Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia T.S.J. Andalucía 505/2007, de 8 de febrero


 RESUMEN:

Modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Cálculo de prima nueva tras instalación de nueva máquina de prensa. Decisión empresarial justificada. Competencia del juez: control de la adecuación de la medida adoptada a los fines perseguidos.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Según consta en autos, el recurrente, demandado en demanda, sobre conflicto colectivo, interpuesta por CCOO de ANDALUCÍA contra la empresa PENINSULAR del LATÓN SA, se celebró el juicio y el de 8 de septiembre dos mil seis se dictó sentencia por el referido Juzgado, estimando la pretensión.

Segundo.-En la citada sentencia y como hechos probados se declararon los siguientes:

"Primero. En la empresa Peninsular del Latón S.A., existen, entre otras instalaciones, dos prensas, una más antigua denominada Prensa Directa Loewy, y una nueva denominada Prensa inversa Scholoemann-Clecim.

Segundo. Para el funcionamiento de esta nueva prensa, la empresa ha destinado a un colectivo de 12 trabajadores (tres por turno) procedentes de la antigua prensa directa Loewy.

Tercero. Mediante escrito de fecha 15 de Junio de 2.006, la empresa ha comunicado al Comite de Empresa que a partir del día 15 de Julio/06 entrará en vigor la nueva prima de la Prensa inversa Scholoemann-Clecim acompañando a este escrito documento en el cual se fijan la; cuantías y forma de cálculo de las mismas.

Cuarto. Hubo el preceptivo periodo de consultas en el que no se alcanzó ningún acuerdo.

Quinto. En la anterior prensa el promedio de prima era de 24 euros y con la nueva la empresa exige para alcanzar esa cantidad 130 extrusiones por relevo en Junio, 150 en Julio y Agosto, 17 1 en Septiembre y definitivamente 190 extrusiones a partir de 1 de Octubre de 2.006.

Sexto. La nueva prensa tiene una capacidad teórica de más de 200 extrusiones por relevo, pero la realidad es que hasta ahora no ha superado las 112, a pesar del gran empeño puesto por la empresa y los trabajadores.

Séptimo. Celebrada el acto de conciliación previo el día 6 de Julio/06 ante el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Colectivos Laborales de Andalucía (Sercla), se dió por intentado sin efecto."

Tercero.-La empresa PENINSULAR del LATÓN SA recurrió en suplicación contra tal sentencia, siendo impugnada por CCOO Andalucía, representada por la letrada Sra. D.ª M.ª del Carmen Gomez Lozano..

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-Es objeto de este conflicto colectivo la impugnación por los trabajadores de la modificación colectiva de trabajo que supone la aplicación por la empresa a partir del 15-7-06 de la nueva prima de rendimiento tras la implantación de una nueva máquina de prensa, modificación adoptada tras no llegarse a ningún acuerdo en el periodo de consulta.

Los demandantes no cuestionan ni la certeza de los hechos por los que se adopta la medida reorganizativa, a saber, en la empresa demandada, existen, entre otras instalaciones, dos prensas, una más antigua denominada Prensa Directa Loewy, y una nueva denominada Prensa inversa Scholoemann-Clecim. Para el funcionamiento de esta nueva prensa, la empresa ha destinado a un colectivo de 12 trabajadores (tres por turno) procedentes de la antigua prensa directa Loewy; y mediante escrito de fecha 15 de Junio de 2.006, la empresa ha comunicado al Comite de Empresa que a partir del día 15 de Julio/06 entrará en vigor la nueva prima de la Prensa inversa Scholoemann-Clecim acompañando a este escrito documento en el cual se fijan la; cuantías y forma de cálculo de las mismas.

El objeto procesal en la causa de la que proviene este recurso debieron ser los hechos anteriores, comunicados en escrito de 15-7-06 (f.109) en que consta la causa que fundamenta la reorganización productiva. Este debió ser el objeto material del juicio, sin que las partes, ni el Juez puedan argumentar o decidir fuera del mismo.

No fue así, ya que se califica de injustificada la medida de reorganización productiva por precipitada y se argumenta que no debió implantarse el nuevo calculo de la prima de rendimiento hasta que se alcanzasen los 24euros por trabajador, que era lo que percibían antes de esa implantación. No hubo un enjuiciamiento sobre la existencia de las causas, ni sobre la adecuación de la medida reorganizativa a la gravedad de las medidas adoptadas.

En efecto, para el supuesto de las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo y de los traslados, el art. 138.5 LPL prescribe que la "sentencia declarará justificada o injustificada la decisión empresarial, según hayan quedado acreditadas o no, respecto de los trabajadores afectados, las razones invocadas por la empresa".

