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Sentencia T.S.J. Cataluña 23/2010, de 23 de septiembre


 RESUMEN:

Delito de asesinato. Vulneración de la presunción de inocencia: Existencia de un completo acervo probatorio y doctrina del TSJ. Alevosía: Contenido. Atenuante de drogodependencia: Requisitos para su apreciación. Dilaciones indebidas: Definición y elementos para su estimación. Quebrantamiento de forma en la redacción del veredicto: Requisitos exigidos por la jurisprudencia.

SENTENCIA

En Barcelona, 23 de septiembre de 2010.

Visto por la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, integrada por los Magistrados al margen expresados, los recursos de apelación interpuestos por D. Everardo y D. Iván contra la sentencia dictada en fecha 2 de marzo de 2010 y auto de aclaración de 5 de marzo de 2010 dictados por el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Tarragona, en el Procedimiento núm. 2/09 del indicado Tribunal del Jurado, derivado de la Causa de Jurado núm. 1/08 del Juzgado de Instrucción n.º 2 de Amposta. El apelante D. Everardo ha sido defendido en el acto de la vista en este Tribunal por el letrado D. Gerard Amigó Bidó y ha sido representado por la procuradora D.ª Gracia Soler García y el apelante D. Iván ha sido defendido por el letrado D. Gustavo Alvarez Rubio y ha sido representado por el procurador D. José Ignacio Gramunt Suárez. Han sido partes apeladas el MINISTERIO FISCAL y la acusación particular, Dña. Lorena, la cual ha sido defendida por la letrada Dña. Maria Cinta Escriché Matheu y ha sido representada por el procurador D. Andreu Oliva Basté.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-El día 2 de marzo de 2010, en la causa antes referenciada, recayó Sentencia cuyos hechos probados son (sic):

" De conformidad con el veredicto emitido por el Jurado, se declaran probados los siguientes hechos:

1.- Everardo, apodado "Torero" e Jose Ramón, "Feo", mantenían una estrecha relación de amistad.

2.- La noche del 27 de Julio de 2007, cuando Jose Ramón se hallaba en su domicilio, junto con Lorena, su pareja sentimental, y su hijo, recibió una llamada de Everardo, "Torero", en la que, Everardo, le manifestaba a Feo que quería quedar con él.

3.- Jose Ramón, le dijo a Lorena, su pareja, que acudía al encuentro de Everardo con el que pensaba permanecer unos 10 minutos, para volver nuevamente a su domicilio.

4.- La tarde-noche del día 27 de Julio de 2007 Everardo, "Torero", Damaso, " Cachas " y Esperanza se desplazaron desde Caspe, donde residían todos juntos en el domicilio alquilado por Jose Pedro, apodado " Gallito ", hasta San Carlos de la Rápita.

5.- Una vez en San Carlos, acudieron al bar "A Bordo", donde se encontraron con Jose Ramón que acudió en su vehículo Peugeot 307, matrícula.... HKP.

6.- Posteriormente, Everardo, Damaso, Esperanza e Jose Ramón se dirigieron al bar "Night Priveé" utilizando en el desplazamiento la motocicleta CBR y el vehículo Peugeot 307,.... HKP.

7.- Sobre las 0:30 horas del día 28 de Julio de 2007, Everardo, Damaso, Esperanza e Jose Ramón se dirigieron, utilizando ambos vehículos, a un lugar despoblado ubicado en la Urbanización Montsià de Alcanar, concretamente, al final de la calle Montsià Mar, deteniéndose a la altura de unos olivos.

8.- Everardo portaba la pistola marca Pietro Beretta, modelo 84 B, calibre 9 mm corto, y con conocimiento de que carecía de licencia o permiso correspondiente y con conocimiento de que dicho arma tenía el número de serie borrado.

9.- Al llegar al lugar, Everardo, se subió a la motocicleta que conducía Jose Ramón y se adentraron en los olivos.

10.- Damaso y Esperanza permanecieron en el interior del vehículo.

11.- Acto seguido, Everardo sacó el arma y disparó, por la espalda, en la cabeza de Jose Ramón, a una distancia inferior a 30 centímetros, con orificio de entrada en la región occipital que continúa en trayectoria descendente por los huesos del cráneo, dañando el tejido cerebral y cerebelo y, con orificio de salida, situado en el ala izquierda de la nariz, causando la muerte de forma instantánea a Jose Ramón.

12.- Damaso oyó un ruido similar a un petardazo.

13.- Instantes después, Everardo volvió sólo, nervioso y apresuradamente, al lugar en el que se encontraban Esperanza y Damaso, conduciendo la motocicleta y les indicó que le siguieran.

