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Auto T.S. (Sala 4) de 29 de marzo de 1993


 RESUMEN:

Recurso de casación para la unificación de doctrina. Inadmisión. Requisitos. El escrito de interposición del recurso debe ir acompañado de aportación certificada de la sentencia o sentencias de contraste.

CONTENIDO:

HECHOS

Primero.-Por el Juzgado de lo Social n.º 6 de los de Málaga se dictó sentencia en fecha 11 de marzo de 1991, en el procedimiento n.º 130-31/1991, seguido a instancia de D.ª María Ángeles C.R. y D.ª María del Carmen L.J. contra los Hermanos Belmonte e Hijos, S.A. sobre despido, que estimaba en parte las pretensiones formuladas las demandantes.

Segundo.-Dicha resolución fue recurrida en suplicación por la demandada, siendo dictada sentencia por la Sala de lo Social de Málaga del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en fecha 10 de abril de 1992, que desestimaba el recurso interpuesto y, en consecuencia, confirmaba la sentencia impugnada en todos sus extremos.

Tercero.-Por escrito de fecha 27 de mayo de 1992, se formalizó por la Procuradora D.ª María Rodríguez Puyol, en nombre y representación de Hermanos Belmonte e Hijos, S.A., recurso de casación para la unificación de doctrina contra la sentencia de la Sala de lo Social antes citada.

Cuarto.-Esta Sala, por providencia de fecha 18 de diciembre de 1992, acordó abrir el trámite de inadmisión, habiéndose aportado por el recurrente las certificaciones de las sentencias invocadas como contradictorias y el resguardo acreditativo de 50.000 pesetas constituido a disposición de esta Sala, ha transcurrido con exceso el plazo que le fue concedido para la subsanación de dichos defectos. A tal fin se requirió a la parte recurrente para que en el plazo de tres días hiciera alegaciones, lo que no efectuó. El Ministerio Fiscal emitió el preceptivo informe en el sentido de estimar procedente la inadmisión del recurso.

RAZONAMIENTOS JURÍDICOS

Primero.-El recurso de casación para la unificación de doctrina se conforma no sólo por la infracción legal imputada a la sentencia objeto de impugnación, sino también y fundamentalmente por el atribuido carácter contradictorio de la misma respecto de otras sentencias, bien de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, bien de las Salas de lo Social de los Tribunales Superiores de Justicia. La existencia de contradicción determina el ámbito propio y natural del recurso, pues es a partir de esa constatación cuando se pasa a establecer cuál sea la doctrina correcta, procediendo a su unificación. Por su parte, el artículo 216 de la Ley de Procedimiento Laboral prescribe que la contradicción se produce cuando recaen pronunciamientos distintos en procedimientos seguidos entre los mismos litigantes, u otros diferentes en idéntica situación, respecto de hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales; no es por ello suficiente la mera constatación de diferentes razonamientos jurídicos si ello no se sustenta sobre la sustancial igualdad de los expresados elementos subjetivos (posición procesal de las partes) y objetivos (hechos, fundamentos y pretensiones).

Segundo.-Conforme a lo dispuesto en el artículo 221 de la Ley de Procedimiento Laboral, el escrito de interposición del recurso debe ir acompañado de aportación certificada de la sentencia o sentencias de contraste, cuyo defecto deberá subsanarse en el plazo de diez días, salvo que la parte recurrente acredite haberlas solicitado en tiempo oportuno sin que se le hayan expedido, en cuyo caso la Sala IV del Tribunal Supremo las reclamará de oficio. La no subsanación del citado defecto en el plazo indicado motivará la apertura por la Sala, mediante providencia, del trámite de inadmisión del recurso.

Por otra parte, el artículo 226 impone que, salvo que recurra el Ministerio Fiscal o que el recurrente sea el trabajador o causahabiente suyo o beneficiario del Régimen Público de la Seguridad Social, la parte que recurra en casación para la unificación de doctrina habrá de depositar en la entidad de crédito correspondiente la cantidad de 50.000 pesetas, debiendo además presentar ante la Secretaría de la Sala IV del Tribunal Supremo, al tiempo de personarse en ella, el resguardo acreditativo de haber constituido dicho depósito. De no haberse presentado el resguardo o de observarse en él algún defecto, la Sala concederá a la parte recurrente el plazo que estime pertinente, no superior a diez días, para que lo aporte o para que subsane los defectos observados, lo que, de no efectuarse, determinará la inadmisión del recurso y la firmeza de la sentencia impugnada.

Tercero.-En el presente recurso, por providencia de esta Sala de fecha 2 de julio de 1992, se requirió a la parte recurrente para que en el plazo de diez días aportara certificación de la sentencia alegada como término de contradicción y resguardo original del depósito exigido por el artículo 226.1.b) de la Ley de Procedimiento Laboral, bajo el apercibimiento de que, de no efectuarlo, se podría abrir el trámite de inadmisión del recurso. Transcurrido el citado plazo estérilmente, sin que la parte recurrente subsanara los defectos señalados, procede declarar la inadmisión del recurso.

Cuarto.-En mérito a lo expuesto, dado lo que establecen los artículos 208, 219, 221 y 226 de la Ley de Procedimiento Laboral, y de conformidad con el dictamen del Ministerio Fiscal, procede declarar la inadmisión del presente recurso y la firmeza de la sentencia recurrida.

La sala acuerda: Declarar la inadmisión del recurso de casación para la unificación de doctrina promovido por la Procuradora D.ª María Rodríguez Puyol, en nombre y representación de Hermanos Belmonte e Hijos, S.A., contra la sentencia de la Sala de lo Social de Málaga del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, dictada en fecha 10 de abril de 1992, en el recurso de suplicación número 406/1991, formulado por la demandante, frente a la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social n.º 6 de los de Málaga en fecha 11 de marzo de 1991, en el procedimiento n.º 130-31/91, sobre despido.

Se declara la firmeza de la sentencia recurrida.

Se condena en costas a la parte recurrente. Se declara la pérdida del depósito constituido para recurrir, al que se dará el destino legal. Se mantiene la consignación efectuada del importe objeto de la condena, para garantía del cumplimiento de la sentencia.

Contra este auto no cabe recurso alguno.


Este documento reproduce el texto distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), en cumplimiento de las condiciones generales de reutilización establecidas por el artículo 3.6 del Reglamento 3/2010, sobre reutilización de sentencias y otras resoluciones judiciales.
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