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Sentencia A.P. Cádiz 265/2010 de 15 de junio


 RESUMEN:

Imprudencia con resultado de lesiones prevista y penada en el artículo 621 del Código Penal. Se recure la sentencia de instancia alegando la existencia de error en la valoración de la prueba al ocurrir los hechos por negligencia imputable al conductor contrario que no respetó la señal de stop. El informe emitido por el médico forense especifica que el recurido sufrió un esguince cervical grado I que precisó únicamente para su curación tratamiento sintomático y rehabilitación. Prodece la desestimación del recurso sin perjuicio de que se deberá dotar a la parte ex artículo 10 de la Ley reguladora del Seguro Obligatorio del correspondiente título ejecutivo, con cargo al Consorcio de Compensación de Seguros.

AUDIENCIA PROVINCIAL DE CÁDIZ

Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cádiz

ILMOS SRES.

MAGISTRADO:

MANUEL GROSSO DE LA HERRAN

JUZGADO MIXTO N.º3 DEL PUERTO DE SANTA MARÍA

APELACIÓN ROLLO NÚM. 84/2010

J. FALTAS N.º 369/2006

En la ciudad de Cádiz a quince de junio de dos mil diez.

Visto por el Magistrado indicado al margen, constituido como Tribunal unipersonal, el recurso de apelación promovido contra la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción referenciado, en el juicio de faltas seguido por María Inmaculada. Es parte apelante María Inmaculada.

Y parte recurrida COMPAÑIA DE SEGUROS ZURICH.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-El Juzgado de Instrucción, dictó sentencia el día 19/1/10 en el juicio de faltas antes dicho, cuya parte dispositiva es como sigue:

"Que debo absolver y absuelvo a Estanislao de la falta de IMPRUDENCIA CON RESULTADO DE LESIONES, prevista y penada en el art. 621 por la que había sido denunciada, con reserva de acciones civiles para el denunciante, con imposición de costas al denunciante.".

Segundo.-Interpuso recurso de apelación la parte antes citada. Admitido a trámite, el Juzgado confirió traslado a las demás partes para impugnación o adhesión al mismo, y una vez transcurrido el plazo, elevó los autos a esta Sección de la Audiencia donde se formó el rollo y se ha turnado de ponencia, quedando pendiente para decisión del recurso.


HECHOS PROBADOSPrimero.-La Sentencia apelada declara como hechos probados los siguientes que expresamente se aceptan en cuanto no se oponga a los siguiente:

"PRIMERO.- De las pruebas practicadas en el juicio valoradas en conciencia queda probado que el día 15 de julio de 2006 la denunciante D.ª María Inmaculada circulaba, conduciendo un automóvil de su propiedad, Renaut....-DHQ por la antigua N-IV procedente de Cadiz y en dirección a Jerez cuando en la rotonda sita frente al ferrocarril colisionó con un vehículo BMW KU-....-KB conducido por Estanislao y cuyo propietario era Benigno.

Segundo.-Ccomo consecuencia de dicha colisión la denunciante sufrió lesiones consistentes en esguince cervical grado 1 que requirieron tratamiento de rehabilitación, precisando para su sanidad 60 días y quedando como secuelas 1 punto.".

El vehículo BMW KU-....-KB carecía de seguro obligatorio habiendo quedado inmovilizado por tal motivo en dependencias policiales y extendiéndose el correspondiente boletín de denuncia por la policía local.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Frente a la sentencia de instancia se alza el recurso de apelación interpuesto por la representación de María Inmaculada quien disiente de la misma alegando la existencia de error en la valoración de la prueba al ocurrir los hechos por negligencia imputable al conductor contrario que sin respectar la señal de stop que le afectaba invadió la rotonda cuando la recurrente circulaba por la misma con preferencia de paso, extremos acreditados por la declaración de la perjudicada, de un testigo presencial y por la propia actitud del denunciado que nunca ha prestado declaración. Se interesa la condena del conductor contrario en los términos interesados en el juicio oral con responsabilidad directa del Consorcio de Compensación de Seguros o de la entidad Zurích según estuviera o no vigente el seguro del BMW.

Segundo.-Aún admitiendo que la recurrente tuviera razón en el sentido de haber quedado acreditada la imprudencia leve del contrario, dado que según sus propias manifestaciones y la de un testigo presencial que depuso en el plenario, el contrario se incorporaba desde una bolsa de aparcamientos a la rotonda sin respetar la señal de stop que le afectaba, estimo que el hecho enjuiciado carece de entidad penal toda vez que por su resultado, las lesiones no precisaron de tratamiento médico distinto a la primera asistencia facultativa con lo que no se cumplen los presupuestos objetivos del artículo 621.3 del Código Penal y la cuestión de la responsabilidad a declarar debe quedar relegada al ámbito civil.

