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Sentencia A.P. Oviedo 162/2003 de 31 de marzo


 RESUMEN:

Matrimonial: Modificación de medidas. Extinción del uso y disfrute de la vivienda familiar. Excepciones. Cosa juzgada. Concepto y presupuestos. Desestimación. Cuestión planteada anteriormente imprejuzgada. Matrimonial: Legitimación pasiva. Hijos mayores. Se señala que la la legitimación ad processum le viene reconocida a los cónyuges, pudiendo promover estos procesos tanto en ejercicio de las acciones principales así como las accesorias relativas a los llamados efectos civiles.

En Oviedo, a treinta y uno de Marzo de dos mil tres.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial, compuesta por los Ilmos. Srs. D. José Manuel Barral Díaz, Presidente; D.ª M.ª Elena Rodríguez Vigil Rubio y D.ª Nuria Zamora Pérez, Magistradas; ha pronunciado la siguiente:

SENTENCIA N° 162

En el Rollo de apelación núm. 16/03, dimanante de los autos de juicio civil M. MEDIDAS, que con el número 655/02 se siguieron ante el Juzgado de 1.ª Instancia Número 7 de los de Oviedo, siendo apelante DOÑA Alejandra, demandada en 1.ª Instancia, con Procurador SRA. ALVAREZ BRISO MONTIANO; y como parte apelada DON Blas, demandante en dicha instancia, asistido por el Letrado/a D/a. ALFREDO GONZALEZ RODRIGUEZ; ha sido Ponente la Iltma. Sra. Magistrada D.ª Nuria Zamora Pérez.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-El Juzgado de 1.ª Instancia número 7 de los de Oviedo dictó sentencia en fecha 10 de octubre de 2002 cuya parte dispositiva es como sigue: "

Que estimando en parte la demanda sobre modificación de medidas definitivas acordadas en sentencia de divorcio interpuesta por la Procuradora de los Tribunales D.ª María Victoria Vallejo Hevia, en nombre y representación de D. Blas contra D.ª Alejandra, debo declarar y declaro extinguido el uso y disfrute de la vivienda conyugal (vivienda y plaza auxiliar de garaje) establecido en sentencia de divorcio recaída en fecha 18-03-98, respecto de los hijos habidos en el matrimonio D. Carlos Jesús y D. Juan Antonio, en base a lo reseñado en la presente resolución.

Sin hacer pronunciamiento condenatorio en cuanto a las costas procesales devengadas en esta primera instancia.

SEGUNDO.- Contra la anterior sentencia, previa su preparación en plazo se interpuso recurso de apelación por la parte demandada, del cual se dio preceptivo traslado a las demás partes conforme a lo dispuesto en el art. 461 de la vigente Ley, que lo evacuaron en plazo, con oposición al mismo. Remitiéndose posteriormente los autos a esta Sección, que declaró no haber lugar a recibir en esta 2.ª Instancia el recibimiento a prueba solicitado y señalándose para votación y fallo el día 25 de marzo de 2003.

TERCERO.- En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.-


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia de instancia estima la demanda que formula Blas, y en consecuencia declara extinguido el uso y disfrute de la que fuera vivienda conyugal (vivienda y plaza auxiliar de garaje), establecido en sentencia de divorcio de fecha 18-3- 89, respecto del hijo Gerardo (derecho de uso que ya con antelación se había extinguido en relación a los otros dos hijos Carlos Jesús y Juan Antonio).

Contra esta resolución se alza la demandada Alejandra, quien insiste en la consideración de que el juez de instancia no debió entrar a resolver la cuestión litigiosa, siendo de apreciar la excepción de cosa juzgada material.

SEGUNDO.- Las razones que llevan a la parte apelante a oponer la excepción de cosa juzgada es que con antelación a este proceso de modificación de medidas, el hoy apelado había planteado otro proceso con objeto análogo. Precisamente instaba la extinción del derecho de uso y disfrute de la que fuera vivienda conyugal concedida a los hijos, en esos momentos ya sólo a Carlos Jesús y Gerardo, puesto que el menor, Juan Antonio, había pasado a convivir con el padre.

Aquel proceso concluyó con sentencia de 23 de junio de 2002 (folios 48-50) en la que se estimaba parcialmente la demanda, declarando extinguido ese derecho sólo en relación a Carlos Jesús, no así respecto a Gerardo, quien no había sido oído en el juicio, ignorándose sus circunstancias personales y si tenía o podía haber alcanzado la autonomía económica suficiente que justificase la extinción de ese derecho.

