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Sentencia T.S.J. Canarias 481/2010 de 23 de abril


 RESUMEN:

Despido disciplinario: Procedente. Desobediencia e indisciplina en el trabajo. Desobediencia reiterada a las órdenes legitimas dadas por los jefes inmediatos y superiores. Falta muy grave. No es de aplicación la teoría gradualista. Una vez calificada la falta como muy grave corresponde al empresario aplicar la sanción que considere conveniente.

D. HUMBERTO GUADALUPE HERNÁNDEZ

D.ª MARÍA JESÚS GARCÍA HERNÁNDEZ

D. EDUARDO RAMOS REAL

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En Las Palmas de Gran Canaria, a 23 de abril de 2010.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, compuesta por los llmos. Sres. citados al margen.

EN NOMBRE DEL REY

ha dictado la siguiente

SENTENCIA

En el rollo de suplicación interpuesto por D. Juan Pablo contra la sentencia de fecha 15 de abril de 2009, dictada por el JUZGADO de lo SOCIAL N.º 2 de los de Arrecife de Lanzarote en los autos de juicio 1.102/2008 sobre despido, ha actuado como Ponente el Ilmo. Sr. D. EDUARDO RAMOS REAL.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Según consta en autos se presentó demanda por D. Juan Pablo contra la Compañía "SPANAIR, SA" y contra el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y que en su día se celebró la vista, dictándose sentencia con fecha 15 de abril de 2009 por el JUZGADO de lo SOCIAL N.º 2 de los de Arrecife de Lanzarote.

Segundo.-En la sentencia de instancia y como hechos probados se declararon los siguientes:

Primero.-D. Juan Pablo, mayor de edad, con DNI núm. NUM000, venía prestando servicios por cuenta y bajo la dependencia de la empresa demandada, con antigüedad 15.01.01, categoría profesional de operario de rampa y un salario diario de 28,27 € brutos con p.p. extras, en virtud de contrato de trabajo indefinido a tiempo parcial, con centro de trabajo en el Aeropuerto de Fuerteventura. Segundo.- El 26.03.07 AENA impuso al demandante una sanción de retirada de tarjeta identificativa por cuatro días, en virtud de expediente 2007/05, por incumplimiento de normativa de seguridad (SA-7, apartado 11.1.b), "no portar la acreditación personal". Tercero.- El 23.04.07 la empresa demandada notificó al trabajador la imposición de una sanción de suspensión de empleo y sueldo de diez días por falta laboral grave, por carta con el siguiente contenido: "La Dirección de la Empresa ha tenido conocimiento, a través de la Jefatura de Escala de la base de Fuerteventura (Dña. Esperanza) y de los informes emitidos por AENA, de los hechos que a continuación se detallan: I.- Durante el primer trimestre del año 2007 Ud. ha perdido su Tarjeta de Identificación Aeroportuaria de AENA (que lo habilita para acceder a las zonas restringidas del Aeropuerto y que resulta absolutamente imprescindible para poder realizar su trabajo) en tres ocasiones, concretamente los días 3 de enero de 2007, 2 de marzo de 2007 y 21 de marzo de 2007, lo que ha obligado a la Jefe de Escala Dña. Esperanza a solicitar a AENA un duplicado por cada vez que ha extraviado su Tarjeta de Identificación, cuyo coste es de 16,75 €, lo que multiplicado por el número de veces que Ud. la ha extraviado nos da una suma total de 50,25 €. II.- Según los datos que nos ha hecho llegar AENA, a través del Jefe de Seguridad, el día 7 de febrero de 2007 Ud. quiso acceder a la zona restringida del Aeropuerto de Fuerteventura sin estar en posesión de la citada Tarjeta de Identificación Aeroportuaria. Estos hechos han sido investigados por el Dpto. de Seguridad de dicho Aeropuerto, que ha incoado un expediente por el que Ud. ha sido sancionado con la retirada de la Tarjeta de Identificación de AENA durante un plazo de 4 días, (del 2 al 5 de abril de 2007, ambos inclusive) de conformidad con la Instrucción sa 7.ª "PROCEDIMIENTO DE ACREDITACIÓN DE PERSONAS Y AUTORIZACIÓN DE VEHÍCULOS" apartado 9, "NORMAS DE UTILIZACIÓN" del Programa Nacional de Seguridad Social, lo que ha supuesto para la Compañía otro

