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Sentencia T.S.J. Aragón 578/2010, de 28 de julio


 RESUMEN:

Accidente de trabajo por falta de medidas de seguridad: La falta de cooperación causante del accidente es imputable a la empresa principal y a la contratista. Se acredita un incumplimiento de las medidas de seguridad en el trabajo por parte de la empresa de limpiezas, que encargó a sus trabajadores limpiar unos cuartos técnicos, sin precisar claramente cuáles eran los que debían limpiarse, y sin excluir de forma expresa el cuarto de alta tensión, realizándose esta limpieza por unos trabajadores sin la preparación y protección adecuadas, y sin supervisión. Desestimación del recurso.

ZARAGOZA

SENTENCIA: 00578/2010

T.S.J.ARAGON SALA SOCIAL

CL.COSO NUM. 1

Tfno: 976 208 360

Fax:976 208 405

NIG: 50297 34 4 2010 0100506

402250

TIPO Y N.º DE RECURSO: RECURSO SUPLICACION 0000512 /2010

JUZGADO DE ORIGEN/AUTOS: DEM: 0001076 /2009 del JDO. DE LO SOCIAL n.º: 004

Recurrente/s:

Abogado/a:

Procurador:

Graduado Social:

Recurrido/s:

Abogado/a:

Procurador:

Graduado Social:

Rollo número: 512/2010

Sentencia número: 578/2010

A.

MAGISTRADOS ILMOS. Sres:

D. JOSÉ ENRIQUE MORA MATEO

D. RAFAEL MARIA MEDINA Y ALAPONT

D. JUAN MOLINS GARCÍA ATANCE

En Zaragoza, a veintiocho de julio de dos mil diez.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, compuesta por los Sres. indicados al margen y presidida por el primero de ellos, pronuncia en nombre del REY esta

SENTENCIA

En los recursos de suplicación núm. 512 de 2010 (Autos núm. 1076/2009 y acumulados 1349/2009 del S. n.º 5), interpuestos por las partes demandantes MAKRO AUTOSERVICIO MAYORISTA SA y LIMPIEZAS ZARAGOZA, SA, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número 4 de Zaragoza, de fecha 30 de abril de 2010; siendo demandados el INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, la TESORERÍA GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL D. LUIS MELLADO INSTALACIONES, SL, y D. Gines sobre recargo por falta de medidas de seguridad. Ha sido ponente el Ilmo. Sr. D. JUAN MOLINS GARCÍA ATANCE.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Según consta en autos, se presentaron demandas acumuladas por Makro Autoservicio Mayorista, SA y Limpiezas Zaragoza, SA, contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social y otros ya nombrados, sobre recargo por falta de medidas de seguridad, y en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia por el Juzgado de lo Social n.º 4 de Zaragoza, de fecha 30 de abril de 2010, siendo el fallo del tenor literal siguiente:

"Que desestimando las demandas acumuladas interpuestas por LIMPIEZAS ZARAGOZA S.A y MAKRO AUTOSERVICIO MAYORISTA SA contra el INSS y TGSS y contra LUIS MELLADO INSTALACIONES SL y contra D. Gines se acuerda confirmar las resoluciones administrativas sobre imposición del recargo del 45% de forma solidaria a LIMPIEZAS ZARAGOZA SA, MAKRO AUTOSERVICIO MAYORISTA SA y contra LUIS MELLADO INSTALACIONES SL en materia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo.".

Segundo.-En la citada sentencia y como hechos probados se declararon los del tenor literal:

"PRIMERO: D. Gines, trabajador con la categoría de limpiador de la empresa Limpiezas Zaragoza SA, con antigüedad en la misma de 12-3-08 y de 18 años de edad, sufrió accidente de trabajo, el pasado 24-6-08 a las 8 horas en las instalaciones de la empresa MAKRO.

Segundo.-La empresa Luis Mellado Instalaciones SL había contratado con MAKRO tareas permanentes de mantenimiento de su centro de trabajo sito en carretera de Logroño km.2,200 de Zaragoza.

