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Sentencia T.S.J. Cataluña 2354/2007, de 27 de marzo


 RESUMEN:

Delegados sindicales. Sanción: suspensión de empleo y sueldo por no acudir al puesto de trabajo. Improcedencia. La empresa no tiene facultad para someter a los representantes de los trabajadores a una vigilancia singular sobre el cumplimiento de las funciones representativas.


ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Con fecha 06.04.05 tuvo entrada en el citado Juzgado de lo Social demanda sobre Sanciones a los trabajadores, en la que el actor alegando los hechos y fundamentos de derecho que estimó procedentes, terminaba suplicando se dictara sentencia en los términos de la misma. Admitida la demanda a trámite y celebrado el juicio se dictó sentencia con fecha 20 de julio de 2005 que contenía el siguiente Fallo:

"Que desestimo la demanda presentada por Andrés y Esteban confirmando íntegramente la sanción impuesta de 20 días de suspensión de empleo y sueldo que en caso de no haber sido cumplida debe serlo de inmediato."

Segundo.-En dicha sentencia, como hechos probados, se declaran los siguientes:

1. D. Andrés viene prestando servicios para la empresa demandada con una antigüedad de 3.3.1991 categoría profesional de Especialista y salario mensual bruto incluida prorratas de pagas extras de 1.324.55 euros

2. D. Esteban, viene prestando servicios para la empresa demandada con una antigüedad del 27.2.1980 categoría profesional de Oficial 1.ª y salario mensual bruto incluidas prorratas de pagas extras de 1.650.85 euros.

3. El 23.2.2005 la empresa les entregó carta por falta muy grave sancionándolos con suspensión de empleo y sueldo de 20 días, basándose en el uso fraudulento de un cargo de representación para obtener un beneficio personal el agravio comparativo con el resto de personal al que ellos representan que tuvo el día 7.1.2005 mientras que ambos no acudieron a su lugar de trabajo ese día aduciendo que habían estado en sede Sindical, la empresa comprobó que ese día dicha sede se encontraba cerrada al público sin que de las pruebas practicadas en ese acto haya quedado desvirtuada tal aseveración.

4. Ambos demandantes ostentan la condición de representantes de los trabajadores.

5. En fecha 22.3.2005 se presentó papeleta de conciliación ante el servicio administrativo competente, celebrándose el acto conciliatorio el día 19.4.2005 terminando con el resultado de "sin avenencia".

Tercero.-Contra dicha sentencia anunció recurso de suplicación la parte actora, que formalizó dentro de plazo, y que la parte contraria, a la que se dio traslado lo impugnó, elevando los autos a este Tribunal dando lugar al presente rollo.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-La empresa sancionó a los dos trabajadores, delegados sindicales, con 20 días de suspensión de empleo y sueldo a cada uno por falta muy grave por no haber acudido al puesto de trabajo el día 7/1/2005, día que según los trabajadores emplearon en acudir al sindicato de la construcción de CCOO de Sabadell, para entrevistarse con el Secretario de Organización, en reunión preparatoria de la que debían de tener en la empresa el día 14/1. Como aquel día era viernes después del día de Reyes y los delegados habían solicitado sin conseguirlo puente para todos los trabajadores, los dos gerentes de la empresa, según su propia declaración, fueron al Sindicato con una cámara de fotos en torno a las 9 de la mañana y fotografiaron la puerta principal con un cartel que indicaba que aquel día estaba cerrado; al menos uno de ellos pasó otra vez a media mañana por la puerta del Sindicato y finalmente por tercera vez en torno a las 13,30 horas, después de ir al centro de trabajo, que distaba una media hora, para comprobar que no habían ido a trabajar. El otro delegado declaró que llamó al Secretario General del Sindicato. Los trabajadores, según los fundamentos de la sentencia -en la que principalmente se encuentran los hechos probados, sin que en ocasiones se deslinde claramente los que se estima probados- advirtieron el día 5 de que el 7 irían al sindicato; los trabajadores, el secretario general y el secretario de organización declararon que entraron por una puerta lateral, tras llamar por teléfono al secretario general, que no estaba en el Sindicato, y ésta llamar al de organización, que manifiesta que estaba trabajando en el interior del Sindicato, quien declaró que les recibió. Los trabajadores manifiestan que estuvieron hasta las 12 o las 12.30 y ya no fueron a trabajar -aunque el certificado pone hasta las 14-.