La Ley exige del juez un juicio de razonabilidad sobre la adecuación medios-fines, cuyo alcance, por tratarse de enjuiciar decisiones de naturaleza económica y técnico-órganizativa, es de difícil delimitación. En principio, habida cuenta de la compleja configuración de las causas que hace la ley, esto es, de la ponderación causas medidas que previene, cabrían tres posibles alcances para el control judicial:

En primer lugar, cabría un control judicial que se limitase a constatar la concurrencia de la causa económica, técnica, organizativa o productiva y de tal constatación dedujese, sin más, la legalidad de la medida, esto es, sin indagar sobre la contribución de la decisión empresarial a la consecución de los fines tutelados por la ley, a saber: la mejora de la competitividad de La empresa mediante la mejor organización de sus recursos en las modificaciones sustanciales y los traslados y la superación de la situación económica negativa de la empresa y la garantía de su viabilidad futura y del empleo en los despidos.

En segundo lugar, cabría un control que constatase la existencia de la causa e indagase sobre su adecuación a los fines tutelados por la ley, limitándose, sin embargo, a un juicio de razonabilidad sobre la medida empresarial, esto es, limitándose a comprobar que la decisión del empresario es una de las empresarialmente posibles para contribuir a la consecución de los fines tutelados por la Ley.

En fin, cabría un tercer control más penetrante que se extendiese a la oportunidad de la medida empresarial, es decir, que no se limitase a constatar la existencia de causa, sino que entrase a valorar la adecuación de la medida empresarial a los fines tutelados por la Ley llegando a ejercer un control de oportunidad. El juez, en este tercer supuesto, no se limitaría a un control de razonabilidad de la medida en relación con los fines tutelados en la Ley, sino que dilucidaría si la medida era o no la medida gestional adecuada.

Pues bien, de los tres tipos de control posible, de los tres tipos de pronunciamientos jurisprudencíales, a nuestro juicio, es el segundo el más adecuado por ser el que mejor se ajusta a lo querido por el legislador en los equívocos términos legales. El juez no puede, en efecto, eludir un control sobre la adecuación de la medida a la consecución de los fines declarados por la norma, porque tal ponderación le viene exigida por la ley. Se entenderá existente la causa, dice la norma, utilizando la técnica tradicional de la presunción, cuando contribuya a la mejora de la competitividad de la empresa mediante la mejor organización de sus recursos en las modificaciones sustanciales y los traslados (y a la superación de la situación económica negativa de la empresa o a la garantía de su viabilidad futura y del empleo en los despidos). Mas en el ejercicio de tal control no puede sustituir al empresario en sus prerrogativas de gestión. Lo que la ley exige de la medida es que "contribuya" a la consecución de los fines legales y es la constatación de tal contribución el límite del control que puede ejercer el juez. Si la medida adoptada por el empresario contribuye razonablemente a la consecución de los fines explicitados por el legislador, si es una de las posibilidades de gestión razonables, el juez debe sin más convalidarla. No corresponde a éste entrar a valorar si dicha medida es o no la más adecuada desde el punto de vista empresarial y menos exigir que tal medida sea decisiva para "per se" superar la situación de la empresa.

Será conforme a los precedentes parámetros normativos y jurisprudenciales como se va a argumentar en este recurso.

Segundo.-Tras ser estimada la demanda y declarada injustificada la medida de modificar las primas de producción (sic f. 122), la empresa PENINSULAR DEL LATÓN SA recurre en suplicación por un doble cauce, apartados b) y c) del art 191 LPL.

Al amparo del apartado b) del art 191 LPL pretende la redacción alternativa del hecho probado sexto para donde pone 200 extrusiones ponga 242 tochos por relevo. Sustenta tal redacción alternativa en error en la valoración de la prueba pericial, modificación a la que ha de accederse pues, es relevante ya que el acuerdo empresarial impugnado aquí toma como referencia para su total implantación a partir del 1-10-06 el máximo de extrusiones o tochos que puede realizar la nueva máquina y que es 242 y, se acredita el error en la valoración del medio de prueba de modo indubitado como se ve en los folios 56 y 118.

Tercero.-Al amparo del apartado c) del art 191 LPL se pretende la revisión del derecho aplicado por infracción de los arts. 41 ET y 15 del Convenio Colectivo de empresa.

Entre las modificaciones relativas al sistema de trabajo y rendimiento se encuentran las que afectan a los sistemas de organización del trabajo de técnica neutra y, por otro, los que afectan a las técnicas o sistemas que, a diferencia de las anteriores, repercuten directamente sobre la actividad, el rendimiento y el sistema de remuneración del trabajador. Este último es el sistema afectado por la decisión empresarial aquí impugnada.

