Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia A.P. Sevilla 181/2010, de 15 de marzo


 RESUMEN:

Declara la Audiencia que no se ha acreditado con la certeza que toda condena penal exige los hechos que sirvieron de base a la acusación. La sentencia motiva esta conclusión.

SENTENCIA

En la ciudad de Sevilla, a Quince de Marzo de Dos Mil Diez.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial, integrada por los Ilmos. Sres. reseñados al margen se ha visto en juicio oral y público los autos de Procedimiento Abreviado núm. 67/05 instruidos por el Juzgado de Instrucción núm. 14 de Sevilla por delito de estafa, en el que viene como acusado Carlos Jesús, con DNI. núm. NUM000 nacido en Santa María de Lamas municipio de Santa María de Freira (Portugal), el día 20-07-1956, hijo de José y María Alcina, con domicilio en RUA000 NUM001 Argoncilhe con instrucción, sin antecedentes penales, no habiendo estado privado de libertad por esta causa, ha estado representado por la Procuradora Sra. González Gutiérrez y asistido del Letrado D. Miguel González Palomino Vázquez.

Ha sido parte el Ministerio Fiscal. Acusación Particular la Entidad Samec S.A., representada por la Procuradora Sra. Gutiérrez de Rueda García y asistida por el Letrado D. Félix Muñoz Pedrosa. La Ponencia ha recaído en el Ilmo. Sr. Magistrado de ésta Sección D. JOSÉ MANUEL HOLGADO MERINO.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-El juicio oral ha tenido lugar en audiencia pública el día 18 de febrero de 2010, habiéndose practicado las siguientes pruebas: declaración del acusado, testifical propuesta y no renunciada y documental reproducida.

Segundo.-El Ministerio Fiscal no formuló acusación, porque entendió que los hechos no son constitutivos de delito.

Tercero.-La acusación particular que ejercita la entidad Samec S.A. formuló conclusiones definitivas y consideró al acusado Carlos Jesús autor de un delito de falsificación en documento mercantil de los previstos en el art. 392 en relación con el art. 390.1 núm 2,3y4 todos del C.P., sí como de un delito de estafa, previsto y penado por los artículos 248.1 y 250.1. 3,4,6 y 7 del Código Penal, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad, interesando la por la falsedad 3 años de prisión y multa de 3 meses con cuota diaria de 300 euros y por la estafa 1 año de prisión y multa de doce meses con una cuota diaria de 300 euros, y costas de la acusación particular. Nulidad de la letra de cambio.

Cuarto.-Por la defensa del acusado Carlos Jesús, en el trámite de conclusiones definitivas, interesó la absolución de su patrocinado al entender que no era autor de delito alguno.


HECHOS PROBADOS

Don Carlos Jesús, nacido el 20/07/56 y sin antecedentes penales, en su calidad de representante legal de la entidad "José Moreira Rocha Lda" protuguesa, tenía suscrito un contrato de representación de fecha 5/07/01 con la entidad "Manufactura Española del Corcho, S.A", (SAMEC,en adelante), para la compra a favor de ésta de corcho en territorio portugués, así como para que vendiese productos manufacturados por SAMEC a clientes en dicho país, si bien esta última actividad no es contemplada en dicho contrato. Tales servicios el Sr. Carlos Jesús los venía prestando desde hacía 20 años aproximadamente, siéndole rescindido el contrato en septiemre de 2003, en que le fue comunicado por preaviso el 30/09/03.Durante todos esos años, se había venido relacionando con D. Jacobo como administrador de hecho de SAMEC, quien venía ostentando el cargo de Secretario de su Consejo de Administración, hasta que por acuerdo de 21/02/00, tal organismo otorgó poderes a D. Norberto, circunstancias y visicitudes de la entidad SAMEC relacionándose con el Sr. Jacobo y a modo de liquidación de las comisiones que consideraba le eran debidas, emitió na factura n.º NUM002, que envió a SAMEC, por importe de 485.000 Euros, para cuyo cobro el Sr. Carlos Jesús libró una letra de cambio del 18/12/2003 que fue aceptada por el Sr. Jacobo en representación de SAMEC con vencimiento 19/02/04, domiciliando su pago en el Deustche Bank, sucursal de Plaza de la Magdalena, de Sevilla capital. Presentada al cobro, no fue atendido su pago por carecer de efectivo la cuenta designada de la entidad SAMEC, dado que ésta parece atravesar en la actualidad una difícil situación económico-financiera. La letra consta aceptada por el Sr. Jacobo en documento adverado ante la Fiscalía General del Distrito de Oporto de Portugal, en el que el Sr. Jacobo, reconoce haber realizado la liquidación de comisiones con el Sr. Carlos Jesús por el montante de importe de la letra referida y que aceptó la misma."


