Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia A.P. Cádiz 130/2010, de 7 de junio


 RESUMEN:

Recurso de apelación por posible falta de lesiones en agresión prevista y penada en el art. 617.1 del Código Penal. Jurisprudencia: La extensión de la apelación no puede llegar nunca, respecto al enjuiciamiento de la base probatoria, a sustituir sin más el criterio valorativo del Juez "a quo" por el del Tribunal "ad quem", ni mucho menos por el del apelante. Aprecia la Sala que no se ha aportado contrapericia alguna que evidencie error en la aplicación de la lex artis, por lo cual desestima el recurso.

SENTENCIA

En la ciudad de Cádiz a 7 de junio de 2010

Visto por Don Francisco Javier Gracia Sanz, Magistrado de la Audiencia Provincial de Cádiz, constituido como Tribunal Unipersonal, el recurso de apelación promovido contra la sentencia dictada por el juzgado de instrucción mencionado al margen, en el juicio de faltas seguido por Lesiones y en el que es parte apelante D. Fulgencio, asistido por el letrado señor Llompart Bravo, y siendo parte recurrida el Ministerio Fiscal y D. Gumersindo.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-El Juzgado de instrucción n.º3 de Cádiz dictó sentencia de fecha 13 de enero de 2010 en el juicio de faltas antedicho cuya parte dispositiva es como sigue

Que debo condenar y condeno a Fulgencio como autor penal y civilmente responsable de una falta de lesiones en agresión prevista y penada en el art. 617.1 del Cp, a la pena de 9 días de localización permanente con apercibimiento de deducir testimonio en caso de quebrantamiento y al pago de las costas que se hayan causado.

Además deberá indemnizar a Gumersindo en la cantidad de 350 euros por los días que tardó en curar de sus lesiones.

(...).

Segundo.-Contra dicha resolución se interpuso en tiempo y forma recurso de apelación y admitido el recurso a trámite y conferidos los preceptivos traslados al resto de partes para impugnación o adhesión, se elevaron los autos a esta Audiencia. Formado el oportuno rollo y turnada la ponencia, quedó pendiente para la decisión del recurso.

Tercero.-En la tramitación de este recurso se han observado las formalidades legales.


HECHOS PROBADOS

Se acepta la declaración de hechos probados de la sentencia de instancia


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Es doctrina reiterada la que establece que sin olvidar la extensión de facultades que todo recurso de apelación, por su contenido y función procesal, concede al órgano jurisdiccional que ha de resolverlo, esta extensión no puede llegar nunca, respecto al enjuiciamiento de la base probatoria, a sustituir sin más el criterio valorativo del Juez "a quo" por el del Tribunal "ad quem", ni mucho menos por el del apelante, ya que no se puede prescindir de la convicción y estado de conciencia de aquel ante quien se ha celebrado el juicio y es por ello por lo que únicamente cuando se justifique de algún modo que ha existido error notorio en la apreciación de algún elemento probatorio, procede revisar aquella valoración. Así, como indica el Tribunal Supremo, doctrina aplicable al recurso de apelación, "el juicio del Tribunal de instancia sobre la prueba producida en el juicio oral es revisable en casación, aunque, sólo en lo concerniente a la estructura racional de dicho juicio, es decir, a su compatibilidad con las reglas de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicos. Por el contrario, aquellos aspectos del juicio que se basan directamente en la percepción sensorial de los jueces "a quibus", como los referidos a la credibilidad de lo declarado, caen fuera del objeto del recurso, toda vez que sólo podrían ser enjuiciados a través de una repetición de la prueba ante esta Sala, no prevista en la Ley" STS de 31 de enero de dos mil tres.

De otro lado, resulta contrario a las garantías constitucionales del proceso penal una ponderación o valoración de la prueba que se aparte de las reglas del pensamiento lógico, de las máximas de la experiencia y de los conocimientos científicos. Sobre estos precisos contornos procede ubicar el juicio de revisión de la prueba en esta instancia

Segundo.-,.- El recurso debe ser desestimado. El recurrente ofrece su versión de los hechos, dimetralmente distinta de la recogida en el factum de la sentencia y, así, resultaría que las lesiones sufridas por el denunciante se habrían producido de forma fortuita o accidental, esto es, cuando previa una batería de insultos del perjudicado hacia el recurrente (vecinos mal avenidos), éste se le acerca al primero con tan mala suerte para el perjudicado que cuando tenía uno su cara con la del otro " a media cuarta ", en un gesto intuitivo de autodefensa del recurrente éste agacha la cabeza pensando que su oponente le iba a dar un cabezazo, chocando la barbilla del recurrente con las gafas del perjudicado lo que provocó la · " heridita " que se describe en el informe forense.