La empresa "Luis Mellado Instalaciones SL" contaba con un trabajador, D. Victoriano, técnico de mantenimiento, oficial 1a electricista, que se ocupaba de forma permanente de tareas de mantenimiento en dicho centro comercial.

Tercero.-La empresa MAKRO tiene contratado el mantenimiento preventivo de los elementos eléctricos de alta tensión del centro de transformación con la empresa ELDU Aragón SA"

Mediante dicho contrato ENDESA Energía SAU distribuidora de energía eléctrica se compromete a la entrega del servicio de mantenimiento de alta tensión y limpieza de las estaciones transformadoras a través de ELDU Aragón SA

Cuarto.-MAKRO tiene contratadas las limpiezas generales desde hace doce años de su centro con la empresa LIMPIEZAS ZARAGOZA SA que incluyen las líneas de cajas, aparcamiento, zona de recepción de mercancías, muelle de carga, cámaras frigoríficas, oficinas, vestuarios, servicios y sala de descanso.

En dicho contrato no se incluía la limpieza de cuartos técnicos.

Quinto.-Con motivo de una visita de directivos alemanes al centro de MAKRO en Zaragoza por la gerencia de MAKRO se encargó al gerente de Limpiezas Zaragoza SA la realización de la limpieza de los cuartos técnicos. Cuando por la Sra. Tomasa, Jefe de Servicios Generales de MAKRO se indicaron al Sr. Cipriano, gerente de Limpiezas Zaragoza SA las instrucciones de limpieza de los cuartos técnicos no se refirió en ningún momento al cuarto de alta tensión (o de transformación). A su vez el gerente de Limpiezas Zaragoza SA transmitió el encargo al Sr. Fulgencio, encargado de limpiezas especiales de Limpiezas Zaragoza SA, comentándole verbalmente el encargo de que tenían que limpiar unos cuartos especiales en MAKRO, y manifestándole que como no sabía donde estaban esos cuartos y si tenía alguna duda que preguntase a Tomasa o a la Sra. Macarena, también limpiadora de MAKRO

Los cuartos técnicos en el centro de MAKRO son los siguientes: sala de bombas, caldera de calefacción, compresores frigoríficos y cuarto de transformación (o de alta tensión).

Sexto.-El pasado 24-6-08 Fulgencio, encargado de limpieza Zaragoza S.L, envió a una cuadrilla a limpiar dichos cuartos técnicos, compuesta por tres limpiadoras y el Sr. Gines.

Habiendo acabado la limpieza de otros cuartos, y hallándose cerrado el de alta tensión, el Sr. Victoriano, encargado de mantenimiento en MAKRO, pidió a Seguridad del centro que le abriese el cuarto de alta tensión. El Sr. Victoriano, advirtió a D.ª Angustia y a Gines que no limpiasen el lado izquierdo de dicho cuarto porque había corriente y que limpiasen las telarañas y barriesen el suelo. Como la Sra. Angustia no alcanzaba las telarañas, el Sr. Gines cogió una barra metálica para alcanzarlas, momento en el que se oyó un fuerte ruido cayendo al suelo desplomado el Sr. Gines.

Mientras limpiaban el Sr. Gines y su compañera en dicho cuarto de alta tensión, el Sr. Victoriano no les acompañó, al salir del cuarto por haber recibido una llamada del gerente de MAKRO Sr. Dionisio. El Sr. Fulgencio, encargado de limpiezas especiales de Limpiezas Zaragoza no estaba acompañando a las trabajadoras y al Sr. Gines cuando entraron en el cuarto de transformadores, pues se había marchado de MAKRO unas horas antes.

Dicho cuarto de alta tensión se encuentra señalizado en la forma "no tocar, peligro de muerte" en la puerta exterior de acceso.

Nunca antes del accidente se había encargado por MAKRO a Limpiezas Zaragoza la limpieza de los cuartos especiales.