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Los hechos anteriormente declarados probados no son legalmente constitutivos de un delito de falsedad en documento mercantil, estafa ni de ninguna otra infracción criminal, y es así porque no se han acreditado con la certeza que toda condena penal exige los hechos que sirvieron de base a la acusación del Ministerio Fiscal, hasta el extremo de crear dudas racionales en el ánimo del Tribunal, dudas que, por imperativo del principio in dubio pro reo, determinan que deba dictarse sentencia absolutoria, y ello porque ninguna prueba se practicó en el solemne acto del juicio oral que haya determinado que conforme a lo dispuesto en el art. 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se lograra la convicción acerca de la culpabilidad del acusado.

La constatación de déficit probatorio de cargo suficiente impone la absolución del acusado Carlos Jesús.

La doctrina procesal sobre la carga de la prueba obliga a cada parte a probar aquello que expresamente alegue, por lo que sobre la acusación recae el onus de probar el hecho ilícito imputado y la participación en él del acusado.

La negación de los hechos por el acusado supone la obligación de probar los negados a la acusación.

En el proceso penal todos los hechos son formalmente controvertidos y por tanto en cuanto afirmados, están necesitados de prueba, sin que quepa otorgar eficacia ni a la confesión de los hechos por el acusado, ni fuerza a presunciones legales que dispensen o inviertan la carga de la prueba.

Segundo.-Los hechos descritos en el "factum" también, como se afirma en el fundamento anterior, no son constitutivos de un delito continuado de falsedad en documento mercantil de los artículos 392 y 390 1. 2,3 y 4 del Código Penal.

Los requisitos de dicho tipo penal son:

a) Uno objetivo o material, consistente en la mutación de la verdad por alguno de los medios descritos en el art. 390 1. 2,3,4 y 392 del CP 1995.

b) Que la alteración de la verdad afecte a elementos esenciales del documento, de modo que repercute en los normales efectos de las relaciones jurídicas reflejadas y plasmadas en el mismo.

c) Un elemento subjetivo, consistente en el dolo falsario, que estribará en el conocimiento y voluntad de la alteración de la verdad. La Sentencia del mismo Tribunal de 21- 11-1995, destacó que, aparte de la tipicidad formal, la falsedad documental comporta antijuridicidad material, consistente en la lesión o al menos puesta en peligro de los bienes jurídicos que subyacen bajo el documento, y según la Sentencia de 3 de abril de 1996, es preciso que la falsedad conlleve una perturbación de la función probatoria del documento.

Antes de valorar la prueba practicada conviene precisar que el concepto de jurídico de documento mercantil es predicable a las letras de cambio a efectos de la falsedad tipificada, ya que todo lo que afecta al tráfico bancario, ya sea en operaciones de activo y pasivo, tiene carácter mercantil, es decir, cualquier instrumento en virtud del cual se proceda a extraer cantidades de las cuentas bancarias.

La entidad querellante Samec S.A, desde el inicio, ha venido considerando que, teniendo en cuenta las declaraciones testificales del Sr. Casiano, Carlos Jesús, Genaro, Jacobo y otros, no queda duda de que el acusado Sr. Carlos Jesús, sea directamente o a través de empleado suyo, (que cumple ordenes), el autor de la manipulación de la letra a que se hace referencia en la querella por importe de 485.000 Euros emitida el 18 de diciembre de 2003 y con vencimiento el 19 de febrero de 2004 y esta manipulación tiene como objetivo cobrar esa importante cantidad cuyo cobro, si se produce, pone en dificultades económicas a SAMEC S.A.

