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Sentencia A.P. Palma de Mallorca 394/2010 de 19 de octubre


 RESUMEN:

Accidente de tráfico: Desestimación de la demanda interpuesta por la esposa, hijos y padres, en calidad de herederos, por entenderse que el fallecimiento del esposo en el accidente de circulación, fue causado por culpa imputable única y exclusivamente a la citada víctima. Diligencia debida: Ausencia. Entidades aseguradoras: Absolución de pagar una indemnización.

PALMA DE MALLORCA

SENTENCIA: 00394/2010

Rollo: RECURSO DE APELACION 349 /2010

SENTENCIA N.º 394

Ilmos. Sres.

Presidente:

D. Carlos Gómez Martínez

Magistrados:

Don Guillermo Rosselló Llaneras

Dña Catalina M.ª Moragues Vidal

En Palma de Mallorca, a 19 de octubre de dos mil diez.

VISTOS por la Sección Tercera de esta Audiencia Provincial, en grado de apelación, los presentes autos de juicio ordinario, seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia n.º 4 de Manacor, bajo el número 174/07, Rollo de Sala numero 349/10, entre partes, de una como actora apelante D.ª Carla, en su propio nombre y en representación de sus hijos menores de edad Sergio, Abilio y Doroteo, D. Jesús, D. Santos, D. Pedro Enrique, D. Diego y Dña Juan, representados por la Procuradora Dña Magdalena Darder y asistidos del Letrado D. José Vecina Castillo; y de otra como demandada apelada, La Estrella S.A, representada por el Procurador D. Juan José Pascual Piol y asistida del Letrado D. Cristopal Ripoll Sánchez.

ES PONENTE la Magistrada Ilmo. Sra. Dña Catalina M.ª Moragues Vidal.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Por la Ilma. Sra. Magistrada Juez del Juzgado de Primera Instancia n.º 4 de Manacor, se dictó sentencia en fecha 21 de abril de 2009, cuyo Fallo es del tenor literal siguiente: " Desestimar la demanda interpuesta por D.ª Carla, D.ª Sergio, D. Abilio, D. Doroteo, D. Jesús, D. Santos, D. Pedro Enrique, D. Diego y D.ª Juan Axa contra la Estrella, S.A Absolviendo a la parte demandada de los pedimientos deducidos en su contra, y ello con imposición a la parte actora de las costas causadas.".

Segundo.-Contra la expresada sentencia, y por la representación de la parte actora, se interpuso recurso de apelación, que fue admitido y seguido el recurso por sus trámites se señaló para votación y fallo el día 13 de octubre de 2010.

Tercero.-En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.


FUNDAMENTOS JURIDICOS


 
Primero.-La sentencia dictada en la primera instancia, que constituye el objeto del presente recurso de apelación, resuelve desestimar en su integridad la demanda interpuesta por la esposa, hijos y padres, en su calidad de herederos, de don Jesús, por entender la jueza "a quo" que el fallecimiento del citado Sr. Dionisio en el accidente de tráfico ocurrido el 9 de abril de 2005 en la carretera Artá-Puerto de Alcudia, fue causado por culpa imputable única y exclusivamente a la citada victima, por lo que absuelve de la pretensión en su contra deducida a la entidad "La Estrella", aseguradora del Tractocamión, marca DAF, matrícula OZ-....-XZ, imponiendo las costas procesales causadas a la parte actora. Se alzan contra la meritada resolución los demandantes solicitando de este Tribunal su revocación y el dictado de otra, en su lugar, por la que se estime la demanda por dicha parte interpuesta, alegando en fundamento de tal pretensión revocatoria la errónea valoración y apreciación que de la prueba practicada ha realizado la jueza "a quo" ya que, a su juicio, el tractocamión asegurado en la demandada, circulaba a una velocidad superior a la permitida y a las circunstancias del lugar y momento y, además, su conductor no realizó una maniobra de evasión adecuada pues, por una parte, no se ajusta a la verdad que se ciñera al margen derecho de la calzada, y, por otra parte, no realizó la maniobra de introducirse en el arcen derecho de un metro de anchura y cuneta de hierba y tierra bastante llana.

La aseguradora demandada se opone al recurso interpuesto de adverso y solicita la confirmación de la sentencia apelada.

