negociación se ha planteado ante esta Sala en idénticos términos habiendo sido resuelta por la doctrina unificada por lo que es de reiterar la misma.

A tal fin se reproduce a continuación parte de la fundamentación que se contiene, por citar a título de ejemplo, en la sentencia de 20 de septiembre de 2006, (R.C.U.D. núm. 294/2005): "Tercero.-1. Con carácter previo a cualquier consideración, hemos de señalar el contenido del precepto denunciado como infringido [apartado 27 de la DA Séptima; con idéntico texto al art. 60 del propio Convenio Colectivo], que es del tenor siguiente: ''El complemento de permanencia y desempeño estará destinado a retribuir la experiencia adquirida a través de la permanencia, la asistencia al puesto de trabajo, así como la responsabilidad y dedicación en el desempeño de mismo. Dicho plus se percibirá por el personal laboral fijo y eventual en el ámbito de un mismo contrato de trabajo. [...] Este complemento se articula en seis tramos. La antigüedad mínima para cada tramo será la siguiente [...] Para la percepción de la cuantía correspondiente a cada tramo se requerirá el cumplimiento de todos y cada uno de los siguientes requisitos: [...] Cumplir los requisitos de experiencia, responsabilidad y dedicación en el desempeño del puesto de trabajo, valorados según los criterios establecidos por la Sociedad Estatal, previa negociación en el plazo de un año desde la entrada en vigor de este Convenio. El Acuerdo que se alcance, deberá, necesariamente, contener como criterio vinculante para la percepción de este Complemento, la no superación del índice individual de absentismo que se pacte, así como aquellos otros criterios que igualmente se establezcan El primero y sucesivos tramos del complemento comenzarán a percibirse desde el día 1 del mes siguiente a aquel en que se complete la antigüedad mínima y se hayan acreditado los requisitos mencionados anteriormente'.

2. Efectuada tal precisión normativa, ha de destacarse que -a lo que entendemos- la cuestión que se suscita en el presente debate no atañe tanto a la carga de la prueba [art. 217 LECv] que se invoca argumentalmente en las sentencias contrastadas, cuanto a dilucidar si la regulación colectiva del complemento de que se trata atribuye directamente a los trabajadores el derecho a su disfrute, o si muy contrariamente su devengo requiere la precisión -empresarial, tras negociación con los representantes de los trabajadores- de los criterios valorativos de la ''experiencia, responsabilidad y dedicación en el desempeño del puesto de trabajo'; y en su caso, determinar las consecuencias atribuibles a la inactividad empresarial en la determinación de aquellos criterios. Ello -según veremos- en clara conexión con el principio de igualdad.

Cuarto.-1. Desde la exclusiva contemplación del precepto a interpretar [el art. 60, antes reproducido], una aproximación al tema parece que debiera llevar a una conclusión favorable a la tesis recurrente y a declarar que la doctrina ajustada a Derecho es la mantenida por la sentencia de contraste, siendo así que la misma parecería ajustarse -en principio- a los criterios hermenéuticos que para los pactos colectivos proclama la doctrina jurisprudencial, y muy especialmente sus afirmaciones siguientes: (a) la relativa a que el carácter mixto de aquéllos -norma de origen convencional/contrato con eficacia normativa- determine que en su interpretación haya de atenderse tanto a las reglas que se refieren a las normas jurídicas como a aquellas otras que disciplinan la relativa a los contratos, esto es, los arts. 3, 4 y 1281 a 1289 CC (sentencias de 13-06-2000 -rec. 3839/99-; 16-10-2001 -rec. 33/01-; 10-06-2003 -rec. 76/02-); (b) la de que el primer canon hermenéutico en la exégesis de los contratos es "el sentido propio de sus palabras" [art. 3.1 CC], el "sentido literal de sus cláusulas" [art. 1281 CC] (STS 25) que constituyen "la principal norma hermenéutica -palabras e intención de los contratantes-"(STS 01-07-1994 -rec. 3394/93-), de forma que cuando los términos de un contrato son claros y terminantes, no dejando lugar a dudas sobre la intención de los contratantes debe estarse al sentido literal de sus cláusulas, sin necesidad de acudir a ninguna otra regla de interpretación [STS 29-09-1986] (STS 20-03-1990 -infracción de ley-); y (c) que las normas de interpretación de los arts. 1282 y siguientes del CC tienen carácter de subsidiariedad en su aplicación [SSTS 01-04-1987; y 20-12-1988], de forma que cuando la literalidad de las cláusulas de un contrato sean claras, no son de aplicar otras diferentes que las correspondientes al sentido gramatical, o dicho de otro modo, el art. 1281 CC consta de dos párrafos, que persiguen la doble finalidad de evitar que se tergiverse lo que aparece claro [SSTS 22-06-1984] o que se admita -sin aclarar- lo que se ofrezca oscuro, siendo factor decisivo de interpretación en el primer supuesto las palabras empleadas [SSTS -Sala Primera- 20-02-1984; 04-06-1984; y 15-04-1988], y en el segundo la intención evidente de los contratantes (STS 30-01-1991 -infracción de ley-).

