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Sentencia T.S.J. Aragón 434/2010, de 14 de junio


 RESUMEN:

Despido disciplinario: El comportamiento del trabajador evidencia simulación de enfermedad, u ocultación de la recuperación efectiva de la dolencia por la que se había encontrado en situación de incapacidad temporal. Se producen la culpabilidad y gravedad en la actitud del trabajador, que justifican el despido disciplinario acordado por la empresa. Desestimación del recurso.

ZARAGOZA

SENTENCIA: 00434/2010

T.S.J.ARAGON SALA SOCIAL

CL.COSO NUM. 1

Tfno: 976 208 360

Fax:976 208 405

NIG: 50297 34 4 2010 0100381

402250

TIPO Y N.º DE RECURSO: RECURSO SUPLICACION 0000389 /2010

JUZGADO DE ORIGEN/AUTOS: DEMANDA: 0000389 del JDO. DE LO SOCIAL n.º: 004

Recurrente/s: Marcial

Abogado/a: ANTONIO MIGUEL RODRIGUEZ FERNANDEZ

Procurador:

Graduado Social:

Recurrido/s: HELADOS Y POSTRES SA

Abogado/a:

Procurador:

Graduado Social:

Rollo número 389/2010

Sentencia número 434/2010

E

MAGISTRADOS ILMOS. Sres:

D. CARLOS BERMÚDEZ RODRÍGUEZ

D. JOSÉ ENRIQUE MORA MATEO

D. RAFAEL MARÍA MEDINA Y ALAPONT

En Zaragoza, a catorce de junio de dos mil diez.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, compuesta por los Sres. indicados al margen y presidida por el primero de ellos, pronuncia en nombre del REY esta

SENTENCIA

En el recurso de suplicación núm. 389 de 2010 (autos núm. 1.252/2009), interpuesto por la parte demandante D. Marcial, siendo demandada HELADOS Y POSTRES, S.A., contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. 4 de Zaragoza, de fecha 2 de marzo de 2010, sobre despido. Ha sido ponente el Ilmo. Sr. D. CARLOS BERMÚDEZ RODRÍGUEZ.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Según consta en autos, se presentó demanda por D. Marcial contra HELADOS Y POSTRES, S.A., sobre despido, y en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia por el Juzgado de lo Social número 4 de Zaragoza, de fecha dos de marzo de 2009, cuyo fallo es del tenor literal siguiente:

"Que desestimando la demanda formulada por D. Marcial contra la empresa HELADOS Y POSTRES S.A. absuelvo a la empresa demandada de las pretensiones formuladas en su contra".

Segundo.-En la citada sentencia y como hechos probados se declararon los del siguiente tenor literal:

"1.º: El actor D. Marcial, viene prestando sus servicios para la empresa demandada con categoría de promotor de ventas, y antigüedad de 2-1-2001, con salario diario de 82,84 euros con inclusión de prorrata de pagas extras.

2.º: Al actor en fecha 26-10-09 le fue comunicado su despido por haber incurrido en actos constitutivos de transgresión de buena fe contractual previstos en el art. 54.2 d) del ET. La empresa le reprocha en la carta haber atendido habitualmente un negocio de su propiedad denominado CIBESTORE sito en avda. Tenor Fleta de Zaragoza n.º 67 dedicado a la prestación de servicios informáticos y a la venta de prensa, tabacos y alimentación. La carta expresa lo siguiente:

"En concreto, el jueves 27/8/09 por la mañana, al menos entre las 11,30 y las 13,30 horas, estuvo Vd. al frente del establecimiento que regenta, realizando tareas de limpieza y organización de las estanterías, colocando y etiquetando productos para la venta y atendiendo a los clientes en las compras que realizan.

El martes dia 1/9/09 también por la mañana, al menos entre las 11,15 y las 12,45 horas hizo lo mismo, ocupándose además de revisar facturas.

El miércoles dia 2/9/09 también estuvo atendiendo su negocio por la mañana al menos hasta las 11,30, sacando mercancía del sótano y colocándola en las estanterías para ponerla a la venta.

El lunes dia 7/9/09 por la mañana, al menos entre las 8,40 y las 13,00 horas atendió igualmente su negocio, colocando la prensa en los expositores, organizando las estanterías que contienen los productos en venta y haciendo gestiones bancarias en la oficina de la Caja Laboral situada en la misma avenida donde se encuentra su negocio.

El martes dia 8/9/09 por la mañana, al menos entre las 11,30 y las 12,30 horas, estuvo en su establecimiento, organizando los productos expuestos para su venta en las estanterías y despachando a los clientes.