perjuicio económico añadido al no poder Ud. prestar servicios en la Plataforma Aeroportuaria durante los días objeto de sanción. III.- Como usted sabe, el personal de la Compañía se encuentra obligado a cumplir y respetar la Normativa de Seguridad de AENA, así como las normas complementarias de carácter local establecidas por la Dirección del Aeropuerto, llevando aparejado su incumplimiento las sanciones previstas por dicha normativa tanto para el sujeto infractor como para la Empresa para la que éste presta servicios, que incluyen multas de elevado índole económico. IV.- Cuando la Jefe de Escala Dña. Esperanza habló con Ud. el día 2 de abril de 2007, para que devolviese la Tarjeta de Identificación Aeroportuaria, en cumplimiento de la sanción impuesta por AENA, Ud. le contestó a la Jefe de Escala, de modo airado y textualmente: "Vaya compañía de mierda" y que "La tienen tomada conmigo", demostrando la más absoluta falta de respeto a su Jefe de Escala a quien efectuó dichas manifestaciones. Todo lo relatado más arriba denota la más absoluta desidia y falta de interés en la prestación de sus labores como Operario de Rampa. En relación con los hechos arriba mencionados, el pasado día 4 de abril de 2007 se le notificó, mediante burofax público con certificación de texto y acuse de recibo, el trámite de audiencia previsto en el artículo 54 del I Convenio Colectivo de la Empresa Newco Airport Services, SA, sin que Ud. haya presentado alegación alguna al respecto, teniéndose por cumplimentado dicho trámite y considerando por tanto que han quedado plenamente acreditados los hechos imputados. Por todo lo anterior, la Dirección de la Empresa considera que los hechos descritos son constitutivos de una INFRACCIÓN LABORAL GRAVE en virtud de lo dispuesto en los artículos 58.22 ("El incumplimiento de las normas de identificación personal de quienes desempeñen funciones en la zona de servicios") y 58.23 ("Cualquier falta grave, determinada en la Ley 21/2003, de Seguridad Aérea, o Normativas de Seguridad en Plataforma, dictadas por el Ente Público AENA u otros organismos con competencia legal sobre la materia") del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía Spanair, S.A., así como una INFRACCIÓN LABORAL MUY GRAVE tipificada en el artículo 59.7 del citado Convenio Colectivo ("Originar riñas y pendencias con sus compañeros de trabajo, cuando de ello se deriven perjuicios para la empresa"). No obstante lo anterior y en la esperanza de que

recapacite y estos hechos no vuelvan a repetirse en el futuro, se le sanciona con FALTA LABORAL GRAVE con una SUSPENSIÓN DE EMPLEO Y SUELDO DE DIEZ DÍAS, que se hará efectiva entre los días 1 al 10 de mayo de 2007, ambas fechas inclusive". Dicha sanción no fue impugnada por el trabajador, haciéndose efectiva en mayo de 2007. Cuarto.- El 31.03.08 estando el trabajador en su puesto de trabajo fue requerido por su capataz, D. Florencio, para acudir a asistir en la descarga de un vuelo de SAS, a lo que el trabajador se negó, ante ello, el jefe de área de rampa, D. Landelino, que estaba presente, insistió al trabajador en que debía acudir a la descarga del vuelo que le había sido indicado, manteniéndose el trabajador en su negativa. Quinto.- El 19.04.08, teniendo el trabajador programado turno de 11:30 a 16:30 horas, acudió a su puesto de trabajo a las 12:40 horas, estando a esa hora ya en tierra y descargado el avión que debía atenderse. Sexto.- El 20.04.08, teniendo el trabajador turno programado de 8:00 a 13:30 horas, dejó su puesto de trabajo a las 11:45 horas sin comunicárselo a nadie. Séptimo.- El día 04.05.08, teniendo el trabajador turno programado de 7:30 a 14:00 horas, no acudió al trabajo. Octavo.- En fecha 19.05.08 la empresa notificó al trabajador escrito con el siguiente contenido: "La Dirección de esta Compañía ha tenido conocimiento a través de la Jefatura de Escala de los hechos que se detallan a continuación. 1.- El pasado 31 de marzo de 2008, con turno programado de 10:00 a 15:00 horas, Ud. es requerido por el capataz D. Florencio para que ayude en la carga y estiba de dos vuelos, uno de JK y otro de SAS que habían coincidido en tierra, a lo que Ud. se niega rotundamente. A la vista de su negativa el Jefe de Área de Rampa, D. Landelino y tras comprobar que existía una verdadera necesidad en la atención a esos vuelos le vuelve a solicitar para que realice las labores de carga y estiba necesarias para los vuelos anteriormente mencionados a lo que Ud. vuelve a negarse en rotundo. Una vez finalizada la puesta en marcha de los anteriores vuelos, el Capataz, D. Florencio le requiere para que ayude en la descarga de vuelo NUM001 que había llegado de Madrid a lo que Ud. se vuelve a negar de nuevo ante el Capataz y ante el Jefe de Rampa. 2.- El pasado día 19 de abril de 2008, con turno programado de 11:30 a 16:30 y de 18:00 a 21:00, acudió a su turno a las 12:40, con 80 minutos de retraso estando en ya en tierra el avión

