Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Auto A.P. Madrid 667/2010 de 14 de septiembre


 RESUMEN:

Se impugna en este recurso la mala atención prestada a la madre del recurente en un geriatríco, debido a los recortes presupuestarios del centro. Considera el recurrente que no es responsable la directora del centro geriátrico, sino directamente del Servicio Regional de Bienestar Social de la Comunidad de Madrid dado que este organismo es el que ordena dichos recortes. El presente caso se encuentra mas integrado en un procedimiento civil o administrativo que el penal elegido por el denunciante, por lo que no pudiéndose reprochar penalmente la causación de las heridas a la madre del denunciante, procede confirmar el archivo dejando a salvo al recurrente la vía civil o contenciosa que tenga a su disposición.

SECRETARIO DE LA SALA

Diligencia.-S PREVIAS 2947/10

JDO. INSTR. N.º 18 DE MADRID

AUTO NÚMERO 667

AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID

ILTMOS SRES. DE LA SECCION TERCERA

DON CARLOS OLLERO BUTLER.

DON JUAN PELAYO GARCIA LLAMAS.

DOÑA ANA MARIA PEREZ MARUGAN.

En Madrid, a catorce de septiembre 2010


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Por el Juzgado de Instrucción n.º 18 de los de Madrid se dictó auto de fecha 8 de abril de 2010 por el que se acordaba el sobreseimiento provisional de las actuaciones.

Segundo.-Por la defensa de Fabio se interpuso recurso de reforma y subsidiario de apelación contra la citada resolución, recayendo auto de 17 de mayo de 2010 desestimatorio del recurso interpuesto.

Por el por el Ministerio Fiscal se impugnó el recurso interesando la confirmación de la resolución recurrida.

Por providencia de 1 de septiembre de 2010 se acordó la formación del oportuno Rollo, señalándose para la deliberación el día de ayer. Ha sido ponente la magistrado D.ª ANA MARIA PEREZ MARUGAN.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Contra el auto de fecha 8 de abril de 2010 dictado por el juzgado de Instrucción n.º 18 de los de Madrid acordando el sobreseimiento de la causa, se alza la representación procesal de Fabio interesando la revocación del mismo a fin de que se proceda a la práctica de las diligencia que había interesado en su denuncia y que se realicen todos los actos necesarios para el esclarecimiento de los hechos.

Una vez examinados los argumentos expuestos en el recurso esta Sala considera que debe ser desestimado de forma íntegra por cuanto que las pruebas interesadas son innecesarias.

Pues bien, el denunciante D. Fabio denuncia que su madre que se encuentra ingresada en una residencia de ancianos, con 86 años, y con antecedentes de parkinson al sufrir un proceso de colitis por reacción gástrica a antibióticos, fue traslada a la enfermería, donde pudo apreciar el mismo que presentaba en la región genital escoceduras y descamaciones de gran intensidad, entrevistándose con el personal auxiliar del centro, que le explicaron que el estado en el que se encuentra su madre se debía a los recientes recortes presupuestarios que han afectado especialmente al material de higiene, en concreto a los pañales, y que en muchas ocasiones se ven obligadas a reutilizar bragas y pañales por lo que la orina no llega a ser absorbida originando heridas en las partes intimas de los ancianos; afirma el recurrente que de los hechos considera no es responsable la directora del centro geriátrico, sino directamente del Servicio Regional de Bienestar Social de la Comunidad de Madrid dado que este organismo es el que ordena dichos recortes.

Pues bien, no nos encontramos en ninguno de los supuestos punibles que recoge el denunciante, ni en el delito de imprudencia ni en la falta de omisión de los deberes de cuidado

Respecto del delito, por cuanto los requisitos que deben acompañar a la figura jurídica de la imprudencia en cualquiera de sus facetas (temeraria/simple, hoy grave/leve):

1.º- una acción u omisión voluntaria no maliciosa

2.º- infracción del deber de cuidado

3.º- creación de un riesgo previsible y evitable

4.º- causación de un resultado que constituya infracción legal y

5.º- adecuada correlación entre la conducta descuidada y el resultado dañoso.

