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Auto A.P. Sevilla 451/2010 de 21 de junio


 RESUMEN:

El presente recurso se funda en un posible error de diagnostico para establecer la posible imputabilidad de los doctores que asistieron a lo largo de los años a la fallecida, quién padecía un estenosis aórtica que con el tiempo se convirtió en severa. Según reiterada jurisprudencia, relativa a la imprudencia médica: No cabe incriminar como delito el simple error científico o diagnóstico equivocado, salvo cuando cualitativa o cuantitativamente resulte de extremada gravedad. Ausencia de indicios serios y fundados que aconsejen la incoación de fase intermedia de procedimiento abreviado. Desestimación.

Sección Séptima

Rollo 3508/10 (apelación auto)- 1 -

AUDIENCIA PROVINCIAL DE SEVILLA

SECCIÓN SÉPTIMA

AUTO n.º 451/2010

Rollo 3508/10-2C (apelación auto)

Diligencias Previas n.º 5320/06

Juzgado de Instrucción n.º 17 de Sevilla

Magistrados:

Javier González Fernández. Presidente.

Juan Romeo Laguna. Ponente.

Esperanza Jiménez Mantecón.

Francisco Sánchez Parra.

En Sevilla a 21 de junio de 2010.


ANTECEDENTES PROCESALES


 
Primero.-Por auto de 25 de febrero pasado el Juzgado de procedencia decretó el sobreseimiento provisional y el archivo de las presentes diligencias.

Segundo.-Por escrito de 19 de marzo pasado la representación jurídica de D. Luis Antonio interpuso recurso de reforma y subsidiario de apelación. El primero fue desestimado por auto de 15 de abril del presente año. El Ministerio Fiscal ha interesado la confirmación de la sentencia recurrida.

Tercero.-Remitida la causa a esta Audiencia fue turnada a esta Sección Séptima el 12 de mayo del presente año, correspondiendo su ponencia al magistrado Juan Romeo Laguna.


FUNDAMENTOS JURIDICOS


 
Primero.-Como sienta la sentencia del T.S. de 8 de Noviembre de 1999 "El Código penal de 1995 ha variado sustancialmente la naturaleza de la imprudencia. Al adoptar el sistema de "crimina culposa" determina que "son delitos o faltas las acciones y omisivas dolosas o imprudentes penadas por la ley" (art. 10 Cp) y que "las acciones y omisiones imprudentes sólo se castigarán cuando expresamente lo disponga la ley".

La exigencia de responsabilidad por imprudencia parte de comprobar que existió una acción, u omisión, que crea un riesgo o supera el riesgo permitido, produciendo un resultado que sea concreción de la acción realizada. Desde el análisis del comportamiento, activo u omisivo, ha de comprobarse que el sujeto pudo reconocer el peligro que su acción suponía y que pudo adoptar la solución correcta. Ambas situaciones, reconocimiento del peligro y capacidad para actuar correctamente deben ser examinadas con arreglo a un baremo derivado de la norma objetiva de cuidado cuya infracción determinará el comportamiento imprudente. El resultado debe ser consecuencia del comportamiento calificado de imprudente y debe ser evitable con alta probabilidad, desde un comportamiento observante de la norma objetiva de cuidado."

En cuanto al error en el diagnostico sienta la sentencia del T.S. de 6 de julio de 2006:

Según reiterada jurisprudencia, relativa a la imprudencia médica: a) no cabe incriminar como delito el simple error científico o diagnóstico equivocado, salvo cuando cualitativa o cuantitativamente resulte de extremada gravedad; b) tampoco, el carecer el facultativo de una pericia extraordinaria o de cualificada especialización; y, c) siempre, es preciso analizar puntualmente las circunstancias concurrentes en el caso de que se trate (v., por todas, STS de 3 de octubre de 1997)"

Segundo.-El presente recurso se funda en un posible error de diagnostico para fundar la posible imputabilidad de los doctores que asistieron a lo largo de los años a la fallecida, D.ª Regina, quién padecía un estenosis aórtica que con el tiempo se convirtió en severa.

Para determinar la posible culpabilidad de los doctores es fundamental acudir al peritaje realizado por el Doctor D. Epifanio, médico especialista en cardiología.

Dicho doctor resume los hechos del siguiente modo:

1.- La paciente nacida el año 1935, en el año 1994, tras un dolor torácico, es estudiada en el servicio de cardiología del Hospital Virgen del Rocío, siendo dada de alta con diagnóstico de cardiopatía hipertensiva, soplo por esclerosis aórtica sin mostrar estenosis aórtica e hipertrofia ventricular izquierda, con las arterias coronarias normales.