El querellado en la vista oral manifestó que estuvo trabajando más de 20 años para SAMEC como responsable de compras en Portugal, corcho, tapones etc.....y que él también compraba para SAMEC y referente a la Letra dijo que esa Letra se entregó y fue para pagar sus comisiones durante varios años y fue firmada con esa fecha en su oficina por el Sr. Jacobo, la letra la tenía en su oficina. Por el Sr. Jacobo se aceptó esa letra ese día, fue allí y la firmó. La firmó despues de hablar con el Sr. Alfredo. Reconoce el folio 332 como extracto de las operaciones mercantiles realizadas con SAMEC SA y el folio 415 como la factura que remitió a SAMEC y Jacobo le entrego copia(esa factura se corresponde a comisiones de hace 20 años que trabaja con SAMEC). Se firmó la letra para cerrar el tema de las comisiones. el día de la firma de la letra habló con Jacobo, que estuvo en su oficina, y unos meses más tarde se firmó un documento en la Notaría con el Sr. Jacobo (Folio 149 a 152 y 431). La Letra vencía en febrero de 2004 y no se le pagaron y Jacobo le dió ese documento para justificar que la letra no fue pagada. El documento notarial el no lo llevo a la Notaría sino que Jacobo se lo entregó conforme está.

Pues bien, después de analizar el contenido de la prueba practicada, advertimos y concluimos que no existe prueba suficiente pra considerar más alla de toda duda razonable, que el autor de la manipulación de la letra sea el acusado o tercera persona " que cumple su ordenes", en palabras de la acusación. Resulta extremadamente complicado llegar a tal conclusión cuando la propia querellante no ha solicitado que se introduzca en el plenario las manifestaciones de D. Alfredo mediante su lectura al amparo del art. 730 de la Ley de Enjuiciamieno Criminal. Si D. Alfredo es el responsable máximo de SAMEC SA ¿ Como es que no fue solicitada por ninguna parte la lectura de sus manifestaciones del folio 323 ¿como todo indica que D. Alfredo falleció en Trieste (Italia) el día 25 de Diciembre de 2008 (Folio 37 del Rollo).?

No podemos mantener que el Sr. Jacobo sea ajeno a la firma de la letra. Ni siquiera esta persona lo niega, mantiene que el ha firmado letras en blanco, pero que no reconoce el documento. Es posible que la firma del folio 24 sea su firma, pero no reconoce la letra y tampoco el documento notarial, aunque la firma puede ser suya.

No se entiende como a Jacobo - que segun la querellante, el Sr. Norberto y acredite el folio 179, nunca ha tenido poder de representación en la sociedad SAMEC y desde el 3 de octubre de 2002 no forma parte de la sociedad- esta misma sociedad le reconozca(Sr. Norberto en la vista oral admite de vez en cuando ha Alfredo admitía que Jacobo liquidara a los proveedores y eso era parte de la reserva entre dueño y yerno, de forma familiar) capacidad para firmar cambiales, incluso el Sr. Jacobo (Folio 324-325) admite como posibilidad que firmaba letras en blanco aunque no tenía poderes y el Banco se las aceptaba.

Los folios 332 y 55 nos revelan que las relaciones comerciales que mantenian el Sr. Carlos Jesús y Samec eran importantes. Resulta sorprendente el resultado de la pericial cuando se concluye que " la firma dudosa obrante en el lado izquierdo del anverso de la letra de cambio ubicada en el apartado " ACEPTO Ó MANUFACTURA ESPAÑOLA DEL CORCHO ",es portadora en su estructura gráfica de analogía o semejanza de identidad significativa con la muestra fenuina indubitada del Sr. Jacobo (Folio 392).

