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Sentencia T.S.J. Cantabria 436/2007, de 9 de abril


 RESUMEN:

Extinción del contrato por voluntad del trabajador. Falta de ocupación efectiva: imposibilidad de atender a los clientes, despacho compartido sin teléfono y casi sin mobiliario, privación de funciones de mando. Grave perjuicio al desarrollo profesional y autoestima. Suspensión de tramitación de recurso. Denegación. No se acredita la presentación de la demanda de despido.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Según consta en autos se presentó demanda por D. Jesús Carlos y otro, sobre rescisión de contrato, siendo demandado el Grupo Comercial Samen, S.L., y en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia por el Juzgado de referencia en fecha 11 de enero de 2007, en los términos que se recogen en su parte dispositiva.

Segundo.-Como hechos probados se declararon los siguientes:

1.º Los actores, Millán y Jesús Carlos, vienen prestando sus servicios profesionales para la empresa demandada, Grupo Comercial Samen, S.L., con antigüedad desde el 6 de marzo de 1990 y 19 de setiembre de 1989, respectivamente, ostentando la categoría profesional de Delegado Comercial y percibiendo un salario mensual con prorrata de pagas extraordinarias de 3.949 euros y 3.371,76 euros también respectivamente.

2.º La empresa demandada dedica su actividad a la comercialización de materiales de construcción y se ubica en el Polígono Industrial de Trascueto.

3.º Los demandantes siempre han ocupado un despacho individual cada uno, ambos contiguos debidamente equipados con todo tipo de material de oficina, informático y telefónico.

4.º Las labores que han venido desarrollando los actores eran las propias de un Delegado Comercial (trato, asesoramiento y negociación directa con los clientes), siendo el Sr. Millán el máximo responsable de la gestión del almacén con mando directo sobre el personal, facultades para fijar los precios de los materiales, etc.

5.º El día 4 de septiembre de 2006, a primera hora de la mañana tuvo lugar en la empresa una reunión a la que fueron citados dos trabajadores y con asistencia del Consejero Delegado de la empresa, también de Paulino, dos trabajadores con sede en Bilbao, Marí Luz, administrativa de la empresa y Augusto, con categoría de comercial.

Este último trabajador estuvo presente al principio de la reunión, pero nada más terminar ésta se fue a la calle a realizar sus labores de comercial.

6.º En dicha reunión el Consejero-Delegado de la empresa demandada, Rubén, comunicó a los actores que la Gerencia de la Zona Norte, en la que se incluye Samen Cantabria, iba a ser desempeñada por Paulino, que realizará dichas funciones desde las instalaciones del almacén de Cantabria.

7.º Acto seguido, y tras finalizar la reunión el Sr. Paulino ocupó el despacho que hasta ese momento ocupaba el Sr. Millán, colocando incluso un candado de cierre.

8.º El despacho del Sr. Jesús Carlos fue desalojado de todo tipo de mobiliario, material de oficina y las carpetas, archivos y demás documentación fue trasladada al despacho del Sr. Paulino que antes era el del Sr. Millán.

9.º Ambos actores ocupan, desde el 4 de septiembre de 2006, el despacho del Sr. Jesús Carlos que únicamente cuenta con una mesa, dos sillas, un teclado de ordenadores, un monitor de ordenador y una CPU como elementos informáticos que estaban desenchufados y sin oportunidad en sus programas informáticos.

10.º Dicho despacho no cuenta con teléfono ni con ningún tipo de documentación (carpetas, archivos, dossieres, etc.) ni con material de oficina o mobiliario de cajoneras o estanterías.

11.º El Sr. Millán conserva el teléfono móvil propiedad de la empresa donde le llaman algunos clientes solicitando información y presupuestos para compra de materiales a los que contesta que no puede atender porque carece de información y acceso a los precios de venta así como a la mercancía que haya en el almacén, y otras veces no le pasan las llamadas de clientes que preguntan (así ha ocurrido con el Cliente Sebastián, Ingeniero de la empresa Senosa).

12.º Desde el día 4 de septiembre de 2006 los dos trabajadores demandantes cumplen su horario de trabajo que es de 8,30 horas a 13 horas y de 15,30 horas a 19 horas sin realizar ninguna tarea.

13.º Con fechas 29 de setiembre y 4 de octubre de 2006 por el Consejero-Delegado de la empresa se envía a los actores comunicación requiriéndoles para que elaboren un informe sobre la situación de la empresa así como propuestas de estrategia empresarial. Este requerimiento es contestado por los actores mediante cartas fechadas el l0 de octubre de 2000 que obrantes en autos se da por reproducidas.

14.º Obra en autos y se da por reproducido el Informe de la Inspección de Trabajo de 11 de diciembre de 2006.