14.- Esperanza y Damaso siguieron en el interior del vehículo a Everardo que conducía la motocicleta.

15.-. El vehículo Peugeot 307,.... HKP impactó con unas piedras.

16.- Posteriormente, se detuvieron y, Everardo, bajó de la motocicleta y la dejó abandonada, marchándose todos juntos en el interior del vehículo.

17.- En la Urbanización Tarragona II, sita en el término municipal de Tarragona, Everardo prendió fuego al vehículo Peugeot 307.... HKP, propiedad de Jose Ramón, valorado en la cantidad de 8.770 euros.

18.- Seguidamente, Everardo, Esperanza y Damaso, se dirigieron a la ciudad de Tarragona, desplazándose, posteriormente, en taxi hasta la localidad de Caspe.

19.- La mañana del 28 de Julio de 2007 una vecina de la Urbanización Montsià de Alcanar halló el cuerpo sin vida de Jose Ramón, tendido bocarriba, en el interior de una finca de olivos sita en la Urbanización Montsià de Alcanar.

20.- En las proximidades del lugar donde fue hallado el cuerpo sin vida de Jose Ramón se encontró un casquillo del calibre 9 mm corto correspondiente a la pistola marca Pietro Beretta, modelo 84 B, una carcasa de plástico interior correspondiente al parachoques que protege la rueda delantera izquierda de la marca Peugeot, restos de un intermitente de una motocicleta y rodaduras de neumático correspondiente a una motocicleta.

21.- El día 28 de Julio de 2007 fue hallado quemado el vehículo Peugeot 307,.... HKP, faltándole la carcasa correspondiente al parachoques que protege la rueda delantera izquierda.

22.- Durante un tiempo, Everardo, Esperanza y Damaso permanecieron en Caspe, donde vivieron todos juntos en una casa alquilada por Jose Pedro, apodado " Gallito ".

23.- Damaso tenía conocimiento de que Everardo había causado la muerte de Jose Ramón haciendo uso de la pistola marca Pietro Beretta, modelo 84 B, calibre 9 mm corto.

24.- A mediados del mes de Agosto de 2007, Damaso trasladó un paquete desde la localidad de Caspe hasta la localidad de Reus, por encargo de Everardo.

25.- Damaso se encontró en un parque de la localidad de Reus con Iván y le entregó el paquete.

26.- Iván abrió el paquete y observó que en su interior había una pistola y abandonó el lugar con el paquete.

27.- Iván tenía conocimiento de que Everardo había causado la muerte de Jose Ramón, haciendo uso de la pistola Pietro Beretta, modelo 84 B, calibre 9 mm corto.

28.- Desde mediados del mes de Agosto de 2007 hasta una fecha no determinada, pero, en todo caso, anterior al 4 de Septiembre de 2007, Iván estuvo en posesión de la pistola marca Pietro Beretta, modelo 84 B, calibre 9 mm corto, careciendo de licencia o permiso de armas y con conocimiento de que dicho arma tenía el número de serie borrado.

29.- Posteriormente, Everardo, Esperanza, Damaso y Jose Pedro, apodado " Gallito ", se desplazaron a la localidad de Campfranc donde residieron juntos un tiempo.

30.- Seguidamente, Everardo se trasladó al barrio del Grao, sito en la localidad de Castellón.

31.- Everardo le pidió a Jose Pedro, apodado " Gallito " que le llevara enseres personales hasta el barrio del Grao (Castellón), donde permanecía.

32.- El 4 de Septiembre de 2007 fue hallada la pistola marca Pietro Beretta, modelo 84 B, calibre 9 mm corto, con número de serie borrado, en el interior de una papelera próxima al establecimiento de ocio "Cayo Largo", situado en el Puerto Deportivo de Tarragona, con ocasión de un incidente en el que fue identificado Everardo.

33.- En el momento de su muerte, Jose Ramón tenía como familiares más próximos, a su pareja sentimental, Lorena y a su hijo menor de edad, Jose Ramón, con los que convivía y, a su madre, Rocío."

La sentencia contiene la siguiente parte dispositiva:

"DEBO CONDENAR Y CONDENO a Everardo como autor responsable de un delito de asesinato del artículo 139.1 del Código penal, concurriendo la circunstancia agravante de alevosía, a la pena de 20 años de prisión e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

DEBO CONDENAR Y CONDENO a Everardo como autor responsable de un delito de tenencia ilícita de armas del art. 564.1.1.º y 2.1.ª CP a la pena de 3 años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

DEBO CONDENAR Y CONDENO a Everardo como autor responsable de un delito de daños por incendio previsto en el art. 266.1 CP a la pena de 2 años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

CONDENO a Everardo a indemnizar a Lorena, pareja sentimental de Jose Ramón, en la cantidad de 125.000 euros por daños morales, al único hijo menor de Jose Ramón, del que es representante lega su madre, Lorena, en la cantidad de 55.000 euros, en concepto de daños morales y a Rocío, madre de Jose Ramón, en la cantidad de 10.000 euros, en concepto de daños morales.

