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Sentencia T.S.J. Navarra 169/2010, de 15 de junio


 RESUMEN:

Despido disciplinario: Procedente. Reiteradas y constantes faltas de puntualidad no justificadas.

PRESIDENTE

ILMA SRA. D.ª CARMEN ARNEDO DIEZ

ILMO. SR. D. JOSE ANTONIO ALVAREZ CAPEROCHIPI

En la Ciudad de Pamplona/Iruña, a QUINCE DE JUNIO de dos mil diez.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, compuesta por los Ilmos. Sres. citados al margen y

EN NOMBRE DEL REY

ha dictado la siguiente

SENTENCIA

En el Recursos de Suplicación interpuesto por LUIS HUALDE GARDE., en nombre y representación de Zaira, frente a la Sentencia del Juzgado de lo Social N.º 2 de Pamplona/Iruña sobre Despido, ha sido Ponente la Ilma Sra. Magistrado DÑA. CARMEN ARNEDO DIEZ, quien expresa el parecer de la Sala.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Ante el Juzgado de lo Social núm. DOS de los de Navarra, se presentó demanda por D.ª Zaira, en la que tras exponer los hechos y fundamentos de derecho que estimo de aplicación, terminaba suplicando se dicte Sentencia por la que, se declare improcedente el despido de la actora, condenando a la empresa demandada EULEN, S.A. a readmitirla o a abonarle la indemnización legal y el abono de salarios dejados de percibir desde la fecha del despido.

Segundo.-Admitida a trámite la demanda, se celebró el acto del juicio oral en el que la parte actora se ratificó en la misma, oponiéndose la demandada según consta en el acta extendida a tal efecto por el Sr. Secretario. Recibido el juicio a prueba se practicaron las propuestas y declaradas pertinentes.

Tercero.-Por el Juzgado de instancia se dictó sentencia, cuya parte dispositiva dice: "Que, desestimando la demanda origen de las presentes actuaciones, promovida por Dña Zaira frente a Eulen SA, debo declarar y declaro la procedencia del despido notificado a la demandante el 10 de septiembre de 2009, absolviendo a la empresa demandada de las pretensiones deducidas en su contra."

