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Sentencia T.S.J. Valencia 843/2010 de 12 de julio


 RESUMEN:

Reclamación de responsabilidad patrimonial por los daños causados, por la defectuosa prestación de los servicios de la Conselleria y la condena a indemnizar a la recurrente. Intervención médica. Estimación del recurso.

SENTENCIA

En Valencia, a 12 de julio del 2010

Visto por la Sección SEGUNDA de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, el recurso contencioso administrativo N.º 1727 /07, promovido por la procurador /a Doña Elena Gil Bayo en nombre y representación de Doña Estefanía contra la resolución de fecha 29.6.2009 del Conseller de Sanidad

Habiendo sido parte la Abogada de la Generalitat en nombre y representación de la CONSELLERIA DE SANIDAD y como codemandado HDI HANNOVER INTERNATIONAL ESPAÑA SA, representada por la procuradora M.ª Isabel Faubel Vidagauy


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Interpuesto el recurso y seguidos los trámites prevenidos por la Ley, se emplazó a la parte recurrente para que formalizara la demanda, lo que verificó mediante escrito en el que suplicó se dictara Sentencia anulando

Segundo.-La representación de la parte demandada y codemandada contestaron a la demanda mediante escrito en el que suplica se dicte sentencia por la que se desestime la demanda y se confirme la resolución recurrida.

Cuarto.-Habiéndose recibido el proceso a prueba, y el trámite de conclusiones, quedaron los autos pendientes para votación y fallo y Se señala la votación para el día 1 de julio del 2010, teniendo así lugar.

En la tramitación del presente proceso se han observado las prescripciones legales.

Siendo Ponente la Magistrada Ilma. Sra. D.ª Estrella Blanes Rodríguez


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Constituye el objeto del recurso la reclamación de responsabilidad patrimonial por los daños causados a la actora por la defectuosa prestación de los servicios públicos de la Conselleria y la condena a indemnizar a la recurrente en la suma de 156.088, 83 euros.

La actora expone que fue intervenida el 6.2.2004 de una tiroidectomía total por el Cirujano del Servicio de Cirugía General del Hospital de Elda, por haber sido diagnosticada de bocio difuso multinodular de predominio izquierdo por la Doctora Mariana especialista en endocrinología de la Conselleria de Sanidad, que el estudio de anatomía patológica dio como resultado microcarnicoma papilar, variante folicular localizado en lóbulo derecho y con diámetro de 0,8 cm, sin invasión vascular extratiroidea, márgenes quirúrgicos libres de tumor, lo que hubiera aconsejado según Informe Pericial de la Dra Natalia (folios 75 a 89 del expediente) seguimiento bioquímico de T4,TSH, tiroglubina y/o anticuerpos antitiroglubina, examen de radioyodo para asegurar que no existen otras lesiones mas allá del hallazgo del microcarnicoma papilar.

Alega que el Hospital le dio solo el informe de anatomía patológica, sin mas tratamiento y que ni el cirujano que la operó, ni la endocrina, le indicaron tratamiento post quirúrgico, realizando solo una ecografía en octubre del 2001 y exploraciones físicas periódicas. En el año 2005 la actora se observa tumoración en el cuello sometiéndose por prescripción de Doctora Mariana a una ecografía en un radiólogo privado, quien descubre adenopatía, acudiendo al Centreo de Especialidades de Elda cursando petición de gamografía tiroidea al servicio de Medicina Nuclear del Hospital de San Juan, que dan como resultado adenopatías hipercaptantes, recomendado el Dr Candido cirugía y tratamiento de radioyodo y tras la intervención quirúrgica encontrando múltiples adenopatías en las dos cadenas recurrenciales y mediastino cervical, adherida al nervio recurrente derecho entrada en laringe y tres adenopatías en cadena yugular derecha, diagnosticadas de metástasis de carnicoma papilar en lecho quirúrgico, asi como once ganglios recurrenciales y tres ganglios yugulares derecho, fue remitida al Servicio de medicina Nuclear del Hospital de San Juan y tratada con radioyodo.

