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Sentencia T.S.J. Baleares 268/2010, de 19 de julio


 RESUMEN:

Despido disciplinario: Procedencia. Se imputa al actor una agresión física a un compañero de trabajo, al propinarle un cabezazo en la cara que le produjo que sangrara por la nariz, por lo que la sanción impuesta se ajusta y guarda la proporcionalidad adecuada con la conducta imputada y acreditada en autos. Tal conducta constituye un incumplimiento grave y culpable, previsto como falta muy grave en el Convenio Colectivo de Hostelería, que alcanza mayor relevancia porque los trabajadores residen en las propias dependencias del hotel en el que prestan servicios, habiéndose producido la agresión y riña en el comedor de empleados en presencia de otros compañeros de trabajo. Desestimación del recurso.

PALMA DE MALLORCA

SENTENCIA: 00268/2010

N.º RECURSO SUPLICACION 274/2010

Materia: DESPIDO DISCIPLINARIO

Recurrente/s: Augusto

Recurrido/s: FIESTA HOTELS & RESORTS, S.L.

Juzgado de Origen/Autos: JDO. SOCIAL DE EIVISSA

Demanda: 1101/09

SALA DE LO SOCIAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE LAS ISLAS BALEARES

ILMOS. SRES.:

PRESIDENTE:

DON FRANCISCO J. WILHELMI LIZAUR

MAGISTRADOS:

DON FRANCISCO J. MUÑOZ JIMENEZ

DON ANTONI OLIVER REUS

En Palma de Mallorca, a diecinueve de julio de dos mil diez.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares, formada por los Ilmos. Sres. Magistrados que constan al margen, ha pronunciado

EN NOMBRE DE S. M. EL REY

la siguiente

SENTENCIA NÚM. 268/10

En el Recurso de Suplicación núm. 274/2010, formalizado por la Sra. Letrada D.ª Gema Torres del Moral, en nombre y representación de D. Augusto, contra la sentencia de fecha nueve de marzo de dos mil diez, dictada por el Juzgado de lo Social de Eivissa en sus autos demanda número 1101/2009, seguidos a instancia de la citada parte recurrente, frente a Fiesta Hotels & Resorts, S.L., representado por el Sr. Don Francisco Luelmo Granados, en reclamación por Despido Disciplinario, siendo Magistrado-Ponente el Ilmo. Sr. DON FRANCISCO J. WILHELMI LIZAUR, y deduciéndose de las actuaciones habidas los siguientes


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-La única instancia del proceso en curso se inició por demanda y terminó por sentencia, cuya relación de hechos probados es la siguiente:

Primero.-D. Augusto, mayor de edad, con DNI n.º NUM000, ha venido prestando sus servicios para Fiesta Hotels&Resorts SL desde el 1 de junio de 1989, mediante contratación fija discontinua, con la categoría profesional de segundo maitre y salario de 1645,36 euros mensuales, incluida prorrata de pagas extraordinarias. El trabajador ha prestado servicios para la empresa un total de 3842 días.

Segundo.-Por carta de despido de fecha 15 de octubre de 2009 la empresa comunicó al trabajador su despido mediante carta con el siguiente contenido:

"... Tal y como reconoció usted más tarde al director del hotel, el día 12 de octubre de 2009, en torno a las 21:40 horas, en el comedor de empleados del centro de trabajo fiesta Hotel Club Palm Beach, se enzarzó en una pelea con Jose Pablo, con DNI NUM001 y trabajador también de este mismo centro.

La pelea comenzó con insultos y amenazas, diciendo "te tengo ganas", pasando luego a un forcejeo con tenedor, rotura de botellas y vinagreras. A pesar de la intervención de varios compañeros de trabajo para separarles, ambos perseveraron en su agresión mutua varias veces. Profirió amenazas de muerte y promesa de ajuste de cuentas. Además le propinó un cabezazo con el resultado de sangrado por al nariz. Tras lo cual, cuando Jose Pablo salió para lavarse las heridas, usted fue a la cocina, se armó con un cuchillo de 40 cms y regresó a comedor con al intención de continuar la pelea si Jose Pablo volvía...".

