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Sentencia A.P. Cádiz 17/2010, de 10 de mayo


 RESUMEN:

Accidente de tráfico. Cesación de la póliza de seguros de uno de los vehículos involucrados. Comunicación al FIVA con efectos anteriores a la fecha del siniestro. Carga de la prueba de la cesación de la cobertura: Compañía demandada. El Consorcio de Compensación de Seguros no acredita la existencia de esta cobertura en la fecha del siniestro. Recurso de apelación: Preparación e interposición. Estimación del recurso.

SENTENCIA

En Ceuta a 10 de Mayo de 2010.

En nombre de S.M. EL REY, Vistos por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta, los autos que, procedentes del Juzgado de Primera Instancia n.º Cuatro de esta Ciudad, en donde se tramitaron con el n.º 190/07, penden en grado de apelación ante este Tribunal, promovidos por Calixto, representado por el Procurador D. Juan Carlos Teruel Lopez y defendidos por el Letrado D. Javier del Castillo Torrón, contra GÉNESIS SEGUROS S.A. y Hernan, representados por la Procuradora Doña Cruz Ruiz Reina y defendidos por el Letrado Don Fernando Márquez De la Rubia, habiendo venido los autos originales a este Tribunal en méritos del recurso de apelación interpuesto por Calixto contra la sentencia pronunciada el día treinta de diciembre de 2008 por el Ilmo. Sr. Magistrado Juez de Primera Instancia núm. 4 de esta Ciudad.

En la tramitación del recurso han sido observadas las prescripciones legales.

Es Ponente el Ilmo Sr. D. Jesús Bastardés Rodiles San Miguel


HECHOS


 
Primero.-El Ilmo. Sr. Magistrado Juez de 1.ª Instancia n.º 4 de esta Ciudad, con fecha 30-12-2008 dictó sentencia cuya parte dispositiva dice así: "Desestimando sustancialmente la demanda interpuesta, resuelvo no haber lugar a lo solicitado por la parte demandante respecto a la demandada compañía de seguros Génesis, debiendo cada parte satisfacer las costas causadas a su instancia. Respecto al demandado D. Hernan procede declarar el sobreseimiento del procedimiento, sin perjuicio de que el actor pueda promover nuevo juicio sobre el mismo objeto."

Segundo.-La Procuradora de los Tribunales Dña. María Cruz Ruiz Reina, en representación de Génesis Seguros Generales, mediante escrito, que tuvo su entrada en la oficina judicial el día 23 de enero 2009 (F.97), preparó recurso de apelación contra la sentencia dictada el día 30 de septiembre de 2008, en el que manifestó que le había sido notificada el día 22 de enero de 2009; su voluntad de recurrirla y señaló como pronunciamiento expresamente, impugnado el relativo a las costas "debiendo cada parte satisfacer las costas causadas a su instancia. Por providencia de 28 de enero 2009 se tuvo por preparado el recurso de apelación y se le otorgó el término de veinte días para interponerlo cual dispone el Art. 457.3 L.E.C. Dicha providencia fue notificada a la mencionada representación procesal el 29 de enero de 2009 (F.99), y transcurrido dicho término no interpuso el recurso cual dispone el art. 458 L.E.C.

Tercero.-La representación procesal de Calixto preparó el 28 de enero de 2009 recurso de apelación, que ha interpuesto contra aquélla el día 9 de marzo de 2009, que en síntesis funda en los siguientes motivos: sostiene que el Juez "a quo" ha efectuado una interpretación errónea del art. 15 de la Ley del Contrato de Seguro, omitiendo "referencia alguna al art. 6 del mismo texto legal" lo que en opinión del recurrente ello ha dado lugar a apreciar la falta de legitimación pasiva opuesta por la compañía aseguradora que había demandado.

Señala que la conclusión del juzgador de instancia se ha basado en "dos pruebas documentales cuales son el propio certificado de la sociedad demandada en el que se afirma que no es aseguradora del vehículo y otra certificación expedida por F.I.V.A.

Tras criticar la valoración dada a la certificación dada la propia compañía (F.68) que aportó al juicio como documento, fechado el 21-11-2007, y mencionar que la aseguradora demandada comunicó al Consorcio de Compensación de Seguros para su anotación en el F.I.V.A. el cese del seguro el día 10 de mayo de 2007, argumenta que la demandada nada ha expuesto sobre si el contrato dejado sin efecto, pero que dio lugar a la póliza n.º NUM000, tuvo su origen en una solicitud de seguro o bien en una propuesta de seguro con consecuencia distintas. Por otra parte señala que si el asegurado no satisfizo el recibo correspondiente a la primera prima, la aseguradora no ha demostrado que ello aconteciera por la culpa de aquél, cual exige el art. 15 LCTS para afirmar la inexistencia de seguro. Concluyó solicitando la estimación del recurso, la revocación de la sentencia de instancia y la estimación de la demanda.