Séptimo.-El Sr. Gines padeció parada cardiorrespiratoria por electrocución, daño cerebral con afectación frontal leve- moderado por hipoxia cerebral tras la parada cardiorrespiratoria, rabdbmiolisis y escaras por quemadura eléctrica en hipocondrio izdo y en pie derecho con quemadura de 3° grado en 4° y 5° dedos con necrosis parcial de la herida del pie, según informe del médico forense. Estuvo hospitalizado durante 8 días. Al actor le han sido reconocidas lesiones permanentes no invalidantes por parte del INSS, si bien ha reclamado incapacidad permanente en vía judicial estando pendiente de próximo acto de juicio.

Octavo.-La empresa Limpiezas Zaragoza SA cuenta con un informe de análisis y evaluación de puestos de trabajo elaborado por un Servicio de Prevención externo, FREMAP, de fecha 15-4-08 en el Centro MAKRO que obra en autos en folios 486 a 516 de autos.

El Sr. Gines asistió a la actividad formativa impartida por FREMAP en fecha 19-5-08 de una hora de duración. La empresa MAKRO cuenta con un informe de prevención, propio, de Febrero de 2006 que obra en autos en folios 518 a 543, en el que se prevé como riesgo los contactos eléctricos y sus medidas preventivas (folio 527 de autos).

Noveno.-A consecuencia del accidente se levantó por la Subdirección de Trabajo acta de infracción tras informe de Inspección de Trabajo, en sendas resoluciones de 15-7-09 se declaró la existencia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo en el accidente sufrido por el Sr. Gines declarando la procedencia de que las prestaciones de Seguridad Social sean incrementadas en el 45% con cargo a las empresas responsables de forma solidaria LIMPIEZAS ZARAGOZA SA, LIMPIEZAS MELLADO SL y MAKRO AUTOSERVICIO MAYORISTA SA

Fueron desestimadas las reclamaciones previas interpuestas por las empresas LIMPIEZAS ZARAGOZA SA y MAKRO AUTOSERVICIO MAYORISTA SA

DECIMO: A las tres empresas se les ha impuesto una sanción a cada una de ellas en relación al accidente de trabajo del Sr. Jiménez por importe de 12.000 euros en resoluciones de fecha 4-2-09.

Undécimo.-Por el Juzgado de Instrucción n.º 2 de Zaragoza se siguen Diligencias Previas 2953/08 por este accidente.

La empresa Luis Mellado Instalaciones SL está de baja actualmente en Seguridad Social.".

Tercero.-Contra dicha sentencia se interpusieron recursos de suplicación por las partes demandantes, siendo impugnados dichos escritos por la parte demandada Instituto Nacional de la Seguridad Social y D. Gines.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Recurso interpuesto por Makro Autoservicio Mayorista, SA

Primero.-Las empresas Makro Autoservicio Mayorista, SA (en adelante, Makro) y Limpiezas Zaragoza, SA, interpusieron sendas demandas acumuladas impugnando el recargo del 45 por 100 de las prestaciones económicas de la Seguridad Social derivadas del accidente de trabajo que sufrió D. Gines el 24-6-2008. La sentencia de instancia desestimó las demandas. Contra ella recurren en suplicación ambos demandantes. La mercantil Makro Autoservicio Mayorista, SA formula dos motivos al amparo del art. 191.c) de la Ley de Procedimiento Laboral, en los que denuncia la infracción del art. 123 de la Ley General de la Seguridad Social y de la jurisprudencia que cita, postulando que se estime la demanda, dejando sin efecto el recargo prestacional y subsidiariamente que se rebaje el porcentaje del recargo.

Makro contrató con la mercantil Luis Mellado Instalaciones, SL las tareas permanentes de mantenimiento de su centro de trabajo sito en la carretera de Logroño km. 2,200. El trabajador de esta última empresa D. Victoriano, técnico de mantenimiento, oficial 1a electricista, se ocupaba de forma permanente de tareas de mantenimiento en dicho centro comercial.

