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Sentencia A.P. Murcia 215/2000 de 22 de mayo


 RESUMEN:

Matrimonial: Separación. Pensión compensatoria. Presupuestos. Desequilibrio económico. Estimación. Limitación temporal. Matrimonial: Uso de la vivienda conyugal al esposo. Disposición por la esposa de otra vivienda y abandono de la ciudad en donde radica domicilio conyugal.

UNA SOLA CARA

SENTENCIA NÚM. 215/2.000.

ILMOS. SRES.

D. FRANCISCO JOSÉ CARRILLO VINADER

PRESIDENTE EN FUNCIONES

D. JOSÉ LUIS GARCÍA FERNÁNDEZ

D. ANTONIO ARJONA LLAMAS

MAGISTRADOS

En la ciudad de Murcia, a veintidós de mayo del año dos mil.

Habiendo visto en grado de apelación la Sección Primera de esta Ilustrísima Audiencia Provincial los autos de juicio de separación número 294/98 que en primera instancia se han seguido en el Juzgado Civil número Dos de Caravaca (Murcia) entre las partes, como actora D.ª Clara, representada por la Procuradora Sra. Arias López y defendida por el Letrado Sr. Ruiz Mulero, y como demandado D. Carlos Manuel, representado por el Procurador Sr. López Sánchez y defendido por el Letrado Sr. Ruiz Hernández. En esta alzada actúa como apelante inicial D.ª Clara, representada por el Procurador Sr. Aledo Monzó y dirigida por el Letrado Sr. Martínez Escribano, y como apelante adherido D. Carlos Manuel, representado por el Procurador Sr. Hurtado López y dirigido por el Letrado Sr. Ruiz Hernández, siendo ponente el Ilmo. Sr. D. FRANCISCO JOSÉ CARRILLO VINADER, que expresa la convicción del Tribunal.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-El Juzgado de instancia citado con fecha 7 de mayo de 1.999 dictó en los autos principales de los que dimana el presente rollo la sentencia cuya parte dispositiva dice así: "FALLO: Que estimando parcialmente la demanda interpuesta por al Procuradora Sra. Arias López, en nombre y representación de D.ª Clara contra D. Carlos Manuel, debo declarar y declaro la separación de los cónyuges con todos los efectos legales y en especial los señalados en el Fundamento de derecho Segundo de esta resolución, sin hacer especial condena en costa a ninguno de los litigantes, por lo que cada uno abonará las causadas a su instancia y las comunes por mitad, al no apreciarse mala fe respecto de ninguno de los litigantes".

Segundo.-Contra la anterior sentencia, y en tiempo y forma, interpuso recurso de apelación D.ª Clara, siendo admitido en ambos efectos y, con emplazamiento de las partes, fueron remitidos los autos originales a esta Audiencia en la que se formó el oportuno rollo por la Sección Primera con el número 436/99, compareciendo las partes indicadas en la cualidad antes expresada, adhiriéndose el apelado al recurso en cuanto al pronunciamiento sobre la sociedad de gananciales. Tras el traslado de instrucción, se señaló la vista para el día de hoy, que se celebró con asistencia de los Letrados respectivos que solicitaron, el de la parte apelante la revocación parcial de la sentencia, y el de la parte apelante adherida la revocación parcial.

Tercero.-En la sustanciación de ambas instancias se han observado las prescripciones legales.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia de la primera instancia accede a la solicitud que le realizan ambas parte, decretando su separación conyugal y acordando una serie de medidas complementarias o indirectas, entre ellas atribuir al esposo el uso de la vivienda conyugal, no conceder pensión por desequilibrio económico a la esposa y decidir que se proceda a la disolución de la sociedad legal de gananciales que rige entre las partes.

Contra parte de ese pronunciamiento se plantea por la esposa recurso de apelación, en concreto interesa que se le reconozca una pensión por desequilibrio económico de 30.000 pesetas al mes, o la que la Sala estime adecuada, y que se le atribuya a ella el uso del domicilio conyugal.

El marido se opone al recurso, solicitando la confirmación de la sentencia recurrida en esos particulares, si bien, se ha adherido al recurso en cuanto a que declara que el régimen económico que existía en el matrimonio era el de la sociedad de gananciales, cuando debería haber señalado como tal el de separación de bienes, dada la vecindad civil catalana de los contrayentes.