Tampoco se entiende la razón por la que no se ha investigado sobre las personas que intervinieron en la confección y posterior presentación y adveración ante la Fiscalía General del Distrito de Oporto del documento de 19 de octubre de 2004, que abona la resis del acusado y cuyas manifestaciones niega el Sr. Jacobo.

Tampoco puede extraerse prueba inculpatoria de las manifestaciones del Sr. Norberto porque, si bien tuvo poderes de representaciñon de SAMEC desde el 21 de febrero de 2000 y trabajó hasta finales de 2005 para SAMEC, es lo cierto, que reconoció como Jacobo realizaba compras y ventas y en determinadas operaciones el yerno (Sr. Jacobo) por la confianza familiar decidía liquidar a los proveedores con letras de cambio y ello que daba, como hemos expuesto, en la reserva familiar. Bien es cierto que se hacía con algunos proveedores (Sr. Plácido y Jose Manuel, Alberto en la vista oral ratificaron tal extremo). Ahora bien, en alguna ocasión el acusado Sr. Carlos Jesús compraba partidas de corcho por su cuenta, por lo que también pudo ser proveedor de SAMEC.Por fin, el Sr. Norberto al final de su interrogatorio vino a reconocer que la custión de compras era algo que se tomaba entre D. Alfredo y Jacobo, que supone que estos estaban coordinados para que" todo lo que se hacía no pasaba por él, sino que había cosas que se hacía entre Sr. Alfredo y el Sr. Jacobo.

Pues bien, por las razones expuestas no podemos afirmar que la letra de cambio ha sido manipulada por el acusado ni por tercera persona a su órdenes. No se han aportado pruebas de la que de deducir, insistimos,más allá de toda duda razonable, que la letra cuestionada haya sido integrada con menciones simuladas de manera que se induzca a error sobre su autenticidad (Art. 390.2 del CP) ni que se haya faltado a la verdad en la mencion de los hechos(Art.390.4 del CP).

En definitiva, no podemos dar por probado que el acusado haya cometido acción falsaria alguna, como pretende la acusación. No puede admitirse, por falta de prueba, que la letra haya sido integrada en sus menciones por el acusado con posterioridad a ser aceptada por el Sr. Jacobo. Esta circunstancia no se ha acreditado por pericial alguna y la testifical es tan debil que tampoco lo acredita ni puede llegarse a tal conclusión

Tercero.-Los hechos que se declaran probados, como hemos expuesto, tampoco son legalmente constitutivos de un delito de estafa.

Como señala la sentencia del Tribunal Supremo n.º 1183/1999, de 16-7-1999, conforme a la reiterada doctrina de esta Sala (por ejemplo Sentencias de 4 diciembre 1980, 11 marzo y 28 mayo 1981, 9 mayo 1984, 25 mayo y 5 junio 1985, 12 diciembre 1986, 17 febrero y 26 abril 1988, 6 febrero 1989, 11 octubre 1990, 24 marzo 1992, 19 de junio y 3 de julio 1995, entre otras) el delito de estafa se configura con los siguientes elementos:

1.º) Un engaño precedente o concurrente, espina dorsal, factor nuclear, alma y sustancia de la estafa, antes necesariamente coincidente con alguno de los ardides o artificios incorporados al listado expresamente incluido en el Código y, desde la reforma de 1983, concebido con un criterio amplio, sin limitaciones derivadas de enunciados ejemplificativos, dada la ilimitada variedad de ejemplos que la vida real ofrece, fruto del ingenio y de la picaresca de quienes tratan de aprovecharse engañosamente del patrimonio ajeno; elemento éste del engaño que es decisivo en la estafa y la caracteriza frente a otras infracciones patrimoniales, pudiendo ser explícito o incardinarse en el seno de una relación contractual preparada con este fin defraudatorio.