Cuarto.-En la anterior sentencia se declararon probados: PRIMERO.- 1.- Dña Zaira, DNI NUM000, prestó servicios para la empresa demandada, Eulen SA, del ramo de la limpieza de edificios y locales, con una antigüedad de 1 de enero de 2003, categoría profesional de limpiadora (no controvertido).- 2.- El salario percibido por la demandante era de 1.545,01 brutos mensuales, con prorrata de pagas extras incluida (nóminas que obran en doc. 3 adjunto a la demanda, folios 10 y 11).- SEGUNDO.- La parte actora no ostenta ni ha ostentado la condición de representante de los trabajadores (no controvertido).- TERCERO.- La empresa hizo entrega a la trabajadora el 10 de septiembre de 2009 de carta en la que se le comunicaba su despido por la supuesta comisión de falta muy grave del art. 42,3 j) del convenio colectivo aplicable. Una copia de la misma obra en autos y se tiene por reproducida (doc. 1 adjunto a la demanda, folios 4 y 5 y doc. 1 de la empresa, folios 49 y 50).- CUARTO.- La empresa demandada es la adjudicataria de la contrata de limpieza del Ayuntamiento de Cabanillas, que incluye los locales del Ayuntamiento, del centro médico y del colegio público (conformidad).- QUINTO.- La empresa había recibido quejas sobre deficiencias en la realización de las tareas de limpieza. En concreto, la propia alcaldesa manifestó tales quejas al delegado de la empresa en la zona (y vecino de Cabanillas), D. Enrique. También comunicaron a Enrique sus quejas otros dos concejales. El contenido de las mismas se refería a la deficiente limpieza e incumplimiento del horario por parte de las trabajadoras (testifical de D. Enrique).- SEXTO.- 1.- Al recibir tales quejas, D. Enrique reunió a las trabajadoras implicadas el 1 de junio de 2009. Mantuvo con ellas una reunión para explicarles la necesidad de observar el horario, la uniformidad, etc. Se les hizo entrega de documentación en la que se les informaba de estas cuestiones y se les recordaba por escrito su horario (testifical de D. Enrique y doc. 3 de la empresa, folios 53 a 55).- 2.- La demandante, de hecho, solicitó una modificación de su horario de mañana, que fue aceptado por la empresa. Con tal modificación, se le comunicó que el horario que debía observar era el siguiente:- - De 10'00h a 12'00h, de lunes a viernes, en la sede del Ayuntamiento-- De 16'00h a 17'00h, de lunes a sábado, en el consultorio médico- De 17'00h a 21'48h, de lunes a viernes, en el colegio público. En la comunicación escrita que se entregó a la actora se indicaba: "estos horarios deberán ser respectados de modo que su incumplimiento puede conllevar que se tomen las medidas que procedan en cada caso. Se realizarán inspecciones periódicas y visitas de control para ver si se cumplen dichos horarios".- (testifical de D. Enrique y doc. 3 de la empresa, folios 53 a 55).- SÉPTIMO.- Consta en autos informe de incidencias elaborado por D. Enrique sobre control del cumplimiento del horario de la demandante en el periodo del 20 de julio al 11 de agosto, del que dio traslado a la dirección de recursos humanos de la empresa y que se tiene por reproducido (doc. 2 de la empresa, folios 51 y 52 y testifical de D. Enrique).- OCTAVO.- 1.- Realizada la inspección indicada por parte de D. Enrique, resultó de la misma que la trabajadora demandante:- El 20 de julio de 2009 no había acudido a trabajar a las 16'00h y a las 16'50h todavía no había llegado.- El 21 de julio de 2009, a las 16'20h no se había incorporado a su puesto de trabajo.- El 22 de julio de 2009, a las 16'30h no estaba presente en su puesto de trabajo.- El 23 de julio de 2009, a las 16'30h no estaba presente en su puesto de trabajo.- El 24 de julio de 2009, a las 16'30h no estaba presente en su puesto de trabajo.- El 3 de agosto de 2009, a las 17'22h no se encontraba en su puesto de trabajo.- El 4 de agosto de 2009, a las 17'30h no se encontraba en su puesto de trabajo.- El 5 de agosto de 2009, a las 17'40h no se encontraba en su puesto de trabajo.- El 6 de agosto de 2009, a las 17'45h no se había presentado en su puesto de trabajo.- El 7 de agosto de 2009, a las 18'05h no se encontraba en su puesto de trabajo.- El 8 de agosto de 2009 no acudió a limpiar al consultorio médico, que quedó sucio y con basura- (testifical de D. Enrique).- 2.- Por otra parte:- El 10 de agosto de 2009, a las 17'50h no se encontraba en su puesto de trabajo. Se encontraba trabajando en el bar "El Chiringuito", regentado por su hermano. Abandonó el bar a las 18'02 y se fue entonces a limpiar al consultorio médico.- El 11 de agosto de 2009, a las 18'52 todavía no se había presentado en su puesto de trabajo. Se encontraba trabajando en el bar "El Chiringuito". A las 18'09h había salido del bar, pero no se dirigió tampoco a su trabajo de limpieza por cuenta de Eulen.- (testifical de D. Jeronimo, detective privado e informe, con reportaje fotográfico, que obra en doc. 4 de la empresa, folios 56, págs 1 a 26).- NOVENO.- Durante el verano de 2009 se ejecutaron obras en el colegio público en el que limpiaba la actora. Los albañiles abandonaban la obra entre las 18'30h y las 19'00h (testifical de D. Mariano).- DÉCIMO.- Es de aplicación el convenio colectivo de limpieza de edificios y locales de Navarra para los años 2008 a 2011 (BON 15 septiembre 2008) y, en especial, el art. 42 (régimen disciplinario) (conformidad; en autos hay copia del convenio como doc. de la parte actora, folios 37 a 47 y doc. 5 de la empresa, folios 57 y 58).- UNDÉCIMO.- El preceptivo acto de conciliación se celebró el 6 de octubre de 2009, concluyendo el mismo con el resultado de intentado sin efecto (doc. 2 adjunto a la demanda, folios 6 a 9)."

Quinto.-Anunciado recurso de Suplicación por la representación letrada de la parte demandante, se formalizó mediante escrito en el que se consignan dos motivos, el primero al amparo del artículo 191.b) de la Ley de Procedimiento Laboral para revisar los hechos declarados probados, y el segundo amparado en el artículo 191.c) del mismo Texto legal, para examinar las infracciones de normas sustantivas o de la jurisprudencia; denunciando infracción del art. 54, 55.1, 3, 4 y 56 del Estatuto de los Trabajadores; así como por la aplicación indebida de lo dispuesto en el art. 42 del Convenio de Limpiezas de Edificios y Locales.