Asimismo Everardo indemnizará a favor de la herencia yacente de Jose Ramón, en la cantidad de 8.770 euros por los daños causados al vehículo Peugeot 307,.... HKP, propiedad de Jose Ramón. Todo ello más los intereses legales previstos en el art. 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

DEBO CONDENAR Y CONDENO a Iván como autor responsable de un delito de tenencia ilícita de armas previsto en el art. 564.1.1.º y 2.1.ª CP a la pena de 3 años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

DEBO CONDENAR Y CONDENO a Iván como autor de un delito de encubrimiento previsto en el art. 451.2 CP a la pena de 3 años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

DEBO ABSOLVER Y ABSUELVO a Damaso del delito de encubrimiento por el que venían siendo acusado, con todos los pronunciamientos favorables.

CONDENO a Everardo a satisfacer 2/4 partes de las costas procesales por los delitos de asesinato y de daños por incendio y 1/8 parte de las costas por el delito de tenencia ilícita de armas, incluidas las costas de la acusación particular.

CONDENO A Iván a satisfacer 1/8 parte de las costas procesales por el delito de tenencia ilícita de armas y 1/8 parte de las costas procesales por el delito de encubrimiento, incluidas las costas de la acusación particular.

Se declaran de oficio 1/8 parte de las costas causadas.

Firme la presente resolución, dedúzcase testimonio por presunto delito de falso testimonio frente a los testigos Esperanza, Genoveva, Jose Pedro y Teofilo, con remisión al Decano de los Juzgados de Tarragona para su reparto al Juzgado de Instrucción que por turno de reparto corresponda."

En fecha 5 de marzo de 2010 se dictó auto cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente: "ACUERDO: La aclaración de la sentencia de fecha 2 de Marzo de 2010 en el sentido de subsanar la omisión apreciada en el antecedente de hecho segundo de la referida resolución, completando su contenido del modo descrito en el fundamento Jurídico Único de la presente resolución".

Segundo.-Contra las anteriores resoluciones, las representaciones procesales de D. Everardo y D. Iván interpusieron en tiempo y forma los presentes recursos de apelación, que se han sustanciado en este Tribunal de acuerdo con los preceptos legales, habiéndose señalado para la vista de la alzada el día 20 de septiembre de 2010 a las 10:30 horas de su mañana, fecha en la que ha tenido lugar con el resultado que es de ver en la diligencia extendida al efecto unida a las presentes actuaciones.

Ha actuado como Ponente el Magistrado de esta Sala Ilmo. Sr. D. José Francisco Valls Gombau.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Motivos del recurso.

Los recurrentes fundamentan las respectivas apelaciones con base y fundamento en los siguientes motivos.

Recurso interpuesto por la representación de D. Everardo.

a) El primer motivo se basa en la vulneración del principio de presunción de inocencia al no existir ni justificarse pruebas de cargo de su culpabilidad, realizándose en su escrito de recurso un análisis de las dos pruebas que, a su entender, fueron las determinantes de su condena: Declaración del coimputado D. Damaso y análisis del casquillo encontrado junto a las inmediaciones del fallecido D. Jose Ramón.

b) El segundo motivo se fundamenta en la infracción de precepto legal en la calificación jurídica de los hechos al apreciarse la alevosía.

c) El tercer motivo se basa en la inaplicación de la atenuante de drogodependencia, y

d) El cuarto motivo en la vulneración de un proceso sin dilaciones indebidas del art. 24. 2 CE y falta de aplicación del art. 21. 6 CP por la concurrencia de la circunstancia analógica de dilaciones indebidas.

Recurso interpuesto por la representación de D. Iván.

a) El primer motivo se fundamenta en la infracción del art. 846 bis c) apartado a), por quebrantamiento de normas y garantías procesales que causan indefensión, por inaplicación del art. 52. 1 c) LOTJ y consiguientemente vulneración del derecho constitucional a un procedimiento con las debidas garantías del art. 24 CE.

b) El segundo motivo se refiere a la vulneración del derecho a la presunción de inocencia atendida la inexistencia de base razonable de la condena impuesta atendida la prueba practicada.