2.º) El engaño ha de ser bastante, en el sentido de suficiente y proporcional, debiendo tener la adecuada idoneidad para que en la convivencia social ordinaria actúe como estímulo eficiente del traspaso patrimonial, valorándose aquella idoneidad tanto atendiendo a módulos objetivos como en función de las condiciones personales del sujeto afectado y de la totalidad de circunstancias del caso concreto, debiendo excluirse la existencia de un engaño relevante en los casos de burdas falacias o apreciables exageraciones que, en ocasiones, constituyen práctica social extendida y entendida, pero sin excluir consideraciones subjetivas atinentes a la víctima o perjudicado y sin perder de vista el indudable relativismo que acompaña a todo engaño que surge y se corporiza "intuitu personae", exigiéndose una actuación similar a lo que en la doctrina francesa se denomina puesta en escena o en la alemana se conoce como acción concluyente.

3.º) Originación o producción de un error esencial en el sujeto pasivo, desconocedor o con conocimiento deformado o inexacto de la realidad por causa de la insidia, mendacidad, fabulación o artificio de agente, determinante del vicio de voluntad facilitador del desplazamiento patrimonial que le subsigue, importancia del error como estado espiritual de la víctima, desde la doble consideración de que la caracterización típica del engaño viene a depender de su capacidad para suscitar el error y de que actúa como motivador del traspaso patrimonial.

4.º) Acto de disposición o desplazamiento patrimonial.

5.º) Nexo causal o relación de causalidad entre el engaño provocado y el perjuicio sufrido, por lo que el dolo del agente tiene que anteceder o ser concurrente en la dinámica defraudatoria, no valorándose penalmente el dolo "subsequens", esto es, sobrevenido y no anterior a la celebración del negocio de que se trate.

6.º) Ánimo de lucro, elemento subjetivo del injusto que es esencial para la configuración de la tipicidad de la estafa, incorporado a la definición legal desde la reforma de 1983 y que consiste en la intención de obtener cualquier tipo de enriquecimiento patrimonial.

Cuarto.-En el presente caso, hemos concluido con anterioridad que no esta probada la manipulación de la letra por el acusado y a ello unimos que no tenemos prueba alguna de que el documento adverado ante la Fiscalia General del Distrito de Oporto de 19 de Octubre de 2004sea falso y que la firma es el acepto de la Letra se corresponde con la del Sr. Jacobo según la pericial ratificada en sede judicial. Es patente que la relaciones comerciales entre el acusado y SAMEC SA era importates y mantenidas en el tiempo como lo acredita el folio 332 y siguientes y que existe una factura(folio 415) que da cobertura a la emisión de la cambial(aunque el Sr. Norberto desconozca esa factura y afirme que no se remitió a la empresa, este no deja de reconocer que desconocía algunas cosas que hacían el Sr. Alfredo y el Sr. Jacobo porque era cosa de familia y desconoce posibles acuerdos entre la familia Alfredo y el acusado sobre reserva de parte de comisiones justifique la emisión de la letra.

Pues bien, por más esfuerzo dialectico que despliegue la acusación teniendo en cuenta lo expuesto, no podemos considerar como estafa la presentación al cobro de la Letra por parte del acusado si como hemos expuesto, la misma resulta aceptada e impagada a su vencimiento

(folio 136)

Quinto.-Se impone por lo expuesto la sentencia absolutoria y procede declarar de oficio las costas causadas, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 239 y siguientes de la L.E.Crim.

VISTOS los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación de la Constitución, Ley Orgánica del Poder Judicial, Código Penal y Ley de Enjuiciamiento Criminal.


FALLAMOS


 
Que debemos absolver y absolvemos al acusado Carlos Jesús, del delito de ESTAFA y FALSEDAD de los que se les acusaba, declarando de oficio las costas causadas. Cancélese las medidas aseguratorias adoptadas.

Esta resolución no es firme y contra ella cabe interponer recurso de casación, que deberá prepararse dentro de los cinco días siguientes a la última notificación de la misma.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-La anterior sentencia ha sido publicada en el día de la fecha. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Oh happy Ley
Workshop Fiscalidad Madrid
Curso Incibe
III Congreso Compliance
 
Foros de formación