Entre las técnicas neutras de organización del trabajo cabe destacar las técnicas de planeamiento y control de la producción, el estudio y control de costes, los diagramas de métodos de trabajo, y otras similares, que justamente se denominan neutras porque la implantación o revisión de las mismas no tiene, por regla general, ninguna repercusión directa sobre el sistema de remuneración, o sobre el rendimiento normal exigible o pactado con el trabajador. Es por ello que el empresario, en el ejercicio regular de su poder de dirección, puede implantar o revisar este tipo de técnicas sin necesidad de acudir al procedimiento previsto en el artículo 41 ET, pues la implantación o la revisión de técnicas neutras de organización del trabajo no supone ninguna modificación, y menos aún sustancial, de las condiciones de trabajo.

En cambio, existen otras técnicas o sistemas de organización del trabajo cuya implantación o revisión sí puede suponer una alteración sustancial de las condiciones de trabajo habida cuenta de su repercusión directa en el rendimiento y la remuneración del trabajador. Éste es el caso de las técnicas de medida de los tiempos de trabajo (cronometraje, just in time, etc.), los sistemas de valoración de puestos de trabajo (sistemas VPT por clasificación jerárquica, por puntuación de factores, etc.), y los sistemas de incentivos o primas al rendimiento que es el implantado, según es de ver en los folios 23 a 28 en los que se describe la decisión empresarial de variación de un sistema de medición de los tiempos de trabajo y que afecta al rendimiento de los trabajadores y a la productividad de la empresa y, por tanto, consideramos que implicaba una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, recogida en el art. 41.1.e) ET y por ello la empresa la acordó con sometimiento al procedimiento establecido en el art. 41.4 ET, aunque el periodo de consulta fue infructuoso.

La variación o implantación de cualquiera de las tres técnicas de organización del trabajo reviste, según las menciones literales de los artículos 41.1.e) para las dos primeras y 41.1.d) para la última, una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, y, en consecuencia, y al margen de la mayor o menor intensidad u onerosidad de la misma, deberá ser adoptada con sujeción al procedimiento fijado en el artículo 41.4 ET, salvo, obviamente, que se tratara de variaciones de escasa entidad.

Sentados los presupuestos de lo que hoy es enjuiciado, que en modo alguno es la bondad o no de la nueva máquina de prensa o si esta está totalmente instalada o no, sino si la nueva forma de calculo de la prima supone consecuencias positivas en orden a la mejora de la posición de la empresa en el mercado respecto de la situación anterior; y se entenderá existente la causa cuando contribuya a la mejora de la competitividad de la empresa mediante la mejor organización de sus recursos. El enjuiciamiento consistirá en un control que constate la existencia de la causa e indague sobre su adecuación a los fines tutelados por la ley, limitándose, sin embargo, a un juicio de razonabilidad sobre la medida empresarial, esto es, limitándose a comprobar que la decisión del empresario es una de las empresarialmente posibles para contribuir a la consecución de los fines tutelados por la Ley.

La sentencia impugnada declara la medida injustificada por precipitada (sic), sin realizarse ningún otro tipo de consideraciones para el enjuiciamiento de la misma, sin analizarse su razonabilidad, luego concurre la infracción formativa denunciada por el recurrente, al soslayarse el art 41 ET, e interpretarse al margen de los parametros hasta aquí expuestos.

Es cierto que la demanda no cuestiona la decisión empresarial por no razonable, por no ser la adecuada para mejorar la posición competitiva en el mercado, sino que la cuestiona por implantarse el nuevo sistema de calculo de la prima de incentivo o productividad antes de la instalación total de la nueva máquina de prensa, y que los trabajadores durante la implantación de la nueva medida de reorganización productiva están percibiendo una prima por debajo de los 24euros que percibía antes.

Luego el problema no es el devengo de la prima, que no se cuestiona, si no el computo, pero ese es un conflicto a dilucidar en distinta sede procesal, ya que el devengo de estos complementos sólo se produce cuando el trabajador efectúa real y efectivamente la cantidad de trabajo predeterminada o en la negociación colectiva, principio general que únicamente admite las excepciones establecidas en la ley. Dicho devengo no es continuado, sino que aparece condicionado a la consecución de unos determinados logros u objetivos (TSJ C. Valenciana 14-12- 93, AS 5381; TSJ de Madrid 24-3-95, AS1300; TSJ Cantabria 27-1-93, AS 206; TSJ Baleares 22-10- 92, AS 4858), aun cuando tengan un componente de incertidumbre ligado precisamente a la forma en que se calculan (STSJ Canarias 21-5-96, AS 16271; Madrid 14-7-95, AS 2915; 19-5-98, AS 17201). Por tanto, no procede su abono en tiempos improductivos (STS 4-3-74, RJ 1276). Como se ve debe ser objeto de enjuiciamiento individual y por procedimiento ordinario.

