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Sentencia A.P. Barcelona 377/2010, de 22 de marzo


 RESUMEN:

El tribunal no estimó probado que el procesado, al realizar los hechos, tuviera intención de acabar con la vida de su esposa al agredirla con un cuchillo, por cuanto, si bien se probó que el acusado asestó varias puñaladas a su esposa, por los forenses se aseguró que no hubo riesgo vital para la víctima.

SENTENCIA

En Barcelona, a veintidós de marzo de dos mil diez.

VISTA, en nombre de S.M. el Rey, en juicio oral y público ante la Sección Vigésima de esta Audiencia Provincial, la presente causa Sumario n.º 1/2009, rollo n.º 41/2009 procedente del Juzgado Instrucción n.º 6 de Vilanova i la Geltrú, por el delito asesinato en grado de tentativa, contra el procesado Eliseo, nacido el 13 de septiembre de 1.975, de 34 años de edad, hijo de El Miloud y de Hiba, natural de Ouida (Marruecos), y vecino de Vilanova i la Geltrú; con antecedentes penales no computables, cuya solvencia no consta, en prisión provisional por la presente causa, representado por el Procurador D. Ernest Huguet Formeguera y defendido por el Letrado D. Xener Massana Gaspa, siendo parte el Ministerio Fiscal; Acusación Particular Marí Juana representada por el Procurador D. Juan Ferrer Massanas y asistida del Letrado D. Manuel Villahoz, y Ponente el Ilmo. Sr. Magistrado D. FERNANDO PÉREZ MÁIQUEZ, quien expresa el parecer del Tribunal.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Se declara probado que el procesado, Eliseo, mayor de edad, nacido el 13 de septiembre de 1975, de nacionalidad marroquí, con N.I.E. NUM000, con antecedentes penales no computables, con conocimiento de la resolución y con voluntad de incumplir la sentencia firme de conformidad de fecha de 21 de julio de 2.008 dictada por el Juzgado de Instrucción n.º 6 de Vilanova i la Geltrú en el juicio rápido n.º 133/08 que le condenaba como autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar a las penas de seis meses de malos tratos en el ámbito familiar a las penas de seis meses de prisión y a la prohibición de acercarse a Marí Juana, a su domicilio, a su puesto de trabajo, y a no comunicarse con ella por cualquier procedimiento, en una distancia no inferior a mil metros, durante un año y dos meses y la liquidación de condena firme de fecha de 1 de septiembre de 2.008 dictada en la ejecutoria n.º 518/08 del Juzgado de lo Penal n.º 1 de Vilanova i la Geltrú que determinaba el inicio de las prohibiciones el día 21 de julio de 2.008 y la finalización el día 18 de septiembre de 2.009, sobre las 09:00 horas del día 21 de noviembre de 2.008, abordó a Eliseo, con la que estaba casado desde hacía diez años aunque estaban separados de hecho, en la Plaza Enric Ricart de la localidad de Vilanova i la Geltrú, le dijo el procesado que quería hablar con ella pero ésta se negó reiteradamente mientras seguía su camino, el procesado le dijo de nuevo que quería hablar y volver con ella. B) El procesado, con ánimo de quebrantar su integridad física de Marí Juana, se agachó, levantó su pantalón, sacó del calcetín un cuchillo de cocina de 14 centímetros de hoja y 10 centímetros de empuñadura de nácar de color negro con la inscripción "Inoxidable Moliboeno Vanadi", se levantó cogió por la chaqueta a Marí Juana y la zarandeó y asestó un golpe con el cuchillo al apartarse la víctima le cortó en la frente, seguidamente, Marí Juana cayó al suelo, el procesado le quiso volver a clavar el cuchillo en el cuerpo pero la víctima interpuso su brazo derecho y le hizo un corte, luego realizó otra embestida, le cortó la ropa y le cortó la nariz, seguidamente, la lesionada pudo levantarse, se metió en la Granja-Cafetería Dansaires sita en el n.º 8 de la plaza, el procesado le siguió, pero al ver la puerta cerrada, se sentó en una silla de la terraza de la granja y tiró el cuchillo en una papelera.