Cuarto.-Mediante providencia de 12 de marzo de 2009 se tuvo por interpuesto el recurso de apelación previamente preparado por la representación de Calixto y ordenado el traslado a la otra parte para que en el término de diez días pudiera presentar escrito de oposición, o, en su caso, escrito de impugnación (art. 461.1 L.E.C.).

Mediante escrito de 24 de marzo la representación procesal de Génesis Seguros Generales, S.A. formuló escrito en el que hizo constar: "en virtud del art. 461 L.E.C. paso a formalizar impugnación de la sentencia apelada" en el que argumenta que el pronunciamiento sobre las costas debe de ser revocado y han de ser impuestas a la parte actora.

El escrito contiene una especie de oposición implícita al recurso de apelación, en el que introduce también cuestiones, cual mencionaremos en la fundamentación jurídica, no planteadas en la instancia.

Quinto.-Por la representación del recurrente, como consecuencia del traslado que le fue efectuado, se ha opuesto a la impugnación de la sentencia formulada por la compañía aseguradora demandada.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-El presente proceso, tras el desistimiento del actor de la demanda formulada contra Hernan, se ha sustanciado entre el demandante y la compañía aseguradora Génesis Seguros Generales, S.A. en reclamación de la suma de 1.215,40 € a la que ascendía la reparación de los daños sufridos por el automóvil propiedad del actor como consecuencia del impacto recibido del vehículo HI-....-H, que el actor considera asegurado por Génesis Seguros Generales, S.A.

La demandada se opuso a la demanda mediante la excepción de falta de legitimación pasiva que fundaba en la anulación de la póliza NUM000 en el mismo día de su contratación (día 29 de enero de 2007), luego sostuvo y sostiene que el día del accidente -9 de febrero de 2007- no era aseguradora del vehículo HI-....-H, todo ello fundado en lo dispuesto en el art. 15 L.C.S.

Segundo.-La sentencia dictada por el Juez "a quo" desestimó la demanda acogiendo la excepción de falta de legitimación pasiva opuesta por la compañía aseguradora demandada, sustentando tal decisión en el artículo 15 LCS al considerar probado, apreciándolo así del certificado expedido (F.82) por el Consorcio de Compensación de Seguros en el que se hacía constar que según la información suministrada el día 10 de mayo de 2007 por Génesis Seguros Generales, S.A. al Fichero Informativo de Vehículos Asegurados, en relación con la cobertura del vehículo matrícula HI-....-H, que "...el cese de la vigencia del contrato de seguro para dicho vehículo se produjo con efectos de 29 de enero de 2007".

Son hechos sobre los que en la primera instancia no se produjo controversia: a) la propiedad del actor del vehículo 0533BZK: b) que el día 9 de febrero de 2007, sobre las 18,00 horas se produjo el accidente de tráfico en el que estaban involucrados el automóvil propiedad del actor y el automóvil marca Citroen modelo Xantia matrícula HI-....-H; c) que la compañía demandada expidió la póliza número NUM000. También está probado que la aseguradora informó al F.I.V.A. de Consorcio de Compensación de Seguros el día 10 de mayo de 2007, que había cesado la vigencia del contrato de seguro con efectos 29 de enero de 2007.

Pues bien, de lo expuesto, tratándose la acción ejercitada por el perjudicado, en principio, por el acaecimiento de siniestro cubierto por la póliza de seguros antes mencionada, contra el asegurador del vehículo HI-....-H, de la acción directa regulada en el Art. 76 LCTS y Art. 7 L.R.C.S.V.M., es evidente que la carga probatoria de la cesación de la cobertura por motivos objetivos corresponde a la demandada.

En tal orden de cosas la certificación ya mencionada expedida por el Consorcio de Compensación de Seguros no acredita otra cosa que la manifestación de la aseguradora efectuada el día 10 de mayo de 2007; pero ello nada demuestra en lo tocante al fondo de la cuestión: existencia o no de seguro el día 9 de febrero de 2007. Por su parte el documento (F.68) aportado por la demandada en el acto del juicio para acreditarlo carece de la significación pretendida, pues de un mero y superficial examen se observa que tras su "título" "certificado de no aseguramiento", y una deficiente redacción, nadie lo autoriza ni lo suscribe, y por tanto nada prueba al margen de ya su garrafal redacción. Así pues lo único que está acreditado es que la compañía demandada sí expidió una póliza de seguro relativa al automóvil HI-....-H, y que según los datos obrantes en el F.I.V.A. al 9 de febrero de 2007 -fecha del accidente- no constaba en tal fichero que la póliza hubiese perdido su vigencia.

