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Sentencia A.P. La Coruña 454/2010 de 20 de octubre


 RESUMEN:

Accidente de tráfico: Entidades aseguradoras. Responsabilidad solidaria. En la producción del daño convergen sendas conductas negligentes concausales de ambos conductores en la producción del mismo, de manera tal que eliminada una de ellas el resultado dañoso no se hubiera producido. Distribución del daño n un 50%. Exceso de velocidad.

A CORUÑA

SENTENCIA: 00454/2010

CARBALLO N.º 1

ROLLO 437/10

SENTENCIA

N.º 454/10

AUDIENCIA PROVINCIAL

SECCION CUARTA

ILTMOS. SRES. MAGISTRADOS:

JOSÉ LUIS SEOANE SPIEGELBERG

CARLOS FUENTES CANDELAS

ANTONIO MIGUEL FERNÁNDEZ MONTELLS Y FERNÁNDEZ

En La Coruña, a veinte de octubre de dos mil diez.

VISTO en grado de apelación ante esta Sección 004, de la Audiencia Provincial de A CORUÑA, los Autos de PROCEDIMIENTO ORDINARIO 0000273 /2009, procedentes del JDO.1A.INST.E INSTRUCCION N.1 de CARBALLO, a los que ha correspondido el Rollo RECURSO DE APELACION (LECN) 0000437 /2010, en los que aparece como parte demandante apelante, "ZURICH ESPAÑA COMPAÑIA DE SEGUROS Y REASEGUROS, S.A.", representada en esta instancia por el Procurador Sr. Buño Vázquez y representado en esta instancia por el Procurador, Sr./a. RAFAEL TOVAR DE CASTRO, asistido por el Letrado D. JOSE LUIS GUTIERREZ ARANGUREN, como parte demandada apelada Carlos, representado en primera instancia por el Procurador Sr. Buño Vázquez y con la dirección del Letrado Sr. Gutierrez Aranguren, como parte demandada impugnante MUTUA MADRILEÑA AUTOMOVILISTICA SOCIEDAD DE SEGUROS A RPIMA FIJA, representada en primera instancia por el Procurador Sr. otero Salgado y con las dirección del Letrado Sr. González Pereira y representada en esta instancia por la Procuradora Sra. Fernández Dieguez y como parte demandante apelada, Jacinta y Eloy, representado en primera instancia por el Procurador Sr. Trigo Castiñeira y representados en esta instancia por el Procurador Sr. XULIO LÓPEZ VALCÁRCEL, y el demandado declarado en situación procesal de rebeldía Fausto, sobre RECLAMACIÓN DE CANTIDAD POR DAÑOS SUFRIDOS EN ACCIDENTE DE CIRCULACIÓN, siendo Magistrado/a Ponente el/la Ilmo./Ilma. D./D.ª JOSÉ LUIS SEOANE SPIEGELBERG.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Se aceptan y dan por reproducidos los antecedentes de hecho contenidos en la resolución apelada, dictada por EL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA N.º 1 DE CARBALLO de fecha 20-1-10. Su parte dispositiva literalmente dice: "Íntegramente la demanda formulada por DOÑA Jacinta debo condenar y condeno a solidariamente a los codemandados DON Carlos y SEGUROS ZURICH a a bonar a la actora la suma de 750,32, con aplicación respecto a la aseguradora del interés previsto en el artículo 20 de la LCS desde la fecha del siniestro hasta su completo pago y debo condenar y condeno solidariamente a los codemandados DON Fausto y MUTUA MADRILEÑA AUTOMOVILISTICA a a abonar a la actora la suma de 750,32, con aplicación respecto a la aseguradora del interés previsto en el artículo 20 de la LCS desde la fecha del siniestro hasta su completo pago.

Que estimando parcialmente la demanda formulada por DOÑA Jacinta debo condenar y condeno a solidariamente a los codemandados DON Carlos y SEGUROS ZURICH a a bonar al actor la suma de 2106 euros, con aplicación respecto a la aseguradora del interés previsto en el artículo 20 de la LCS desde la fecha del siniestro hasta su completo pago y debo condena ry condeno solidariamente a los codemandados DON Fausto y MUTUA MADRILEÑA AUTOMOVILISTICA a abonar a la actora la suma de 2106 euros, con aplicación respecto a la aseguradora del interés previsto en el artículo 20 de la LCS desde la fecha del siniestro hasta su completo pago.