2. En efecto, conforme a tales criterios, una aproximación al art. 60 del Convenio nos llevaría a concluir [siguiendo a la calificación que la mejor doctrina y jurisprudencia hacen en función de la identidad de los destinatarios directos y de la función -sustantiva o instrumental- de las cláusulas colectivas: STS 21-12-1894 -rec. 2734/93-] que el precepto contiene un mandato de naturaleza normativa destinado a los trabajadores [derecho al complemento] y otro de naturaleza obligacional que vincula a la empresa [baremar los criterios de valoración de los requisitos del plus], en el bien entendido que este segundo mandato -el obligacional- actuaría así como presupuesto del devengo de aquel derecho; y que por tener fijada la obligación un plazo para su cumplimiento [el de un año desde la entrada en vigor del Convenio Colectivo], vendría por ello la citada obligación de la empresa a resultar una especie de término suspensivo o inicial de aquel derecho de los trabajadores, hasta el punto de que el no transcurso del tiempo pactado -de no haberse cumplido hasta entonces la obligación de determinar los criterios de valoración- obstaría la exigencia del derecho, conforme a la prevención contenida en el art. 1125 CC.

Conclusión ésta, la de inexigibilidad del complemento sin la previa baremización de los criterios de "experiencia, responsabilidad y dedicación", que ha sido seguida por esta Sala en sentencia de 11-05-2006 [rec. 860/05].

Quinto.-1. Pero esta conclusión derivada de la exclusiva literalidad del precepto resulta insatisfactoria -y a la postre indebida- si la norma colectiva se examina en su contexto histórico [los antecedentes históricos, del art. 3.1 CC; y los actos coetáneos y posteriores, del art. 1282 CC], en el que se pone de manifiesto que el cuestionado art. 60 del I Convenio Colectivo de la "Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A." [año 2003] es fiel trasunto del art. 94 del "I Convenio Colectivo para el Personal Laboral de Entidad Pública Empresarial Correos y Telégrafos" [año 1999], con las dos exclusivas diferencias de que en este último el complemento en cuestión se denominaba "plus Convenio"y de que en el mismo se afirmaba que "se percibirá sólo por el personal laboral fijo"; en tanto que en la vigente norma pactada, su nombre pasa a ser el de "complemento de permanencia y desempeño" y se afirma que "dicho plus se percibirá por el personal laboral fijo y eventual en el ámbito de un mismo contrato de trabajo". Práctica identidad que incluso hace comprensible -e intrascendente- que en la sentencia recurrida se reproduzca e interprete exclusivamente el art. 94 [Convenio de 1999] y no el art. 60 [Convenio de 2003], pese a que le reclamación por diferencias también alcanzaba a los cinco primeros meses del año 2003; y que muy al contrario el recurso invoque en su denuncia tan sólo la DA Séptima -apartado 27- del primer Convenio Colectivo de la "Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A.", aunque se demande retribución que por obvia razón temporal está regulada en el indicado art. 94 del precedente pacto colectivo.

2. Pues bien, en la aplicación del citado art. 94, las SSTS 28-05-2004-rec. 3030/03- y 27-09-2004 -rec. 4506/03-entendieron que la diferenciación entre trabajadores fijos y temporales a efectos de la percepción del "plus convenio" [año 1999] era del todo injustificada-carente de elemental razonabilidad- y contraria al principio de igualdad. Y en justificación de ello se aducía -con cita de la STC 2/1998, de 12 de enero; y de numerosos precedentes de la Sala que:

(a)"El art. 14 de la C.E. no impone en el ámbito de las relaciones laborales una igualdad de trato en sentido absoluto, pues la eficacia en este ámbito del principio de la autonomía de la voluntad deja un margen en el que el acuerdo privado o la decisión unilateral del empresario, en ejercicio de sus poderes de organización de la empresa, puede libremente disponer la retribución del trabajador, respetando los mínimos legales o convencionales. En la medida pues, en que la diferencia salarial no tenga un significado discriminatorio, por incidir en alguna de las causas prohibidas por la Constitución o el Estatuto de los Trabajadores, no puede considerarse como vulneradora del principio de igualdad".

