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Sentencia T.S.J. Canarias 119/2010, de 3 de febrero


 RESUMEN:

Despido disciplinario: Procedente. Indisciplina y desobediencia a las órdenes del empresario.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma de CANARIAS formada por los Iltmos. Sres D./Dña. Humberto Guadalupe Hernández Presidente, D./Dña. M.ª Jesús García Hernández y D./Dña. Ignacio Duce Sánchez De Moya (Ponente) Magistrados, ha pronunciado

EN NOMBRE DEL REY

la siguiente

SENTENCIA

En el recurso de suplicación interpuesto por Organización Martínez S.A. contra sentencia dictada en fecha 20 de enero de 2009 en los autos de juicio n.º 0001026/2008 en proceso sobre DESPIDO, y entablado por D. Guillermo, contra Organización Martínez S.A. y el Fondo de Garantía Salarial.

Es Ponente, el Iltmo. Sr. D. Ignacio Duce Sánchez De Moya, quien expresa el criterio de la Sala.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-La única instancia del proceso en curso se inició por demanda y terminó por sentencia, cuya relación de hechos probados es la siguiente:

"PRIMERO.- El demandante, nacido en Argentina, ha venido prestando servicios para la empresa demandada desde el 1/08/06, con categoría profesional de dependiente y salario diario bruto prorrateado de 47,18.-€, siendo su último centro de trabajo el ubicado en el Centro Comercial Atlántico (Vecindario).

Segundo.-El 25/08/08 inició un proceso de IT, el cual finalizó antes de la celebración del acto del juicio mediante el correspondiente parte de alta médica.

Tercero.-El 1/09/08 el actor recibió burofax de la empresa (remitido el 27/09/08) en los siguientes términos:

"Por medio de la presente notificación la Dirección de esta empresa le comunica que con fecha de 27 de Agosto de 2008 se procede a su DESPIDO, dando de este modo por extinguido a todos los efectos su contrato laboral con esta empresa, de conformidad con lo dispuesto en esta materia en los artículos

55 y 56 del Estatuto de los Trabajadores.

La razón que justifica la decisión extintiva adoptada por la Dirección tiene su fundamento en que, por ésta, se ha tenido fehaciente conocimiento de los siguientes hechos que a continuación le detallo:

Con fecha 21 de Agosto, usted sin justificación alguna abandona su puesto de trabajo durante una hora, en concreto desde las 19.30 a 20.30h, su respuesta ante la solicitud de explicaciones del Sr. Maximino, responsable en ese momento del centro de trabajo, fue "que el no tiene que dar justificación de mis

actos a nadie".

Con fecha 23 de Agosto, a las 9.45 h, el encargado de su tienda le pide explicaciones en relación a una devolución efectuada, Ud. responde lanzando la mercancía al suelo, rompiéndose con el golpe en concreto ''TERMÓMETRO FAGOR TMI-30(90701 0031) manifestando en ese momento y en voz alta, esta es una mierda de empresa, estoy hasta los cojones"

Con fecha 23 de Agosto, decide unilateralmente no llevar el uniforme de uso obligatorio en la empresa, requiriéndole el responsable en ese momento el Sr. Jose Ángel, de la tienda, respondiéndole Ud.de forma negativa sin alegar motivo alguno, continuando con una camiseta de un equipo de futbol.

Los citados hechos son constitutivos de un incumplimiento contractual grave y culpable regulado en el artículo 54.2.b) del Estatuto de los Trabajadores, al tratarse de una situación de indisciplina o desobediencia en su puesto de trabajo

Con base en lo anterior, la Dirección de la Empresa ha decidido proceder a su DESPIDO con efectos de la fecha de recepción de la presente comunicación.

Igualmente, se le comunica que en este momento se le entrega el talón nominativo correspondiente en concepto de liquidación, saldo y finiquito."

Cuarto.-En el centro de trabajo del actor estaba vacante el puesto de Director de Tienda, al que aspiraban diversos vendedores, siendo uno de ellos el actor.