A consecuencia, Marí Juana tuvo lesiones consistentes en heridas por arma blanca con scapl en región frontal, herida incisa nasal, dorso muñeca derecha con sección tendinosa y cara lateral 5.º dedo mano derecha, por lo que requirió para su curación de tratamiento médico quirúrgico consistente en sutura quirúrgica de las heridas, reparación quirúrgica de la sección tendinosa, analgesia, profilaxis antibiótica y rehabilitación funcional y necesitó para su sanidad 112 días no impeditivos 4 de los cuales fueron hospitalarios, quedándole como secuelas una cicatriz lineal de 9 centímetros de longitud, visible, de carácter estático, coloración rosada, sin compromiso funcional, en región frontal, tributaria de reparación mediante cirugía plástica, una cicatriz lineal de tres centímetros, visible, de carácter estático, coloración rosada, sin compromiso funcional, en región nasal, tributaria de reparación mediante cirugía plástica, cicatriz mediante morfología romboidal (3 x 1,5 x 2,2 x 1,5), hipertrófica, visible, de carácter estático, sin compromiso funcional, en región dorsal muñeca derecha, cicatriz lineal de 1,1 centímetros, estática, no retráctil, que no comporta compromiso funcional en cara lateral 5.º dedo mano derecha, cicatriz quirúrgica, lineal, de 1,4 centímetros de longitud, en cara dorsal falange distal de primer dedo mano derecha y transtorno por estrés postraumático y por las que no renuncia.

El procesado permanece en prisión provisional por estos hechos desde el 22 de noviembre de 2.008.

La pena impuesta de prisión de 6 meses en la sentencia de 21 de Julio de 2.008 le fue suspendida su ejecución al procesado por auto de 21 de julio de 2.008 por el tiempo de dos años por el mismo Juzgado de Instrucción que dictó la sentencia. La ejecutoria de dicha sentencia es la n.º 518/08 del Juzgado Penal n.º 1 de Vilanova i la Geltrú.

Segundo.-El Ministerio Fiscal en sus conclusiones definitivas, calificó los hechos de autos como constitutivos de delito de quebrantamiento de condena del artículo 468.1 y 2 del Código Penal y de un delito de homicidio en grado de tentativa, comprendido y penado en los artículos 138, 16 y 62 del Código Penal, estimando como responsable del mismo en concepto de autor al procesado, con la concurrencia de la circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal agravante de parentesco del artículo 23 del Código Penal, y pidió se le impusiera las penas de un año de prisión por el primer delito y por el segundo nueve años de prisión, accesorias correspondientes y prohibición de acercarse a menos de 1.000 metros a Marí Juana, a su domicilio o puesto de trabajo y de comunicarse con ella por un período de tiempo superior en tres años a la pena de prisión que se imponga, y pago de costas y a que en concepto de indemnización satisfaga a la perjudicada la suma de 2.920 euros por las lesiones y 15.840 euros por las secuelas, solicitando igualmente se le abone el tiempo de prisión provisional sufrida.

Tercero.-La acusación particular en igual trámite alegó que los hechos eran constitutivos de un delito de asesinato en grado de tentativa de los artículos 139.1, 16 y 62 del Código Penal del que era autor responsable el procesado y de un delito de quebrantamiento de condena del que era también autor responsable el procesado, solicitando se impusiera al procesado la pena de un año de prisión menor por el delito de quebrantamiento de condena y la de quince años de prisión por el delito de asesinato, accesorias y prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros a Marí Juana, a su domicilio y puesto de trabajo por tiempo de tres años superior a la pena de prisión que se imponga y que indemnice a Marí Juana en 2.920 euros por las lesiones, 15.840 euros por las secuelas y 30.000 euros por los daños morales.