Makro contrató el mantenimiento preventivo de los elementos eléctricos de alta tensión del centro de transformación con la empresa ELDU Aragón, SA. Y Makro tiene contratadas las limpiezas generales de dicho centro de trabajo con la empresa Limpiezas Zaragoza, SA, que incluyen las líneas de cajas, aparcamiento, zona de recepción de mercancías, muelle de carga, cámaras frigoríficas, oficinas, vestuarios, servicios y sala de descanso. En dicho contrato no se incluía la limpieza de cuartos técnicos.

Con motivo de una visita de directivos alemanes a este centro de Makro, la gerencia de Makro encargó al gerente de Limpiezas Zaragoza, SA la realización de la limpieza de los cuartos técnicos. La Jefe de Servicios Generales de Makro indicó al gerente de Limpiezas Zaragoza, SA las instrucciones de limpieza de los cuartos técnicos, sin referirse en ningún momento al cuarto de alta tensión (o de transformación). A su vez, el gerente de Limpiezas Zaragoza, SA transmitió esta orden al encargado de limpiezas especiales de esta mercantil, comentándole verbalmente el encargo de que tenían que limpiar unos cuartos especiales en Makro y manifestándole que como no sabía donde estaban esos cuartos y si tenía alguna duda que preguntase a la Jefe de Servicios Generales de Makro o una limpiadora de Makro. Los cuartos técnicos en el centro de Makro son los siguientes: sala de bombas, caldera de calefacción, compresores frigoríficos y cuarto de transformación (o de alta tensión).

El 24-6-2008 el encargado de Limpiezas Zaragoza, SL envió a una cuadrilla a limpiar dichos cuartos técnicos, compuesta por cuatro limpiadores. Cuando acabaron la limpieza de otros cuartos, al encontrar cerrado el de alta tensión, D. Victoriano pidió a Seguridad del centro que le abriese el cuarto de alta tensión. Este trabajador advirtió a los limpiadores D.ª Angustia y D. Gines que no limpiasen el lado izquierdo de dicho cuarto porque había corriente y que limpiasen las telarañas y barriesen el suelo. Como la Sra. Angustia no alcanzaba las telarañas, el Sr. Gines cogió una barra metálica para alcanzarlas, momento en el que se oyó un fuerte ruido cayendo al suelo desplomado el Sr. Gines.

Mientras limpiaban el Sr. Gines y su compañera en dicho cuarto de alta tensión, el Sr. Victoriano no les acompañó, al salir del cuarto por haber recibido una llamada del gerente de Makro. Y el encargado de limpiezas especiales de Limpiezas Zaragoza, SA tampoco estaba acompañando a estos limpiadores cuando entraron en el cuarto de transformadores, pues se había marchado de Makro unas horas antes.

El trabajador accidentado padeció parada cardiorrespiratoria por electrocución, daño cerebral con afectación frontal leve- moderado por hipoxia cerebral tras la parada cardiorrespiratoria, rabdbmiolisis y escaras por quemadura eléctrica en hipocondrio izdo y en pie derecho con quemadura de 3° grado en 4° y 5° dedos con necrosis parcial de la herida del pie, según informe del médico forense. Estuvo hospitalizado durante 8 días. Al actor le han sido reconocidas lesiones permanentes no invalidantes por parte del INSS, si bien ha reclamado incapacidad permanente en vía judicial.

Tercero.-La Directiva Marco 89/391 (CEE), de 12 junio 1989, sobre aplicación de medidas para promover la mejora de seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo, en su art. 5.1, dispone: "el empresario deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo", y en el art. 8.1 establece: "el empresario adoptará las medidas necesarias para la protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores, incluidas las actividades de prevención de los riesgos profesionales".

Por su parte la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en su art. 14, rubricado: "Derecho a la protección frente a los riesgos laborales", estatuye:

"1. Los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo.

El citado derecho supone la existencia de un correlativo deber del empresario de protección de los trabajadores frente a los riesgos laborales.