Las costas de DOÑA Jacinta serán asumidas por mitad por los codemandados DON Fausto y DON Carlos y sus respectivas aseguradoras. Respecto a la demanda de DON Eloy, no procede la imposición de costas".

EL AUTO ACLARATORIO DE FECHA 15-2-2010 EN SU PARTE DISPOSITIVA LITERALMENTE DICE:

"Se aclara la redacción del párrafo segundo del fallo de la sentencia de fecha 20 de enero de 2010, en el sentido de que donde dice: "Que estimando parcialmente la demanda formulada por DOÑA Jacinta " Debe decir: "Que estimando parcialmente la demanda formulada por DON Eloy...", manteniéndose en lo demás la redacción de dicho párrafo".

Segundo.-Contra la referida resolución por ZURICH ESPAÑA CIA DE SEGUROS Y REASEGUROS, S.A., se interpuso recurso de apelación y por la MUTUA MADRILEÑA AUTOMOVILISTICA SOCIEDAD DE SEGUROS A PRIMA FIJA, se interpuso recurso de impugnación para ante la Audiencia Provincial que les fue admitido, elevándose los autos a este Tribunal, pasando los autos a ponencia para resolución.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-El objeto del presente litigio, sometido a consideración judicial en la alzada, en virtud del recurso de apelación interpuesto, consiste en la reclamación de cantidad, derivada del accidente de tráfico en que se han visto implicados, el vehículo del actor D. Eloy, el Seat Córdoba, matrícula Y-....-YL, que conducía, con su autorización, la también demandante D.ª Jacinta, con el turismo Volkswagen Golf, matrícula....-VJF, conducido por D. Fausto, con cobertura en la entidad MUTUA MADRILEÑA y el Renault Twingo, matrícula....-YTD, conducido por D. Carlos, asegurado en la entidad ZURICH. Seguido el juicio en todos sus trámites se dictó sentencia por parte del Juzgado de Primera Instancia n.º 1 de Carballo, que estimando parcialmente la demanda condenó a los demandados a satisfacer solidariamente a los actores el importe de los daños materiales y personales sufridos en la cuantía especificada. Contra dicha resolución se interpuso recurso de apelación por las referidas compañías, que si bien no cuestionan el importe de la indemnización concedida, si defienden su falta de responsabilidad. No obstante, la sentencia apelada debe ser confirmada por sus propios y acertados fundamentos, que el Tribunal hace suyos.

Segundo.-En efecto, en la génesis del daño convergen sendas conductas negligentes concausales en la producción del mismo, de manera tal que eliminada una de ellas el resultado dañoso no se hubiera producido.

En efecto, el turismo Renault Twingo,....-YTD, conducido por D. Carlos, asegurado en la entidad ZURICH ESPAÑA S.A. infringió el deber de cuidado que le exigía el art. 24.1 del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial, conforme al cual: "El conductor de un vehículo que haya de ceder el paso a otro no deberá iniciar o continuar su marcha o su maniobra, ni reemprenderlas, hasta haberse asegurado de que con ello no fuerza al conductor del vehículo que tiene la prioridad a modificar bruscamente la trayectoria o la velocidad del mismo y debe mostrar con suficiente antelación por su forma de circular, y especialmente con la reducción paulatina de la velocidad, que efectivamente va a cederlo".

Y, en este caso, comoquiera que la intersección de las calles tenía una señal de STOP, dicha parte no sólo debió de parar su vehículo, sino evitar iniciar la marcha hasta comprobar debidamente que, con tal maniobra, no forzaba al el turismo Volkswagen Golf,....-VJF, a modificar de forma brusca su trayectoria.

En este sentido, es especialmente significativa la declaración prestada por la demandante D.ª Jacinta, a la cual le resulta totalmente indiferente qué compañía y conductor le deban indemnizar las lesiones padecidas, al tratarse de entidades manifiestamente solventes, y ser su conducta ajena a la producción del daño, al hallarse correctamente detenida en la calzada; pues bien, tan privilegiada protagonista del accidente señala que pensó que el coche del Sr. Carlos se iba a llevar por delante al otro vehículo, es decir que iban, en su proyección natural en la intersección, a colisionar, lo que implica que la maniobra evasiva no se podía considerar injustificada por la situación de peligro generada, aún cuando no se llegase a invadir el carril por el que circulaba el Sr. Fausto. Si una tercera persona observadora de los acontecimientos, como es la Sra. Jacinta, apreció la posibilidad de colisión, igualmente hemos de convenir que es natural que también la experimentase el Sr. Fausto.