Considera que el diagnostico de microcarnicoma papilar se estableció en el año 2001 que debió ser tratado después de la intervención quirúrgica con rastreo de I -131 y administrar en su caso dosis ablativa o terapéutica de I -131 para eliminarlo, tratamiento supresor con tiroxina y radioterapia externa si no se ha conseguido con cirugía o radioyodo,lo que requiere un tratamiento inicial, con revisiones semestrales, durante el primer año y anuales hasta los cinco años retirando la toxina, valorando los niveles de tiroglubina y practicando nuevo rastreo de I-131 y si resulta positivo dosis de I-131, mientras que a la actora después de la primera intervención en el 2001, pasan 7 meses hasta la primera ecografía y no hay nuevas asistencias especializadas, no siendo esta la prueba de elección para posibles tumores pequeños, no se hizo estudio de tiroglubina, no se efectuó rastreo de I.-131 y en tres años no hay asistencias especializadas, considerando por tanto que la asistencia post quirúrgica fue incorrecta,y contraria a la lex artis, retrasándose la curación, rebajándose el índice de supervivencia de la paciente y viviendo con una angustia vital que le provoca daños morales por lo que la indemnización que le corresponde debe tener en cuenta la edad de 46 años de la paciente en el año 2001, que está divorciada y tiene dos hijos y uno de ellos convive con ella, la esperanza de vida que alcanzan el 95 % en diez años y el 85 %,si no recibe el tratamiento adecuado, que se ha dilatado el tiempo de curación y que vive con la incertidumbre, considerando que deben ser indemnizada por los días de incapacidad, 3 días de hospitalización, 27 días impeditivos y 1310, no impeditivos, mas 12.000 euros por daños morales.

De otro lado la actora expone que el tratamiento recibido lo ha sido siempre en la Sanidad pública, que la Doctora Mariana, es especialista de la sanidad pública y que el Medico Inspector sufre una confusión confundiendo a esta doctora con la sanidad privada.

La administración se opone a las pretensiones de la recurrente considerando que después de la primera intervención el 6.21.01, que dio como resultado micorcarnicoma papilar de tiroides de 0,8 cm, sin datos de afectación vascular, se le pautó tratamiento de tiroxina 100 mg y hipocalcemia por hipotiroidismo y fue revisada en consultas externas de Cirugía el 18.9.2001, solicitando ecografía tiroidea de control, sin que hasta el año 2005, exista historia clínica de la paciente hasta que fue operada el 23.5.05 en el servicio de Otorrinolaringología, considerando que la actora fue atendida conforme a las reglas de la lex artis ad hoc y que la paciente acudió a otros servicios médicos privados, ya que fue controlada por endocrino privado por lo que no esta acreditado la relación de causalidad que se pretende.

En cuanto a la cuantía indemnizatoria la considera injustificada no acreditando, ni los daños morales, ni los días de incapacidad.

La compañía aseguradora se opone igualmente a la pretensión de la actora e insiste en que el retraso del diagnostico no es imputable a la Sanidad publica (Informe Dr Natalia e Inspector médica) y en cuanto al quantum indemnizatorio lo considera excesivo.

Segundo.-Constan en el expediente los siguientes hechos relevantes a los efectos del presente litigio:

1.- Informe de la Dr Lourdes de la Sección de Endocrinologia del Hospital General de Elda de fecha 4.9.06(folio 124,1235 del expediente) en el que relata que la paciente fue diagnosticada en febrero del 2001, tras tiroidectomía subtotal de cáncer papilar, variante folicular, en lóbulo derecho de 8 mm sin invasión extratiroidea, ni vascular con márgenes quirúrgicos libres, controlada por endocrino privado, reintervenida por el servicio de ORL el 23.5.05, exeresis de restos tiroideos con vaciamiento recurrencial bilateral y yugular media derecha, lecho quirúrgico con cáncer papilar, ganglios linfáticos con infiltración en cadena recurrencial derecha y yugular derecha, acude a consultas por primera vez el 29.7.05 se remite a medicina nuclear, precisando dosis de yodo gama grafía postratamiento, analítica y ecografía cervical con juicio diagnostico de cáncer papilar de tiroides estadio III T4 N2 M0, tratado con cirugía y 270 mCi de radioyodo con negativacíon de anticuerpos en el ultimo control, buena respuesta al tratamiento, negativacíon de anticuerpos antiroglubina con buen pronostico, pendiente de gamografía en septiembre para valorar el último tratamiento con radio yodo.