La sentencia, en sustancia, partiendo de que se había solicitado puente y que la puerta principal estaba cerrada, según la fotografía aportada, entiende que es falso que los delegados acudieran al Sindicato y que en realidad pretendieron disfrutar de un día de puente que los demás trabajadores no disfrutaron, aunque al faltar una declaración separada suficiente de hechos probados, parece que al final de la sentencia entiende que si fueron solo fue hasta las 12 o las 12,30 horas, y no hasta las 14 horas, de modo que en todo caso hubo abuso.

Segundo.-Conforme a la STS 2/11/89 "un simple examen de las funciones que el art. 64 y otros preceptos, entre ellos el 23 núms. 3 y 4, 29 núm. 4, 44 núm. 1 del Estatuto de los Trabajadores atribuyen al Comité de Empresa y Delegados de personal, evidencian que éstos requieren tanto estudio como elaboración de informes que pueden realizarse en lugares muy varios y privadamente, como actividades de relación social con compañeros que son susceptibles de realizarse en lugares de esparcimiento, comidas, etc., lo que hace siempre difícil y problemático determinar por observaciones externas si los representantes de los trabajadores están desempeñando o no las funciones propias de su cargo. A estas dificultades de hecho en la prueba de la falta imputada, se añade en la misma línea una cuestión de principio, pues esta Sala en Sentencia de 29 de septiembre de 1989, ha declarado que los representantes de los trabajadores tienen derecho a desempeñar sus funciones sin ser sometidos a vigilancia singular, ya que ello «supone una traba o limitación a su derecho de libre libertad o libre ejercicio del cargo», deducción que se obtiene en dicha sentencia interpretando el art. 2 núm. 2 de la L.O.L.S. a la luz del art. 28 núm. 1 de la Constitución y del Convenio núm. 135 de la O.I.T. Por lo que en coherencia con ello es obligado concluir, que las pruebas obtenidas por la empresa con desconocimiento del derecho reconocido de no ser sometidos a vigilancia singular, han de tenerse por no aportadas.

No sólo las circunstancias que concurren en la prueba de la falta imputada exige un específico tratamiento, pues éste viene sobre todo requerido por el hecho de estar comprendidas las tareas de representación dentro de los derechos básicos que el art. cuarto, uno de los Estatutos reconoce a los trabajadores, derechos que se encuentran diferenciados de los que les reconoce el propio art. 4 núm. 2 nacidos de la concreta relación de trabajo con la empresa. En este derecho de representación el titular natural del mismo es el colectivo obrero a quien de modo principal está ordenada la actividad representativa de los miembros del Comité de Empresa y Delegados de Personal, colectivo a quien el propio Estatuto reconoce facultades revocatorias art. 67 núm. 3, por ello sin dejar de reconocer que la imbricación entre las funciones representativas y de prestación de la actividad laboral tiene, por coincidir en una misma persona ambas actividades y desarrollarse las dos dentro del ámbito de la empresa, hecho que obliga a no excluir que en excepcionales supuestos pueda el empresario ejercitar incluso las facultades disciplinarias que le otorga el art. 58 del Estatuto. Las razones expuestas unidas a la presunción de que las horas solicitadas para el ejercicio de las tareas representativas son empleadas correctamente conduce a interpretar de modo restrictivo la facultad disciplinaria del empresario..."

En la misma línea la STS 5/12/89 "la Sala ha declarado que es conducta contraria a la buena fe contractual el empleo en beneficio propio de tal crédito de horas -así, Sentencias de 1 de junio, 2 y 3 de julio de 1987-, tampoco puede desconocerse que matizando tal doctrina, ha declarado también la Sala que la actividad en funciones de representación es multiforme, que a veces ha de realizarse en reuniones informales y en lugares de recreo, que ha de seguirse un criterio de flexibilidad en el cómputo del tiempo empleado, y que ha de preservarse la independencia del representante -véanse las Sentencias de 15 de noviembre de 1986, 14 de abril de 1987 y 2 de octubre y 2 de noviembre de 1989-".