15.º Se ha celebrado el preceptivo acto de Conciliación ante el ORECLA que finalizó sin Avenencia.

16.º Los actores habían formulado con fecha 10 de enero de 2006 demanda de reclamación de cantidad, desestimada por Sentencia dictada por el Juzgado de lo social número 4 de fecha 6 de septiembre de 2006.

Tercero.-Contra dicha sentencia anunció recurso de suplicación la parte demandada, siendo impugnado por la parte contraria, pasándose los autos al Ponente para su examen y resolución por la Sala.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-La sentencia de instancia declara extinguida la relación laboral que unía a los actores con la empresa Grupo Comercial Samen, S.L., condenando a la misma al abono de las correspondientes indemnizaciones. Interpone la representación legal de la empleadora Recurso de Suplicación, el cual tiene por objeto: revisar los hechos declarados probados en la sentencia recurrida y analizar las normas jurídicas que se dicen infringidas; recurso que ha sido objeto de impugnación.

Segundo.-La representación legal de la empresa ha presentado, con posterioridad a la formalización del recurso, un escrito en el que solicita la suspensión de la tramitación del recurso de suplicación, a resultas de lo que se resuelva en un procedimiento de despido "que a buen seguro se entablará de adverso". Tal petición se resuelve con carácter previo, en sentencia, por razones de economía procesal.

Los antecedentes de los que tiene conocimiento esta Sala son los siguientes: tras dictarse la sentencia ahora recurrida, el 11 de enero de 2007, y declararse extinguida la relación laboral que unía a los actores, la empresa despido a uno de ellos -D. Millán- por carta de 2 de marzo de 2007, celebrándose acto de conciliación por despido el 26 de marzo pasado.

Pues bien, lo que en definitiva pretende la empresa recurrente es que se de preferencia a una acción de despido que ni tan siquiera consta que se haya ejercitado. Ciertamente del art. 32 de la Ley de Procedimiento Laboral establece que "cuando el trabajador formule demanda por alguna de las causas previstas en el artículo 50 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores y por despido, la demanda que se promueva posteriormente se acumulará a la primera de oficio o a petición de cualquiera de las partes, debiendo debatirse todas las cuestiones planteadas en un solo juicio". Lo que ocurre en el caso de autos es que no consta que la acción de despido se haya interpuesto y, además, que existe una resolución judicial estimatoria de la acción extintiva del contrato de trabajo, por incumplimiento de obligaciones del empresario del art. 50 del ET, por lo que el vínculo contractual habrá quedado roto desde la fecha de aquella, caso de su confirmación.

En consecuencia, se deniega la suspensión pedida, al carecer de toda base legal, y se entra a conocer del recurso formulado.

Tercero.-Con adecuado amparo procesal en el apartado b) del art. 191 Ley de Procedimiento Laboral, solicita la entidad recurrente la revisión de los hechos probados. En concreto la adición al ordinal decimotercero del siguiente texto: "En la comunicación de fecha 29 de septiembre el Sr. Millán fue requerido a fin de concertar una reunión en la sede central de la empresa con la finalidad de conocer su opinión sobre los remedios a adoptar para relanzar la actividad de la delegación, dándose la circunstancia de que el requerido no dio contestación a la misma hasta el 10 de octubre rehusando en todo caso la celebración de la reunión. Por su parte el Sr. Jesús Carlos fue requerido en comunicación de misma fecha a fin de concertar un programa de visitas a clientes en compañía del nuevo Delegado de Zona rehusando lleva a cabo tal actividad en otra comunicación de fecha 10 de octubre".

Justifica dicha modificación en las comunicaciones remitidas por la empresa el 29-9-2006 y 10-10-2006 (obrante a los folios 111 y 113 de los autos) y las contestaciones despachadas por los trabajadores, cuyo contenido se da por reproducido en el aludido ordinal, por lo que es innecesaria su trascripción, al poder ser valoradas por esta Sala en su integridad. En cuanto a la reproducción del contenido de las cartas remitidas por la empresa, se rechaza la misma por resultar irrelevante a los efectos de modificar el signo del fallo.

Cuarto.-1) Como segundo y último motivo del recurso y con adecuado encaje procesal, opone la recurrente la infracción del artículo 50.1 del Estatuto de los Trabajadores, en relación con la doctrina jurisprudencial que invoca.

2) El artículo 50.1.a) del ET establece como justa causa para que el trabajador pueda pedir la extinción de su contrato, que se opere una modificación sustancial en las condiciones de trabajo que redunden en perjuicio de su formación profesional o en menoscabo de su dignidad.