2.- Informe de inspección declarando como hechos probados la practica de ecografía tiroidea el 27.9.00, en centro privado policlínica de Elda prescrita por Dra Mariana, Hoja de interconsulta de Endocrinologia Centro de Especialidades de Elda solicitada Doña Mariana al Hospital General de Elda, respuesta del Servicio de Cirugía anotando a la paciente en turno quirúrgico, intervención el 6.2.01 de tiroidectomía total e informe de microcarnicoma papilar, variante folicular respetando lóbulo piramidal para evitar medicación con hipocalcemia, se remite a nefrología para control de calcio, revisión en consulta externa el 18.9.01 con ecografía de control, no hay nuevas asistencias hasta el año 2905, el 17 de marzo ecografía tiroidea en centro privado a solicitud de Doña Mariana y el 23 de mayo es intervenida por el Servicio de Otorrinolaringología por las sospechas de carnicoma, remitida por Doña Mariana practicando exeresis de restos tiroideos con vaciamiento recurrencial bilateral y yugular media derecha, lecho quirúrgico con cáncer papilar ganglios linfáticos, con infiltración en cadena recurrencial derecha y yugular derecha, con estudio de piezas quirúrgicas que confirma carnicoma papilar en 11 de lo 11 ganglios de la cadena recurrencial y 2 de los tres de la cadena yugular derecho, tratamiento radioterapia de radioyodo el 28.7.06, revisión el 1.3.06, y administración de 2.º dosis el 30.3.06 y nueva revisión el 20.11.06 el 30.11.05 La inspectora recoge los Informes de l Servicio de Endocrinología DR Lourdes y el Informe de Mariana endocrina y concluye que previamente a la primera intervención, estaba siendo tratada por servicios privados, con ecografía en centro privado, no constan atenciones médicas, tras la primera intervención en el Servicio publico de Salud hasta el día 29.4.05 y la ecografía de marzo del 2005 fue realizada en centro privado, los controles del Dr Mariana ecografía octubre del 2001, exploraciones física periódica controles analíticos, eco de control en el 2005, parecen que fueron realizados de forma privada ya que no hay constancia de los mismos en los servicios médicos del Servicio de Salud publica, considerando correcta la asistencia de la sanidad pública y posterior seguimiento de la segunda intervención, no pudiendo imputarse la falta de seguimiento de la primera intervención a los facultativos de la Sanidad publica, ya que la paciente abandonó de manera voluntaria el control, de su patología por los servicios públicos optando por los privados.

3.- Informe del Dr Manuel (Jefe Sección de ORL) en el que relata que la paciente fue recibida por él, tras recibir solicitud telefónica de Dra Mariana endocrinóloga, solicitando estudios complementarios previos a la cirugía, fue intervenida quirúrgicamente con los resultados relatados en los anteriores informes y en el post operatorio fue controlada por el servicio de endocrinología a partir de el 25.5.05, alta y revisiones externas resultado anatomopatológico relatado dos ablativas de yodo y controles de tiroglubina, la ecografía normal y la gamografía de extensión normal según informe oral de la paciente próxima revisión a finales del 2007.

4.- Consta en el folio 149 y 150 hoja del Centro de especialidades de Elda de la Doctora Mariana a medicina nuclear urgente, con dos fechas 22.3.05 y 20.4.05 de gamografía tiroidea y en el folio 181, hoja de interconsulta del centro de especialidades al servicio de endocrinología cirugía de 9.1.00 por bocio difuso y hoja de examen radiológico proveniente de centro de especialidad de Elda urgente, para realizar PAAf con ecografía previa a reintervención igualmente de la Doctora Mariana.