Segundo.-Vulneración de la presunción de inocencia alegada por el recurrente D. Everardo.

1.- El recurrente sostiene, en síntesis, que se ha producido una vulneración de la presunción de inocencia por no existir pruebas de cargo en su contra, ya que las declaraciones del Sr. Damaso y las pruebas periciales sobre el casquillo encontrado junto al cadáver de fallecido no son suficientes para enervar la presunción de inocencia del acusado.

Sin embargo, ha de tenerse presente que de los extremos 4.º al 25.º del objeto del veredicto y su motivación se desprende que la existencia de pruebas de cargo contra el Sr. Everardo no son única y exclusivamente las reseñadas sino que su culpabilidad se desprende de un completo acervo probatorio que conforman una serie de indicios o inferencias suficientes para enervar la presunción de inocencia del acusado. Así, hemos de reseñar la declaración efectuada por la esposa del finado quien afirmó que su marido se dirigió al encuentro con el acusado, tras recibir una llamada telefónica; que utilizando una moto y un coche se desplazaron a un bar "Nigt Priveé", según declaraciones de Elisa Aurora, camarera del local, trasladándose posteriormente a un lugar despoblado en la Urbanización Montsià de Alcanar y deteniéndose al final de la C/ Montsià Mar, a la altura de unos olivos, lugar donde se encontraron vestigios de la motocicleta del acusado y la carcasa de plástico del vehículo del fallecido. Asimismo, el casquillo que se encontró junto al finado pertenecía a una pistola que fue hallada el 4 de septiembre de 2007, con el número de serie borrado, en el interior de una papelera próxima al establecimiento de ocio "Cayo Largo" situado en el Puerto de Tarragona, con ocasión de un incidente en el que fue identificado Everardo.

A ello deben unirse las determinantes declaraciones de D. Damaso que complementan, corroboran y ratifican las mismas en el sentido de situar al Sr. Everardo en el lugar de los hechos tras adentrarse en la citada Urbanización de Alcanar con el finado, el Sr. Damaso y Esperanza, quienes permanecieron en el interior del vehículo mientras el Sr. Everardo y el finado se adentraron en los olivos, disparando el Sr. Everardo contra el Sr. Jose Ramón.

2.- Esta Sala Penal ha declarado -SSTSJ Cataluña 7 Jul. 1997, 28 May. 1998, 5 Feb. 2001, 4 Oct. 2001, 24 Feb. 2005 25 enero 2007 y 18 Sept. 2008 siguiendo reiterada jurisprudencia del TS - SS TS 2.ª 26 Junio 2000, 14 Octubre 2002, 813/2008, de 2 diciembre y 415/2010, de 15 de marzo, que la alegación de la presunción de inocencia no puede implicar una nueva valoración de la prueba, sino un control de la interpretación de los resultados probatorios, lo que a la postre se resuelve: (a) en la apreciación de la existencia o no de una verdadera actividad probatoria, practicada en el acto oral, concentrado, con inmediación y con publicidad, con observancia de las normas constitucionales y legales que regulan la admisibilidad y licitud de cada uno de los medios de prueba y su práctica; (b) en la determinación de que los medios de prueba que se practicaron fueron realmente de cargo para el acusado, y (c) en la revisión de la estructura racional del juicio sobre la prueba, es decir, la observación por parte del Tribunal de las reglas de la lógica, de los principios de la experiencia y de los conocimientos científicos, excluyendo aspectos del juicio que dependen sustancialmente de la inmediación.

Como declara la citada STS 415/2010, de 15 de marzo siguiendo reiterada doctrina jurisprudencial y partiendo del presupuesto mínimo de la existencia de pruebas válidas y lícitas, con contenido incriminador, la desvirtuación de la presunción de inocencia exige: "... a) que el Tribunal de la instancia alcance la experiencia subjetiva de una íntima convicción firme sobre lo sucedido; y b) que esa convicción interna esté justificada objetivamente desde la perspectiva de la coherencia lógica y la razón,.. (sin que corresponda a la Sala) elaborar una convicción propia a partir del examen de pruebas que no presenció, para a partir de ella confirmar la valoración del Tribunal de la instancia en la medida en que ambas convicciones sean coincidentes...."

