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Sentencia T.S.J. Cantabria 360/2010, de 17 de mayo


 RESUMEN:

Concurso-oposición: La valoración de las pruebas se realizó sobre los criterios técnicos y profesionales adecuados. Las bases de la convocatoria vinculan igualmente tanto a quien acepta tácitamente sus condiciones con su participación, como a quien efectúa el ofrecimiento. Las bases de la convocatoria legitiman la contratación de personal técnico para la realización del examen y la atención de las reclamaciones posteriores. Se garantiza el anonimato en su ejecución, y la identificación precisa en la corrección posterior de las pruebas. Desestimación del recurso.

SANTANDER

SENTENCIA: 00360/2010

Rec. Núm. 301/10

Sec. Sra. Colvée Benlloch.

PRESIDENTE

Ilmo. Sr. D. Rubén López Tamés Iglesias

MAGISTRADOS

Ilma. Sra. D.ª M.ª Jesús Fernández García

Ilma. Sra. D.ª Elena Pérez Pérez

EN NOMBRE DE SU MAJESTAD EL REY, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria

compuesta por los Iltmos. Sres. citados al margen ha dictado la siguiente

SENTENCIA

En Santander, a diecisiete de Mayo de dos mil diez.

En los recursos de suplicación interpuestos por D. Elias y por D. Eugenio contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social Núm. Cuatro de Santander, ha sido Ponente la Ilma. Sra. D. M.ª Jesús Fernández García, quién expresa el parecer de la Sala.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-Que según consta en autos se presentó demanda por D. Elias y otro siendo demandados el Servicio Municipal de Transportes Urbanos de Santander TUS y otros, sobre contrato de trabajo, y que en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia por el Juzgado de referencia en fecha 23 de noviembre de 2.009 en los términos que se recogen en su parte dispositiva.

Segundo.-Que como hechos probados se declararon los siguientes:

1.º- En el BOC de 27-10-2006 se publicaron las bases de la convocatoria efectuada por el Ayuntamiento de Santander para la provisión por el procedimiento de concurso oposición entre el personal del SMTU de cuatro plazas de inspectores vacantes en la plantilla de personal laboral de este Servicio Municipal de Transportes Urbanos.

2.º- Los dos demandantes participaron convocatoria, junto con otros nueve aspirantes.

Superaron el concurso oposición cuatro aspirantes:

Fulgencio: 8,79 puntos.

Ildefonso: 8,69 puntos.

Eugenio: 8,38 puntos.

Justino: 6,85 puntos.

Por sentencia del Juzgado de lo Social Tres, Autos 271/2007, se dispuso la nulidad parcial del concurso, en lo referente a la segunda prueba (test psicológico).

3.º- Con fecha 29 de mayo de 2.008 se publicó en el BOC la convocatoria para repetir la segunda parte del examen.

Dicho examen se llevó a cabo, de nuevo, el día 3 de junio de 2.008.

El resultado fue el siguiente:

Cuatro primeros:

Fulgencio: 7,99 puntos

Justino: 7,85 puntos

Oscar: 7,73 puntos

Ildefonso: 7,69 puntos.

4.º- El demandante, don Eugenio había aprobado el test psicológico en el examen que se celebró en la primera ocasión, con nota de 2'8, y cuando se celebró de nuevo el día 3 de junio de 2008 su calificación fue "no apto".

5.º- La repetición de las pruebas en mandato de la sentencia dictada por el Juzgado, arrojó como resultado que en Junio de 2008 uno de los participantes, don Fulgencio, resultase con una puntuación total en el concurso y primera fase de oposición de 7,99, no considerándosele apto en el test psicológico, circunstancia que determinó su eliminación tal y como prevén las bases.

Sin embargo, y pese a esta calificación y publicación inicial, el 8 de Agosto de 2008 aparecen en el tablón de anuncios unas nuevas puntuaciones, en las que el mencionado señor, a diferencia de las anteriores, no sólo era considerado apto sino que sumaba dos puntos más en la parte del test psicológico que anteriormente no había superado.

6.º- La psicóloga doña María Consuelo revisó el ejercicio del Sr. Eugenio a petición de éste, el cual le manifestó que ese no era su ejercicio. Ante la situación acaecida la psicóloga decidió no continuar con la entrevista, dado que "lo sucedido excedía de su competencia profesional", -acta del Tribunal Calificador de fecha cinco de agosto de 2008-.

El Tribunal calificador, de acuerdo con lo informado por la Psicóloga D.ª María Consuelo, acuerda desestimar la reclamación presentada por el interesado y se ratifica en la calificación otorgada al ejercicio.

El día 30 de julio de 2008 don Fulgencio revisó su ejercicio con la psicóloga Sr. María Consuelo, la cual revaluó al aspirante y le adjudicó la puntuación de "apto 2". El tribunal, tras dos reuniones con la perito, aceptó el criterio de la psicóloga y consideró apto al Sr. Fulgencio.

7.º- A los 30 minutos de iniciarse por segunda vez el segundo ejercicio los aspirantes que iban concluyendo empezaron a levantarse y marcharse, -confesión del Sr. Fulgencio -.

8.º- El tiempo para la realización del ejercicio era de 50 minutos, tal y como informó a los aspirantes la psicóloga Sr. María Consuelo antes de iniciarse el mismo. Se informaría a los aspirantes cinco minutos antes de la conclusión. La secretaria del Tribunal advirtió a los aspirantes que las hojas de respuestas no debían contener ninguna señal que sirviera para identificar al aspirante, anulándose el ejercicio si este hecho se produce, -acta n.º 2 del Tribunal de 3 de junio de 2008-.