Sexto.-Evacuado traslado del recurso fué impugnado por la representación procesal de la demandada, EULEN, S.A.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia de instancia, desestimatoria de la demanda de despido deducida por Doña Zaira contra la empresa Eulen S.A., es recurrida en Suplicación por la representación Letrada de la actora a través de dos motivos. En el primero, por el cauce del apartado b) del artículo 191 de la Ley de Procedimiento Laboral, solicita la supresión del ordinal quinto de la declaración de hechos probados de la sentencia y del inciso inicial del hecho sexto donde se hace referencia a las quejas emitidas por la alcaldesa de Cabanillas y dos concejales recibida por la empresa sobre deficiencias en la realización de las tareas de limpieza e incumplimiento de horarios considerando la recurrente que la supresión resulta procedente en cuanto son hechos no recogidos en la carta de despido y que pudiendo agravar la responsabilidad de la trabajadora deben quedar fuera del ámbito fáctico para evitar la concurrencia de una situación de indefensión.

Pretensión revisoria que no puede prosperar pues basta la lectura de la carta de despido para comprobar que en la misma ya se hacia referencia a diversas quejas recibidas del cliente de la empresa, Ayuntamiento de Cabanillas, acerca del mal estado de la limpieza de las instalaciones que la actora tenía asignadas y de las faltas de puntualidad. En la misma misiva la empresa aludía a la existencia de varias cartas entregadas a la demandante recordándole sus obligaciones laborales y el compromiso asumido por ella.

Segundo.-Como censuras jurídicas se denuncia infracción de los artículos 54, 55.1, 3 y 4 y 56 del Estatuto de los Trabajadores y del artículo 42 del Convenio Colectivo de Limpiezas de Edificios y Locales en el entendimiento de que el cambio de horario estaba justificado para no coincidir con los albañiles, que la empresa conocía el supuesto incumplimiento del horario, que no se ha ocasionado ningún perjuicio a la empresa, y que los hechos no tuvieron la transcendencia o gravedad que se pretende. En definitiva sostiene que el hecho de no estar en el puesto de trabajo los días y horas recogidos en la carta de despido estaba justificado para no coincidir con los albañiles y que el cambio de horario no tiene entidad suficiente para ser considerado como constitutivo de una falta muy grave. Añadiendo que a pesar de que la empresa conocía desde el primer día no cumplía con el horario sin embargo no le recriminó ni reprochó su conducta, ni siquiera le advirtió de su obligación de cumplir el horario establecido o la sancionó, consintiendo tácitamente su actuación para luego utilizarla contra ella, lo que es contrario al ejercicio de los derechos conforme a las exigencias de la buena fe.

Resulta de la certeza jurídica del relato fáctico de instancia que: a) La actora ha venido prestando servicios por cuenta de la demandada con la categoría profesional de limpiadora, realizando labores de limpieza en el Centro médico y en el Colegio Público de Cabanillas, servicios que tenía adjudicados su empleadora Eulen S.A.. b) La trabajadora recibió carta de despido disciplinario por falta muy grave en base a haber incurrido en diversas faltas de puntualidad y asistencia al trabajo en el periodo comprendido entre el 20 de julio y el 11 de agosto de 2009.c) El incumplimiento horario y la inasistencia imputados a la trabajadora en la carta de despido resulta acreditado.

La cuestión controvertida en la presente litis consiste en determinar si la conducta que se imputa a la demandante en la carta de despido, partiendo de la declaración de hechos probados de la resolución recurrida, justifican o no la declaración de procedencia del despido, debiendo tenerse en cuenta que uno de los principios básicos en el derecho de obligaciones es el de que todas las relaciones, en todos los aspectos y en todo su contenido, están sujetas al imperio de la buena fe, principio que evidentemente inspira el conjunto del ordenamiento jurídico, incluido el ámbito jurídico-laboral. Este principio aparece reflejado en el Estatuto de los Trabajadores, artículo 5,2 a), al prescribir entre los deberes fundamentales del trabajador el de cumplir con las obligaciones concretas de su puesto de trabajo, de conformidad a las reglas de buena fe y diligencia". El artículo 20.2 dispone que en el cumplimiento de la obligación de trabajar asumida en el contrato de trabajo, el trabajador debe al empresario la diligencia y la colaboración en el trabajo que marquen las disposiciones legales, los convenios colectivos y la órdenes e instrucciones adoptadas por aquél en el ejercicio regular de sus facultades de dirección y, en su defecto, por los usos y costumbres. En cualquier caso, el trabajador y el empresario se someterán en sus prestaciones recíprocas a las exigencias de la buena fe". Aparece así configurado como un modelo de comportamiento común impuesto a las relaciones laborales, y, junto al deber empresarial, entre otros, de abono puntual y total del salario, al trabajador le incumbe el de la realización de su prestación en el tiempo establecido, de tal modo que al igual que el incumplimiento por el primero supone el derecho del segundo para rescindir la relación con la indemnización correspondiente -artículo 50-1 b) y 2 de l Estatuto de los Trabajadores - el de éste implica, cuando de faltas repetidas e injustificadas se trata, el incumplimiento contractual grave y culpable que el aludido articulo 54.2 a) del mismo Estatuto de los Trabajadores valora como causa de despido disciplinario.