que tenía Ud. que atender. 3.- El 20 de abril de 2008, con turno programado de 08:00 a 13:30 Ud. abandonó su puesto de trabajo a las 11:45 sin avisar a ninguno de sus responsables. 4.- El 4 de mayo de 2008 con turno programado de 07:30 a 14:00, faltó Ud. a su turno programado sin que hasta la fecha haya justificado dicho absentismo. Esta conducta es absolutamente inaceptable y manifiesta un abuso total de la confianza por su parte y reveladora del total quebranto de la buena fe contractual que ha de presidir la relación laboral entre la Empresa y el trabajador. Le recordamos que no es la primera vez que Ud. es sancionado o requerido verbalmente por sus superiores por la comisión de faltas laborales muy graves además de ser habitual por su parte una dejación de sus obligaciones tales como presentar el informe de mantenimiento de equipos mensual ya que a 14 de abril de 2008 Ud. aún no había hecho entrega de dicho informe correspondiente a los meses de febrero y marzo de 2008. Le informamos que los hechos relatados anteriormente son susceptibles de ser considerados como una FALTA LABORAL MUY GRAVE conforme a lo establecido en los artículos 59.10 ("La indisciplina, desobediencia o incumplimiento inexcusable de órdenes recibidas de los superiores"), 59.19 ("La reincidencia en las faltas graves, aunque sean de distinta naturaleza") y 59.13 ("La trasgresión de la buena fe contractual así como el abuso de confianza") del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía Spanair, SA en relación con el artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores. Así, en cumplimiento de lo establecido en el artículo 54 del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía Spanair, SA, damos traslado para que en el plazo improrrogable de 3 días, (excluyendo sábados, domingos y festivos), nos facilite escrito fechado y firmado por Ud. en el que exponga cuantas alegaciones tenga por conveniente. Le recordamos que, conforme al párrafo segundo del citado artículo 54, si transcurrido dicho período de tres días Ud. no hubiese emitido el informe que ahora se le solicita, el procedimiento sancionador seguirá adelante, teniéndose por realizado este trámite a todos los efectos". Noveno.- El 30.05.08 la empresa notificó al trabajador carta del siguiente tenor: "La Dirección de esta Compañía ha tenido conocimiento a través de la Jefatura de Escala de los hechos que se detallan a continuación. 1.- El pasado 31 de marzo de 2008, con turno programado de 10:00 a