Cuarto.-La defensa del responsable civil subsidiario igualmente alegó que los hechos no eran ciertos y solicitó su absolución o que eran constitutivos de un delito de lesiones del artículo 147 del Código Penal.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Los hechos declarados probados son legalmente constitutivos de un delito de quebrantamiento de condena comprendido y penado en el artículo 468.2 del Código Penal que tipifica y pena la conducta del que quebrantase una pena de las comprendidas en el artículo 48 del Código Penal o una medida cautelar o de seguridad de la misma naturaleza impuesta en procesos criminales en los que el ofendido sea alguna de las personas a que se refiere el artículo 173.2 del Código Penal y en el presente caso se acreditó por la propia confesión del procesado en el acto del juicio en el que admitió que sabía que tenía prohibido acercarse a la que había sido su esposa y dicho extremo se acreditó también por la documental obrante a los folios 78 a 86 en los que consta testimonio de la sentencia de 21 de Julio de 2.008 dictada por el Juzgado de Instrucción n.º 6 de Vilanova i la Geltrú en el juicio rápido n.º 133/08 que le condenó por delito de malos tratos en el ámbito familiar a la pena de 6 meses de prisión y a la prohibición de acercarse a menos de 1.000 metros a la persona de Marí Juana, a su domicilio, puesto de trabajo y de comunicarse con ella por cualquier medio, testimonio de la diligencia de notificación de la sentencia, de la liquidación de condena y prohibición de ésta al procesado, en la que consta que estas dos últimas penas comenzaban a cumplirse el 21 de Julio de 2.008 y finalizaban el día 21 de septiembre de 2.009, puesto que la duración de tales penas se estableció en la referida sentencia en 1 año y 2 meses y se acreditó también por la propia confesión del acusado y por las testificales de Marí Juana, Edurne y Rodrigo, que el procesado el día 21 de Noviembre de 2.008 se acercó a su ex esposa Marí Juana para hablar con ella. Concurren todos los elementos integrantes de dicho delito, esto es: a) existencia de una sentencia firme que impuso una pena al procesado de prohibición de acercarse y comunicarse con su ex esposa Marí Juana, b) notificación de la misma al condenado, c) liquidación de condena con notificación al condenado, d) incumplimiento voluntario de dicha pena estando dichas penas de prohibición de acercamiento a Marí Juana y comunicación con ella, vigentes el día 21 de Noviembre de 2.008.

También son constitutivos los hechos probados de un delito de lesiones tipificado y penado en los artículos 147.1 y 148.1 y 4 del Código Penal por cuanto resultó probado que el procesado, tras abordar en la Plaza Enric Ricard de la localidad de Vilanova i la Geltrú a Marí Juana y manifestarle que quería hablar con ella, que era su esposa, aunque estaban separados de hecho, y negarse ésta a hablar con él, cuando ésta se marchaba de su presencia la cogió de la chaqueta y con ánimo de lesionarla con un cuchillo que portaba de 14 centímetros de hoja la asestó un golpe con el mismo y la alcanzó en la frente al girarse Marí Juana, cayendo al suelo ésta y de nuevo la agredió con el cuchillo produciéndole otra herida incisa en la nariz y otra en el dorso de la muñeca del brazo derecho con sección tendinosa y otra herida en la cara lateral del 5.º dedo de la mano derecha, heridas que no produjeron riesgo vital en Marí Juana según informaron las médico-forenses, sin que se haya probado que el procesado con su acción quisiera acabar con la vida de Marí Juana. El Tribunal ha llegado a la conclusión fáctica que ha declarado probado valorando y dando credibilidad a la testifical de Marí Juana que en el acto del juicio manifestó como ocurrieron los hechos en la forma descrita en la declaración de hechos probados de esta sentencia, testifical a la que se dio credibilidad por reunir la misma los requisitos que viene exigiendo la jurisprudencia del Tribunal Supremo, esto es ausencia de motivos de incredibilidad subjetiva derivada de las relaciones previas con el acusado, persistencia en la incriminación pues tanto en el acto del juicio como en la declaración prestada en el Juzgado de Instrucción manifestó como fue abordada por el acusado y como al negarse a hablar con él, la produjo con un cuchillo que portaba las lesiones en la frente, nariz, muñeca derecha y en un dedo de la mano derecha, y existencia de datos periféricos objetivos que daban verosimilitud a su declaración, en concreto las lesiones acreditadas en los informes médicos y médico forenses obrantes a los folios 226, 227, 228, 231, 232, 247 y 248 de las actuaciones. También corroboraron la versión de los hechos que dio Marí Juana la testifical de Edurne que en el acto del juicio manifestó que vio a un hombre coger por los hombros a una mujer con violencia y que ella intentaba zafarse y no podía y el hombre se fue a un bar y se sentó en las sillas de fuera y que la mujer había entrado en ese bar, la testifical de Rodrigo que en el acto del juicio manifestó que estaba en un bar y entró una señora sangrando y que el procesado se sentó fuera en una silla, cerrando el declarante la puerta y poniendo una máquina para que no pudiese entrar, que la señora decía que había sido su marido quien le hizo las heridas, así como también declaró que vio como el procesado dejó un cuchillo en una papelera y al serle exhibido el cuchillo intervenido que se ocupó como pieza de convicción creyó reconocerlo, dato éste que confirmó la testifical de los policías locales de Vilanova i la Geltrú nros. NUM001, NUM002 y NUM003, que manifestaron haber visto a una señora en el bar ensangrentada y al procesado, que estaba sentado en la terraza del bar y que tenía sangre en las manos añadiendo que intervinieron un cuchillo en una papelera que había al lado del bar, que fue recuperado por el segundo de los agentes, el cual manifestó que una de las personas que había en el bar le dijo que el procesado había tirado el cuchillo a la papelera y que procedieron a la detención del procesado, añadiendo que acudieron al lugar a los pocos minutos de ser avisados de que estaban apuñalando o agrediendo a una mujer. Concurrieron por lo tanto todos los elementos de dicho tipo penal, esto es: a) un acto de agresión de una persona a otra, b) ser la víctima la esposa del acusado, autor de la agresión, c) realizarse la agresión con un cuchillo, d) ánimo o intención del autor de la agresión de quebrantar la integridad física de la víctima, y e) precisión de tratamiento médico o quirúrgico para la curación de las lesiones.