La empresa designaba a uno de ellos como responsable de turno (mañana o tarde) en función de las necesidades, si bien el demandante no recibía dicha responsabilidad.

Quinto.-El demandante se ausentó de su puesto de trabajo el 21/08/08 durante una hora aproximadamente, negándose a dar explicaciones al responsable de turno sobre la razón o motivo de su ausencia.

Sexto.-El 23/08/08 el actor procedió a la devolución de un termómetro por parte de un cliente sin solicitar autorización expresa al efecto.

El jefe o responsable de turno le hizo saber, una vez que se marchó el cliente, que precisaba autorización para hacer devoluciones, ante lo que el actor lanzó el termómetro al suelo y calificó a la empresa como "mierda", momento en el que entraba otro cliente a la tienda.

Séptimo.-Ese mismo día, tras vencer la selección Olímpica de Argentina la final de la prueba de fútbol, el demandante se enfundó una camiseta con los colores de dicha selección, ante lo que el responsable de turno le requirió para que se la quitara pues los empleados deben vestir uniformados, requirimiento que fue desatendido por el actor; no obstante, más tarde llegó un mando superior a la tienda y el actor se quitó la referida camiseta.

Octavo.-Se intentó conciliación ante el SEMAC con el resultado de sin efecto".

Segundo.-La parte dispositiva de la Sentencia de instancia dice: "Que, estimando totalmente la demanda interpuesta por D./Dña. Guillermo contra Organización Martínez S.A. y fondo de garantía salarial, debo declarar y declaro improcedente el despido efectuado por la empresa demandada a la parte actora; en su virtud, debo condenar y condeno a la expresada empresa demandada a que readmita a la parte actora en el mismo puesto y condiciones de trabajo que regían antes del despido o la indemnice en la cantidad de 4.423 euros; dicha opción deberá ser ejercitada en el plazo de cinco días desde la notificación de esta sentencia; para el caso en que la demanda no ejercite ningún tipo de opción de forma expresa, se entenderá que procede la readmisión; y cualquiera que sea el sentido de la referida opción, debo condenar y condeno a la demandada a que, además abone a la parte actora el importe de los salarios de tramitación, razón de 47,18 euros diarios, devengados desde el día 1/09/08 hasta la notificación de la presente, descontándose el importe del subsidio de IT percibido por el actor, en fase de ejecución, debiendo el FOGASA estar y pasar por todo ello".

Tercero.-Frente a dicha resolución se interpuso el recurso de Suplicación la empresa Organización Martínez S.A., que fue impugnado de contrario


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Frente a la sentencia que estimando la demanda declaró improcedente el despido del actor condenando a la empresa demandada a las responsabilidades correspondientes, se alza esta última en suplicación alegando un único motivo de censura jurídica al amparo del art 191 c) LPL por vulneración de los arts 54.2 b) y 55.4 ET. Entiende la parte que los hechos declarados probados coincidentes con los imputados al trabajador en la carta sancionatoria, han de dar lugar a la procedencia de su despido, en virtud de su reiterada desobediencia en el trabajo.

El art 54 2 b) ET considera incumplimiento contractual grave que puede dar lugar a la extinción del contrato de trabajo por decisión empresarial, la indisciplina o desobediencia en el trabajo. Se corresponde con el deber de observar las obligaciones del puesto de trabajo (art 5 a) ET y de cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas (art 5 c) ET). Para valorar la indisciplina o desobediencia en el trabajo ha de atenderse a los siguientes criterios: a) el respeto a los principios de buena fe y lealtad que han de presidir las relaciones entre empresa y trabajador; b) este ha de obedecer las decisiones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas, cumpliéndolas incluso aunque las considere inadecuadas o incorrectas, y c) el deber queda exceptuado cuando las órdenes afecten a derechos irrenunciables del trabajador por ser ilegales, o si concurren circunstancias de peligrosidad u otras análogas que justifiquen la negativa (STS 07.03.1986). El trabajador no puede erigirse en definidor de sus propios obligaciones, sino que, ante una orden inadecuada de la empresa, lo primero es cumplirla salvo que la misma pueda comportar riesgos inminentes para el operario, pudiendo éste, tras ejecutar lo mandado, formular la reclamación que procediere (STS 08.04.1983).