Eso si, el empresario unilateralmente no puede introducir modificaciones en el sistema organizativo que impliquen la minoración de la retribución del empleado, salvo cláusula de descuelgue. Incluso se ha entendido que se debe seguir percibiendo el complemento (STCT 15-2-89, AS 1222) aun cuando desaparezca la maquinaria a la que estaba vinculado tal prima. Igual ocurre cuando el empresario pretende congelar la prima de producción porque debido a la incorporación de innovaciones tecnológicas se aumenta la capacidad productiva (STSJ Cataluña 14- 9-99,AS.2891).

Cuarto.-Fuera del tratamiento de estos incentivos en circunstancias normales, pueden producirse diferentes incidencias que afecten a su cómputo. Así, si los logros u objetivos no son alcanzados por causa exclusivamente imputable a la empresa, el trabajador conserva el derecho a esas partidas retributivas. Un pacto de este tipo es admisible en la medida en que los presupuestos que se establezcan sean válidos y no de imposible cumplimiento o abusivos (SSTS 19-7-90, RJ 6438; 8-10-90, AS 7532). Incluso se ha condenado a la empresa a pagar la remuneración por objetivos prevista pese a no haber fijado los objetivos a cumplir (STSJ La Rioja 31- 12-94, AS 4719). De ahí que se considere infringido el art 15 del convenio al decirse en la sentencia recurrida que en tanto se implanta en su totalidad la nueva máquina debe abonarse la media personal que se estuviera percibiendo. Tal afirmación carece de base normativa alguna pues, la nueva máquina tiene establecido su nueva prima, y lo que establece el Art. 15 del convenio es que "se abonará la media, hasta que la nueva máquina tenga establecida su nueva prima". Aplicando el criterio de instancia, estaríamos ante una situación absurda, porque no se podría dejar de aplicar la media de prima (aun cuando hay una nueva máquina y un nuevo sistema de prima según los hechos probados), porque no se establece la nueva prima, pero no puede establecerse la nueva prima, hasta que se alcance la producción por parte de los trabajadores de la nueva máquina que les permita alcanzar la prima que vinieran percibiendo antes. Este criterio es contrario al objetivo de una prima o incentivo, que no es otro, que como su propio nombre indica, incentivar a la producción. Sin embargo, como los trabajadores, en una nueva máquina, vienen percibiendo la prima media obtenida anteriormente, a la vista de que la sentencia judicial dice que la medida es precipitada, les basta con seguir produciendo a un ritmo bajo, sin esfuerzo ni incentivo alguno en la producción, para percibir su media de prima y conseguir que la nueva prima nunca se implante, puesto que siempre podría decir una sentencia, que aunque la capacidad de producción de la máquina es la que dice la empresa, como ésta no se ha alcanzado nunca, la medida es precipitada. De hecho la empresa, lo que hizo es cumplir con lo establecido en el convenio, puesto dejó de abonar la media de prima, cuando implantó la nueva prima, implantación que realizó paulatimente.

Estas razones nos llevan a estimar el recurso de suplicación interpuesto, por la empresa, ya que, reitero, no se acredita que no sea razonable la medida adoptada; de adoptarse lo pretendido se llegaría al absurdo de imposibilitar la implantación de un nuevo sistema de calculo de primas tras la entrada en funcionamiento de la maquina nueva de prensa; y no se vulnera el art 15 del Convenio de empresa pues la nueva máquina tiene establecido su nueva prima, y lo que establece el Art. 15 del convenio es que "se abonará la media, hasta que la nueva máquina tenga establecida su nueva prima".

FALLAMOS

Con estimación del recurso de suplicación interpuesto por la empresa PENINSULAR DEL LATÓN SA contra la sentencia dictada el 8 de septiembre dos mil seis por el Juzgado de lo Social número 2 de los de Córdoba, recaída en autos sobre conflicto colectivo, promovidos por CCOO Andalucía, y como consecuencia revocamos dicha sentencia, tras declarar justificada la decisión empresarial, absolviendo a la demandada de todas las pretensiones que fueron objeto de esta causa.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Oh happy Ley
Workshop Fiscalidad Madrid
Curso Incibe
III Congreso Compliance
 
Foros de formación