La doctrina de unificación ha aclarado que para que el incumplimiento sea determinante de la resolución ha de ser grave, es decir, hacer referencia a lo esencial de lo pactado y ser voluntario. Como se señala en la sentencia del Tribunal Supremo de 8 de febrero de 1993, dictada en recurso de casación para la unificación de doctrina, siguiendo las del mismo Tribunal de 26 de julio de 1990 y 5 de marzo de 1985, "la extinción del contrato que autoriza y prevé el núm. 1 del art. 50 ET, requiere un doble requisito, por una parte que la empresa unilateralmente introduzca una modificación sustancial en las condiciones de trabajo, por otra que esta modificación sustancial redunde en perjuicio de la formación profesional del trabajador o en menoscabo de su dignidad; si no concurre esta doble circunstancia la sola y desnuda modificación sustancial de las condiciones de trabajo, podrá dar lugar en su caso, al ejercicio de los derechos previstos en el art. 41 núm. 3 del propio Estatuto, pero no a la extinción del contrato de trabajo, asimilada en cuanto a las indemnizaciones que prevé el citado art. 50".

3) Los hechos de los que debemos partir para el enjuiciamiento del caso, son los siguientes: a) el demandante Sr. Millán, con dieciséis años de antigüedad en la empresa, delegado comercial de la demandada y máximo responsable de la gestión del almacén en Cantabria, con mando directo sobre todo el personal, fue privado de su despacho y trasladado al del Sr. Jesús Carlos, también con categoría de delegado comercial y diecisiete años de antigüedad, ocupado ambos el mismo; b) el 4-9-2006, fecha del cambio de despacho, los actores son informados por la empresa de que la Gerencia de la Zona Norte, incluida Cantabria iba a ser desempeñado por el Sr. Paulino, que pasa a instalarse en el despacho del Sr. Millán, poniendo un candado de cierre en la puerta; c) desde dicha fecha los dos demandados son trasladados a un habitáculo que no cuenta con teléfono, documentación, material de oficina o mobiliario alguno, salvo una mesa y dos sillas, estando los elementos informáticos desenchufados y sin programas; y d) en ocasiones, al Sr. Millán no se le han pasado las llamadas de clientes, en otras, no ha podido informarlos de precios o materiales por no tener acceso a los mismos.

4) Estos hechos ponen de manifiesto que el supuesto de autos tiene pleno encaje en el apartado a) del número 1 del art. 50 del ET. La inactividad de los actores en una dependencia empresarial, durante más de tres meses, privó a los trabajadores del ejercicio de su derecho contractual al trabajo (artículos 35.1 de la Constitución y 4.2 del ET); inactividad que atenta a su dignidad, como lo demuestra el hecho de no poder atender a los clientes que solicitaban su auxilio, de que se les obliga a compartir un despacho prácticamente vacío y sin teléfono, y a uno de ellos, Sr. Millán, se le priva las funciones de mando que ostentaba. Es claro que todo ello redunda en directo perjuicio de su desarrollo profesional y de su autoestima.

5) Alega la empresa la falta de gravedad de su conducta por el corto lapso temporal existente entre el inicio de la falta de ocupación, 4 de septiembre, y la fecha de presentación de la demanda, el 14 de dicho mes. Lo cierto es que viva la relación laboral hasta la fecha de la sentencia, 11 de enero de 2007, no demostró la empresa que con posterioridad a la presentación de la misma, se modificasen las circunstancias de falta de ocupación y privación de material. El hecho de que presentada demanda, se requiriese por escrito al Sr. Millán, para una hipotética reunión en la Central, sin fecha, y la elaboración de un informe, y al Sr. Jesús Carlos para que aportase sus ideas y concertase entrevistas con clientes, carece de toda trascendencia, dada la imposibilidad material de llevar a cabo el informe si no se disponía de medios materiales para ello o las entrevistas, si no se tenía acceso a la documentación de dichos clientes.

Por ello, se estiman acertados los razonamientos de la sentencia de instancia respecto a la pretensión extintiva ejercitada por los actores, por lo que procede mantenerlas, rechazando las infracciones legales alegadas por la parte recurrente.

Quinto.-En materia de costas, no gozando la parte recurrente del beneficio de justicia gratuita, procede condenarle a las causadas en esta fase del proceso, con inclusión de los honorarios de Letrado de la parte impugnante del recurso (art. 232.1 de la LPL). Igualmente, procede el mantenimiento de los aseguramientos prestados y la pérdida del depósito constituido para recurrir, a los que se dará el destino legal.

Vistos los preceptos legales citados y demás de pertinente aplicación.

FALLAMOS

Desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por Grupo Comercial Samen, S.L., contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número Dos de Santander (Autos 528/2006), con fecha 11 de enero de 2007, en virtud de demanda formulada por Don Millán y Don Jesús Carlos, contra la empresa recurrente, sobre extinción del contrato, y en consecuencia, confirmamos la sentencia recurrida.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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