Postula la recurrente la aplicación de la teoría gradualista. Cierto es que las faltas de puntualidad imputadas a la trabajadora, conforme a la interpretación jurisprudencial del Art. 54-2 del Estatuto de los Trabajadores, como recuerda el Tribunal Supremo en sentencia de fecha 3/7/1998, entre otras muchas, "no operan como causa de despido, objetiva y automáticamente, sino que han de ser analizadas en su realidad, en el momento en que se han producido y con los efectos que comportan, sin desconocer el factor humano, criterios todos ellos que se utilizan para en su caso poder atemperar las consecuencias negativas de una conducta aislada de inasistencia, cuando pueden compensarse con otras circunstancias que, pese a mantener la falta de justificación de la ausencia, reduzcan la gravedad de la misma, así como que para la determinación del número de faltas de asistencia, y de puntualidad, operantes como causa de despido deben tenerse en cuenta las normas convencionales o reglamentarias.(...)".

Ahora bien, en el supuesto enjuiciado las faltas de puntualidad son reiteradas y constantes pues, según se desprende del inalterado ordinal octavo de la resultancia fáctica, entre el 20 de julio y el 11 de agosto ni un solo día acudió a trabajar según el horario establecido, sin que ninguno de los argumentos vertidos en el recurso sirvan para justificar los retrasos o las ausencias habida cuenta que: de una parte, ni siquiera se han pretendido revisar los hechos probados para incorporar a los mismos algún elemento fáctico que sustentase sus argumentos jurídicos, esto es, que las obras realizadas en el Colegio Público donde limpiaba dificultaban su labor, teniendo presente también que el horario en ese centro se prolongaba hasta las 21,48 horas y los albañiles abandonaban la obra entre las 18,30 y las 19 horas; que no se aporta ninguna justificación atinente a los retrasos referidos a su horario de limpieza en el Centro Médico; que ni siquiera se intenta acreditar la prolongación del horario de salida para compensar los retrasos en la entrada; que tampoco consta consentimiento, ni siquiera tácito, por parte de la empresa para entender que se había producido una modificación horaria, y; por último, que también existen ausencias injustificadas.

Concurre en el caso la gravedad exigida para considerar que el incumplimiento sancionado con el despido es grave y culpable, conforme al Art. 42 del Convenio Colectivo del Sector de Limpiezas de Edificios y Locales de Navarra y al Art. 54 del estatuto de los Trabajadores; y atendiendo a las circunstancias del caso, no deviene aplicable la teoría gradualista que se postula al haber interpretado el Juzgador correctamente la conducta de la recurrente a través de la valoración conjunta de la prueba practicada.

Habiéndolo entendido así el Magistrado de instancia, se impone la confirmación de la sentencia recurrida, que declaró la procedencia del despido de que fue objeto la actora.


FALLAMOS


 
Que debemos desestimar y desestimamos el recurso de Suplicación formulado por la representación procesal de Dña. Zaira, frente a la Sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. Dos de los de Navarra en el Procedimiento núm. 719/09 seguido a instancia de dicha recurrente contra EULEN SA., sobre DESPIDO, confirmando la resolución de instancia.

Notifíquese a las partes y al Ministerio Fiscal la Sentencia dictada, con la advertencia que contra la misma, puede interponerse Recurso de Casación para la unificación de doctrina ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, anunciándolo a través de esta Sala por escrito, dentro de los DIEZ DIAS hábiles siguientes a su notificación.

Firme que sea esta resolución, devuélvanse los autos al Juzgado de lo Social de procedencia con certificación de la misma, dejándose otra certificación en el rollo a archivar por esta Sala.

Así, por nuestra Sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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