Tercero.-Sobre las 21:40 horas del día 12 de octubre de 2009, fuera del horario de trabajo, el actor se encontraba en el comedor de empleados del centro de trabajo Hotel Club Palm Beach, donde se encontraban también cenando, entre otros, los trabajadores Jose Pablo, Justa, Cosme, Gustavo y Narciso. El actor comenzó a levantar y a hacer ruido con las sillas del comedor, justo detrás de la zona donde se encontraba sentado el Sr. Jose Pablo, jefe de partida, tirando asimismo al suelo el plato de comida, la bebida y otros objetos de la cena que estaba tomando. Tras dirigirse el Sr. Jose Pablo al actor en términos que se desconocen, éste le propinó un cabezazo que provocó el sangrado de la nariz del Sr. Jose Pablo, tras lo cual ambos comenzaron a dirigirse improperios tales como "te tengo ganas", "nos veremos en la habitación", así como a enzarzarse en una pelea, de la que les separaron inicialmente varios de los presentes, si bien a continuación reanudaron la discusión. El chef Don. Cosme acudió entonces al despacho del director del hotel para comentarle lo que estaba ocurriendo, ínterin durante el que el actor cogió un cuchillo de unos 40 centímetros, si bien no llegó a utilizarlo dado que el Sr. Jose Pablo había salido del comedor para lavarse las heridas. El director, Sr. Pedro Marí, requirió entonces al actor para que le acompañase a su despacho, donde este último procedió a efectuar una versión manuscrita de los hechos, lo que también hicieron a continuación el Sr. Jose Pablo y demás personal que presenció los hechos.

Cuarto.-Tanto el actor como el Sr. Jose Pablo residían en la zona destinada por el Hotel a alojamiento del personal.

Quinto.-El actor había protagonizado al menos un incidente con otra trabajadora de la empresa en el año 2006, a la que agarró del brazo y dirigió improperios sin previa provocación, conducta por la que fue sancionado.

Sexto.-El actor fue llamado en la temporada 2009 para el periodo comprendido entre 1 de mayo de 2009 y el 31 de octubre de 2009, fecha en la que acababa la referida temporada.

Séptimo.-El actor no ostenta ni ha ostentado cargo alguno de representación colectiva o sindical.

Octavo.-En fecha 21 de octubre de 2009 la actora presentó papeleta de conciliación ante la Delegación de Ibiza del TAMIB, intentada sin efecto el 30 de octubre de 2.009.

Noveno.-La demanda ha sido presentada ante el Juzgado Único de lo Social de Ibiza el 19 de noviembre de 2.009.

DECIMO: D. Jose Pablo fue despedido por la empresa mediante carta de fecha 14 de octubre de 2009, en relación con los hechos referidos acaecidos el día 12 de octubre de 2009, dándose por reproducido el documento n.º 6 aportado por la parte demandada.

Segundo.-La parte dispositiva de la sentencia de instancia dice:

Debo desestimar y desestimo la demanda formulada por D. Augusto contra FIESTA HOTELS RESORTS, SL. absolviendo a la referida parte demandada de los pedimentos efectuados en su contra.

Tercero.-Contra dicha resolución se anunció recurso de suplicación por la Letrada D.ª Gema Torres del Moral, en nombre y representación de D. Augusto, que posteriormente formalizó y que fue impugnado por la representación de Fiesta Hotels & Resorts, S.L.; siendo admitido a trámite dicho recurso por esta Sala, por Providencia de fecha uno de julio de dos mil diez.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-Al amparo del apartado c) del art. 191 de la LPL, se formula el único motivo de suplicación, en el que la parte actora denuncia error en la apreciación de la prueba por parte del juzgador de instancia al declarar probada la conducta imputada en la carta de despido, declarando la procedencia del mismo al considerar acreditado que había agredido a un compañero de trabajo.

La parte recurrente sostiene, en contra de lo afirmado en la sentencia de instancia, que el despido del actor debe ser declarado improcedente, ya que, en contra de las afirmaciones de la sentencia de instancia, considera que no ha quedado acreditado que las lesiones del otro trabajador fueran provocadas por el actor, y que, por el contrario, si resulta acreditado que fue el trabajador agredido quien inició los insultos, amenazas y provocó la riña entre ambos. Alega, finalmente, que la sanción impuesta es desproporcionada, al haber prestado servicios para la empresa durante veinte años, habiendo tenido una correcta trayectoria profesional.