Tales requisitos, trasladados al campo de la actividad médica y en el ámbito penal, es objeto de una serie de matizaciones o puntualizaciones en la medida que se trata de una ciencia inexacta que incide directamente sobre la salud y la vida de las personas, concurriendo un plus de peligrosidad, razón por la que la pericia y atención han de prestarse en mayores dosis, y de otra la presencia de factores extraños de difícil previsibilidad, por ello la responsabilidad penal está llamada a operar no cuando es inalcanzado el resultado pretendido, esperado o deseado, sino cuando en el tratamiento dispensado al paciente se incide en conductas descuidadas que revelen un proceder irreflexivo tales como la falta de adopción de cautelas generalizadas o la ausencia de pruebas o verificaciones imprescindibles, con omisión de la lex artis y con dejación, descuido o abandono de la atención, quedando igualmente fuera de la órbita penal el error de diagnóstico salvo cuando por sus dimensiones cualitativa y cuantitativa sea inexcusable- hablándose en tales casos de una equivocación burda, absurda o inexplicable-, reprochándose no tanto el error o desacierto como el abandono o dejación de atenciones o comprobaciones en las que se ha de sustentar el diagnóstico

De la propia redacción de los hechos, no puede considerarse que los hechos puedan ser reprochables penalmente, sino en su caso, civilmente, como ha expresado el juez a quo, de forma acertada en el auto que resuelve el recurso de reforma, ni tampoco respecto de la falta que se recoge e en el art 619 del Código Penal a la que alude el denunciante en el escrito de recurso subsidiario de apelación.

Ciertamente el recurrente atribuye las lesiones sufridas por su madre, a la deficiente entrega de material a la residencia en la que se encontraba por parte del Servicio de Bienestar Social, y no a una conducta concreta de la directora o de las enfermeras que la asistían, dada la situación de falta de material en ese momento y que al parecer fue el origen de la dermatitis que sufría su madre en los genitales, producida por, al parecer el insuficiente cambio de pañales que requería portar, y de la que fue tratada primero en la enfermería de la residencia y después en el hospital donde se le instauró un tratamiento y fue dada de alta en el mismo día, siendo trasladada de nuevo a la residencia geriátrica.

La falta que se recoge e en el art. 619 del Código Penal a la que alude el denunciante en el escrito de recurso subsidiario de apelación y que establece "serán castigados con pena de diez a veinte días los que dejaren de prestar auxilio o asistencia a una persona que se encuentre desvalida y dependa de su cuidados" dada su redacción exige que la conducta sea dolosa, que la persona a la que se impute asuma la posición de garante y que esta no atienda a las circunstancias de desvalimiento, físicas o psíquicas, en que se encuentra la persona que debe merecer sus cuidados y atención. Es decir, se sanciona la desatención, que guarda una cierta relación con la figura de la omisión del deber de socorro, aunque en un grado inferior.

Pues bien, no parece que en ese momento las auxiliares que atendían a la enferma tuviesen en su mano medidas para evitar las lesiones que sufrió aquella. Debe tenerse en cuenta que el servicio que se presta en una residencia geriátrica, se halla organizado, teniendo cada una de las personas que desempeñan su trabajo en el mismo una tarea planificada, y al ser un servicio público se rige por un control público.

Entre las obligaciones del personal y directora del centro se encuentran la detección de las deficiencias y puesta en conocimiento de los Servicios Sociales, a fin de que se adopten las medidas conducentes a su subsanación o corrección.

Así las cosas, el presente caso se encuentra mas integrado en un procedimiento civil o administrativo que el penal elegido por el denunciante que exige el pleno respeto al principio de culpabilidad personal, por lo que no pudiéndose reprochar penalmente la causación de las heridas a la madre del denunciante, procede confirmar el archivo dejando a salvo al recurrente la vía civil o contenciosa que tenga a su disposición

Segundo.-No se aprecian motivos para imponer las costas al recurrente en esta alzada.

VISTOS los artículos citados y demás de legal y pertinente aplicación


LA SALA ACUERDA:


 
Desestimar el recurso de apelación interpuesto por la defensa de Fabio contra el auto de fecha 17 de mayo de 2010 por el que se denegaba la reforma del Auto de fecha 8 de abril de 2010 del Juzgado de Instrucción n.º 18 de los de Madrid, recaído en Diligencias Previas 2947/10, declarando de oficio las costas procesales.

Notifíquese la presente resolución a las partes con instrucción de que contra la misma no cabe recurso y remítase testimonio al Juzgado de su procedencia, para su conocimiento y efectos.

Así lo acuerdan, mandan y firman las Ilmos. Sres Magistrados integrantes de esta Sección.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Moleskine
III Congreso Nacional Compliance
Crisis de Empresa: Aspectos Laborales y Mercantiles
Dossier productos tóxicos
 
Foros de formación