Consta asi mismo el informe radiológico prescrito por la Dr Mariana de 17.3.05 fue realizado el Policlínica de Elda privada.

Por ultimo constan dos informes idénticos de fecha 28.4.05, uno en folios de la Conselleria de Sanidad Hospital General de Elda y otro en folio en blanco de la Dr Mariana, en el que relata que la paciente acude a la consulta de Endocrinología en septiembre de 2000, se le realizan exploraciones, se realiza tratamiento quirúrgico en el Servicio de Cirugía del Hospital General de Elda, se controla en octubre del 2001, y exploraciones físicas en revisiones periódicas con controles analíticos y tratamiento de tiroxina oral, hasta la ecografía del 2005, ante la cual se solicita gamografía tiroidea y se remite a servicio de ORL de Hospital de Elda, con intervención quirúrgica para realizar exploración y limpieza de lecho tiroideo y posteriormente valoraremos gamagrafía de extensión tumoral con I.131 y tratamiento metabólico.

5.- Por ultimo la resolución dictada por el Conseller de Sanidad considera que tras la instrucción realizada se comprueba una ausencia de seguimiento sanitario del Servicio Valenciano de Salud y una opción de la reclamante por la sanidad privada, siendo correcta la atención prestada por la sanidad pública.

6.- En el mismo sentido se pronuncia el Dictamen del Consell Consultiu considerando que la falta de seguimiento de la paciente, tras la primera intervención en el Hospital General de Elda, que no constan más antecedentes hasta el 29.4.05, que fue atendida por Don Manuel tras solicitud telefónica de la Dra Mariana, constando asi mismo en el servicio de endocrinología que fue controlada tras la primera intervención por endocrino privado Dra Mariana en policlínica de Elda y no fue remitida por esta doctora al Servicio de otorrinolaringología, hasta el 28.4.05 considerando por tanto, que el control médico post operatorio fue realizado tras la primera intervención, en la sanidad privada en la consulta privada de la Dr Mariana, siendo la intervención de la sanidad publica correcta.

Tercero.-Con carácter previo debe resolverse si la atención recibida por la actora, entre la primera intervención quirúrgica, en el servicio de cirugía del Hospital General de Elda y la segunda en el Servicio de otorrinolaringología del mismo Hospital, fue en la sanidad publica o en la privada y en concreto, si la atención antes de la primera intervención y después de esta, hasta la segunda intervención quirúrgica de la Dra Mariana lo fue en el centro de especialidades de Elda, como endocrina de la Sanidad publica o como endocrina de Sanidad privada en su propia consulta.

El examen del expediente permite apreciar que, en efecto tal y como alega la actora en su escrito de conclusiones obran en los folios 141, 150, 181, 227, 244, 245, peticiones de la Dr Mariana en el centro de especialidades e informe en folio de la Hospital General de Elda, lo que no justifica por si mismo que la paciente fuera atendida en el centro de especialidades por la Dra Mariana, ya que no constan documentos de este centro, ni han sido solicitados por la recurrente que den constancia de las visitas posteriores al 2001, donde según informa la Dr Mariana se le realizaron exploraciones físicas, ni de los controles analíticos en la sanidad publica en este centro u otros públicos y la ecografía tiroidea del 2005 fue realizada en la sanidad privada, lo que lleva a pensar que, si bien la Dr Mariana es médica endocrina en el centro de especialidades del Servicio Valenciano de Salud, la asistencia médica prestada a la paciente por esta doctora, antes de la primera intervención y después de la segunda, no fueron realizadas en tanto que endocrina del Servicio Valenciano de Salud,sino en tanto que endocrina en consulta privada,. aun cuando en algunas ocasiones fuera remitida por ella misma a la sanidad pública, en la primera intervención a cirugía del Hospital general de Elda y en la segunda al servicio de OTR del mismo Hospital, como consta en el expediente.

El Informe de parte aportado con la reclamación de responsabilidad patrimonial en el expediente y ratificado en presencia judicial señala asi mismo que la actora acudió a la consulta particular de3 la Dra Mariana en el 2005.