Ahora bien, éste tampoco está exento de responsabilidad, dado que al mismo igualmente cabe imputarle el resultado producido, por infracción igualmente del deber de cuidado que le imponía el art. 19 de la mentada Ley del Tráfico, cuando norma que: "Todo conductor está obligado a respetar los límites de velocidad establecidos y a tener en cuenta, además sus propias condiciones físicas y psíquicas, las características y el estado de la vía, del vehículo y de su carga, las condiciones metereológicas, ambientales y de circulación y, en general, cuantas circunstancias concurran en cada momento, a fin de adecuar la velocidad de su vehículo a las mismas".

Pues bien, dicho conductor no sólo circulaba a mayor velocidad de la limitada para casco urbano de 50 km/h, sino también manifiestamente indebida a las circunstancias de la vía, al hallarnos ante un cruce, punto de confluencia de vehículos en circulaciones convergentes. Tal exceso de velocidad resulta, ya no sólo de la declaración de la actora: el Golf venía muy rápido, sino del resultado producido: entidad de los daños, habida cuenta que el turismo del actor fue siniestro total, y además proyectado sobre la acera, colisionando incluso contra otros móviles. En tales circunstancias no pudo dominar su vehículo, como, por el contrario, hubiera podido hacer de haber circulado a la velocidad debida.

Si elevamos, ahora, ambas conductas al plano causal, podemos comprobar que si eliminamos una de ellas el resultado no se hubiera producido. Si el Sr. Carlos hubiera respetado el STOP, no se hubiera adentrando en el cruce, máxime teniendo en cuenta la excesiva velocidad a la que circulaba el Sr. Fausto, éste hubiera pasado sin otras incidencias. Por otro lado, si este conductor hubiera circulado a la velocidad indicada, y además a la moderada que exigía hacerlo en una intersección de vías, hubiera podido sobrepasar el cruce sin mayores complicaciones o detener preventivamente su turismo, y, desde luego, evitando la desafortunada maniobra evasiva causante del daño. No podemos considerar a alguna de dichas negligentes conductas más relevante que la otra, por lo que la distribución del daño en un 50% contributivo la podemos considerar correcta.

Tercero.-Tampoco vemos razones para no imponer la condena al abono del interés legal del art. 20 de la LCS, pues la dinámica del accidente, el concurso de culpas, ya diáfano desde el primer momento de los hechos, evidenciaba la necesidad de consignar al menos la cantidad que se debía, pues lo que no es de recibo es que la discrepancia entre las compañías justifique la demora en la liquidación del siniestro de quienes eran simplemente incuestionables víctimas, sin perjuicio de que luego ambas entidades aseguradoras litigasen entre sí para determinar su contribución causal en la génesis del daño.

CUATRO: La desestimación del recurso de apelación interpuesto trae consigo la preceptiva imposición de las costas procesales de la alzada a las partes apelantes por mor de lo normado en los arts. 394 y 398 de la LEC 1/2000, sin embargo, no se imponen las costas del formulado preventivamente por la parte actora, cuya interposición se hallaba justificada ante la eventualidad de la prosperabilidad de alguno de los recursos formulados, so pena de verse privados de su justas y correspondientes indemnizaciones.


FALLAMOS


 
Con desestimación de los recursos de apelación interpuestos, debemos confirmar y confirmamos la sentencia recurrida dictada por el Juzgado de Primera Instancia N.º 1 de Carballo, con imposición de las costas procesales de la alzada a las compañías de seguros recurrentes, y sin generarlas el formulado por la parte actora.

Se decreta la pérdida de los depósitos constituidos.

Esta resolución es firme en Derecho y contra la misma no cabe ningún recurso.

Y al Juzgado de procedencia, líbrese la certificación correspondiente con devolución de los autos que remitió.

Así por esta sentencia de la que se llevará certificación al rollo de apelación civil, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-Dada y pronunciada fue la anterior resolución por los Ilmos. Sres. Magistrados que la firman y leída por el Ilmo. Magistrado Ponente en el mismo día de su fecha, de lo que yo Secretario certifico.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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