Segundo.-Pues bien, constituye doctrina jurisprudencial reiterada, de la que ofrecen muestra las SSTS de 17 noviembre 1988, 7 junio 1989, 28 febrero, 6 abril, 7 mayo y 24 septiembre 1990 y 16 mayo 1991 por citar algunas, que el enjuiciamiento del despido debe abordarse de forma gradualista, buscando la necesaria proporción entre la infracción y la sanción, y aplicando un criterio individualizador que valore las peculiaridades de cada caso concreto pues el despido, como máxima sanción que cabe en el marco de la relación laboral, debe reservarse para aquellos comportamientos graves y culpables de especial significación que encajen dentro de los supuestos que el Estatuto de los Trabajadores contempla, siendo necesario para calificar su procedencia conjugar todos los factores de relevancia, como son la existencia de dolo o culpa, la intensidad de la falta, el comportamiento anterior, en su caso, y, en general, las circunstancias concurrentes de toda índole.

Como recoge dicha doctrina jurisprudencial, el despido disciplinario como falta muy grave ha de guardar correspondencia con la entidad de la conducta infractora. De ahí que la extinción de la relación de trabajo por vía disciplinaria sólo resulta admisible en presencia de una trasgresión grave de sus obligaciones contractuales por parte del trabajador. El incumplimiento laboral ha de ser grave y culpable para merecer el despido, tal como exige de forma expresa el art. 54.1 del ET. En este sentido las SSTS de 17 noviembre 1988, 7 junio 1989, 28 febrero, 6 abril, 7 mayo y 24 septiembre 1990 y 16 mayo 1991 por citar algunas, declaran que el enjuiciamiento del despido debe abordarse de forma gradualista, buscando la necesaria proporción entre la infracción y la sanción, y aplicando un criterio individualizador que valore las peculiaridades de cada caso concreto pues el despido, como máxima sanción que cabe en el marco de la relación laboral, debe reservarse para aquellos comportamientos graves y culpables de especial significación que encajen dentro de los supuestos que el Estatuto de los Trabajadores contempla, siendo necesario para calificar su procedencia conjugar todos los factores de relevancia, como son la existencia de dolo o culpa, la intensidad de la falta, el comportamiento anterior, en su caso, y, en general, las circunstancias concurrentes de toda índole.

Como ya expuso esta Sala en la sentencia de 12 de abril de 1991 (AS 2814/1991), la celebración del contrato de trabajo sujeta a las partes contratantes al mutuo deber de acomodar su comportamiento, a lo largo de todo el desarrollo de la relación laboral, a las exigencias que comporta el básico principio de la buena fe, las cuales suponen la obligación de orientar la conducta respectiva de cada contratante con arreglo a pautas de lealtad, honradez, probidad y de respeto a la confianza que legítimamente el uno deposita en el otro. La presencia de la buena fe como elemento normativo definitorio y delimitador del normal contenido obligacional que deriva del contrato de trabajo aparece destacada en el art. 5 a) y, sobre todo, en el art. 20.2 del Estatuto de los Trabajadores (RCL 1980\607); precepto este último que en su último inciso declara que, en cualquier caso, el trabajador y el y el empresario se someterán en sus prestaciones recíprocas a las exigencias de la buena fe. Y su vulneración por parte del trabajador, cuando reviste las notas de grave y culpable, constituye la justa causa de despido disciplinario que tipifica el art. 54.2 d) del mencionado Estatuto.

Tercero.-Pues bien, al no quedar acreditado la existencia de error de hecho alguno en la forma prevista en el apartado b) del art. 191 de la LPL, no cabe sino ratificar la calificación del despido litigioso como procedente, tal como la sentencia recurrida declara. Los hechos ocurridos, por de pronto, han quedado definitivamente fijados en la instancia y devenido inatacables, y lo que se imputa al actor es una agresión física por parte del actor a un compañero de trabajo, al propinarle un cabezazo en la cara que le produjo que sangrara por la nariz, tras haber iniciado una disputa con el mismo, por lo que la sanción impuesta se ajusta y guarda la proporcionalidad adecuada con la conducta imputada y acreditada en autos. Tal conducta, como razona la sentencia de instancia constituye un incumplimiento grave y culpable, previsto como falta muy grave en el art. 39.6 del Convenio Colectivo de Hostelería y en el art. 54.2.º apartado c), en el que se tipifica como causa legal de despido disciplinario "Las ofensas físicas y verbales al empresarios a las personas que trabaja en la empresa o a los familiares que trabajan con ellos", que en el caso de autos resultan agravadas ya que los trabajadores residen en las propias dependencias del hotel, destinadas a su alojamiento durante la temporada en la que prestan sus servicios como trabajadores fijos discontinuos, habiéndose producido la agresión y riña en el comedor de empleados en presencia de otros compañeros de trabajo. En consecuencia debe confirmarse la sentencia de instancia al calificar la conducta imputada al actor como falta muy grave. En consecuencia, procede rechazar el recurso y confirmar la sentencia de instancia.