No puede llegarse a otra conclusión cuando no constan en el expediente hojas de consulta en el Centro de especialidades, ni de las analíticas después de la primera intervención y cuando la recurrente pudo solicitar certificación acerca de la asistencia prestada por la Dr Mariana en la sanidad pública en el centro de especialidades de Elda y acreditar que la asistencia de esta doctora lo fue, en tanto que medica del servicio publico, mediante cualquier medio de prueba en derecho, documental, informes, o incluso testifical de la propia doctora, que acreditara que la asistencia prestada por esta, al menos entre la primera intervención quirúrgica y la segunda, lo fue en tanto que médica especialista endocrina del Centro de especialidades de Elda, es decir como médica de la sanidad pública y no en su consulta privada.

Cuarto.-Al margen de lo anterior resta por resolver si, después de la primera intervención quirúrgica en el Hospital de Elda y del informe anatomopatológico de 6.3.01 en el que el diagnostico fue carnicoma papilar variante folicular localizado en lóbulo derecho y con diámetro de 0,8 cm, no hay invasión vascular, ni extratiroidea,margenes quirúrgicos libres de tumor y después de la ecografía de 18.9.01 solicitada por consultas externas de cirugía Dr Belarmino, debió de ser remitida al Servicio de endocrinología, u otro como oncología, para tratamiento médico y controles periódicos tal y como resulta recomendado según el Informe dictamen medico pericial de la Doctora Natalia que obra en el expediente folios 75 y siguientes en el que refiere en síntesis que:

Detección de un microcarnicoma papilar, aconseja estudio y seguimiento como si se tratarq de carnicoma papilar, con seguimiento bioquímico de T4. TSH, tiroglubina y /o anticuerpos antiritoglubina, siendo aconsejable tras el diagnostico hacer un estudio con radio yodo para asegurar que no existen otras lesiones mas que el hallazgo de microcarnicoma papilar, o bien si de detecta clínicamente algún hallazgo o se incrementa la tiroglubina o los anticuerpos, concluyendo que parece que no se hizo, por cuanto el seguimiento se hizo en el ámbito de la sanidad privada y solo consta informe de la endocrina sin historia clínica reglada, que permita saber que se hizo realmente, no hay constancia de historia clínica alguna por parte del servicio de endocrinología del Hospital de Elda o el de San Juan tanto del diagnostico como del tratamiento, el servicio de cirugía la remitio a su endocrina en el ámbito privado y esta a la medicina publica servicio de ORL del Hospital de Elda, cuando detectada la recurrencia fue intervenida de linfadenectomia tumoral, el mismo informe resalta que el carnicoma papilar no requiere mas tratamiento que el tratamiento sustitutivo con hormona tiroidea para suprimir TSH y seguimiento clínico cada 6 meses que debe incluir T4, TSH, tiroglubina y anticuerpos antitiroglubulina y ante la menor sospecha gammagrafia ido radioactivo.

Asi mismo tal y como señala el Dictamen de la parte actora, no se conoce el protocolo que supuestamente debe seguir el Hospital de Elda para la atención el cáncer de tiroides, la ecografía no es una prueba de elección para detectar posibles recidivas, no consta que se realizara estudio de tiroglubina, ni rastreo con I-131 y en 3 años no constan asistencias especializadas en la sanidad pública.

Concluyendo siendo indubitado que la actora fue intervenida en el servicio de Cirugía del Hospital de Elda en el que el 18.9.012 fue revisada solicitando ecografía tiroidea de control, no consta que fuera remitida a ningún servicio del Hospital o al centro de especialidades para tratamiento, control y seguimiento, ni que se le diera cita en ningún servicio para control y revisión y debió haber sido remitida al servicio publico correspondiente, para control del diagnostico alcanzado, de carnicoma papilar variante folicular, de acuerdo con las pautas que según el Informe de la Doctora Natalia que obra en el expediente resulta aconsejable en concreto: el estudio y seguimiento como si se tratara de carnicoma papilar con seguimiento bioquímico de T4, TSH, tiroglubina y /o anticuerpos antiritoglubina, siendo aconsejable tras el diagnostico hacer un estudio con radio yodo, para asegurar que no existen otras lesiones mas que el hallazgo de microcarnicoma papilar, o bien si de detecta clínicamente algún hallazgo o se incrementa la tiroglubina o los anticuerpos