15:00 horas, Ud. es requerido por el capataz D. Florencio para que ayude en la carga y estiba de dos vuelos, uno de JK y otro de SAS que habían coincidido en tierra, a lo que Ud. se niega rotundamente. A la vista de su negativa el Jefe de Área de Rampa, D. Landelino y tras comprobar que existía una verdadera necesidad en la atención a esos vuelos le vuelve a solicitar para que realice las labores de carga y estiba necesarias para los vuelos anteriormente mencionados a lo que Ud. vuelve a negarse en rotundo. Una vez finalizada la puesta en marcha de los anteriores vuelos, el Capataz, D. Florencio le requiere para que ayude en la descarga de vuelo NUM001 que había llegado de Madrid a lo que Ud. se vuelve a negar de nuevo ante el Capataz y ante el Jefe de Rampa. 2.- El pasado día 19 de abril de 2008, con turno programado de 11:30 a 16:30 y de 18:00 a 21:00, acudió a su turno a las 12:40, con 80 minutos de retraso estando en ya en tierra el avión que tenía Ud. que atender. 3.- El 20 de abril de 2008, con turno programado de 08:00 a 13:30 Ud. abandonó su puesto de trabajo a las 11:45 sin avisar a ninguno de sus responsables. 4.- El 4 de mayo de 2008 con turno programado de 07:30 a 14:00, faltó Ud. a su turno programado sin que hasta la fecha haya justificado dicho absentismo. Esta conducta es absolutamente inaceptable y manifiesta un abuso total de la confianza por su parte y reveladora del total quebranto de la buena fe contractual que ha de presidir la relación laboral entre la Empresa y el trabajador. Le recordamos que no es la primera vez que Ud. es sancionado o requerido verbalmente por sus superiores por la comisión de faltas laborales muy graves además de ser habitual por su parte una dejación de sus obligaciones tales como presentar el informe de mantenimiento de equipos mensual ya que a 14 de abril de 2008 Ud. aún no había hecho entrega de dicho informe correspondiente a los meses de febrero y marzo de 2008. Conferido el trámite de audiencia previsto en el artículo 54 de I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa, a fin de que justificase sus ausencias al puesto de trabajo, Ud. se negó reiteradamente a decepcionarlo hasta el 21 de mayo de 2008 en que fue firmado por dos testigos ante sus reiteradas negativas sin que a la fecha haya presentado escrito de alegación alguna al respecto por lo que a juicio de la empresa los hechos antes mencionados han quedado plenamente acreditados y reiterada su conducta trasgresora de las

indicaciones dadas por sus responsables. Le informamos que los hechos relatados anteriormente constituyen una FALTA LABORAL MUY GRAVE conforme a lo establecido en los artículos 59.10 ("La indisciplina, desobediencia o incumplimiento inexcusable de órdenes recibidas de los superiores"), 59.19 ("La reincidencia en las faltas graves, aunque sean de distinta naturaleza") y 59.13 ("La trasgresión de la buena fe contractual así como el abuso de confianza") del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía Spanair, SA en relación con el artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores merecedora de la sanción contemplada en el artículo 62 de dicho Convenio Colectivo por lo que se le sanciona con el DESPIDO con efectos del día de hoy, 30 de mayo de 2008. Ponemos a su disposición en el domicilio de la empresa la liquidación correspondiente a su contrato de trabajo, recordándole que debe proceder a la devolución de la uniformidad y tarjetas de acceso tal y como figura en su contrato de trabajo". Décimo.- La parte actora no ostenta ni lo ha hecho en el año anterior la condición de representante legal ni sindical de los trabajadores ni está afiliado a ningún sindicato. Undécimo.- Con fecha 24.07.08 se celebró acto de conciliación ante el SEMAC en virtud de papeleta presentada el 26.06.08, con el resultado de "sin avenencia".

Tercero.-La sentencia de instancia contiene el siguiente fallo:

DESESTIMO la demanda interpuesta por D. Juan Pablo, frente a la empresa "SPANAIR, SA" y el FOGASA, y en consecuencia, DECLARO PROCEDENTE el despido de fecha 30.05.08 por causas disciplinarias con la misma fecha de efectos, absolviendo a los demandados de los pedimentos formulados de contrario.

Cuarto.-Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por la parte demandante, no siendo impugnado de contrario. Remitidos los autos a esta Sala se señaló fecha para la votación y fallo de la resolución, habiéndose cumplido con las formalidades legales.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia de instancia desestima la pretensión ejercitada por el actor, D. Juan Pablo, trabajador que con la categoría profesional de Operario de Rampa ha venido prestando servicios en el Aeropuerto de Fuerteventura para la empresa demandada, la Compañía "SPANAIR, SA" desde el día 15 de enero de 2001 y declara procedente el despido disciplinario del que fuera objeto el día 30 de mayo de 2008, con los efectos inherentes a dicha declaración, por entender que la comisión de las faltas imputadas al demandante en la carta de despido ha quedado debidamente acreditada y que éstas revisten la gravedad suficiente para ser constitutivas de "muy graves" y, por tanto, ser justificativas de la imposición de la sanción de despido.