En este caso, del inalterado relato fáctico se deduce que el demandante nacido en Argentina, dependiente de electrodomésticos en el Centro Comercial Atlántico de Vecindario, con antigüedad de 01.08.2006 se ausentó de su puesto el día 21.08.2008 durante una hora aproximadamente, negándose a dar explicaciones al responsable de turno sobre el motivo de su ausencia.

El día 23.08.2008 un cliente devolvió un termómetro lo que fue admitido por el trabajador sin solicitar autorización expresa. Una vez que se marchó el cliente, el jefe de turno le hizo saber que precisaba dicha autorización para hacer devoluciones, ante lo cual, el actor lanzó el termómetro al suelo, calificando la empresa como "mierda" en el momento en que entraba otro cliente. Ese mismo día, tras vencer la selección olímpica de Argentina la final de la prueba de futbol, el demandante se enfundó una camiseta con los colores de dicha selección, ante lo que el responsable del turno le requirió para que se la quitara pues los empleados han de vestir uniformados; cuyo requerimiento fue desatendido por el actor. Más tarde llegó un mando superior a la tienda y el trabajador se quitó la camiseta.

Tales hechos implican una reiterada indisciplina y desobediencia del trabajador ante las normas y órdenes emanadas de la empresa. Dada su antigüedad y su legítima aspiración al puesto de Director de tienda (hecho probado 4.º), debía saber que no podía admitirse la devolución de mercancías vendidas a los clientes sin autorización expresa del responsable de la tienda. Igualmente sabía, pues así lo venía cumpliendo, que era necesario vestir el uniforme impuesto por la empresa. Por último toda ausencia durante la jornada ha de estar justificada, viniendo obligado el trabajador a solicitar permiso o a responder ante su superior en caso de tener que ausentarse del trabajo.

En este caso el actor vulneró las normas establecidas por la empresa que tenía obligación de respetar -más aún en su puesto de atención a los clientes- como eran las relativas a la devolución de las mercancías vendidas y la observancia de la uniformidad. El trabajador incumplió ambas el día 23.08.2008, la primera admitiendo a un cliente sin autorización expresa la devolución de un termómetro y la segunda vistiendo la camiseta de la selección olímpica argentina de futbol. Pero no satisfecho con tal conducta, cuando el responsable de la tienda vino a llamarle la atención, se rebeló, lanzando el termómetro al suelo y calificando de "mierda" a la empresa en el primer caso; y desatendiendo el requerimiento de quitarse la camiseta para vestir el uniforme en el segundo, conducta de la que sólo desistió ante la presencia de un mando superior en la tienda. Su actitud afrentosa en el primer caso se produjo cuando entraba un cliente en la tienda y su camiseta deportiva resultaría exhibida ante empleados y clientes, durante el tiempo en que la lució, en perjuicio de la disciplina e imagen de la empresa, como lo prueba adicionalmente el hecho de que acabara quitándose la camiseta ante la llegada de un mando superior. Además, y evidenciado dicha conducta rebelde en el cumplimiento de las obligaciones derivadas de su contrato de trabajo, el día 21.08.2008 se ausentó injustificadamente de su puesto durante una hora, negándose a dar explicaciones al responsable sobre el motivo de su ausencia. El trabajador no puede definir el alcance de sus propias obligaciones frente a la empresa, a cuyo poder de dirección se halla sometido (art 20 ET), sin que pueda servir como justificación de su conducta que hallándose vacante el puesto de Director de la tienda, fuera designado uno de sus compañeros como responsable de turno en función de las necesidades, pues dicho responsable venía a encarnar las funciones directivas encomendadas por la empresa. Tampoco puede justificarse la actitud del demandante en el hecho de no recibir la responsabilidad de dirigir temporalmente la tienda pues igualmente se trataría de una facultad de la empresa quien designaría en cada caso al empleado que tuviese por conveniente. El trabajador tenía acción para la defensa de lo que entendiese su derecho, pero no podía exteriorizar su malestar por sentirse preterido frente a sus compañeros en la confianza de la empresa, mediante el incumplimiento grave de sus obligaciones como empleado; inobservando las normas