Y ello con independencia y al margen de que hubiera sido remitida al Hospital para la primera intervención por la Doctora Mariana, en tanto que endocrina privada y que fuera o no controlada por esta en la misma condición, ya que en todo caso la sanidad publica debió de prever los correspondientes controles, recayendo en este caso la responsabilidad si no hubiera acudido a la sanidad publica y hubiese acudido a la privada sobre la paciente, no siendo este el caso que nos ocupa, por cuanto con independencia de que la actora acudiera a la Dra Mariana en tanto que endocrina privada para control, lo cierto es que en el Hospital, no se le citó, ni remitió a ningún servicio de endocrinología, oncología, u otorrinolaringólogo para seguimiento y control, del carnicoma papilar resultando de lo Informe pericial que es necesario en los protocoles de actuación médica de este diagnostico los controles que se relatan.

Por ello hay que concluir infracción de la lex artis ya que la falta de control de la Sanidad publica del seguimiento y tratamiento del diagnostico de carnicoma, después de la primera intervención quirúrgica - aun cuando no puede asegurase no existiendo dictamen pericial convincente que asi lo afirme- que hubiera evitado la segunda intervención quirúrgica y tratamiento posterior, ni que retrase la curación no es conforme a los protocolos de actuación en esta enfermedad y por ello la actuación de la sanidad publica resulta antijurídica y no puede ampararse en que la paciente acudía a la Doctora Mariana, quien en tanto que asistencia privada la controlaba.

Quinto.-Es uniforme la jurisprudencia del Tribunal Supremo en el sentido de que tratándose de una eventual responsabilidad médica derivada de intervenciones quirúrgicas, una reiterada y constante doctrina jurisprudencial (SSTS. de 25 de mayo de 1986, 12 de julio de 1988, 17 de julio de 1989, 6 de noviembre de 1990, 13 de octubre de 1992, 23 de marzo de 1993, 31 de julio y 15 de octubre de 1996, y 24 y 28 de junio de 1997, entre otras), ha señalado que la obligación contractual o extracontractual del médico, y más en general del profesional sanitario, no es la de obtener en todo caso la curación del enfermo, que normalmente nadie puede asegurar, o lo que es lo mismo no es la suya una obligación de resultado, sino el compromiso de utilizar los medios adecuados conforme a la "lex artis ad hoc" y a las circunstancias del caso, entendiéndose por "lex artis ad hoc" aquel criterio valorativo de la corrección del concreto acto médico ejecutado por el profesional de la medicina que tiene en cuenta las especiales características de su autor, de la profesión, de la complejidad y trascendencia vital del paciente y, en su caso, de la influencia de otros factores endógenos, estado e intervención del enfermo, de sus familiares o de la misma organización sanitaria-, para calificar dicho acto como conforme o no a la técnica normal requerida (SSTS. de 11 de marzo de: 1991 y 23 de marzo de 1993). De aquí que su responsabilidad ha de basarse en culpa patente que revele un desconocimiento de ciertos deberes, según el estado actual de la ciencia. Señala la S.TS. num. 11/2005, de 17/enero (Sala 1.ª) que en los casos de supuesta negligencia profesional médica hay que partir de la aplicación de la "lex artis ad hoc", o sea, la de llevar a la práctica usual en cada especialidad los medios que se consideran ordenados clínicamente respecto a la patología puesta en discusión.