Frente a la misma se alza el trabajador demandante mediante el presente recurso de suplicación articulado a través de un único motivo de censura jurídica a fin de que, revocada la sentencia de instancia, sea estimada la demanda y se declare la improcedencia de su despido disciplinario, por no estar tipificados en el Convenio Colectivo de la empresa demandada como faltas muy graves los incumplimientos contractuales atribuidos al mismo en la comunicación escrita de despido.

Segundo.-Amparándose en el apartado c) del artículo 191 de la Ley de Procedimiento Laboral denuncia el actor la infracción de los artículos 58 párrafo 1.º y 59 párrafo 10.º del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía "SPANAIR, SA" y del artículo 60 del Estatuto de los Trabajadores. Argumenta en su discurso impugnatorio, en esencia, que de acuerdo con la graduación de faltas y sanciones que establece el Convenio Colectivo de empresa ninguna de las conductas protagonizadas por el trabajador despedido pueden ser calificadas como falta "muy grave", ni se puede aplicar a las mismas la concurrencia de la circunstancia agravante de reincidencia para llegar a dicha calificación y, por añadidura, las mismas están prescritas, razón por la cual no pueden justificar la imposición de la máxima sanción laboral.

Para calificar los incumplimientos contractuales atribuidos al actor hemos de tener en cuenta los siguientes artículos del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía "SPANAIR, SA":

- a) El artículo 59 párrafo 10.º, que considera falta muy grave "la indisciplina, desobediencia, incumplimiento inexcusable de órdenes recibidas de los superiores".

El párrafo 19.º del mismo artículo que dice: "Serán faltas muy graves:...La reincidencia en las faltas graves, aunque sean de distinta naturaleza".

- b) El artículo 58 párrafo 1.º, que considera falta grave "la mera desobediencia o indisciplina a sus superiores en acto de servicio. Si la desobediencia implica quebranto manifiesto para el trabajo o de ella se derivase perjuicio notorio para la empresa podrá ser considerada como falta muy grave".

El párrafo 17.º del mismo artículo, que dice: "Serán faltas graves:...La reincidencia en las faltas leves, aunque sean de distinta naturaleza".

- c) El artículo 56 párrafo 1.º, que considera falta leve "Tres faltas de puntualidad en la asistencia al trabajo en el plazo de treinta días o dos faltas de puntualidad de promedio mensual en un cómputo semestral, si no provocan alteración grave del servicio, en cuyo caso serán calificadas como graves".

El párrafo 2.º del mismo artículo, que considera falta leve "faltar un día al trabajo, durante un mes sin la debida autorización y causa justificada".

Y el párrafo 4.º, que considera falta leve "El abandono del puesto de trabajo por tiempo breve, sin causa justificada, cuando no perjudique el proceso productivo".

El artículo 56 que, bajo la rúbrica "caducidad de los antecedentes", establece textualmente que:

"Los antecedentes disciplinarios dejarán de considerarse a efectos de reincidencia por el mero transcurso del tiempo sin nueva sanción, según la siguiente escala: a) Faltas leves, 6 meses; b) Faltas graves, 1 año; c) Faltas muy graves, 2 años".

Establecido lo anterior, conforme al contenido de los hechos probados cuarto, quinto, sexto y séptimo de la sentencia recurrida, tenemos que las infracciones laborales que la empresa demandada imputa al actor en la comunicación escrita de despido son los siguientes:

- que el 31 de marzo de 2008, estando en su puesto de trabajo fue requerido por su capataz, D. Florencio, para acudir a asistir en la descarga de un vuelo de SAS NUM001, a lo que el actor se negó, ante ello, el jefe de área de rampa, D. Landelino, que estaba presente, insistió en que debía acudir a la descarga del vuelo que le había sido indicado, manteniéndose en su negativa;

- que el 19 de abril de 2008, teniendo programado turno de 11:30 a 16:30 horas, acudió a su puesto de trabajo a las 12:40 horas, estando a esa hora ya en tierra y descargado el avión que debía atenderse;

- que al día siguiente, teniendo turno programado de 8:00 a 13:30 horas, dejó su puesto de trabajo a las 11:45 horas sin comunicárselo a nadie;

- que el día 4 de mayo de 2008, teniendo turno programado de 7:30 a 14:00 horas, no acudió al trabajo.