2.- Durante años fue revisada por la Doctora Elena, manteniéndose estable hasta el año 2005, en el que la paciente refiere dolor torácico y disnea, considerando Doña Elena en febrero de 2006 que patología que presentaba la paciente era similar a la ya diagnosticada.

3.- En marzo de 2006 la paciente ingresa en el Hospital citado, siendo diagnosticada de estenosis aórtica severa, con indicación quirúrgica, tras la cual la paciente fallece.

Estudiados los antecedentes médicos que constan en la causa - no se solicitan más por el apelante- concluye el perito que la que el estudio hospitalario fue impecable a pesar de la mala evolución posterior que condujo a la muerte de D.ª Regina.

Al contrario, el perito mantiene que en la evolución de 12 años de enfermedad para descartar la aparición de estenosis podría haberse realizado un estudio ecocardiográfico, que no consta que se hiciera en la historia clínica, concluyendo que no hubo mala praxix en Doña Elena, y en absoluto mala praxis por los médicos hospitalarios.

Es cierto que el perito afirma que "existió una falta de reflejos en su atención diagnóstica, lo que implica un error en el diagnóstico, que no puede ser considerado patente o grosero, por lo que, en aplicación de la jurisprudencia citada, y los argumentos que más adelante se dirán.

Ahora bien, los datos ofrecidos en su peritaje por el Doctor D. Epifanio respecto a la falta de reflejos en su atención diagnóstica no son exactos, ya que sí constan estudios ecocardiográficos en los años 2001 y 2004. Así al folio 149 vuelto consta que se realizó a D.ª Regina una ecocardiagrafía en la que no se observó estenosis alguna. Al folio 317 consta informe del Servicio de cardiología del Hospital mencionado en la que se observó hipertrofia ventricular ligera con FE normal. Resto normal. Por tanto no hay que remontarse a los 12 años de evolución que cita dicho perito, ya que en el año 2001 no existía la estenosis y en todo caso en el año 2004 era ligera.

Con anterioridad el Sr. Médico Forense D. Teodulfo, había llegado a las mismas conclusiones, aportando un dato que estimamos fundamental, cual es que el 11 de noviembre de 2003 D.ª Regina es sometida a intervención quirúrgica consistente en una colecistectomia, sin detectarse en el proceso preparatorio a la operación estenosis alguna.

En suma, de dichos peritajes, cuyas conclusiones respecto a los datos objetivos del tratamiento no son combatidas en el recurso, no se desprende que la atención médica de la que fue objeto D.ª Regina haya sido negligente desde una perspectiva penal, única que debe ser valorada en esta causa, ya que las actuaciones médicas fueron acordes a la "lex Artis" y no pueden ser calificadas de imprudentes en el sentido de adoptar las precauciones y cautelas mas elementales, imperdonables e indisculpables a personas que, perteneciendo a una actividad profesional, deben tener unos conocimientos especiales propios de una actividad profesional, sin que se observe en tal atención médica acción u omisión con relevancia penal, sin perjuicio de que por parte del denunciante se ejerciten las acciones civiles correspondientes, en su caso.

Por otra parte, el recurso no solicita la practica de nuevas diligencias, por lo que procede, ante la ausencia de indicios serios y fundados que aconsejen la incoación de fase intermedia de procedimiento abreviado, confirmar las resoluciones recurridas ya que de lo actuado se infiere, al contrario, que la actuación médica no puede ser calificada de imprudente desde la perspectiva el derecho penal, única que en esta resolución se debe ponderar.

Por las razones expuestas, procede confirmar sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones.

Todo ello con declaración de las costas causadas de oficio, según disponen los arts 239 y siguientes de la L.E.Cr.

Vistos los artículos citados demás de pertinente y general aplicación.


PARTE DISPOSITIVA


 
Desestimamos el recurso de apelación objeto de este rollo, confirmamos el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones, con declaración de las costas que se hayan podido devengar en esta instancia de oficio.

Esta resolución es firme, no cabe contra ella recurso ordinario alguno. Notifíquese a las partes. Remítase al juzgado de procedencia testimonio de esta resolución y la causa y una vez recibido acuse de recibo archívese este rollo.

Así lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Diligencia.-. Seguidamente se cumple lo acordado. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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