Este deber de protección constituye, igualmente, un deber de las Administraciones públicas respecto del personal a su servicio".

En cuanto al deber empresarial de protección, el art. 15 establece que el empresario aplicará las medidas que integran el deber general de prevención previsto en el artículo anterior, con arreglo, entre otros, al principio general de evitar los riesgos, y añade que la efectividad de las medidas preventivas deberá prever las distracciones o imprudencias no temerarias que pudiera cometer el trabajador.

Finalmente, el artículo 17.1 establece "que el empresario adoptará las medidas necesarias con el fin de que los equipos de trabajo sean adecuados para el trabajo que debe realizarse y convenientemente adaptados a tal efecto, de forma que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores".

Del juego de estos tres preceptos se deduce, como también concluye la doctrina científica, que el deber de protección del empresario es incondicionado y, prácticamente, ilimitado. Deben adoptarse las medidas de protección que sean necesarias, cualesquiera que ellas fueran. Y esta protección se dispensa aun en los supuestos de imprudencia no temeraria del trabajador. No quiere ello decir que el mero acaecimiento del accidente implique necesariamente violación de medidas de seguridad, pero sí que las vulneraciones de los mandatos reglamentarios de seguridad han de implicar en todo caso aquella consecuencia, cuando el resultado lesivo se origine a causa de dichas infracciones.

Por su parte, la doctrina jurisprudencial ha establecido reiteradamente que el empresario no cumple solo con la dotación del equipo sino que también ha de velar por que se utilice y se haga de forma correcta: "la deuda de seguridad no se agota con dar a los trabajadores los medios normales de protección sino que el empresario viene además obligado a la adecuada vigilancia del cumplimiento de sus instrucciones, que deben tender no solo a la finalidad de proteger a los trabajadores del riesgo genérico que crea el servicio encomendado, sino además la prevención de las ordinarias imprudencias profesionales, pudiendo impedir, si fuera necesario, la actividad laboral de quienes incumplan el debido uso de aquéllos" (sentencias del Tribunal Supremo 28-2-1995, 27-5-1996, 18-2-1997 y 8-10-2001, entre muchas otras).

La doctrina jurisprudencial, al interpretar el art. 123.2 de la Ley General de la Seguridad Social ("la responsabilidad del pago del recargo establecido en el apartado anterior recaerá directamente sobre el empresario infractor y no podrá ser objeto de seguro alguno") tiene reiteradamente establecido que tal norma tiene un carácter sancionador, de lo que se deducen dos claras consecuencias: su aplicación restrictiva y su carácter, en principio al menos, intransferible, solo imponible a la empresa infractora de sus deberes en materia de seguridad e higiene en el trabajo: "El recargo ostenta un carácter sancionador y, por ende, el precepto legal regulador de este aumento porcentual ha de ser interpretado restrictivamente, por lo que, partiendo de aquella naturaleza, se ha declarado que, como regla, no se aplica el recargo a las mejoras voluntarias de la acción protectora, pues aunque estén incluidas en el área protectora de la Seguridad Social y participen de los caracteres que ostentan las prestaciones propias de ésta no supone que les sean de aplicación todas las disposiciones reguladoras de las prestaciones propias e imperativas de la Seguridad Social. Es una pena o sanción que se añade a una propia prestación, previamente establecida y cuya imputación sólo es atribuible, en forma exclusiva, a la empresa incumplidora de sus deberes en materia de seguridad e higiene en el trabajo. Se trata de responsabilidad empresarial cuasi-objetiva con escasa incidencia de la conducta del trabajador, como se afirmó con relación a la intrascendencia de la falta negativa a realizar los trabajos sin la protección requerida en un supuesto de accidente laboral de un trabajador con cargo de colaboración en materia de seguridad e higiene", (sentencia del TS de 14-2-2001, recurso 130/2000).