Finalmente, no cabe la menor duda de que la facilidad probatoria -además de su carga- correspondía a la compañía demandada para demostrar las circunstancias concurrentes en la póliza de seguro por ella misma numerada, fecha de contratación originaria, forma y tiempo de pago de la prima convenida, comienzo de la cobertura del riesgo asegurado, que permitirían conocer la verdadera situación existente en la relación asegurador -asegurado.

En consecuencia no podemos considerar que haya sido demostrado que cuando se produjo el siniestro -día de 9 de febrero de 2007-la póliza n.º NUM000, carecía de eficacia por un motivo que enervaba la acción directa del perjudicado por el accidente acontecido.

Tercero.-Por otra parte la posición procesal de la demandada ha de ser calificada, en relación con la segunda instancia, de ambigua y confusa, si no peculiar y errónea. Como hemos expuesto en los antecedentes de hecho (ver "SEGUNDO") Génesis Seguros Generales S.A., primera en el tiempo, preparó un recurso de apelación contra el pronunciamiento sobre costas contenido en el Fallo (ver folio 97); recurso que se tuvo por preparado y no formalizó conforme exige el art. 458 LEC. Así pues, cuando se le dio traslado del recurso de apelación interpuesto por el actor (preparado con posterioridad) no habiendo formalizado (interposición) en los 20 días que se le confirieron su recurso de apelación contra el pronunciamiento mencionado en su escrito de preparación, lo ha introducido en el escrito formulado el 24 de marzo de 2009 pasando a "formalizar impugnación de la sentencia apelada" argumentando en el mismo que las costas de la primera instancia deben imponerse a la parte actora, y en apoyo de su tesis afirma en síntesis: a) El actor no probó que GÉNESIS SEGUROS GENERALES, S.A. asegurara el vehículo matrícula HI-....-H por lo que no cumplió su obligación de probar los hechos en que sustenta su reclamación b) El actor debió haber planteado en su demanda que no era aplicable "la exención de aseguramiento por falta de pago "ex" Art. 15 de la L.C.S." c) Falta de prueba de los daños causados al actor, y concluyó solicitando la revocación de la sentencia de instancia en el único particular del pronunciamiento sobre costas que solicita sean impuestas a la parte actora así como las causadas en esta alzada.

Procesalmente es inaceptable que vía ART. 461 pueda la parte que preparó el recurso de apelación respecto de un determinado pronunciamiento y no lo interpuso en el término preclusivo de 20 días, que vuelve a introducirlo transcurrido aquel plazo en un escrito formulado por el cauce del precepto procesal mencionado, luego entendemos que el pronunciamiento sobre costas contenido en la sentencia apelada por la otra parte habría ya devenido inatacable por quien no formalizó su recurso contra el mismo.

Por otra parte, muy al contrario de lo que expone la compañía aseguradora, el actor sí probó suficientemente como tercero perjudicado la existencia inicial de seguro por parte de la compañía del vehículo HI-....-H mediante la póliza emitida.

La oposición de la misma a la práctica de la diligencia final solicitada por el actor no solo no ha sido planteada como infracción procesal, pese a su oposición a su admisión y práctica cual consta en el acta del juicio sino que, por el contrario, la aseguradora la hace suya afirmando que de su contenido se demuestra lo que alega (INEXISTENCIA DE SEGURO).

Carece de sentido afirmar que el actor debió plantear desde el principio que no era aplicable el Art. 15 LCS, afirmación que no deja de ser curiosa cuando la aseguradora no ha presentado ni siquiera un mero principio de prueba de que contestara a una reclamación del perjudicado dejando constancia escrita de que consideraba que la póliza de que se trata ya no estaba en vigor cuando aconteció el siniestro. Cuando un perjudicado reclama la indemnización por el siniestro, ejercitando su acción directa contra el asegurador (art. 76 LCS y Art.7 L.R.C.V.M.), lo lógico y normal es que el conocimiento del asegurador del vehículo causante del siniestro derive en principio de la información que le suministró su conductor en el momento del accidente, salvo circunstancias que lo impidan. Luego si, a nivel de hipótesis, no existía seguro, la aseguradora a quien se ha reclamado, habría contestado en ése sentido rechazando el siniestro por escrito y no cabe duda de que en sus archivos existiría copia de tal comunicación bien al perjudicado, bien a su asegurador. La facilidad en la aportación ya de la póliza extinguida, ya del documento rechazando el siniestro para la demandada es obvia, y al no hacerlo permite deducir que tales principios de prueba ni siquiera existen y por tanto la acción directa ejercitada por el actor no ha quedado debilitada por la excepción opuesta por la demandada. En este orden de cosas es necesario algo más que recordar que el hijo del actor manifestó que la aseguradora Mapfre le dijo verbalmente que la demandada no atendía el siniestro porque su asegurado no había pagado el recibo, pues de ello solamente no puede concluirse que la demandada no tuviese obligación de atenderlo al no haber demostrado en este juicio la concurrencia de todos los elementos contenidos en el Art. 15 LCS.