En el caso examinado, por tanto, partimos no solamente de la declaración del Sr. Damaso sino que la misma se corrobora con otras declaraciones y vestigios de los que cabe deducir la existencia de evidentes pruebas de cargo contra el Sr. Everardo, siendo las inferencias lógicas deducidas correctas y ajustadas a la lógica puesto que si el día de los hechos son varias las personas que afirman que el acusado y el Sr. Jose Ramón se encontraron y se trasladaron al lugar donde éste falleció por disparo efectuado por una pistola que posteriormente fue encontrado en un lugar donde el Sr. Everardo había sido identificado, puede deducirse su culpabilidad mediante pruebas de cargo suficientes para enervar el principio de la presunción de inocencia.

Al respecto, ha de significarse como hemos declarado en las SSTSJC 13/2006, de 31 de julio, 15/2007, de 13 de julio y 22/2007, de 19 de octubre, éstas dos últimas confirmadas por la STS (2.ª) 528/2008, de 19 de junio y el ATS (2.ª) de 20 de noviembre de 2008, que ".. es posible impugnar la racionalidad de la inferencia extraída por el Jurado a partir de una cadena de indicios, pero, en cambio, no lo será sustituir su criterio valorativo -con tal que responda a las reglas de la lógica y del criterio humano- por el del recurrente o por el del Tribunal de apelación....", concluyéndose que en el caso examinado tanto de las declaraciones del Sr. Damaso como de la cadena de indicios puestas de relieve precedentemente unida a la propia actitud del acusado como a las conversaciones telefónicas con Iván, resulta razonable establecer la culpabilidad del acusado.

En atención a lo expuesto, procede rechazar el primer motivo del recurso interpuesto por el acusado Sr. Everardo.

Tercero.-Apreciación de la circunstancia de alevosía.

Alega la defensa que no concurre la apreciada alevosía dado que: (a) Entre el fallecido y el acusado no existía buena relación con lo que decae el dato recogido en la sentencia relativa a una relación de confianza entre ambos; y (b) Existió la posibilidad de defensa del fallecido y, en su consecuencia, no puede estimarse que el ataque fuera súbito e inesperado.

En la sentencia recurrida se recoge como hecho probado que la muerte de Jose Ramón se produce por un disparo realizado por la espalda y a una distancia inferior a 30 cm., causándole instantáneamente la muerte. Esta acción fue sorpresiva y los Jurados la motivaron, según se reseña en la contestación a la pregunta 18.º del objeto del veredicto, en la declaración de los médicos forenses autores de la autopsia, la declaración de los Guardias Civiles autores del informe pericial sobre coincidencia de los restos del disparo en el cadáver y del fulminante analizado, y el informe pericial del INT y CF, realizado por los C.I. 926, 4055 y 4238, obrante a los folios 764-769.

Frente a estas claras y contundentes conclusiones se hace constar en la motivación de la sentencia recurrida que no constan lesiones de defensa en el cuerpo sin vida de Jose Ramón. Y añade que Everardo condujo a Jose Ramón a un lugar despoblado, concretamente a una finca de olivos, en la oscuridad de la noche para ejecutar el hecho, donde no consta que hubiera mas personas que el acusado y el fallecido, pues las otras dos personas que les acompañaron (Damaso y Esperanza) se encontraban en el interior del vehículo.

La defensa pretende argumentar que no existía una buena relación, pero de las pruebas practicadas (que se recogen en la contestación al objeto del veredicto epígrafes 1.º, 3.º y 4.º) se desprende que Everardo llamo por teléfono a Jose Ramón y éste sale de su domicilio para encontrarse con Everardo, afirmando la esposa del finado Lorena, que le dijo que pensaba permanecer unos 10 minutos con Everardo, siendo posteriormente conducido -por la confianza existente entre ambos- a un lugar despoblado y allí dispararle de forma sorpresiva y por la espalda, sin posibilidades de defensa, según las periciales practicadas y anteriormente reseñadas.

Frente a las apreciaciones subjetivas de dos Guardias Civiles que entienden es un signo de defensa presentar el cadáver el brazo izquierdo tapando la cabeza, resulta concluyente el informe de la autopsia en el sentido de que la ubicación de la lesión por disparo lo fue en la parte posterior de la cabeza, concretamente en la región occipital, siendo de reseñar, por último, que como declararon las dos médicos forenses D.ª Sara y Ángeles, ".. el hecho de que el finado estuviese tapándose la cara no se atribuye a una posición de defensa sino más bien a una posición por la caída.. Las extremidades inferiores estaban extendidas y entreabiertas y las extremidades superiores una de ellas a la altura de la cabeza. La mano la tenía a la altura de donde le salió la bala, postura de defensa no era... El cuerpo cayo de espaldas..".