La parte contraria se opuso a este recurso adhesivo.

Segundo.-La apelante inicial solicita que se le reconozca su derecho a una pensión compensatoria, señalando como soporte de ello el tiempo de convivencia familiar, unos catorce años, aunque de matrimonio sólo sean cinco, careciendo ella de toda clase de ingresos económicos y habiendo aceptado él en las medidas provisionales pasarle todos los meses una pensión para el levantamiento de cargas familiares de 30.000 pesetas.

Al citado motivo se opone el marido señalando la naturaleza de la pensión compensatoria, distinta de la de alimentos y la corta duración del matrimonio, así como la ausencia de desequilibrio alguno al tener ella un patrimonio inmobiliario suficiente y ser los ingresos de él de tan sólo 70.000 pesetas por su pensión de jubilación.

Respecto a la pensión compensatoria esta Sala tiene establecido, como señalan las sentencias de esta misma Sección de 19 de junio de 1996, de 5 de julio y 22 de noviembre de 1999 de 11 de enero, de 8 y de 29 de febrero y 21 y 27 de marzo de 2.000, que "conviene tener en cuenta que tal pensión de desequilibrio económico, legislativamente plasmada en el artículo 97 del Código civil, responde a la necesidad de salvaguardar en la medida de lo posible, y siquiera sea en el ámbito estrictamente patrimonial, los vínculos de solidaridad que comporta la unión matrimonial y hacer frente al detrimento económico personal que supone, normalmente del lado de la mujer, la dedicación a las tareas estrictamente domésticas y familiares. De ahí que tal pensión compensatoria, a la que se refieren, además, los artículos 99 a 101, no constituya un efecto primario de la separación o divorcio que opere automáticamente, sino una consecuencia eventual y secundaria. Se trata, en definitiva, de una medida no de índole o carácter alimenticio, conforme quedó claramente recogido en el debate parlamentario de la Ley 30/1981 de 7 julio, sino, por el contrario, de naturaleza reparadora o compensatoria, tendente a equilibrar en lo posible, como decimos, el descenso que la separación o el divorcio puedan ocasionar en el nivel de vida de uno de los cónyuges en relación con el que conserve el otro. De ahí que la posibilidad de establecimiento de dicha pensión compensatoria surja como resultado de la suspensión de la vida en común o cuando se produce la ruptura definitiva de toda relación conyugal, siempre que, además, concurran los requisitos y elementos que a tal efecto contempla el ya citado art. 97 C.C."

Por su parte la sentencia también de esta misma Sala de 19 de enero de 1999 establece: "El presupuesto básico de dicha pensión es que la ruptura matrimonial haya producido un descenso del nivel de vida de uno de los cónyuges respecto del otro, por lo que, si no se da esa situación de desequilibrio entre ellos y respecto a la anterior situación existente durante la convivencia, no surge el derecho a la pensión".

Pese a lo afirmado por la sentencia de la primera instancia, entiende esta Sala que en el presente caso se ha producido realmente esa situación de desequilibrio económico entre los cónyuges, empeorando la esposa su posición económica frente a la que sigue conservando el marido, pues ha tenido que salir del domicilio conyugal en Cehegín y marcharse a vivir a Barcelona con su hija, aunque a una casa de la que ella es titular registral. También es cierto que es propietaria de una segunda vivienda en dicha población, que está alquilada, con una renta mensual de unas 31.000 pesetas, no aceptando esta Sala que no pueda valorarse la percepción de esa cantidad, pues ella es la titular de la misma, siendo indiferente que la done a su hija o la conserve para sí, tratándose de un acto de disposición que sólo a ella es imputable, sin que pueda tener consecuencias negativas para terceros.