El Tribunal no ha estimado probado que el procesado al realizar los hechos tuviera intención de acabar con la vida de su esposa al agredirla con el cuchillo, lo que sostenían tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular por cuanto si bien se probó que el acusado asestó varias cuchilladas a su esposa produciéndole lesiones incisas en la frente, nariz y muñeca derecha y se constató que el cuchillo con el que agredió a la víctima era idóneo para producir la muerte de la víctima, también lo es que las médico forenses D.ª Concepción y Maite que realizaron los informes médico-forenses obrantes a los folios 231, 232 y 247, 248 de las actuaciones en su informe en el acto del juicio aseguraron que no hubo riesgo vital para la víctima por las heridas que presentaba y por otra parte sólamente una de las heridas producidas, la de la muñeca derecha presentaba cierta gravedad por haber lesionado el tendón extensor carpi radialis y extensor largo del pulgar y una rama del nervio radial, siendo las demás heridas lineales y muy poca profundidad, no compartando ninguna de ellas compromiso facinal, con lo que el Tribunal considera que si el procesado hubiera pretendido acabar con la vida de su esposa le hubiera asestado cuchilladas más profundas y en zonas vitales, dado que además, salvo la primera herida en la frente, las demás se produjeron cuando la víctima estaba caída en el suelo. Por otra parte aunque consta que el acusado fue condenado por otro delito de maltrato contra la misma víctima en julio de 2.008 no se probó que en el momento de ocurrir los hechos, aquí enjuiciados, el procesado profiriese contra la víctima amenazas de muerte. En consecuencia al no haberse probado la existencia del "animus necandi" el animó de matar en la conducta del procesado, procede estimar que los hechos son constitutivos del delito de lesiones descrito y no del delito de homicidio en grado de tentativa del que acusó el Ministerio Fiscal ni del delito de asesinato en grado de tentativa del que acusó la acusación particular, que alegaba que hubo ánimo de matar y además concurría la agravante de alevosía que permitía la calificación de asesinato intentado, circunstancia ésta de alevosía que tampoco concurrió pues no hubo ataque sorpresivo puesto que antes de ocurrir el hecho hubo una cierta discusión, el ataque no se produjo por la espalda y fue precedido de un zarandeo de la víctima por el acusado.

El Tribunal se ha planteado la posibilidad de calificar los hechos como lesiones del artículo 150 del Código Penal, pero como en el informe médico forense al referirse al perjuicio estético dice que es de magnitud variable por las cicatrices que han quedado a la víctima, una lineal de 9 cm. de longitud en la frente, visible otra también lineal de 3 cm. en la nariz, y otras dos en el dorso de la muñeca derecha y en la cara lateral del 5.º dedo de la mano derecha, estima que al no calificarse el daño estético como importante ni moderado, aunque existe ello excluye su valoración como deformidad cuando además no se ha producido ningún efecto funcional y por ello tal daño estético no puede ser equiparado a juicio del Tribunal, a la pérdida o inutilidad de un miembro no principal, resultados cuya causación es valorada por el legislador de forma igual a la deformidad en el artículo 150 del Código Penal. Así se ha entendido por el Tribunal Supremo en sentencias, entre otras, la n.º 76 de 2.003 de 23 de enero y la n.º 426/2004 de 6 de Abril. El Tribunal que en el acto del juicio ha podido apreciar "in visu" las lesiones y las repercusiones estéticas no entiende que las secuelas que quedaron a la víctima, susceptibles de eliminación por cirugía reparadora, no suponen una desfiguración o fealdad ostensible a simple vista pese a que sí existe una irregularidad física, visible y permanente, y en tales casos el Tribunal Supremo no ha apreciado la existencia de deformidad en sentencia, entre otras, en las ya citadas, sin perjuicio de que tengan consecuencias en el ámbito de la responsabilidad civil a efectos de indemnización.