Por todo lo expuesto, de las tres modalidades ejecutivas de naturaleza alevosa (proditoria, súbita o inopinada o de desvalimiento) que se reseñan por la jurisprudencia - SSTS. 49/2004, de 22 de enero, 357/2005, de 22 de marzo, 474/2007, de 6 de junio, 713/2008, de 13 de noviembre y 888/2008, de 10 de diciembre, entre otras) debe considerarse que nos encontramos ante una alevosía súbita, rechazándose el segundo de los motivos del recurso.

Cuarto.-Circunstancia atenuante de drogodependencia.

La aplicación de la circunstancia atenuante de drogodependencia se pretende fundamentar en las declaraciones del acusado quien afirmó que se encontraba "pillado" por la cocaína y que con anterioridad a los hechos había consumido sustancias estupefacientes lo que se corrobora, a su entender, con las testificales practicadas y con las periciales del Instituto Nacional de Toxicología.

La sentencia recurrida (FJ. 8.º) en concordancia con la motivación del hecho favorable 1.º del veredicto afirma que no se han practicado pruebas científicas que demuestren que existía tal intoxicación en el día de los hechos lo que se fundamenta en la pericia de la forense Sra. Jacinta por cuanto no se disponía de dato objetivo alguno para estudiar, al margen de las manifestaciones del propio acusado, a lo que debe añadirse que si bien los peritos del Instituto de Toxicología declaran que desde agosto (la muerte del Sr. Jose Ramón de produce el 27 de julio) hasta el momento de su detención se observan en el acusado rastro de consumos en el análisis del pelo, sin que puedan afirmar dicho consumo a finales de julio, las médicos forenses añaden que ".. si se centran en lo que él dijo que había consumido cocaína y éxtasis y cristales (ello) no afectó a su inteligencia ni voluntad.....(y era) totalmente consciente de sus hechos porque no se ven disminuidas sus facultades cognoscitivas y volitivas.."

Es reiterada la jurisprudencia - SSTS 13 de noviembre de 2008, 27 de enero de 2009, 2268/2010, de 15 de marzo, entre otras muchas- que declaran que lo definitorio para estimarla es el grado de afectación psicológica "... exención plena si se carece de la capacidad, e incompleta si su merma es importante en términos de gravedad; es decir, si se produce la anulación de esa capacidad en el sujeto queda exento de responsabilidad por ausencia de imputabilidad sobre la que asentar el juicio de culpabilidad, y exención incompleta cuando, sin quedar la capacidad suprimida, su afectación es una disminución verdaderamente grave e importante, siendo que la mera afectación leve o ligera no tiene otra significación que la de la atenuación ordinaria del art. 21.2.º del Código Penal o la analógica del n.º 6...", pero en el caso examinado, conforme a lo anteriormente motivado no existe dato fáctico alguno que permita ni siquiera la aplicación como atenuante ordinaria o analógica al concluirse de los informes periciales practicados que no se puede afirmar que el día de los hechos hubiera consumido drogas añadiéndose los informes forenses que el acusado no tenía las facultades cognoscitivas y volitivas disminuidas.

Ha de rechazarse el tercer motivo del recurso interpuesto por la representación del Sr. Everardo.

Quinto.-Dilaciones indebidas.

1.- Se alega por el recurrente que ha tenerse en cuenta para su resolución que nos encontramos ante una causa con preso y por tanto preferente y si bien se trata de una investigación compleja, no es menos cierto que con fecha de 28 febrero de 2008 se realizó la comparecencia ante el Tribunal del Jurado transcurriendo casi dos años hasta e señalamiento el juicio en enero de 2010. Asimismo, añade, que desde dicha comparecencia hasta la presentación del escrito de acusación transcurrieron nueve meses y otro mes para su tramitación por la oficina judicial, decretándose la apertura del juicio oral tres meses después y transcurriendo otros nueve meses hasta el señalamiento del juicio.

La formulación de dichas dilaciones por la representación del recurrente Sr. Everardo, no lo fue de forma correcta al no inferirse de sus conclusiones definitivas ningún dato fáctico para su apreciación y tampoco fue incluido en el objeto del veredicto formulándose una protesta genérica no válida, sin que se haya formulada por dicho recurrente un quebrantamiento de forma que si lo ha sido por la defensa del Sr. Iván, que posteriormente analizaremos.

