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Sentencia T.S.J. Madrid de 17 de junio de 1999


 RESUMEN:

Modificación de condiciones de trabajo. Horario. Rescisión contractual a instancia de la trabajadora. Indemnización. Ejercicio de la opción extintiva. Plazo. Inicio del mismo.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Según consta en autos se presentó demanda por doña Mª. Emilia B.M. en reclamación por extinción de trabajo y modificación de condiciones de trabajo siendo demandada "Superfresh, S.A." y en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia el día 22 de marzo de 1999 en los términos que figuran en el fallo de dicha resolución.

Segundo.-En dicha Sentencia y como hechos probados se declaran los siguiente:

"1.º La demandante -doña Mª. Emilia B.M.- viene prestando servicios por cuenta de la empresa 'Superfresh S.A.', con antigüedad de 19 de mayo de 1983, ostentando la categoría profesional de Dependiente, y siendo su salario de 124.419 ptas. mensuales (incluido prorrateo de pagas extraordinarias). Con anterioridad a abril de 1998 la relación laboral se prestaba por cuenta de 'Sucdisa S.A.', habiéndose producido una cesión de titularidad o subrogación de esta empresa a favor de 'Superfresh S.A.' a partir de dicha fecha.

2.º El horario laboral desempeñado por la actora, hasta la modificación a que seguidamente se hará referencia, era de lunes a sábado de 8 a 14 horas y el viernes además de 15 a 21 horas.

3.º El 2 de diciembre de 1998 se participó a la actora por la empresa que 'al objeto de adecuar el régimen horario de su prestación laboral a las organizativas del centro de trabajo donde usted presta servicios, le comunicamos que a partir del día 4 de enero de 1999 su horario quedará según sigue: lunes a sábados, en régimen de 40 horas en jornada partida, de 10,15 a 14,45 horas y de 18,00 a 21,30 horas, con un día de libranza semanal, añadiéndose que 'esta distribución horaria permitirá atender adecuadamente los flujos de clientes que se producen en el establecimiento y el cierre de caja y tienda a la finalización del horario comercial de apertura' (Documento núm. 3 de ambas partes).

4.º La demandante tiene un hijo, nacido el 25 de agosto de 1997.

5.º No consta que, durante el tiempo transcurrido entre la comunicación de la decisión modificativa empresarial (2 de diciembre de 1998) y la efectividad de la misma (4 de enero de 1999), la actora comunicase a la empresa su propósito de optar por la rescisión de su contrato de trabajo.

6.º Por la demandante se intentó la conciliación previa ante el S.M.A.C., sin avenencia, según consta en la correspondiente certificación expedida por dicho Organismo y acompañada con la demanda. La papeleta conciliatoria se presentó ante el S.M.A.C. el 13 de enero de 1999, habiendo tenido lugar el acto conciliatorio el 28 siguiente, y presentándose la demanda el 2 de febrero.

Tercero.-Contra dicha Sentencia se interpuso recurso de Suplicación por el letrado don Juan de L.P. en nombre y representación de doña María Emilia B.M. siendo impugnado de contrario por el letrado don Balduino Jesús R.O. en nombre y representación de "Superfresh, S.A." Y recibidas las actuaciones en esta Sala de lo Social se dispuso el pase de los mismos a ponente para su examen y resolución.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-Frente a la sentencia de instancia se alza en suplicación la actora articulando dos motivos de recurso. En el primero, por el cauce procesal del 191.b) de la L.P.L. insta la adición al ordinal 3.º del factum el extremo de "que en esa comunicación la empresa no ofertó a la actora la posibilidad de optar por extinguir el contrato y la actora hizo constar su no conformidad con el cambio", lo que por deducirse de un documento conteste no hay obstáculo en aceptar.

Segundo.-En el motivo segundo, por el cauce jurídico de impugnación se denuncia la interpretación errónea del artículo 41.3 del E.T. discrepándose de la consideración del Juez "a quo" de entender que el período de preaviso en la notificación de la decisión modificativa tiene el objetivo de encuadrar el plazo durante el que el trabajador puede ejercitar la opción extintiva que prevee el precepto, lo que contradice el artículo 59 de la misma ley, que establece una regla general que sólo puede soslayarse de establecerse un plazo especial para alguna acción, lo que en el caso de autos no ocurre.

El motivo debe estimarse. Es cierto que la simple literalidad del tercer párrafo del ordinal tercero del artículo 41 reconoce el ejercicio de la acción impugnatoria -que los artículos 59.4 del E.T. y el 138.1 de la L.P.L. somete a un plazo de caducidad de 20 días a contar de la notificación- al "trabajador que no habiendo optado por la rescisión de su contracto se muestre disconforme" pero la falta de opción es, más que un requisito temporal de la legitimación, un componente lógico de esta ya que dado el efecto extintivo de la facultad resolutoria ningún interés puede justificar la impugnación de un acto modificativo de quien ha perdido ya la cualidad de patrono. El sentido de la norma es el declarativo de la irreversibilidad de la opción, coherente con el principio de vinculación a los propios actos, más que el establecimiento de una perentoriedad temporal que no puede presumirse preteriendo la previsión legislativa del artículo 59.1 que al exigir el "señalamiento" como requisito de cualquier plazo especial que excepcione el genérico anual de las acciones derivadas del contracto de trabajo, veda admitir prescripciones o caducidades tácitas esto es no señaladas por el legislador sino inferidas, en perjuicio del trabajador, por el interprete, en base a indicios mas o menos fundados.

El preaviso no tiene por qué interpretarse como un plazo de opción resolutoria cuando es más extenso que el plazo impugnatorio y por ello también que el plazo de conformidad.

La modificación además puede dejarse sin efecto en cualquier momento pues no puede entenderse vinculante para el empresario en perjuicio del trabajador.

Tiene más sentido -y el caso de autos es elocuente- como un período en el que el trabajador puede acompasar su régimen social al nuevo régimen laboral que incide en aquél.

La opción no puede perderse por el mero hecho de dudar de la legalidad del acto empresarial y accionar contra él, haciendo maniqueo el resultado del litigio, soslayando la finalidad legislativa del reconocimiento de la opción al trabajador como técnica de acoplamiento de los intereses productivos de la empresa y los sociales del trabajador. Y si la opción puede ejercitarse tras la desestimación de la impugnación judicial de la medida impugnatoria, al no poder sancionarse el deseo de certidumbre jurídica que ha manifestado ante el Poder Judicial el titular del derecho -pues ello pugnaría con su derecho constitucional a la tutela judicial efectiva-, tampoco debemos admitir que se pierda el derecho por la mera circunstancia de que el trabajador aplace su decisión al momento de la efectividad de la medida, una vez ha mostrado su disconformidad.

Procede por ello resolver la relación laboral, al amparo del artículo 41.3 del E.T. al ser evidente el perjuicio que el establecimiento de la jornada partida causa a la actora, que tiene a su cuidado un hijo de corta edad condenando a la empresa a indemnizar a la trabajadora en (124.419 X 12: 365 X 20 X 16 = 1.308.956.ptas. (un millón trescientas ocho mil novecientas cincuenta y seis pesetas).


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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