Segundo.-Como recordaba el Auto de esta misma Sala de 28 de enero del presente año, la excepción de culpa exclusiva de la víctima o la de concurrencia de culpas, hoy previstas como expresos motivos de oposición a la ejecución despachada en virtud de auto de cantidad máxima en el artículo 556 de la LEC, exigen para su operatividad que el asegurador prueba de manera cumplida y acabada, no sólo que la conducta de la víctima fue el aporte decisivo y jurídicamente relevante para la causación del siniestro o que contribuyó con su conducta también negligente a su producción, sino, además, que el conductor del vehículo amparado por el seguro obligatorio obró con toda diligencia exigible para evitarlo; exigibilidad que, acomodada a las circunstancias concurrentes de personas, tiempo y lugar (artículo.1.104 CC), no se detiene, sin embargo, en la mera observancia de las prescripciones reglamentarias reguladoras del tráfico vial, sino que ha de elevarse, hasta el nivel de agotar la diligencia, a cumplir las obligaciones derivadas del más riguroso principio de seguridad o de conducción defensiva, el cual impone, en primer término, el deber de prevenir y anticipar el proceder antirreglamentario de los restantes usuarios de la vía allá donde, como peligro abstracto, dicho proceder sea razonablemente previsible y, en segundo lugar, el de realizar con la máxima prontitud, ante una situación de peligro concreto, las maniobras de emergencia o de fortuna que, conforme a la técnica o a la experiencia sean más eficaces y oportunas para impedir la conversión en daño del peligro eminente creado por culpa en la medida en que tales maniobras resulten posibles; y en este sentido la Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de abril de 1978, seguida y ratificada por, entre otras, las de 22 de abril de 1987, 12 de julio de 1989 y 5 de abril de 1991, descartó la apreciación de culpa exclusiva de la víctima cuando, aún habiendo obrado esta con imprudencia, el conductor del vehículo coadyuvó eficaz y culposamente a la producción del resultado, a pesar de que éste se viera forzado a realizar una maniobra de emergencia, pero que no ejecutó con acierto al faltarle la diligencia debida. En definitiva, la excepción de culpa exclusiva de la víctima, opuesta frente a una acción ejecutiva que se ejercita, ha de ser de estimación restrictiva pues en caso contrario quedarían frustrados los principios de protección de la víctima y de socialización del riesgo y no se cumpliría la función social del seguro obligatorio de automóviles que inspira la regulación legal de esta materia. Por ello, para el éxito de la excepción de culpa exclusiva de la víctima se exige la concurrencia conjunta de los siguientes requisitos: a) que la única conducta culpable sea la de la víctima; b) que ésta sea exclusiva y excluyente, es decir, que el agente no hubiera incurrido en negligencia alguna, ni siquiera levísima; y c) que hubiere realizado una maniobra de evasión o fortuna para evitar o aminorar el daño, o que ésta se hubiera omitido por resultar imposible.

En cuanto a la concurrencia de las culpas contemplada en el párrafo cuarto del artículo 1.1 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, exige para su apreciación en el ámbito del seguro obligatorio la negligencia probada del perjudicado y del conductor del vehículo contrario, concurrencia que provoca la equitativa moderación de responsabilidad y el repartimiento de la cuantía de la indemnización, atendida la entidad respectiva de las culpas concurrentes.

Tercero.-Aplicando la doctrina anteriormente expuesta al caso hoy sometido a la decisión de este Tribunal, es el parecer de la Sala que el recurso no puede ser acogido por cuanto:

A)La forma de producirse el accidente no ha sido discutida por la parte apelante, restando incólume en esta alzada la descripción que se recoge en el informe técnico emitido por la Guardia Civil y que se transcribe en la sentencia apelada, de manera que debe concluirse que el vehículo Opel Corsa, matrícula EW-....-RX, conducido por Don. Dionisio y que se dirigía hacia el Puerto de Alcudia sobre las 06,35 horas del día 9 de abril de 2005, al salir de una curva perdió el control, desviándose hacia el carril izquierdo describiendo una trayectoria en zig-zag y girando sobre si mismo, chocando con el costado izquierdo en el frontal del camión y en la rueda anterior izquierda, siendo posteriormente despedido hasta su posición final al margen derecho según su sentido de la marcha. El vehículo citado circulaba a una velocidad inadecuada a las circunstancias del lugar y tiempo: tramo curvo descendente y lluvia.

B)Los neumáticos del citado vehículo se hallaban deteriorados, presentando pequeñas grietas en toda su superficie; el delantero derecho es demasiado antiguo, del año 1.992. El conductor Don. Dionisio falleció a resultas del accidente, detectándose en las muestras de humor vitreo que fueron examinadas por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, la presencia de, entre otras sustancias, cocaina en un porcentage de 0,04mg/l.

C) No ha resultado acreditado el hecho alegado por la parte actora hoy apelante relativo al exceso de velocidad al momento de la colisión del tractocamión pues, siendo 70 km/la máxima permitida en el lugar, la lectura del tacógrafo pone de manifiesto que el citado vehículo circulaba a la velocidad permitida de 70 Km/h. al momento del accidente.

D) Se estima probada la realización de una maniobra evasiva por parte del conductor del camión Sr. Jesús Ángel, consistente en accionar el sistema de frenado y ceñirse al margen derecho de la calzada. Cierto que no llegó a introducirse en la cuneta existente al margen del arcén, sin embargo y aún admitiendo que dicha cuneta fuera bastante llana, se estima por la Sala, compartiendo así el parecer del juzgador "a quo", que la realización de una maniobra de introducción del camión en la cuneta de hierba y tierra podría haber provocado el volcado del vehículo, extremo éste suficientemente explicado en el acto del juicio por el agente de la Guardia Civil examinado en calidad de testigo. En consecuencia, no le era exigible a dicho conductor la realización de una maniobra que hubiera podido resultar de consecuencias perjudiciales y agravadoras del resultado del accidente.

Cuarto.-A tenor de lo dispuesto en el artículo 398.1 LEC procede imponer a la parte apelante las costas procesales causadas en esta alzada.


FALLAMOS


 
SE DESESTIMA el RECURSO de APELACION interpuesto por doña Carla y ocho personas más, representadas en esta alzada por la procuradora Sra. Darder, contra la sentencia de 21 de abril de 2009, dictada por la Ilma. Sra. Magistrada del Juzgado de Primera Instancia n.º 4 de Manacor, en el procedimiento ordinario seguido bajo el n.º 174/2007, del que trae causa la presente alzada, y, en consecuencia, SE CONFIRMA dicha resolución.

Se imponen a la parte apelante las costas procesales causadas en esta alzada.

Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos

Publicación.-Dada y pronunciada fué la anterior Sentencia por los Ilmos. Sres. Magistrados que la firman y leída por el/la Ilmo. Magistrado Ponente en el mismo día de su fecha, de lo que yo el/la Secretario certifico.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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