de la empresa y desobedeciendo de forma reiterada los requerimientos que los responsables de la tienda le vinieron efectuando para que desistiese de su contumaz actitud. El orden y disciplina en el centro de trabajo resultan esenciales para el adecuado funcionamiento de la empresa y el trabajador viene obligado a observar de buena fe las normas y ordenes por ella determinadas para el cumplimiento de sus fines (art 5 e) y f) ET).

La pertinaz conducta del trabajador durante aquellas jornadas constituyó la falta grave de indisciplina y desobediencia en el trabajo imputada en la carta de la empresa, que fue sancionada con su despido. Por consiguiente tal sanción ha de ser declarada procedente (art 55.4 ET) con las consecuencias previstas en el art 55.7 ET. Y no habiéndolo entendido así la sentencia impugnada ha de ser revocada en tal sentido con estimación del recurso interpuesto.

Vistos los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Que estimando el recurso de suplicación interpuesto por Organización Martínez S.A., contra la sentencia dictada el día 20 de enero de 2009, por el Juzgado DE LO SOCIAL N. 4 de LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, debemos revocar como revocamos dicha sentencia declarando procedente el despido del actor y convalidando la extinción del contrato que con aquel se produjo, sin derecho a indemnización ni a salarios de tramitación. Devuélvanse a la empresa recurrente el depósito y la consignación efectuados para recurrir. Sin imposición de costas. Notifíquese este Sentencia a las partes y al Ministerio Fiscal de este Tribunal Superior de Justicia.

ADVERTENCIAS LEGALES.-

Contra esta Sentencia cabe recurso de casación para la unificación de doctrina ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, que necesariamente deberá prepararse por escrito firmado por Letrado dirigido a esta Sala de lo Social y presentado dentro de los 10 días hábiles siguientes al de su notificación.

Además, si el recurrente hubiere sido condenado en la sentencia, deberá acompañar, al preparar el recurso, el justificante de haber ingresado en la cuenta de Depósitos y Consignaciones abierta en el BANESTO cta. número 3537/000066 1185/09 a nombre de esta Sala el importe de la condena, o bien aval bancario en el que expresamente se haga constar la responsabilidad solidaria del avalista. Si la condena consistiere en constituir el capital-coste de una pensión de Seguridad Social, el ingreso de éste habrá de hacerlo en la Tesorería General de la Seguridad Social y una vez se determine por éstos su importe, lo que se le comunicará por esta Sala.

El recurrente deberá acreditar mediante resguardo entregado en el Secretaría de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo al tiempo de la personación, la consignación de un depósito de 300 Euros en la entidad de crédito BANESTO c/c 2410000066 1185/09, Sala de lo Social del Tribunal Supremo.

Están exceptuados de hacer todos estos ingresos las Entidades Públicas, quiénes ya tengan expresamente reconocido el beneficio de justicia gratuita o litigasen en razón a su condición de trabajador o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social (o como sucesores suyos), aunque si la recurrente fuese una Entidad Gestora y hubiese sido condenada al abono de una prestación de Seguridad Social de pago periódico, al anunciar el recurso deberá acompañar certificación acreditativa de que comienza el abono de la misma y que lo proseguirá puntualmente mientras dure su tramitación.

Una vez firme lo acordado, devuélvanse las actuaciones al Juzgado de lo Social de origen para el oportuno cumplimiento.

Así, por esta nuestra Sentencia, definitivamente juzgado, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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