Conforme a la STS 286/1990 "la Sala, como recoge la Sentencia de 10 de febrero de 1990, saliendo al paso de una línea de abuso de vigilancia a los representantes de los trabajadores, que traba o impide el derecho del libre ejercicio del cargo representativo, y que conduce forzosamente a negar el valor a las pruebas obtenidas por la empresa con desconocimiento del derecho reconocido de no ser sometido a vigilancia singular -S. de 29 de septiembre de 1989-, convenio núm. 135 de la O.I.T., sobre protección y facilidad a los representantes de los trabajadores en la Empresa ratificada por España el día 8 de noviembre de 1972, tiene declarado, que sin excluir que en excepcionales supuestos pueda el empresario ejercitar las facultades disciplinarias que correspondan, la inclusión de las tareas representativas dentro de los derechos básicos del art. 4.1 del E.T., como derechos diferenciados de los que el art. 4.2 del mismo, hace derivar de la propia relación de trabajo, permite afirmar la presunción de que las horas solicitadas son empleadas correctamente, lo que conduce a interpretar de modo restrictivo las facultades disciplinarias del empresario que sólo podrá alcanzar el despido en supuestos excepcionales, en los que, el empleo en propio provecho del crédito horario concedido por el art. 68 e) E.T., a los representantes de los trabajadores sea manifiesto y habitual, es decir con una conducta sostenida que ponga en peligro el derecho legítimo de la Empresa a que los representantes formen cuerpo coherente con los representados, debiendo esta conducta estar acreditada con pruebas en las que no se haya empleado en su obtención vigilancia que atenta a la libertad de su función -S. de 2 de noviembre de 1989, seguidas por la de 27 de noviembre del mismo mes y 5 de diciembre siguiente-.

En el mismo sentido, finalmente, como recuerda el Auto del tribunal Supremo de fecha 10/11/1999, "del escrito de formalización puede deducirse que el motivo de casación planteado se refiere a una pretendida contradicción sobre la eficacia de la prueba de detectives en casos en los que tal medio ha sido utilizado por la empresa para demostrar la actividad realizada por un delegado sindical durante sus horas de crédito y que por ser ajena a funciones sindicales justifica el despido disciplinario. La Sentencia recurrida de la Sala de lo Social de Madrid de 3 de diciembre de 1998, sin entrar en la valoración concreta de las imputaciones hechas al trabajador como justificadoras del despido, lo declara improcedente porque rechaza que la empresa pueda ejercer una vigilancia singular respecto del cumplimiento correcto por parte del delegado de sus funciones representativas. Esta solución es acorde con la doctrina de esta Sala de lo Social del Tribunal Supremo en el sentido de que las pruebas obtenidas por la empresa con desconocimiento del derecho de los representantes de los trabajadores de no ser sometidos a vigilancia singular, han de tenerse por no aportadas. (STS 29-9-1989, 2-11-1989, 5-12-1989, 28-6-1990). En cualquier caso se están planteando cuestiones de prueba y su valoración que no tienen acceso a la casación unificadora. (STS 9-2-1993 y Auto de 17-1-1987).

De tal jurisprudencia resulta la interdicción de una vigilancia singular por parte de la empresa hacia los representantes de los trabajadores, de forma que el resultado de las pruebas obtenidas de este modo han de reputarse como no aportadas y existe la presunción de uso correcto de las horas sindicales. Por otra parte, en el ámbito de la aplicación de la norma, las facultades disciplinarias respecto de los representantes sindicales han de interpretarse de forma restrictiva, y ha de tenerse en cuenta principalmente que no pueden guiarse solo por apariencias externas. Ha de entenderse que tal vigilancia singular es lo que ha ocurrido en el presente caso, en que hasta tres veces según la propia declaración de los gerentes de la empresa acudieron a la puerta del Sindicato para ver si "había movimiento" en el mismo, acudieron con una cámara de fotografía, y llamaron acto seguido al Secretario General del Sindicato. Por otra parte, secundariamente, la sanción se impone en base a la apariencia externa de que la puerta principal del Sindicato estaba cerrada aquel día, -pues éste es el hecho base de la conclusión- aunque aparentemente al final de la sentencia se valora la posibilidad de que los trabajadores hubieran acudido a la reunión, pero sin que ésta durara la totalidad de la mañana hasta las 14 horas, sino hasta las 12 ó las 12,30, como los trabajadores declararon, con una discordancia entre su declaración y el certificado de asistencia. La conclusión ha de ser la de que no puede tenerse por válidamente acreditada la comisión de la falta que se imputa, con la gravedad necesaria para la imposición de una falta muy grave, por lo que la sanción ha de revocarse estimando en tal sentido el recurso.

Vistos los preceptos legales citados, sus concordantes y demás disposiciones de general y pertinente aplicación.

FALLAMOS

Que debemos estimar y estimamos el recurso de suplicación interpuesto por Andrés y Esteban contra la sentencia de fecha 20 de julio de 2005, dictada por el Juzgado de lo Social núm. 2 de los de Sabadell, en el procedimiento núm. 283/2005, promovido por dichos recurrentes contra Servicios y Canalizaciones, S.A.; y, en consecuencia debemos revocar y revocamos dicha resolución, dejando sin efecto la sanción impuesta por la empresa.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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