- y, además, que el hecho de que el día 23 de abril de 2007 ya hubiera sido sancionado por la Dirección de la Empresa con diez días de suspensión de empleo y sueldo por la comisión de una falta grave, sanción que devino firme al no ser impugnada, agravaba las faltas anteriores.

Poniendo en relación las normas que acabamos de transcribir con los incumplimientos contractuales por los que ha sido sancionado el trabajador despedido, dos son las cuestiones que han de ser abordadas por la Sala, en primer lugar una de carácter general, la determinación de si juega o no la circunstancia agravante de reincidencia, y otra específica, la calificación de cada una de las cuatro infracciones laborales imputadas al actor.

Tercero.-En cuanto a la primera nos encontramos con que para que exista reincidencia han de concurrir tres requisitos:

- que se cometa al menos otra infracción, ya fuere del mismo o distinto tipo y calificación que las que motivaron la sanción anterior en el plazo de los trescientos sesenta y cinco días anteriores (para las faltas graves);

- que las sanciones de las infracciones anteriores hayan adquirido firmeza, pues encontrándonos ante normas sancionadoras hay que hacer una interpretación restrictiva y entender que cuando se dice "reincidencia en faltas graves" se está exigiendo la existencia de faltas sancionadas firmes para calificar la conducta como falta muy grave por reincidencia;

- que los antecedentes disciplinarios no estén cancelados.

En atención a ello, como quiera que con anterioridad a la comisión de la presunta falta muy grave y las tres presuntas faltas graves imputadas en la carta de despido, si bien el actor había sido sancionado con diez días de suspensión de empleo y sueldo por la comisión una falta grave de incumplimiento de las normas de identificación de AENA y que dicha sanción adquirió firmeza al no ser impugnada, como quiera que ello no ocurrió dentro del año anterior a los hechos ahora sancionados (sino el día 3 de abril de 2007), tal antecedente disciplinario no puede ser tenido en cuenta a efectos de apreciar la reincidencia pues estaba cancelado.

Por otra parte, la operación llevada a cabo por la empresa demandada, consistente en agrupar las cuatro faltas que imputa al trabajador a efectos de tenerla como una sola falta laboral muy grave y además aplicarle la reincidencia, a parte de suponer la toma en consideración de sanciones que no han adquirido firmeza, resulta inadmisible porque implica una vulneración del principio general del derecho sancionador que se enuncia con el brocardo latino "non bis in idem", que conlleva la prohibición de sancionar dos veces una misma conducta.

Cuarto.-Pasaremos seguidamente a abordar la cuestión de la calificación de las faltas laborales que la Compañía "SPANAIR, SA" imputa al Sr. Juan Pablo.

Pocas dificultades ofrece la tipificación de los tres incumplimientos de menor entidad:

- el del 19 de abril de 2008, una falta de puntualidad aislada (al incorporarse un solo día al puesto de trabajo con setenta minutos de retraso), sin perjuicio acreditado para la empresa, como una conducta atípica e impune (pues, según el tenor literal del artículo 56 párrafo 1.º del Convenio Colectivo, harían falta al menos tres retrasos en el plazo de un mes o que se produjera una grave alteración del servicio para que tal conducta fuera sancionable como falta leve);

- la del 20 de abril de 2008, como una falta leve de abandono del puesto de trabajo sin causa justificada, prevista en el párrafo 4.º del artículo 56 del Convenio Colectivo; y

- la del día 4 de mayo de 2008, como una falta leve de faltar un día al trabajo sin causa justificada del párrafo 2.º del artículo 56 del referido Convenio.

Mayor dificultad ofrece la tipificación del incumplimiento más grave, el correspondiente al día 31 de marzo de 2008.

El artículo 54 párrafo 2.º letra b) del Estatuto de los Trabajadores contempla como causa de despido disciplinario la:

"indisciplina o desobediencia en el trabajo".

Coincidiendo con este precepto, como ya hemos visto anteriormente, el artículo 59 párrafo 10.º del Convenio Colectivo de "SPANAIR, SA" considera falta muy grave "la indisciplina, desobediencia o incumplimiento inexcusable de órdenes recibidas de los superiores".