Tras la ruptura de la convivencia matrimonial, la esposa ha empeorado su posición económica, aunque no tanto como ella sostiene, por lo que ha de fijarse una pensión compensatoria a su favor, si bien por tiempo limitado, atendiendo a la duración de la propia convivencia entre ellos, superior a los cinco años de matrimonio, pero inferior a los por ella sostenidos, pues en la demanda afirma que comenzaron a convivir en 1.984 pero el marido lo niega, no constando que realmente convivieran hasta diciembre de 1.987, cuando abren una cuenta bancaria conjunta (folio 81). Por ello estima la Sala que la cantidad a satisfacer será la de 15.000 pesetas mensuales, y que la pensión tendrá una duración de cinco años, temporalidad de esa prestación que esta Sala considera adecuada en este caso para la satisfacción de los distintos intereses en juego y para guardar la debida proporción entre los derechos y obligaciones de las partes, tal y como viene sosteniendo en sentencias de 19 de enero, 20 de septiembre y 30 de noviembre de 1.999.

Tercero.-También se interesa por la apelante inicial que se le atribuya el uso de la vivienda familiar, pero la Sala acepta los argumentos de la sentencia recurrida que entiende que la disposición por la apelante de otra vivienda de su exclusiva propiedad y su marcha a la ciudad de Barcelona son razones suficientes para hacer dicha atribución a la otra parte. No resulta admisible que el uso gratuitamente cedido por la esposa de una vivienda de su propiedad pueda implicar un perjuicio para el marido, por las razones antes expuestas, de ahí que deba rechazarse este motivo del recurso.

Cuarto.-Con carácter adhesivo plantea el marido su recurso de apelación para discrepar del pronunciamiento sobre la disolución del régimen de sociedad de gananciales. Entiende el recurrente que al ser la vecindad civil de ambos contrayentes la catalana y no constar pacto expreso sobre su régimen económico matrimonial, el que rige entre ellos es el de separación de bienes y no el de gananciales.

Por su parte, la esposa, ahora como apelada, sostiene que ello no es así, pues no consta cuál fuera su vecindad civil, por lo que debe aplicarse el Código civil y considerarse que el régimen vigente entre ellos es el de la sociedad legal de gananciales.

El articulo 95 del Código civil lo que establece como uno de los efectos legales y automáticos de la separación decretada judicialmente es la disolución del régimen económico matrimonial, pero ello con independencia de cuál sea el mismo. No es este procedimiento matrimonial el adecuado para hacer pronunciamientos sobre cuál sea el régimen económico matrimonial existente entre los cónyuges, lo que habrá de discutirse en el oportuno procedimiento, ya que el proceso matrimonial no autoriza la acumulación de acciones sobre cuestiones ajenas, tal y como resulta de la prohibición de reconvención contenida en al disposición transitoria 5 e) de la Ley 30/1.981, de 7 de julio. Por lo tanto se estima en ese sentido el recurso adhesivo planteado, dejando imprejuzgada la cuestión para que las partes puedan plantearla en el proceso adecuado.

Quinto.-La estimación parcial de ambos recursos lleva consigo que no proceda hacer expresa imposición de las costas ocasionadas en esta alzada (párrafo tercero del artículo 896 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).

VISTOS los artículos citados y los de general y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Que estimando en parte el recurso de apelación interpuesto por el Procurador Sr. Aledo Monzó en nombre y representación de D.ª Clara contra la sentencia dictada en el juicio de divorcio número 294/98 seguido ante el Juzgado de Primera Instancia número Dos de Caravaca, y estimando también en parte el recurso de apelación adhesivo sostenido por el Procurador Sr. Hurtado López en nombre y representación de D. Carlos Manuel, debemos REVOCAR Y REVOCAMOS PARCIALMENTE dicha sentencia en los siguientes extremos:

- Se reconoce el derecho de la esposa a una pensión compensatoria durante cinco años en una cuantía mensual de QUINCE MIL (15.000) PESETAS, que se incrementará con el I.P.C a partir del 1 de enero del año 2.002.

- Se deja sin efecto el pronunciamiento que contiene la sentencia recurrida sobre el carácter ganancial de la sociedad económico matrimonial que existía entre los esposos, en los términos expresado en el Fundamento de Derecho Cuarto de esta sentencia.

Todo ello sin hacer expresa imposición a ninguna de las partes sobre las costas ocasionadas en esta alzada.

Notifíquese la sentencia y llévese certificación de la misma al rollo de esta Sala y a los autos del Juzgado, al que se devolverán para su ejecución y cumplimiento.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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