2.- En relación con las condiciones para que se estimen las dilaciones indebidas, la jurisprudencia ha establecido que no basta que se rebasen los plazos procesales en las actuaciones, sino que es necesario exista un retraso injustificado y de importancia en relación con la complejidad de la causa y no imputable al recurrente; declarándose en las SSTSJC 1/2007, de 4 de enero y 18/2007, de 13 octubre con cita de reiterada jurisprudencia (SS TS 2.ª 948/2005 de 19 jul., 1437/2005 de 2 dic. y 323/2006 de 22 mar.) que las dilaciones indebidas constituye un concepto indeterminado cuya concreción se encomienda a los Tribunales en cada caso, teniendo en cuenta: (a) la naturaleza y circunstancias concretas del litigio en cuestión y, singularmente, su complejidad; (b) los márgenes ordinarios de duración de los litigios del mismo tipo; (c) la conducta procesal correcta de las partes en relación con el eventual retraso; (d) el interés que en el proceso arriesgue cada una de las partes y las consecuencias que de la demora se siguen para ellas, y (e) la actuación de los órganos judiciales que sustancian el proceso y la consideración de los medios disponibles.

Por lo tanto, se requiere un retraso de importancia y que la gravedad del hecho y la complejidad del asunto no justifiquen el retraso habido, lo que en el supuesto examinado no puede estimarse tanto por la conducta del acusado (que permaneció varios meses fugado) como por los datos aportados en esta alzada que no pueden plantearse "ex novo" puesto que referido a los trámites realizados en el período intermedio no se aprecian unos márgenes extraordinarios para fundamentar la atenuante postulada al tratarse de una causa compleja con una duración del juicio oral durante todo el mes de febrero de 2010 (desde el día 1 al 24) como consecuencia de las testificales y periciales practicadas (40 testigos y 15 peritos, en total) lo que requirió un período ponderado de preparación así como también para la formulación de las acusaciones y defensas que no puede considerarse ni siquiera desproporcionado a tenor de los datos suministrados en el recurso.

En su consecuencia, procede rechazar el último de los motivos del recurso formulado por la representación del Sr. Everardo.

Sexto.-Quebrantamiento de forma relativo a la redacción del objeto del veredicto en relación con la vulneración del derecho constitucional a un procedimiento con las debidas garantías relacionado con las dilaciones indebidas alegadas por el recurrente. D. Iván.

1.- Por el cauce del quebrantamiento de forma y al amparo del art. 846 bis c) en relación con el art. 52 c) LOTJ se solicita la nulidad de pleno derecho de la sentencia, al no incorporarse al objeto del veredicto la atenuante de dilaciones indebidas que fue rechazada por la Magistrada-Presidente.

Al respecto hemos de reseñar que aunque consta una protesta sobre las exclusiones realizadas, esta es genérica (f. 136) sin integrar ninguna formulación concreta. La jurisprudencia del TS -- SS TS 2.ª 1721/2002 de 14 oct., 264/2005 de 1 mar., 357/2005 de 22 mar., S TS 2.ª 531/2007 de 18 de junio, 6605/2008, de 5 de noviembre que confirma la STSJC 18/2007, de 3 de octubre, ha declarado la necesidad material y no meramente formal de la protesta cuando se trate de defectos evidenciables en el trámite del art. 53 LOTJ, en el que el Legislador ha previsto la intervención activa de las partes, haciéndoles igualmente responsables de su contenido, al poder solicitar las inclusiones, exclusiones y modificaciones que estimen pertinentes, así como las aclaraciones precisas para evitar contradicciones, "... sin que una protesta genérica pueda tener el efecto propio de la protesta prevista como requisito para que pueda tener la eficacia propia de este trámite, esto es, permitir que pueda ser tratado en el recurso que proceda contra la sentencia, puesto que para ello tendría que haber precisado por parte de quien se hubiese considerado perjudicado por una determinada inclusión en el objeto del veredicto, qué proposición concreta es la que impugna para que el magistrado-presidente, tras oír a las partes, decida de plano lo que corresponda..". Y ello no se ha producido en el caso examinado.

2.- Asimismo, la proposición 13.ª fue formulada con carácter general reseñándose que "El presente procedimiento ha tenido una duración excesiva" (f. 114) lo que no conforma un conjunto fáctico sino más bien de naturaleza jurídica, señalándose por la STS 7771/2009, de 9 de diciembre que respecto a los hechos principales, es decir, aquellos cuya afirmación determina una correlativa consecuencia jurídica en cuanto a los grados de ejecución, modalidad de participación o circunstancias eximentes o modificativas "... deben incluir el total conjunto de los datos fácticos sin cuyo conjunto no cabría decidir respecto a dicha consecuencia jurídica. Y deben excluir cualquier dato fáctico del que aquella decisión no dependa..." lo que tampoco concurría en el caso examinado, por lo cual, la exclusión fue realizada de forma correcta al no poder integrarse en el objeto del veredicto tal formulación genérica que no contenía datos fácticos sino una calificación jurídica de los mismos que fue realizada en la sentencia (F. J. 8.º) en forma desestimatoria y cuya corrección ha sido realizada en el precedente fundamento.