Ello viene a ser una consecuencia necesaria del hecho de que el trabajador se halle sujeto a las órdenes generales y particulares que dicte el empresario en el ejercicio regular de su poder directivo, en cuanto al lugar, tiempo y modo de ejecutar el trabajo (artículos 1 y 20 párrafos 1.º y 2.º del Estatuto de los Trabajadores). La violación de tales órdenes, siempre que sean regulares, legítimas y referidas a la prestación laboral, supone un incumplimiento de las obligaciones que derivan del contrato de trabajo (sentencia del Tribunal Supremo de 28 de diciembre de 1989).

En principio, según establece la jurisprudencia, toda orden empresarial dirigida al ámbito laboral y adoptada por personas competentes goza de presunción de legitimidad y ha de ser cumplida por el trabajador en todo caso, subordinando su apreciación subjetiva a la necesaria dependencia de la jerarquía empresarial, denunciando posteriormente, si lo estima oportuno, las eventuales irregularidades de la orden empresarial (sentencia del Tribunal Supremo de 2 de noviembre de 1983).

Esta regla solo quiebra cuando la orden recibida sea manifiestamente irregular, pues el deber de obediencia del trabajador no puede entenderse naturalmente como una obligación absoluta, sino que, como el propio precepto exige, ha de tratarse de órdenes dadas en el ejercicio regular de las facultades directivas. De tal manera el trabajador puede negarse a cumplirlas, sin incurrir en desobediencia, cuando el empresario actúe con manifiesta arbitrariedad y abuso de derecho (sentencia del Tribunal Supremo de 28 de febrero de 1989), así como en aquellos supuestos en los que las órdenes vulneren derechos fundamentales y cuando exista riesgo cierto para la integridad física del trabajador.

En dicho sentido se ha entendido que algunos supuestos de negativas del trabajador a cumplir las órdenes del empresario no son causa de despido disciplinario, así: la realización de servicios fuera de la jornada laboral y de horas extraordinarias, la realización de funciones que excedan de las obligaciones del contrato de trabajo, la imposición de desplazamientos, el desempeño de trabajos peligrosos, así como de órdenes con fuerte carga de ilicitud.

Para resolver la cuestión que nos ocupa hemos de tener en cuenta que el día 31 de marzo de 2008, cuando el actor se encontraba en su puesto de trabajo en el Aeropuerto de Fuerteventura, fue requerido por su Capataz de Equipo, D. Florencio, para que acudiera a asistir en la descarga del vuelo de la Compañía SAS NUM001 que acababa de aterrizar, a lo que se negó terminantemente; ante ello se personó en el lugar el Jefe del Área de Rampa, D. Landelino, que le reiteró la orden, manteniéndose en su negativa (hecho probado cuarto).

Dicho lo anterior, hemos de concluir que el motivo merece ser rechazado pues el actor se niega reiterada y contumazmente a cumplir la orden de descargar el avión que primero le dirigió su superior jerárquico inmediato, el Capataz de su Equipo de Descarga, de manera clara y terminante y luego, al negarse a cumplirla, el Jefe de Rampa, orden que era lícita y se enmarcaba en el ejercicio regular de las facultades empresariales de dirección y organización. Es la reiteración en la conducta desobediente e indisciplinada protagonizada por el actor lo que convierte su incumplimiento contractual en culpable y grave y hace inviable que pueda ser catalogado como falta grave de mera indisciplina o desobediencia a sus superiores en acto de servicio del párrafo 1.º del artículo 58 del Convenio Colectivo.

Al no ser la orden recibida por el actor manifiestamente ilegal o violadora de derechos fundamentales y libertades públicas, no se justifica el ejercicio del ius resistientiae por su parte, por lo que si albergaba dudas acerca de su legitimidad debió de cumplirla inicialmente y posteriormente reclamar ante la jurisdicción competente.

Calificada la falta imputada al trabajador despedido como muy grave, le sería de aplicación el plazo de prescripción corta de sesenta días previsto para las mismas por el artículo 60 párrafo 2.º del Estatuto de los Trabajadores de forma que, al cometerse la falta el día 31 de marzo de 2008 y sancionarse por la Dirección de la Compañía el día 30 de mayo del mismo año, ésta no estaría prescrita.