(b)"El Convenio Colectivo, aunque ha de respetar ciertamente las exigencias indeclinables del derecho a la igualdad y la no discriminación, ésta no puede tener aquí el mismo alcance que en otros contextos, pues en el ámbito de las relaciones privadas, en el que el Convenio Colectivo se incardina, los derechos fundamentales y entre ellos el de igualdad, han de aplicarse matizadamente, haciéndolo compatible con otros valores que tienen su origen en el principio de la autonomía de la voluntad (SSTC 177/1988, 171/1989, 28/1992, entre otras)".

(c) "La desigualdad con relevancia constitucional viene determinada por la introducción de diferencias carentes de una justificación objetiva y razonable entre situaciones que pueden considerarse iguales".

(d) "El Convenio Colectivo, aunque surgido de la autonomía colectiva, tiene en nuestro ordenamiento valor normativo y eficacia general, de forma que se inserta en el sistema de fuentes y en este sentido es equivalente a un instrumento público de regulación. De ahí que las diferencias de trato en las condiciones de trabajo establecidas en Convenio Colectivo hayan de ser razonables, de acuerdo con los valores e intereses que deben tenerse en cuenta en este ámbito de la vida social". Y

(e) "No es contraria por tanto a dicho principio, la regulación diferente en Convenio Colectivo de condiciones de trabajo si va referida a distintas actividades y responde a las peculiaridades de cada una de ellas y las consecuencias jurídicas que resultan de tal distinción son adecuadas y proporcionadas".

Asimismo, en las indicadas sentencias se hacía argumental hincapié en la circunstancia de que el Tribunal ya había "tomado en consideración en su reciente STS de 7-10-2002 (Rec. 1/1213/2001), dictada en Sala General, tanto lo dispuesto en la Directiva 1999/70 CEE, del Consejo, de 29 de junio, relativa al Acuerdo Marco sobre el trabajo de duración indefinida como en el art. 15.6 del Estatuto de los Trabajadores cuando dispone que ''los trabajadores con contratos temporales y con duración determinada tendrán los mismos derechos que los trabajadores con duración indefinida...', para precisar que, aun no aplicables tales preceptos a la situación contemplada en aquella sentencia ni en ésta por razones temporales, había que tenerlas en cuenta a la hora de interpretar los preceptos de cualquier Convenio anterior a la hora de resolver problemas concretos de aplicación de lo dispuesto en ellos a situaciones anteriores, en clara defensa de un principio de igualdad de trato entre fijos y temporales sin mas excepciones que las contenidas en previsiones legales o en razones objetivas suficientemente justificativas de la diferencia de trato".

Es más, también se afirmaba por esta Sala que "no encontramos causa objetiva alguna bastante para justificar el trato diferenciado que la empresa demandada viene dispensando a los demandantes, comparados con el personal fijo, pues la temporalidad del vínculo laboral de los primeros no legitima ese trato desigual, al faltar todo elemento se prueba acreditativo de que el personal temporal no realice las mismas tareas ni en forma y condiciones distintas al personal fijo, de suerte que, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores, el trabajo prestado con igual valor por ambos grupos de trabajadores debe ser retribuido por el empresario con el mismo salario" (STS 27-09-2004 -rec. 4506/03-). Y asimismo se dice -en argumento que incide más específicamente en el actual objeto de debate- que "no cabe oponer que en los trabajadores temporales afectados no concurren los requisitos establecidos en el número tercero del referido precepto convencional, antes transcrito, pues esas condiciones allí previstas de experiencia, asistencia, responsabilidad y dedicación que se exigen al personal fijo para el cobro del plus, al no haber sido objetivadas en la forma que previene el precepto, esto es, con criterios prefijados a través de la oportuna negociación entre la empresa y los sindicatos en el seno de la Comisión de Interpretación, Vigilancia, Conciliación y Arbitraje, ha de entenderse que no existen como elemento diferencial aplicable ni exigible al personal de la Entidad, tanto fijo como temporal, y por ello también por esta vía la situación entre fijos y temporales aparece así mismo idéntica a estos efectos, de forma que la distinción prevista en el Convenio carece de justificación razonable" (STS 28-05-04 -rec. 3030/03-).