Por lo expuesto, procede rechazar el primer motivo del recurso formulado por la representación de D. Iván.

Séptimo.-Vulneración de la presunción de inocencia alegada por D. Iván.

1.- El acusado D. Iván fue condenado por los delitos de encubrimiento y otro de tenencia ilícita de armas fundándose la condena en dos pruebas de cargo como son las declaraciones de Damaso y las escuchas telefónicas practicadas así como la manifestación del Guardia Civil instructor TIP NUM000 (extremo 5.º y 6.º del objeto del veredicto relativo a los hechos sobre los que debe recaer la culpabilidad).

Por tanto, no solamente se trata de la declaración de Damaso sino también de las conversaciones telefónicas intervenidas que fueron incorporadas a la causa, afirmándose por su defensa que la negativa del Sr. Iván sobre su voz invalida dicha prueba citando las SSTC 93/1996 y STS 629/1997, de 7 de noviembre y que la palabra "niña" con la que se identifica el arma de fuego en dichas conversaciones, resulta inverosímil.

2.- En relación con la declaración del D. Damaso que fue el portador de la bolsa que contenía la pistola al Sr. Iván ha de reseñarse que pudo apercibirse posteriormente de que, en el momento de la entrega, éste Sr. Iván sacaba del mismo algo con "empuñadura" que podía ser la pistola; siendo posteriormente custodiada por éste quien era conocedor de los hechos ocurridos y reteniéndola en su poder durante una temporada hasta que fue nuevamente entregada al Sr. Everardo.

La declaración del Sr. Damaso no puede ser privada de credibilidad, puesto que conforme reiterada jurisprudencia de las que son exponente las SSTS 123/2010, de 18 de febrero y 506/2010, de 12 de mayo, entre las mas recientes, nada se opone a que las mismas sean consideradas pruebas de cargo cuando no se trata de imputaciones vertidas en el vacío, sin apoyo de datos externos, complementándose los detalles de esa declaración con los obtenidos al margen de ella, ilustrándose unos a otros y dándose recíprocamente sentido, como sucede en el presente caso, en que el Sr. Damaso narró la cronología de los hechos que posteriormente fue corroborada en el juicio oral con otras testificales e indicios anteriormente analizados en el fundamento primero de la presente resolución; siendo de destacar como señalaba la citada STS 123/2010, de 18 de febrero que "... no puede perderse de vista que el supuesto que nos ocupa -y la jurisprudencia advierte que es así, caso por caso, como ha de considerarse- ofrece menos margen de desconfianza que otros porque no estamos ante una acusada que desvía hacia un tercero los hechos que se le imputan, exculpándose en la medida en que inculpa, sino que relata, desde una posición más cercana a la de un testigo, una intervención ajena....". Asimismo, las conversaciones telefónicas que las complementan son pruebas de cargo legítimas y que no fueron impugnadas en su momento como inválidas u obtenidas de forma ilegítima en forma expresa a lo que debe añadirse las detalladas declaraciones efectuadas por el Guardia Civil NUM000 sobre el seguimiento de los acusados y las conversaciones telefónicas intervenidas (f. 61-66).

Ha de desestimarse el recurso interpuesto por la representación del Sr. Iván.

Octavo.-Costas.

No procede realizar un especial pronunciamiento de condena sobre las costas causadas en esta alzada, que, por lo tanto, se declaran de oficio.


FALLAMOS


 
LA SALA DE LO PENAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALUÑA, HA DECIDIDO:

DESESTIMAR los recursos de apelación interpuestos por el Procurador D. José Manuel Gracia Marias en representación de D. Everardo y por la Procuradora D.ª Purificación García Díaz en representación de D. Iván contra la sentencia dictada en fecha 2 de marzo de 2010 y auto de aclaración de 5 de marzo de 2010, en el Procedimiento de Jurado núm. 2/2009, dimanante de la Causa de Jurado núm. 1/2008 instruida por el Juzgado núm. 2 de Amposta, y en consecuencia, debemos confirmar la referida sentencia, sin hacer especial pronunciamiento en materia de costas del recurso de apelación.

Notifíquese la presente resolución a las partes personadas y al acusado, haciéndoles saber que contra la misma cabe recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo en los términos que previene el art. 847 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Así por esta sentencia, lo pronuncian, mandan la Presidenta y los Magistrados expresados al margen.

Publicación.-. La anterior Sentencia fue leída firmada y publicada en el mismo día de su fecha. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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