Acreditados el incumplimiento contractual imputado al trabajador en la carta de despido y siendo el mismo incardinable artículo 59 párrafo 10.º del I Convenio Colectivo Estatal del Colectivo de Rampa de la Compañía SPANAIR, SA y en el artículo 54 párrafo 2.º letra b) del Estatuto de los Trabajadores, de conformidad con los artículos 55 párrafo 4.º y 108 párrafo 1.º de la Ley de Procedimiento Laboral, fue correcta la calificación, como procedente, del despido objeto de revisión efectuada por la Magistrada a quo.

Respecto a la pretensión del recurrente de que se considere que es excesiva la sanción impuesta al trabajador, ha de significarse, que en la aplicación de la teoría gradualista no puede obviarse la jurisprudencia del Tribunal Supremo, dictada en unificación de doctrina (entre otras muchas, sentencia de 11 de octubre de 1993), según la cual, acreditada la existencia de unos incumplimientos contractuales del trabajador calificables técnica y legalmente como muy graves, corresponde al empresario aplicar la sanción que estime conveniente; de manera que si por éste se impone la sanción de despido y el Tribunal acepta la calificación de la falta como muy grave, no cabe imponer un correctivo distinto, pues con ello se realiza un juicio de valor que descalifica el cuadro normativo sancionador y, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores, corresponde al empresario la facultad de imponer la sanción que estime apropiada, dentro del margen que establezca la norma reguladora del régimen de faltas y sanciones.

En consecuencia, la Sala rechaza el presente motivo de censura jurídica y, por su efecto, el recurso de suplicación interpuesto por el actor, debiendo ser confirmada la sentencia combatida en todos sus pronunciamientos.

Vistos los preceptos legales citados, sus concordantes y demás disposiciones de pertinente y general aplicación,


FALLO


 
Desestimamos el recurso de suplicación interpuestos por D. Juan Pablo contra la sentencia de fecha 15 de abril de 2009, dictada por el JUZGADO de lo SOCIAL N.º 2 de los de Arrecife de Lanzarote en los autos de juicio 1.102/2008, la cual confirmamos íntegramente.

Notifíquese esta sentencia a las partes en legal forma y al Ministerio Fiscal.

ADVERTENCIAS LEGALES.-

Contra esta sentencia cabe recurso de casación para la unificación de doctrina ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, que necesariamente deberá prepararse por escrito firmado por Letrado dirigido a esta Sala de lo Social y presentado dentro de los 10 días hábiles siguientes al de su notificación.

Además, si el recurrente hubiere sido condenado en la sentencia, deberá acompañar, al preparar el recurso, el justificante de haber ingresado en la cuenta de Depósitos y Consignaciones abierta en el BANESTO cuenta número: 3537/0000660167/10 a nombre de esta Sala el importe de la condena, o bien aval bancario en el que expresamente se haga constar la responsabilidad solidaria del avalista. Si la condena consistiere en constituir el capital-coste de una pensión de Seguridad Social, el ingreso de éste habrá de hacerlo en la Tesorería General de la Seguridad Social y una vez se determine por éstos su importe, lo que se le comunicará por esta Sala.

El recurrente deberá acreditar mediante resguardo entregado en la Secretaría de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo al tiempo de la personación, la consignación de un depósito de 300,51 € en la entidad de crédito de BANESTO cuenta corriente número 2410000066 0167/10, Sala de lo Social del Tribunal Supremo.

Están exceptuados de hacer todos estos ingresos las Entidades Públicas, quienes ya tengan expresamente reconocido el beneficio de justicia gratuita o litigasen en razón de su condición de trabajador o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social (o como sucesores suyos), aunque si la recurrente fuese una Entidad Gestora y hubiese sido condenada al abono de una prestación de Seguridad Social de pago periódico, al anunciar el recurso deberá acompañar certificación acreditativa de que comienza el abono de la misma y que lo proseguirá puntualmente mientras dure su tramitación.

Una vez firme lo acordado, devuélvase las actuaciones al Juzgado de lo Social de origen para el oportuno cumplimiento.

Así, por esta nuestra Sentencia, definitivamente juzgado, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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