Sexto.-1. Ciertamente que en el presente supuesto media una diferencia respecto del debatido previamente por esta Sala, cual es la de que en el vigente Convenio Colectivo el plus -ahora bajo la denominación de "complemento"- se reconoce ya a los trabajadores temporales, y que a pesar de que se condiciona -de nuevo- a la fijación de determinados criterios que habrían de ser negociados, ahora ha de hacerse ello en el plazo de un año desde la vigencia de la norma colectiva. Circunstancia esta última que si bien en abstracto pudiera resultar legítima [nos remitimos al apartado segundo de nuestro cuarto fundamento], en concreto -dados los antecedentes ya referidos, que ciertamente no fueron objeto de debate y consideración en la STS 04-05-2006 [rec. 860/05] viene a resultar una clara demostración de que la empresa es ciertamente refractaria a aplicar el inequívoco mandato de igualdad que proclama el art. 15.6 ET [desde la Ley 12/2001, de 9 de julio] y a acatar nuestros precedentes pronunciamientos sobre la cuestión litigiosa [versión "plus convenio"], negando hasta la fecha a los trabajadores temporales lo que viene reconociendo al personal fijo desde el año 1999 [así se hace constar en la citada STS de 27/09/04 -rec. 4506/03-], siquiera pretenda solaparse esta injustificada actitud por la vía de una baremación que en todo debiera haberse negociado para los trabajadores temporales desde la entrada en vigor de la Ley 12/2001 [en 11-07-2001, conforme a la DF Segunda ] y que los negociadores del convenio -que en la precedente normación colectiva excluían del complemento a los trabajadores temporales- posponen cuando menos hasta el año 2004, defraudando así la igualdad establecida por el art. 15.6 ET a lo mínimo durante dos años y medio; es más, ni siquiera se alude a tal extremo -la negociación del baremo- en el escrito de formalización del recurso, fechado en 11-02-2005, con lo que el incumplimiento del mandato igualitario se prolonga -ya- casi cuatro años.

Y es en este contexto cuando cobra su pleno sentido la diferencia que en la mejor doctrina se ha resaltado entre la interpretación de la norma [con indagación puramente objetiva de la voluntad declarada] y la del pacto colectivo [con el designio de determinar la concreta intención de las partes], así como que cobran fuerza los argumentos de la sentencia recurrida respecto de que la demandada ni siquiera ha alegado nada sobre la existencia actual de los criterios de valoración y que en ausencia de todo dato al respecto ha de presumirse el cumplimiento de los requisitos [experiencia, responsabilidad y dedicación]; sobre todo -añadimos nosotros- si se atiende al dato, nada desdeñable, de que la trabajadora viene prestando servicios para la empresa desde la lejana fecha de 17-06-1996, pues aunque el complemento de permanencia no tenga exclusivo fundamento en la antigüedad [formalmente también requiere experiencia, responsabilidad y dedicación], no ofrece duda de que en la apreciación de sus adicionales requisitos el papel decisivo corresponde -precisamente- a la veteranía en los servicios prestados; y buena prueba de ello lo es la propia definición del complemento [como el destinado a "retribuir la experiencia adquirida a través de la permanencia, la asistencia al puesto de trabajo..."] y el hecho de que -en coherencia con ello- cada uno de los seis tramos del complemento requiere una "antigüedad mínima" en la categoría de orden creciente (de los tres a los 18 años).