Tercero.-Como resumen de la doctrina jurisprudencial sobre el concepto de tratamiento medico que diferencia el delito doloso de la falta, podemos citar los siguientes apuntes; se puede considerar como tal todo sistema de curación o de intervención facultativa prescrita por un titulado en medicina con finalidad curativa.

No resulta fácil distinguir entre tratamiento y vigilancia o seguimiento medico, en este sentido existen resoluciones en las que se considera tratamiento, aquél en el que se haya recurrido a medicamentos necesarios para controlar un determinado proceso posterior a una herida, siempre que el paciente pueda sufrir efectos secundarios que comporten un riesgo de perturbación no irrelevante para su salud.

A estos efectos resulta indiferente que la actividad subsiguiente a la lesión la realice el propio medico, quede encomendada a un profesional sanitario o se imponga al propio paciente mediante la prescripción de fármacos o la fijación de comportamientos o practicas a seguir...

También supone un elemento revelador de la necesidad de tratamiento médico, el hecho de que las lesiones necesiten, no solo la medicación pertinente sino que su evolución, hasta conseguir el alta definitiva, haga necesaria una posterior revisión medica que finalmente la declare.

Lo que evidentemente no puede admitirse es, que sea el arbitrio del lesionado el que determine someterse a un tratamiento medico cuando este, a todas luces y en atención a la naturaleza de las lesiones sufridas, resulta totalmente innecesario o puramente formalista o de rutina".

La Sentencia de 6 de febrero de 1993 definía el tratamiento médico como aquel sistema que se utiliza para curar una enfermedad o para tratar de reducir sus consecuencias si aquélla no es curable. Existe ese tratamiento, desde el punto de vista penal, en toda actividad posterior tendente a la sanidad de las personas, si está prescrita por médico. Es indiferente que tal actividad posterior la realice el propio médico o la encomiende a auxiliares sanitarios, también cuando se imponga la misma al paciente, por la prescripción de fármacos o por la fijación de comportamientos a seguir (dietas, rehabilitación, etc.), aunque deben quedar al margen de lo que es tratamiento médico, el simple diagnóstico o la pura prevención médica (Sentencia de 2 de junio de 1994).

No obstante, se trata de una cuestión que ha de mirarse con mucho cuidado. La lex artis es indicativa de una "necesaria actuación", porque las simples medidas de prevención no serán tratamiento médico propiamente dicho, de lo contrario quedaría en manos del facultativo, más o menos exigente, la presencia de un delito o de una falta, de la misma manera que tampoco puede quedar en manos de la víctima el decidir si se necesita, tras la primera asistencia, un tratamiento posterior, médico o quirúrgico.

Cuarto.-Aplicados los criterios expresados al caso de autos donde el informe emitido por el médico forense especifica, folio 43, que sufrió un esguince cervical grado I que precisó únicamente para su curación tratamiento sintomático y rehabilitación (3 sesiones de fisioterapia, también para reducir síntomas) quedándole como secuela síndrome postraumático cervical 1 punto, sin que haya quedado en consecuencia acreditado que fuera objetivamente necesario para alcanzar la curación, por lo que ha de concluirse con la desestimación del recurso y confirmación de la resolución recurrida sin perjuicio de que se deberá dotar a la parte ex artículo 10 de la Ley reguladora del Seguro Obligatorio del correspondiente título ejecutivo, con cargo al Consorcio de Compensación de Seguros, dado que la anterior aseguradora del vehículo causante del siniestro Zurích ha acreditado cumplidamente que a la fecha de autos el vehículo ya no estaba asegurado en dicha entidad, todo ello en orden a facilitar la reclamación civil conducente a obtener la oportuna satisfacción de los perjuicios que se le han ocasionado.

Vistos los preceptos legales citados y demás de aplicación general


FALLO


 
Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la representación de María Inmaculada contra la sentencia de 19/01/2010 por la que se absuelve a Estanislao, DEBO CONFIRMAR y CONFIRMO referida resolución debiendo antes de materializar el archivo procederse al dictado del correspondiente título ejecutivo a favor de la perjudicada y con cargo al Consorcio de Compensación de Seguros y todo ello con expresa declaración de oficio de la totalidad de las costas procesales causadas.

Devuélvanse las actucionea al Juzgado de procedencia junto con testimonio de esta resolución, para cumplimiento de lo acordado, archivándose el rollo.

Así, por esta mi sentencia, definitivamente juzgando, la pronuncio, mando y firmo.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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