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Sentencia T.S.J. Baleares 277/2007, de 7 de junio


 RESUMEN:

Infracciones y sanciones. Falta muy grave. Daño intencionado en máquina de refrescos. El hecho de que el desperfecto no sea de gran magnitud o de que la máquina no sea propiedad de la empresa, no elimina la gravedad de la infracción.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-La única instancia del proceso en curso se inició por demanda y terminó por sentencia, cuya relación de hechos probados es la siguiente:

"1. El demandante D. Silvio con DNI NUM000 viene prestando servicios por cuenta y bajo la dependencia de la empresa Calvià 2.000 S.A. en virtud de contrato de trabajo de carácter fijo discontinuo fechado el 18 de abril de 2.006, categoría profesional de Peón Especialista y salario según convenio colectivo de empresa.

2. En virtud de escrito fechado el 15 de mayo de 2.006 suscrito por D. Serafín, la empresa demandada procedió a la apertura de expediente disciplinario al demandante, lo cual se puso en conocimiento del comité de empresa. Formulado pliego de cargos, se dio traslado del mismo tanto al demandante como al comité de empresa evacuando pliego de descargos el primero y escrito de alegaciones el segundo.

3. Mediante carta de fecha 26 de mayo la empresa impuso al trabajador la sanción de suspensión de empleo y sueldo de 60 días como autor de una falta muy grave sancionada en el art. 54.2 ET en relación con el art. 58.5 del Convenio General del sector para la Limpieza Pública, siendo notificada dicha sanción al comité de empresa y al demandante. En la carta de sanción consta lo que sigue:

En efecto, ha quedado acreditado que Ud. ha realizado la siguiente conducta y en la siguiente fecha, constituyendo la misma un incumplimiento contractual muy grave y culpable.

Primero.-Siendo Ud. conocedor del contenido de su puesto de trabajo y de las obligaciones y tareas que dentro de él debe realizar, resulta que sobre las que sobre las 08:45 del día 15 de mayo de 2006 el responsable del servicio se encontró con la máquina de refrescos golpeada con una herramienta. Habiendo hecho las averiguaciones oportunas se descubre que Ud. fue al taller a pedir un martillo al Sr. Cesar sin que tuviera ningún trabajo para el cual lo necesitara, y que con posterioridad con esa herramienta, o con su calzado de seguridad ha estado golpeando la máquina de refrescos causándole desperfectos.

Esta Dirección entiende que la indicada conducta es intolerable y constitutiva de incumplimiento muy grave y culpable por su parte de las obligaciones que, presididas siempre por la buena fe, tiene para con esta empresa, conducta calificada de MUY GRAVE, prevista y castigada en el artículo 54.2 del Estatuto de los Trabajadores de 24 de marzo de 1.995, en relación con los artículos 58.5 del Convenio General del Sector para la Limpieza Pública, Viaria, Riegos, Recogida, Tratamiento y Eliminación de Residuos y Limpiezas y Conservación de Alcantarillado.

4. El día 15 de mayo de 2.006, sobre las 9:00 horas, D. Silvio se encontraba en el centro de trabajo en compañía de dos trabajadores más siendo uno de ellos D. José Antonio, ante una máquina de refrescos. El demandante introdujo una moneda en dicha máquina sin que esta le expidiera la bebida solicitada ni le reintegrara la moneda. El demandante introdujo nuevamente otra moneda, sin que la máquina le expidiera bebida alguna ni le reintegrara la moneda. Ante ello el demandante propinó a la máquina un par de patadas y un empujón dirigiéndose a continuación al taller donde se hizo con un martillo, regresando al lugar donde se encontraba la máquina de refrescos procediendo a propinarle varios golpes causándole daños cuya cuantificación no consta en autos.

5. El trabajador ha cumplido la sanción impuesta.

6. El art. 58 del Convenio Colectivo General de limpieza Pública tipifica las faltas muy graves especificando como tal en su apartado 5.º hacer desaparecer, inutilizar o causar desperfectos en materiales, útiles, herramientas, maquinaria, aparatos, instalaciones, edificios, enseres, documentos o cualquier otro objeto de la empresa.

7. Se ha agotado la vía conciliatoria previa".

Segundo.-La parte dispositiva de la sentencia de instancia dice:

"QUE DESESTIMANDO LA DEMANDA interpuesta por D. Silvio contra la empresa Calvià 2.000 S.A. debo absolver y absuelvo a la empresa de los pedimentos contra ella deducidos confirmando la sanción impuesta al trabajador demandante mediante carta de fecha 26 de mayo de 2.006".

Tercero.-Contra dicha resolución se anunció recurso de suplicación por el Letrado D. José Manuel Yañez Gómez, en nombre y representación de D. Silvio, que posteriormente formalizó y que no fue impugnado; siendo admitido a trámite dicho recurso por esta Sala, por Providencia de fecha veinticinco de mayo de dos mil siete.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-El primer motivo de recurso postula que en el ordinal fáctico cuarto se supriman las afirmaciones relativas a que el actor cogió un martillo del taller y golpeó con él la máquina de refrescos, causándola daños, asertos que entiende que la prueba practicada no acredita.