Lo anterior no es más que la particular y subjetiva version de los hechos ofrecida por el recurrente pero que, obviamente, no puede anteponerse a la imparcial y objetiva propiciada por la juzgadora que formó su convicción con una argumentación razonable y razonada y cuya inmediación judicial ha de prevalecer, al no apreciarse que haya incurrido en contravención de las reglas de la lógica o de la experiencia humana. En este sentido, explica la juzgadora que el denunciante recibió un cabezazo en la nariz de parte del recurrente, etiología y localización que es perfectamente compatible con el parte de urgencias que obra en las actuaciones donde se describen las heridas del denunciante y que, desde luego, no son una simple " heridita " de 0,4 cm como pretende el recurrente sino, bien al contrario, una herida inciso contusa en raiz nasal con sangrado activo y restos hemáticos en interior de ambas fosas nasales y cierta tumefacción en la zona nasal y para cuya sanidad hubo que aplicar puntos de aproximación. La juez explica, con total acierto, que la resultancia objetiva del parte de urgencias constituye una corroboración periférica de la versión del denunciante, con la que, desde luego, es bastante más compatible que con la sustentada por el recurrente y, de otra parte, el recurrente reconoció que existió contacto físico entre ambos. En definitiva, jugó su baza la inmediación judicial del juez de primera instancia, inexistente en esta segunda instancia, sin que se aprecie error notorio en su ponderación ni contravención de la lógica o de la experiencia.

Y tampoco se infringe el derecho de presunción de inocencia pues, como es bien sabido, la condena puede basarse en una única prueba, la declaración del denunciante, siempre que se valore su testimonio de forma racional desde el prisma de los conocidos parámetros que el TS maneja como base sólida para efectuar dicha valoración racional (ausencia de incredulidad subjetiva, corroboración periférica y persistencia incriminatoria) pero sin que constituyan requisitos que deban concurrir todos unidos para la validez y fiabilidad externa del testimonio (SS. T.S. 19-1, 27-5 y 6-10-88, 4-5-90, 9-9-92, 13-12-92, 24-2-94, 11-10-95, 29-4- 97, 7-10-98, 22-4-99, 26-4-2000, 18-7-2002, entre otras muchas). En este sentido la juzgadora menciona potentes elementos periféricos de corroboración y sin que el simple dato de que el recurrente no mencionara en su denuncia inicial el hecho de haber extraviado unas gafas graduadas -aunque sí en su declaración ante el juez en la fase de diligencias previas- tenga entidad suficiente para afectar a la validez externa del testimonio para formar la convicción judicial.

Tercero.-Insta subsidiariamente el recurrente que la indemnización civil se reduzca a la correspondiente, según baremo aplicado, a sólo dos días de curación, los días que el lesionado tuvo consulta médica. Consta en las actuaciones el informe forense de sanidad, de cuya objetividad e imparcialidad no cabe dudar, y en el que se basó la juzgadora para establecer la indemnización según días de curación allí consignados, y sin que se haya aportado contrapericia alguna que evidencie error en la aplicación de la lex artis y cuyo resultado, por lo demás, es perfectamente adecuado a lo conocido diariamente en la práctica del foro. El recurso, en este aspecto, es marcadamente voluntarista y se desestima.

Cuarto.-No hay razón para imponer la costas en esta alzada, declarandolas de oficio.

Por cuanto antecede, vistos los preceptos legales y demás de general y pertinente aplicación


FALLO


 
Que con desestimación íntegra del recurso de apelación interpuesto por D. Fulgencio y en su defensa el letrado señor Llompart Bravo, contra la sentencia dictada por la Ilma señora Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucción n.º3 de Cádiz en fecha de 13 de enero de 2010 DEBO CONFIRMAR Y CONFIRMO INTEGRAMENTE la misma y sin que proceda hacer imposición de costas procesales en esta alzada

Devuélvanse los autos originales al Juzgado de instrucción de procedencia con testimonio de esta resolución a los efectos procedentes.

Así por esta mi sentencia, la cual es firme, lo pronuncio, mando y firmo.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Oh happy Ley
Workshop Fiscalidad Madrid
Curso Incibe
III Congreso Compliance
 
Foros de formación