2. Esta conclusión se encuentra en línea con la doctrina seguida por esta Sala en anteriores ocasiones [aparte de la ya referida al "plus convenio"], en las que se ha mantenido la procedencia de reconocer -en general- el complemento de antigüedad en favor de los trabajadores temporales, pese a la indicación en contrario por parte de la norma pactada colectiva (así, en SSTS de 10-11-1998 -rec. 1909/98-; 06-07-2000 -rec. 4316/99-; 03-10-2000 -rec. 4611/99-; 22-12-2001; 21-03-2002 -rec. 2237/01-; 07-10-2002 -Sala General y rec. 1213/01-; 13-11-2003 -rec. 11/03-; y 17-05-2004 -rec. 122/03-). Y más específicamente, tratándose del convenio de "Correos y Telégrafos", aparte de las decisiones ya referidas sobre el "plus convenio", es de señalar que también se ha sostenido que los trabajadores eventuales tienen derecho a la paga de resultados -años 1999, 2000 y 2001-, habida cuenta de que "el principio de igualdad ante la Ley, en expresión tomada del art. 14 del Convenio de la OIT, determina que las tablas salariales deben fijarse de acuerdo con el principio de salario igual por un trabajo igual" (SSTS 02-06-2003 -rec. 3738/02-; 30-09-2003 -rec. 2866/02-; 31-03-2004 -rec. 2817/03-; y 27-09-2004 -rec. 4506/03-); así como al incentivo específico de área de actividad y centro, pues "toda la finalidad hermenéutica tendente a la ruptura del principio de igualdad deberá venir apoyada en elementos de suficiente contundencia para su justificación" (STS de 23-01-2004 -rec. 1986/03-); y al complemento por antigüedad (SSTS de 23-10-2002 -rec. 3581/01-; y 19-11-2002 -rec. 4130/01-).

3. En todo caso, la decisión adoptada se refuerza con otras afirmaciones ofrecidas por la jurisprudencia constitucional [aparte de las puntualizaciones ya indicadas por las SSTS 28-05-2004 -rec. 3030/03- y 27-09-2004 -rec. 4506/03-], para la que si bien la duración del contrato no es un factor desdeñable a la hora de establecer ciertas diferencias [SSTC 136/1987, de 22 de julio; y 177/1993, de 31 de mayo], las mismas han de tener su origen en datos objetivos relacionados con la prestación de trabajo o el régimen jurídico del contrato que las expliquen razonablemente [STC 177/1993, de 31 de mayo], pero no alcanzan al distinto tratamiento sin apoyo en datos objetivos, incrementando las dificultades de un conjunto de sujetos sin poder negociador propio [STC 136/1987, de 22 de julio], o las diferencias retributivas ajenas al contenido y condiciones de la prestación de trabajo [STC 177/1993, de 31 de mayo], porque no es compatible con el art. 14 CE un tratamiento "que configure a los trabajadores temporales como colectivo en una posición de segundo orden en relación con los trabajadores con contratos de duración indefinida, a los que a veces se singulariza calificándolos como ''trabajadores fijos' o ''trabajadores de plantilla', en denominaciones tan imprecisas técnicamente como potencialmente discriminatorias si con ellas se quiere identificar una especie de estatuto de ''trabajador pleno' de la empresa, por oposición a un estatuto más limitado o incompleto de trabajador temporal" (STS 104/2004, de 28 de junio). De esta forma se proscribe cualquier diferencia entre trabajadores fijos de plantilla y trabajadores temporales que implique un trato discriminatorio. En concreto se declara discriminatoria: con carácter general, toda diferencia en aquellos aspecto de la relación de trabajo en los que exista "igualdad radical e inicial entre unos y otros trabajadores"; y más específicamente, las diferencias salariales "cuando se demuestre que todos realizan un trabajo igual o similar" (STC 136/1987, de 22 de julio)."

Tercero.-Las precedentes consideraciones nos llevan a solución diferente a la mantenida en la STS 11-05-2006 [rec. 860/05], que fue producto de un concreto debate, y a reiterar el criterio expuesto por la Sala en las ya citadas resoluciones de 28-05-2004 [rec. 3030/03] y 27-09-2004 [rec. 4506/03], afirmando -en consecuencia-que la doctrina ajustada a Derecho es la mantenida por la sentencia objeto de recurso y que -por ello- la misma ha de ser confirmada; con imposición de costas a la parte recurrente [art. 233.1 LPL], y pérdida del depósito constituido para recurrir.

FALLAMOS

Desestimamos el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el Sr. Abogado del Estado, D.ª Belén Triana Reyes, actuando en nombre y representación de la entidad "Correos y Telégrafos, S.A." contra la sentencia de fecha 28 de noviembre de 2005, dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en recurso de suplicación núm. 4792/2005, formulado contra la sentencia de fecha 24 de septiembre de 2004, dictada por el Juzgado de lo Social núm. Veinticinco de Madrid, en autos núm. 332/2004, seguidos a instancia de D.ª Laura contra la entidad "Correos y Telégrafos, S.A." sobre reclamación de cantidad. Y confirmamos íntegramente la sentencia recurrida e imponemos las costas a la entidad recurrente, tanto las de suplicación como las del presente recurso de casación así como la pérdida del depósito constituido para recurrir.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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