El miércoles dia 9/9/09 por la mañana, al menos entre las 10,15 y las 11,15 horas, también estuvo atendiendo su negocio, haciendo los mismos trabajos que otros dias, esto es, colocar y ordenar los productos a la venta en las estanterías y atender a los clientes en las compras efectuadas.

El lunes dia 14/9/09 por la mañana, al menos entre las 8,54 y las 13,00 horas realizó igualmente su trabajo habitual en su establecimiento, colocando la prensa en los expositores, atendiendo a los clientes en las compras efectuadas, organizando las estanterías y, en definitiva, realizando las tareas propias de un negocio como en suyo.

El lunes dia 21/9/09 por la mañana al menos entre las 11,30 y las 13,30 horas, atendió su negocio de la forma habitual ya descrita.

El martes dia 22/9/09 por la mañana, al menos entre las 9,57 y las 11,00 horas, estuvo también al frente de su negocio de la forma descrita en dias anteriores, y además revisó una cámara frigorífica que al parecer perdia agua.

El viernes dia 25/9/09 por la mañana, al menos entre las 8/50 y las 10,00 horas, como en otras ocasiones, colocó la prensa diaria en los expositores, organizó las estanterías y permaneció en el sótano.

El lunes dia 28/9/09 permaneció en el sótano del local durante una gran parte de la mañana, al menos entre las 11,40 y las 13,45 horas, a esta hora subió a la tienda donde atendió a los clientes en las compras efectuadas y ordenó las estanterías y los expositores de la prensa, permaneciendo en su establecimiento hasta al menos las 16,20 horas.

El martes dia 29/9/09 por la mañana, al menos entre las 11,30 y las 13,30 horas, como en dias anteriores atendió su negocio de forma habitual.

Además, la empresa ha podido comprobar que los dias indicados Vd. ha acudido a su negocio conduciendo su vehículo con total normalidad.

3.º: Desde el pasado 10-6-09 el actor se hallaba en situación de incapacidad temporal por un cuadro de ansiedad. El actor padece un cuadro ansioso-depresivo, por el que sigue tratamiento en psquiatría. En el mes de Julio se le recomendó salidas del domicilio, paseos frecuentes, etc.

A la fecha del acto del juicio el actor continuaba en la misma situación de IT. El diagnóstico en la actualidad es de reacción depresiva prolongada, trastorno de ansiedad generalizada y trastorno de pánico.

4.º: La titular del establecimiento CIBESTORE es la esposa del actor D.ª Inmaculada Pardo del Río. En dicho establecimiento local abierto al público se procedía a la venta de bollería, recongelados frutos secos, conservas, etc. bebidas, dulces, prensa y revistas, y existe una sala con ordenadores de uso público.

5.º: El actor en la empresa demandada tenía a su cargo, como los otros dos promotores de ventas un equipo de entre dos y tres comerciales. El objetivo del trabajo del actor era la captación de clientes en Zaragoza y también en pueblos de la provincia debiendo viajar por localidades de la provincia aproximadamente 1-2 días al mes. El trabajo que no realizó el actor durante el verano de 2009 por hallarse en situación de IT tuvo que ser realizado por los otros dos promotores de ventas.

6.º: Se declara probado que son ciertos los hechos descritos en la carta de despido relativos a la actividad efectuada por el sr. Marcial en el establecimiento CIBESTORE, si bien el negocio es de titularidad de la esposa del actor.

El actor, los días de Septiembre en que fue investigado, abría por la mañana el establecimiento CIBESTORE. Consultaba el terminal de la caja, examinaba documentación, colocaba género en las estanterías del comercio e igualmente cobraba a clientes de la tienda.

7.º: Dicho establecimiento contaba con tres empleados D. Juan Luis, D. Andrés y D.ª Adela.

8.º: Instado acto de conciliación ante el SAMA fue intentado sin acuerdo ante el SAMA el 18-11-09".

Tercero.-Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por la parte demandante, siendo impugnado dicho escrito por la parte demandada.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Al amparo del artículo 191 b) del Texto Refundido de la Ley de Procedimiento Laboral (Real Decreto Legislativo 2/1995, de 7 de abril) pretende la parte recurrente la revisión de los hechos probados de la sentencia de instancia. Solicita, en concreto, la modificación del ordinal 3.º, para que se incluyan entre las recomendaciones al demandante relacionadas con su tratamiento psiquiátrico, las de estimularle en la realización de tareas cotidianas, como conducir o actividades deportivas y lúdicas. Y por la misma vía procesal se interesa la revisión del ordinal 6.º, para que, frente a cuanto figura en el mismo, se haga mención de que no son ciertos los hechos descritos en la carta de despido relativos a la actividad del actor en el establecimiento "Ciberestore", donde, según el recurso, llevaba a cabo simplemente funciones de acompañamiento o ayuda a su esposa, que no eran laborales ni relevantes.