Segundo.-De dichos delitos es responsable criminalmente en concepto de condena el procesado Eliseo conforme a los artículos 27 y 28 del Código Penal, por haber ejecutado los actos integrantes de dicho tipo penal, según lo expuesto en el anterior fundamento jurídico.

Tercero.-En la realización de referido delito de lesiones ha concurrido la circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal agravante de reincidencia por cuanto el procesado, al tiempo de ejecutar los hechos aquí enjuiciados de 11 de Noviembre de 2.008 ya había sido condenado por un delito de malos tratos en el ámbito familiar del artículo 153.1 y 3 del Código Penal, con lo que concurre dicha agravante del n.º 8 del artículo 22 del Código Penal por cuanto al delinquir el culpable había sido condenado ejecutoriamente por un delito comprendido en el mismo título del Código Penal, pues el delito anterior del artículo 153 está en el mismo título que el delito de los artículos 147.1 y 148.1 y 4 del Código Penal, por el que va a ser condenado el procesado. La citada agravante es de aplicación aunque las acusaciones no ha hayan solicitado puesto que no podían hacerlo al haber calificado los hechos como homicidio el Ministerio Fiscal y como asesinato la acusación particular, pues para estos delitos, porque estos y el delito anterior de maltrato están incluídos en distinto título del Libro III del Código Penal.

Cuarto.-En cuanto a la penalidad a imponer procede la imposición de la pena máxima prevista en los artículos 468.2 y 147.1 y 148.2 del Código Penal por cuanto en cuanto al primero se buscó el quebrantamiento para agredir, y así se hizo, a la víctima protegida por la pena quebrantada, y en cuanto al delito de lesiones por concurrir la agravante de reincidencia y por la gravedad de la agresión del procesado a su esposa a la que no acuchilló una sóla vez sino que le produjo cuatro lesiones en distintas cuchilladas, con lo que el Tribunal recorre toda la existencia de las penas que le permitía el artículo 66 del Código Penal. Procede así mismo conforme al artículo 57 y 48 del Código Penal imponer también al procesado las prohibiciones de acercarse a Marí Juana y de comunicarse con ella, dada la gravedad de los hechos y para prevenir males futuros en la extensión que se dirá.

Quinto.-Las costas se entienden impuestas por ministerio de ley a todo culpable de un delito o falta y los responsables criminalmente lo son también civilmente, conforme a lo dispuesto en los artículos 123, 109 y siguientes del Código Penal, procediendo condenar al procesado a indemnizar a la víctima en las cantidades solicitadas por el Ministerio Fiscal, es decir en la cantidad de 2.920 euros por las lesiones y en la cantidad de 15.840 euros por las secuelas, más la suma de 20.000 euros por los daños morales causados.

VISTOS los artículos de pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Que debemos CONDENAR y CONDENAMOS al procesado Eliseo como autor responsable de un delito de quebrantamiento de condena y un delito de lesiones precedentemente definidos con la concurrencia de la circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal agravante de reincidencia en el delito de lesiones a las siguientes penas: A) por el primer delito, 1 año de prisión e inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y por el delito de lesiones las penas de 5 años de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la condena, prohibición de acercarse a menos de 1.000 metros a Marí Juana, a su domicilio u otro lugar que frecuente por 8 años y prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio por el mismo tiempo.

Por la vía de responsabilidad civil abonará a Marí Juana las sumas de 2.920 euros por las lesiones, 15.840 euros por las secuelas y 20.000 euros por los daños morales causados a la misma como indemnización de perjuicios. Le condenamos también al pago de las costas procesales.

Que debemos absolver y absolvemos a Eliseo de los delitos de homicidio y asesinato en grado de tentativa de la que fue acusado por el Ministerio Fiscal el primero y por la acusación particular el segundo.

Hágase entrega definitiva de los objetos recuperados a su propietario.

Se decreta el comiso del cuchillo intervenido, dándose al mismo el destino legal.

Para el cumplimiento de la pena que se impone declaramos de abono todo el tiempo que haya estado privado de libertad por la presente causa.

Notifíquese que contra la presente resolución cabe interponer recurso de casación por infracción de ley o por quebrantamiento de forma, dentro del plazo de cinco días.

Así por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo, la pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-En Barcelona, en este día, y una vez firmada por todos los Magistrados que la han dictado, se da la anterior sentencia la publicidad ordenada por la Constitución y las Leyes. DOY FE.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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