Y las sentencias del TS de 8-10-2001, recurso 4403/2000 y 26-5-2009, recurso 2304/2008, argumentan que "la vulneración de las normas de seguridad en el trabajo merece un enjuiciamiento riguroso tras la promulgación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31 /1995, de 8 de noviembre (...) Esta Ley, en su artículo 14.2, establece que "en cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo...". En el apartado 4 del artículo 15 señala "que la efectividad de las medidas preventivas deberá prever (incluso) las distracciones o imprudencias no temerarias que pudiera cometer el trabajador". Finalmente, el artículo 17.1 establece "que el empresario adoptará las medidas necesarias con el fin de que los equipos de trabajo sean adecuados para el trabajo que debe realizarse y convenientemente adaptados a tal efecto, de forma que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores". Del juego de estos tres preceptos se deduce, como también concluye la doctrina científica, que el deber de protección del empresario es incondicionado y, prácticamente, ilimitado. Deben adoptarse las medidas de protección que sean necesarias, cualesquiera que ellas fueran. Y esta protección se dispensa aun en los supuestos de imprudencia no temeraria del trabajador".

Por su parte, las sentencias del TS de 12-7-2007, recurso 938/2006 y 26-5-2009, recurso 2304/2008, explican que los requisitos determinantes de la responsabilidad empresarial en el accidente de trabajo son los siguientes: "a) que la empresa haya cometido alguna infracción consistente en el incumplimiento de alguna medida de seguridad general o especial, añadiendo que no siendo posible que el legislador concrete la variadísima gama de los mecanismos ante la imposibilidad de seguir el ritmo de creación de nuevas maquinarias, bastará que se violen las normas genéricas o deudas de seguridad, en el sentido de falta de diligencia de un prudente empleado (STS 26 de marzo de 1999), b) que se acredite la causación de un daño efectivo en la persona del trabajador, y c) que exista una relación de causalidad entre la infracción y el resultado dañoso; conexión que puede romperse cuando la infracción es imputable al propio interesado (STS 6 de mayo de 1998)".

Cuarto.-En el supuesto enjuiciado, la empresa Makro no había efectuado la evaluación de riesgos de la limpieza de los cuartos especiales (fundamento de derecho quinto de la sentencia de instancia, con valor fáctico). Pese a que en el contrato suscrito con Limpiezas Zaragoza, SA no se incluía la limpieza de cuartos técnicos, la Jefe de Servicios Generales de Makro le ordenó verbalmente la limpieza de los cuartos técnicos, sin referirse en ningún momento al cuarto de alta tensión, lo que motivó el error, al considerar que esta limpieza se refería a todos los cuartos técnicos, incluido el citado. La ambigüedad e imprecisión de esta orden de limpieza fue la causante de que unos trabajadores de una empresa encargada de las limpiezas generales, sin la preparación adecuada, efectuaran una tarea peligrosa: limpiar un cuarto de alta tensión, que ofrecía riesgos singulares, sufriendo el accidente de autos. Y Makro era la única empresa que tenía las llaves de este cuarto de alta tensión.

A juicio de esta Sala, los citados extremos patentizan que existió un incumplimiento empresarial por parte de Makro de las medidas de seguridad en el trabajo, vulnerando el art. 16 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el art. 4 del Real Decreto 171/2004, de 30-1, existiendo un nexo de causalidad entre el citado incumplimiento empresarial y el accidente laboral de autos, no habiéndose acreditado que concurriera una imprudencia temeraria del trabajador susceptible de dejar sin efecto el recargo prestacional. Y la gravedad de este incumplimiento empresarial obliga a ratificar el recargo del 45 por 100 impuesto por la Entidad Gestora y confirmado por el Juzgado de lo Social, puesto que no puede considerarse desproporcionado o excesivo, por lo que procede desestimar este recurso.

Se condena a Makro al pago de las costas de su recurso (art. 233.1 de la Ley de Procedimiento Laboral) y a la pérdida del depósito (art. 202 de la Ley de Procedimiento Laboral).