En virtud de lo expuesto,


FALLAMOS


 
Se desestima el recurso de suplicación interpuesto por la representación de D. Augusto contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número Uno de EIVISSA, de fecha nueve de marzo de dos mil diez, seguidos en autos 1.101/09 en virtud de demanda por despido promovida por dicho recurrente contra la empresa Fiestas Hotels & Resorts S. L., y, en su consecuencia, se confirma la sentencia recurrida.

Notifíquese la presente sentencia a las partes y a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares.

ADVERTENCIAS LEGALES

Contra esta sentencia cabe RECURSO DE CASACION PARA LA UNIFICACION DE DOCTRINA ante la Sala IV de lo Social del Tribunal Supremo, que necesariamente deberá prepararse por escrito firmado por abogado dirigido a esta Sala de lo Social y presentado dentro de los DIEZ DIAS hábiles siguientes al de su notificación, de conformidad con lo establecido en los artículos 216 y siguientes, y con las prevenciones determinadas en los artículos 227 y 228 de la Ley de Procedimiento Laboral.

Además si el recurrente hubiere sido condenado en la sentencia, deberá acompañar, al preparar el recurso, el justificante de haber ingresado en la cuenta de depósitos y consignaciones abierta en el Banco Español de Crédito, S.A.(BANESTO),Sucursal de Palma de Mallorca, cuenta número 0446-0000-65-0274-10 a nombre de esta Sala el importe de la condena o bien aval bancario en el que expresamente se haga constar la responsabilidad solidaria del avalista, documento escrito de aval que deberá ser ratificado por persona con poder bastante para ello de la entidad bancaria avalista. Si la condena consistiere en constituir el capital-coste de una pensión de Seguridad Social, el ingreso de éste habrá de hacerlo en la Tesorería General de la Seguridad Social y una vez se determine por éstos su importe, lo que se le comunicará por esta Sala.

El recurrente deberá acreditar mediante resguardo entregando en la Secretaría de la Sala IV de lo Social del Tribunal Supremo, al tiempo de la personación, la consignación de un depósito de 300,51 euros, en la entidad bancaria Banco Español de Crédito, S.A. (BANESTO), sucursal de la calle Barquillo, n.º 49, (clave oficina 1006) de Madrid, cuenta número 2410, Sala IV de lo Social del Tribunal Supremo.

Están exceptuados de hacer todos estos ingresos las Entidades Públicas, quienes ya tengan expresamente reconocido el beneficio de justicia gratuita o litigasen en razón a su condición de trabajador o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social (o como sucesores suyos), aunque si la recurrente fuese una Entidad Gestora y hubiese sido condenada al abono de una prestación de Seguridad Social de pago periódico, al anunciar el recurso deberá acompañar certificación acreditativa de que comienza el abono de la misma y que lo proseguirá puntualmente mientras dure su tramitación.

Guárdese el original de esta sentencia en el libro correspondiente y líbrese testimonio para su unión al Rollo de Sala, y firme que sea, devuélvanse los autos al Juzgado de procedencia junto con certificación de la presente sentencia y archívense las presentes actuaciones.

Así por ésta nuestra sentencia, definitivamente juzgando lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Diligencia.- DE

Publicación.-Leída y publicada fue la anterior sentencia en el día de la fecha por el Ilmo. Sr. Magistrado - Ponente que la suscribe, estando celebrando audiencia pública y es notificada a las partes, quedando su original en el Libro de Sentencias y copia testimoniada en el Rollo.- Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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