La ley ha configurado el recurso de suplicación como un remedio impugnativo de naturaleza extraordinaria, en el que la revisión del juicio sobre la cuestión de hecho sólo deviene factible con base en pruebas documentales y periciales. Así lo establece la LPL en sus arts. 191 b) y 194.3, excluyendo con ello toda posibilidad de examinar y apreciar con plena libertad en ese grado jurisdiccional la integridad del material probatorio. Esa limitación implica además que la invocación de los referidos medios de prueba no sirve para combatir las conclusiones fácticas sentadas en la instancia con apoyo total o parcial en pruebas de índole distinta. En otro caso, el tribunal que conoce del recurso se vería obligado a calibrar el valor probatorio y a contrastar la fuerza de instrumentos de prueba que quedan marginados de su ámbito de decisión. No le es lícito al recurrente invocar prueba documental o pericial con propósito de desvirtuar la convicción judicial fruto de la ponderación de un conjunto articulado de diversas fuentes de prueba. A esto se suma, en fin, que el documento que la parte aduce en apoyo de su propuesta de modificación fáctica, sobre no ofrecer duda alguna de autenticidad, ha de poner de relieve la equivocación del juzgador de manera clara, terminante y rotunda, sin necesidad de emplear conjeturas ni suposiciones, y de suerte que entre su contenido y el aserto de la sentencia exista contradicción insalvable.

El motivo no aduce documento alguno demostrativo del error de apreciación que achaca al juzgador de instancia en punto a la conducta del actor que la sentencia declara probada, conducta que, de otra parte, el juzgador deduce de la prueba documental, las manifestaciones del propio demandante y, especialmente, la declaración de un testigo presencial.

La mayor o menor entidad de los daños producidos entraña, de otro lado, aspecto secundario. El informe del Comité de Empresa, por lo demás, no es elemento suficiente para sentar en el juicio que los desperfectos consisten en sólo una "pequeña abolladura".

La petición revisoria decae.

Segundo.-Los dos restantes motivos de recurso denuncian infracción del art. 58 del ET y de los arts. 54 y 58.5 del Convenio Colectivo del sector. En ellos se sostiene que los actos denunciados y sancionados no constituyen incumplimiento laboral, pues no influyeron en la correcta prestación de servicios del mismo o de otros trabajadores ni mermaron la capacidad productiva de la empresa; y se aduce que los desperfectos fueron de muy escasa entidad y que la máquina de refrescos ni siquiera era propiedad de la empresa.

Los argumentos del recurso no son atendibles. La relación de trabajo somete al trabajador a una serie de deberes de conducta, fruto de la exigencia ineludible de buena fe -arts. 5 y 20 del ET-, que exceden de la estricta obligación de ejecutar la tarea laboral encomendada y cuya vulneración supone incumplimiento contractual, aunque el proceso productivo no resulte directamente afectado, por cuanto que derivan del contrato de trabajo y son consustanciales al vínculo jurídico que éste origina,. Entre esos deberes figuran no perturbar la convivencia en el seno de la empresa y no lesionar injustificadamente los intereses legítimos del empleador. Dañar de manera intencionada los aparatos, maquinaria e instalaciones de la empresa es comportamiento que el Convenio Colectivo califica de infracción muy grave en su art. 58.5. La conducta del actor encaja de lleno en este supuesto, siendo irrelevante que la empresa no fuera la propietaria de la máquina de refrescos. La sentencia no afirma este extremo como probado, mas en todo caso se trata de aparato que forma parte de las instalaciones empresariales, que la empresa coloca en ellas en beneficio de los operarios en virtud de algún tipo de acuerdo con su explotador y de cuya integridad e indemnidad aquélla responde ante el titular. El apartado quinto del art. 58 se refiere a cuantos medios materiales están incorporados a la organización empresarial para ser utilizados por las personas que actúan y se desenvuelven en el ámbito de la empresa, al margen del sujeto que ostente el dominio de los mismos.

La poca magnitud de los desperfectos -extremo tampoco constatado-no elimina, por último, el carácter sancionable del acto. A lo más constituye factor que ha de valorarse en el momento de graduar la sanción aplicable, debiendo advertirse a este respecto que el art. 60 del Convenio permite reprimir la comisión de faltas muy graves inclusive con despido. Si el destrozo hubiera sido más grave, puede que la sanción lo hubiera sido también.

Tercero.-En consecuencia, se desestima el recurso y la sentencia recurrida se confirma.

En virtud de lo expuesto,

FALLAMOS

SE DESESTIMA el Recurso de Suplicación interpuesto por la representación procesal de D. Silvio contra la Sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. Cuatro de los de Palma de Mallorca, de fecha dieciocho de septiembre de dos mil seis, en virtud de demanda formulada por el citado recurrente frente a la entidad mercantil Calvià 2000, S.A., y, en su consecuencia, SE CONFIRMA la Sentencia recurrida.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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