Recurso interpuesto por Limpiezas Zaragoza, SA

Quinto.-La mercantil Limpiezas Zaragoza, SA formula tres motivos de suplicación al amparo del apartado c) del art. 191 de la Ley de Procedimiento Laboral, que por su íntima interconexión deben examinarse conjuntamente, en los que se denuncia la infracción del art. 123 de la Ley General de la Seguridad Social, del art. 16.1 y 2 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y del art. 4.1.2 y 4 del Real Decreto 171/2004, de 30-1, alegando, en esencia, 1) que la contrata de esta empresa tenía como objeto la limpieza general del centro pero no del cuarto de alta tensión, y el accidente se produjo por la imprudencia del Sr. Victoriano al pedir la llave del cuarto de alta tensión, 2) que esta empresa sí que había cumplido con su obligación de evaluar riesgos laborales, y 3) que, al no haber evaluado la empresa principal este riesgo, Limpiezas Zaragoza, SA no pudo prevenir, ni coordinar el riesgo, postulando que se deje sin efecto el recargo prestacional.

La falta de cooperación causante del accidente es imputable tanto a Makro como a Limpiezas Zaragoza, SA. El gerente de esta sociedad comunicó al encargado de limpiezas especiales que tenían que limpiar unos cuartos especiales en Makro, manifestándole que no sabía donde estaban esos cuartos y si tenía alguna duda que preguntase a la Jefe de Servicios Generales de Makro o una limpiadora de Makro. Este encargado envió a una cuadrilla a limpiar dichos cuartos técnicos. Como uno de los cuadros técnicos era el de alta tensión, los trabajadores limpiaron este cuarto, sin que el encargado de limpiezas especiales de Limpiezas Zaragoza, SA se encontrara presente, porque se había marchado de Makro unas horas antes. Ello supuso que dos trabajadores de Limpiezas Zaragoza, SA sin preparación ni protección alguna realizaron una actividad peligrosa: limpiar un cuarto de alta tensión, sin la supervisión de un trabajador cualificado, resultando electrocutado uno de ellos.

A juicio de este Tribunal, coincidiendo con el Juzgado de lo Social, hubo un incumplimiento de las medidas de seguridad en el trabajo por parte de Limpiezas Zaragoza, SA, que encargó a sus trabajadores limpiar unos cuartos técnicos, sin precisar claramente cuáles eran los cuartos que debían limpiarse y sin excluir expresa y claramente el cuarto de alta tensión, realizándose esta limpieza por unos trabajadores sin la preparación adecuada, sin la protección adecuada y sin supervisión. Es cierto que este cuarto se encuentra señalizado en la forma: "no tocar, peligro de muerte" en la puerta exterior de acceso, pero ello no supone que haya habido una imprudencia del propio trabajador accidentado o de un tercero que exonere de responsabilidad a esta empresa, puesto que el accidente laboral no se hubiera producido si el gerente de la sociedad hubiera determinado con claridad qué cuartos especiales debían limpiarse y cuál no (el de alta tensión), lo que, por aplicación de lo dispuesto en el art. 123 de la Ley General de la Seguridad Social, en el art. 16 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en el art. 4 del Real Decreto 171/2004, de 30-1, obliga a desestimar este recurso, confirmando la sentencia de instancia.

Se condena a Limpiezas Zaragoza, SA al pago de las costas de su recurso (art. 233.1 de la Ley de Procedimiento Laboral) y a la pérdida del depósito (art. 202 de la Ley de Procedimiento Laboral).

En atención a lo expuesto,


FALLO


 
Desestimamos el recurso de suplicación núm. 512 de 2010, ya identificado antes y, en consecuencia, confirmamos la sentencia recurrida. Se condena a las partes recurrentes al pago de las costas del sus recursos y a la pérdida de los depósitos constituidos para recurrir, los cuales se ingresarán en el Tesoro Público.

Contra esta resolución cabe recurso de casación para la unificación de doctrina ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo dentro del plazo de diez días hábiles contados a partir del siguiente a su notificación, debiendo prepararse mediante escrito ante esta Sala.

Así, por esta nuestra sentencia lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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