En apoyo de las modificaciones propuestas se remite el recurso la prueba consistente en un informe del Centro de Salud de Utebo al folio 42, otro de detectives a los folios 158 a 196, manifestaciones de empleados de dicho establecimiento (folios 85 y 86) y fotografías de este último (folios 155 y 156), de cuyo contenido extrae la parte recurrente las conclusiones antes expuestas.

Independiente de que buena parte de la prueba invocada carece de la naturaleza documental que el recurso le atribuye, lo que se requiere de la Sala es una función de reinterpretación de parte de los medios probatorios aportados al acto del juicio que no le compete, habida cuenta de la naturaleza extraordinaria de este recurso de suplicación, en el que la valoración de los medios corresponde al Sr. Juez de la instancia "ex" artículo 97.2 de la Ley (con el auxilio de factores decisivos de los que la Sala carece, como el principio de inmediación) y al Tribunal Superior la corrección de errores manifiestos en ese proceso valorativo que los medios probatorios invocados a estos efectos (artículos 191 y 194,3 de la Ley procesal) pongan de inmediato relieve, sin necesidad de hipótesis o conjeturas más o menos fundadas, como son las que la parte pretende incorporar al relato fáctico.

Lo que la parte interesa aquí es la prevalencia de su visión subjetiva y parcial de aquellos medios frente a la objetiva y general que expresa la sentencia, sobre la base de todo el conglobamento probatorio, razones, todas ellas, por las que la revisión propuesta no puede ser atendida.

Segundo.-Denuncia el recurso, con base en el artículo 191 c) del Texto Refundido de la Ley de Procedimiento Laboral, la infracción por parte de la sentencia del Juzgado de la doctrina recogida en una pluralidad de resoluciones que cita, de las cuales buena parte proceden de Tribunales Superiores de Justicia, bastando decir respecto de ellas, con la sentencia del Tribunal Supremo de 22.3.2002 (r. 1170/2001) que no son eficaces para acreditar, con aquel fundamento legal, una infracción de la jurisprudencia que, por expresa prescripción del art. 1.6 del Código, sólo establece el Tribunal Supremo. También menciona el recurso resoluciones de este Alto Tribunal (sentencias de 23.1.1990, 4.5.1990, 18.7.1990, y auto de 15.9.2005 [r. 5119/2004 ]) cuando sientan la doctrina de que la condición determinante para valorar la justificación y proporcionalidad del despido disciplinario de trabajadores en situación de baja por enfermedad es la repercusión que en la evolución o curación del proceso patológico puedan tener las actividades desarrolladas por los trabajadores durante ese período.

Sin embargo, la comentada doctrina difícilmente puede tener acogida en el presente caso, en el que las labores que la sentencia declara probadas van más allá de aquellas tareas que se dicen de pura colaboración, siendo así que, en la forma en que quedan descritas en la resultancia fáctica de la resolución impugnada, comportan análogas exigencias, sólo que ejercitadas en propio beneficio y durante un dilatado periodo de tiempo, que las que constituyen el núcleo de su profesión por cuenta ajena, para las que, sin embargo, no estaba capacitado a tenor de la situación de baja laboral en que se encontraba. Lo que pone de relieve la deslealtad del trabajador, con los consiguientes perjuicios económicos causados a la empresa y al sistema de Seguridad Social, puesto que la forzosa inactividad era recompensada, incumpliéndose de igual modo los deberes de buena fe y lealtad, básicos en la relación laboral.

El comportamiento enjuiciado evidencia, en definitiva, sea la simulación de la enfermedad, sea la ocultación de la recuperación efectiva de la dolencia. En cualquiera de los casos se darían las notas de culpabilidad y gravedad que adornan la figura del despido disciplinario acordado por la empresa demandada, razón por la cual la decisión del Juzgado que así lo estima no incurre en la vulneración que el recurso le atribuye y debe ser confirmada.

En atención a lo expuesto,


FALLO


 
Desestimamos el recurso de suplicación núm. 389 de 2010, ya identificado antes, y, en consecuencia, confirmamos la sentencia recurrida.

Contra esta resolución cabe recurso de casación para la unificación de doctrina ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo dentro del plazo de diez días hábiles contados a partir del siguiente a su notificación, debiendo prepararse mediante escrito ante esta Sala.

Así, por esta nuestra sentencia lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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