En cuanto a la falta de prueba de los daños causados al actor, cuestión que la aseguradora ha introducido, mezclándola, en la impugnación de la sentencia, y no planteada en la instancia, existe un presupuesto de reparación (documento 8), presentado con la demanda, que no ha sido impugnado como falso por la demandada, por lo que como documento privado (Art. 319 LEC), "sui generis",pues sin duda tiene cierto carácter de dictamen pericial de parte, puede ser valorado conforme a las reglas de la sana crítica (Art. 326.2 "in fine"LEC) sin que el hecho de haberse efectuado el pago del costo de su reparación tenga relevancia alguna sobre la obligación de indemnizar el daño producido y presupuestado. En este caso, no discutido el hecho mismo del accidente por la compañía apelante, nos lleva a pronunciarnos sobre la suficiencia del presupuesto de reparación para conocer el importe de los daños sufridos por el vehículo del actor. Pues bien, las características del accidente, un automóvil que invade en una curva el carril contrario de una vía de doble circulación e impacta contra el vehículo que en ese momento circula por aquél, hace que los daños del vehículo del demandante mencionados en el presupuesto: puerta delantera izquierda, su moldura, su cristal, y los conceptos de mano de obra y pintura sean absolutamente razonables, y su concreto importe, que la apelante califica de "poca entidad económica" (folio 114) lo consideramos adecuado al haber sido señalado por un taller de chapa y pintura establecido en esta Ciudad con C.I.F. B 51010072.

En cuanto a la obligación de reparar el daño causado por negligencia (art. 1.902 CC) del conductor del vehículo asegurado por la demandada el día del accidente, dadas las circunstancias del hecho mismo, no nos cabe duda de su existencia, pues no cabe decir otra cosa del hecho de la circulación de vehículos de motor descrito en la demanda y no discutido por la aseguradora en su oposición, también "sui generis" al recurso introducida es su escrito de impugnación de la sentencia con evidente falta de rigor procesal.

Cuarto.-La aseguradora debe abonar los intereses de demora conforme al Art. 20 LCS al haber transcurrido más de TRES meses desde el acaecimiento del siniestro sin pago de la indemnización. Su cómputo se efectuará de la siguiente forma: mediante liquidación al tipo del interés legal incrementado en su cincuenta por ciento durante los dos primeros años, y a partir de ese momento serán liquidados a un tipo que no podrá ser inferior al 20 por ciento anual.

Quinto.-Dispone el Art. 394 L.E.C que las costas han de ser impuestas a la parte cuyas peticiones hubiesen sido totalmente rechazadas y el 398 LEC contiene la misma norma en relación con la apelación cuando el recurso haya sido desestimado en su totalidad.


FALLAMOS


 
Estimamos el recurso de apelación interpuesto por D. Juan Carlos Teruel López en representación de Calixto contra la sentencia dictada por el Ilmo Sr. Magistrado Juez de Primera Instancia num. cuatro de esta Ciudad, que revocamos y estimando la demanda formulada por Calixto contra la compañía GÉNESIS SEGUROS GENERALES S.A. la condenamos a que pague al actor la suma de MIL DOSCIENTOS QUINCE EUROS Y CUARTENTA CENTIMOS que devengará los intereses por mora del interés legal del dinero incrementado en su cincuenta por ciento desde el día nueve de febrero de 2007 y desde el día nueve de febrero de 2009 al tipo del veinte por ciento anual hasta su efectivo pago.

Desestimamos la impugnación de la sentencia formulada por GENESIS SEGUROS GENERALES S.A.

Imponemos las costas de la primera instancia a la demandada. Las causadas por la apelación de Calixto no se imponen a ninguna de las partes, debiendo cada una correr con las causadas a su instancia. Imponemos las costas causadas por la impugnación de la sentencia a la compañía apelada.

Notifíquese esta sentencia a las partes en la forma establecida en el art. 248-4 de la LOP.J y con testimonio de la misma remítanse los autos al Juzgado de procedencia.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando en segunda instancia, la pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado Ponente que la redactó, estando celebrando audiencia pública en el día de su fecha. Doy fe.-


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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