Dicha sentencia fue apelada por el actor en fecha 1 de julio 2002 y el 11 de julio del 2002 desistió de la apelación para el 22 de julio 2002 formular nueva demanda.

Como es sabido la excepción de cosa juzgada que recoge el artículo 1252 del Código Civil y el artículo 222 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, supone la imposibilidad de resolver dos veces sobre una misma cuestión litigiosa, de manera que planteado un nuevo proceso sobre un tema decidido con antelación, el juez queda vinculado por aquella resolución precedente. Esto es lo que se conoce como el efecto vinculante de la cosa juzgada.

Ahora bien, para que opere esa excepción es necesario que entre el proceso planteado y el precedente exista una triple identidad: sujeto, objeto y causa. Identidad que en los supuestos de modificación de medidas adoptadas con motivo de la separación, divorcio o nulidad matrimonial ha de venir referida a un cuarto aspecto "identidad de las circunstancias" que justificaron la adopción de esas medidas. No cabe ignorar que tanto en los artículos 91 como 100 del Código Civil prevén la posibilidad de que proceda esa modificación siempre que haya tenido lugar una modificación sustancial de las circunstancias.

En el caso de autos es cierto que se da la identidad de sujetos, objeto y causa de pedir. También lo es que no consta se haya producido modificación sustancial de circunstancias, sin embargo no cabe apreciar la excepción invocada por la parte apelante. En la sentencia de 23 de junio del 2002, el tema objeto del presente litigio quedó imprejuzgado, con lo que difícilmente puede apreciarse efecto vinculante a algo que no quedó decidido, como así se desprende con claridad del último párrafo del fundamento segundo cuado dice: "no puede declararse extinguido su derecho de uso y disfrute respecto de la vivienda familiar en tanto no se pruebe que ha finalizado sus estudios y accedido a un trabajo que le permite vivir independientemente, o bien, que no accede al mercado laboral por causa imputable al mismo, momento en que se extinguió también respecto de la demandada al pasar a encontrarse sin hijos a su cargo"

Tercero.-El segundo motivo del recurso lo constituye la pretendida falta de legitimación ad causam de la demandada. Dado que el derecho de uso y disfrute de la vivienda conyugal está reconocido a favor de los hijos, ahora ya sólo a favor de Gerardo, quien es mayor de edad, considera la parte apelante que la demanda debería haberse dirigido contra éste y no contra ella que no ostenta la representación legal del hijo mayor de edad.

El tema de la legitimación ad processum dentro de los procesos matrimoniales, cuando se discute la modificación de medidas adoptadas a favor de los hijos (generalmente en materia de alimentos) ha sido muy discutida cuando el hijo ha alcanzado la mayoría de edad. En tanto que unas Audiencias venían considerando que esa legitimación correspondía al progenitor con el que conviven (AP de Navarra 17-3-1995; Jaén 17-7-96; Asturias 20-5-98), otras por el contrario entendían que la legitimación correspondía a los hijos mayores de edad quienes al alcanzar la mayoría de edad también obtienen la plena capacidad procesal (AP Granada 26-6-93; León 24-9- 98; Zamora 19-11-99). La sentencia del Tribunal Supremo de 24 de abril del 2000, dictada en el recurso planteado en interés de ley por el Ministerio Fiscal, contra la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Valladolid de 5-7-1996, ha venido a resolver la controversia existente.

Al debatirse el mantenimiento o no de una medida adoptada en sede de un proceso matrimonial (ya sea separación divorcio o nulidad) la legitimación ad processum le viene reconocida a los cónyuges, pudiendo promover estos procesos tanto en ejercicio de las acciones principales así como las accesorias relativas a los llamados "efectos civiles".

CUARTO.- La desestimación del recurso implica a efectos de costas la imposición a la parte apelante, según dispone el artículo 398 n° 1 en relación con el 394 n° 1 de la LEC. En atención a lo anteriormente expuesto la Sección Sexta de la Audiencia Provincial dicta el siguiente:


FALLO


 
Se desestima el recurso de apelación interpuesto por Dñ.ª Alejandra, contra la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia número siete de Oviedo, en el Proceso de Modificación de Medidas 655/02. Se confirma íntegramente la sentencia apelada, imponiendo las costas del recurso a la parte apelante.

Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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