Ya en el ámbito de esta jurisdicción, el Tribunal Supremo, en Sentencia de su Sala 3.ª, de 19/Octubre/04, destaca la "consolidada línea jurisprudencial mantenida por el Tribunal Supremo (y que resulta también de la Doctrina del Consejo de Estado) según la cual, en las reclamaciones derivadas de la actuación medica ó sanitaria no resulta suficiente la existencia de una lesión (que llevaría la responsabilidad objetiva mas allá de los limites de lo razonable), sino que es preciso acudir al criterio de la Lex Artis como modo de determinar cual es la actuación medica correcta, independientemente del resultado producido en la salud ó en la vida del enfermo ya que no le es posible, ni a la ciencia, ni a la Administración garantizar, en todo caso, la sanidad ó la salud del paciente. Así pues, solo en el caso de que se produzca una infracción de dicha lex artis respondería la Administración de los daños causados; en caso contrario, dichos perjuicios no son imputables a la Administración y no tendrían la consideración de antijurídicos por lo que deberían ser soportados por el perjudicado".

Partiendo de estas consideraciones, en el presente caso, la infracción se circunscribe a la falta de seguimiento y control del diagnostico de la paciente tras la primera intervención en el Hospital, sin constancia alguna de que fuera remitida a servicio especializado del mismo Hospital, consultas externas o a servicio del centro de especialidades, sin perjuicio de que de haber sido asi, ello no aseguraba que la paciente no hubiera padecido las mismas consecuencias que padeció y no hubiera tenido que ser sometida nueva intervención quirúrgica y tratamiento posterior de yodo radiactivo, lo que determina que pueda ser indemnizada por los daños morales que le han supuesto esta falta de control y seguimiento en la suma de 30.000 euros que la Sala considera acorde y equilibrada al daño sufrido, sin que proceda indemnización por el retraso en la curación y el índice de supervivencia de la paciente, asunto no acreditado, ni por días de baja, ya que cuando le fueron realizadas pruebas, fue intervenida en el Hospital de Elda y el Hospital de Alicante recibió tratamiento nuclear y no se dio ninguna infracción de lex artis, sino que por el contrario la actuación de los profesionales, primero del servicio de cirugía y luego de otorrino, endocrinologia y medicina nuclear fueron acordes a la lex artis.

Por lo expuesto y razonado hay que concluir la estimación parcial de la demanda, reconociendo la responsabilidad patrimonial de la administración, exclusivamente en cuanto a la falta de seguimiento en la sanidad publica de la enfermedad de la actora, desde septiembre del 2001, ultima asistencia en el servicio de cirugía del Hospital de Elda hasta el 29.4.05 que fue atendida por Dr Manuel, tras solicitud telefónica de la Dr Mariana, a pesar de haber sido diagnosticada por el centro hospitalario de carnicoma papilar variante folicular, debiendo ser indemnizada en la suma de 30.000 euros por los daños morales que le han sido ocasionados por esta falta de previsión de revisiones periódica y controles de su enfermedad en la sanidad pública.

VISTOS los preceptos legales citados por las partes concordantes y de general aplicación.


FALLAMOS


 
Estimamos parcialmente el recurso contencioso administrativo interpuesto por Doña Estefanía contra la resolución de fecha 29.6.2009 del Conseller de Sanidad declarándola nula y dejándola sin efecto con los siguientes pronunciamientos:

1.- Declarar la responsabilidad patrimonial de la administración por la falta de seguimiento y control de la paciente desde 2001 ultima asistencia en el servicio de cirugía del Hospital de Elda hasta el 29.4.05.

2.- Reconocer el derecho de la actora a ser indemnizada por daños morales en la suma de 30.000 euros.

3.- No procede pronunciamiento en costas.

Contra esta Sentencia cabe recurso de casación conforme dispone el artículo 86 de la LRJCA.

Notifíquese esta sentencia a las partes, y luego que gane firmeza líbrese certificación literal de la misma y remítase juntamente con el respectivo expediente administrativo al órgano demandado, sirviéndose acusar el oportuno recibo.

Así por esta nuestra sentencia de la que se llevará testimonio literal a los autos principales, juzgando lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado Ponente para la resolución del presente recurso, estando celebrando audiencia pública esta Sala, de la que, como Secretario de la misma, certifico. Valencia, a


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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