9.º- Los actores formularon reclamación y conciliación previa siendo las mismas desestimadas.

Tercero.-Que contra dicha sentencia anunciaron recurso de suplicación los demandantes, siendo impugnados por la parte contraria, pasándose los autos al Ponente para su examen y resolución por la Sala.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia de instancia, tras expresar el relato fáctico que expone, como resultado del conjunto de actividad probatorio desplegado por los litigantes, documental, interrogatorio de partes y testifical, desestima las demandas planteadas en impugnación de la convocatoria de promoción interna, efectuada por la entidad demandada. En concreto, respecto de la planteada por el Sr. Elias, que solicita la nulidad parcial del proceso selectivo, rechaza que el Sr. D. Fulgencio fuese irregularmente calificado, como "apto 2"; y, por tanto, también desestima su exclusión de la lista de resultados y la consiguiente adjudicación de puestos vacantes, en función de los resultados, de ello derivados. Porque, considera que ninguna irregularidad existe, en su calificación final, por el hecho de que se haya procedido a la revisión de la calificación inicial de su ejercicio, pasando de "no apto" a "apto ", pues las bases de la convocatoria no cercenan la posibilidad de revisión de los ejercicios a instancia de los interesados. Sino que la base undécima autoriza al Tribunal, a resolver las dudas que se presenten y tomar los acuerdos necesarios para el buen orden de la oposición, en todo lo no previsto en las bases. Y, en este caso, lo hizo asumiendo el criterio rectificador de la psicóloga que ratificó en el acto del juicio oral, acogiéndose a sus conocimientos técnicos, modificando al alza, la nota final del aspirante. Sin que considere que se pruebe, con ello, una decisión arbitraria, vulneradora del principio de igualdad, o trato de favor, al candidato. No constituyendo un nuevo examen, ni una nueva oportunidad al margen del procedimiento establecido para el conjunto de aspirantes. Por lo tanto, con los mismos criterios que para el resto de ejercicios.

En cuanto a la demanda acumulada planteada por el Sr. Eugenio, contra la misma prueba del concurso oposición de promoción interna, considera probado que ningún error en la identificación de su ejercicio se ha cometido. Y, ante la advertencia que la Secretaria del Tribunal anularía un ejercicio que contuviera señales que sirvieran a su identificación, según acta levantada el día 3 de junio de 2008, considera que la pretensión misma de este actor, vulnera una de las advertencias expresas en la convocatoria. Sin prueba de ningún, error o fallo, concreto y relevante en el proceso de custodia o identificación de los ejercicios, firmando los miembros del Tribunal, sin incidencia, en el referido acta. Rechazando también otras cuestiones, sobre la duración del ejercicio que se planteaban. En definitiva, considerando que no concurrente defecto que permita, de conformidad con el art. 63.2 de la Ley 30/1992, o doctrina que refiere, anular la convocatoria impugnada.

Frente a esta decisión formula recurso de suplicación la representación letrada de ambos actores. La correspondiente al demandante D. Elias, con amparo procesal en el artículo 191.b) de la Ley de Procedimiento Laboral, pretende la modificación del hecho declarado probado sexto, a tenor de la documental obrante a los folios 234 y 235, consistente en el Acta núm. 2 del Concurso oposición para cubrir 4 plazas de Inspector (promoción interna), de fecha 3 de junio de 2008. La Convocatoria ofertada en el BOC de 27 de octubre de 2006, que para la segunda parte de la oposición, dispone el examen de evaluación realizado. Y, el contenido del folio 215, consistente en la acta levantada el día de la entrevista para la revisión de la nota test psicológico, realizado por la psicóloga, de fecha 31-7-2008. Propone la siguiente redacción alternativa: "Con fecha 3 de junio de 2008, se celebró la repetición del segundo ejercicio de la Fase de Oposición, un test psicológico, consistente en contestar un cuestionario BIP de 210 preguntas de la empresa TEA EDICICIONES, para cuya corrección se utilizara la tabla de correcciones previamente establecida y posterior conversión numérica del resultado. Este segundo ejercicio requiere superar una calificación mínima que, en caso de no alcanzarse, supondrá la calificación como, No Apto.

Al objeto de garantizar el anonimato en el momento de la corrección del ejercicio, se prohibió cualquier tipo de anotación, entregándose a los aspirantes un sobre grande, que contiene uno pequeño con una hoja de identificación de los aspirantes que, cumplimentada, se introduce en el sobre pequeño y se cierra.

La psicóloga Dña. María Consuelo revió el ejerció del Sr. Eugenio a petición de éste, el cual le manifestó que ese no era su ejercicio. Ante la situación acaecía la psicóloga decidió no continuar con la entrevista, dado que "lo sucedido excedía de su competencia profesional", -acta del Tribunal Calificador de fecha cinco de agosto de 2008.-

En lo referente a D. Fulgencio, una vez tenida la entrevista diseñada a tal fin con él, la Psicóloga decidió que la calificación final era de APTO-2. El Tribunal, tras dos reuniones con la perito, aceptó el criterio de la psicóloga y consideró apto al Sr. Fulgencio ".

En cuanto a la primera parte (los dos primeros párrafos propuestos) que se deduce de las mismas actas valoradas en la instancia, levantadas el día de la práctica del test psicológico, acordado, en cumplimiento de las bases de la convocatoria y acuerdos del Tribunal en el ejercicio de su cargo, se podría integrar, dicho texto, pero por ser irrelevante al resultado del recurso, como a continuación se expone, es innecesario. El resto propuesto, relativo a los hechos que acaecieron, al no reconocer el Sr. Eugenio el ejercicio que le mostró al solicitar aclaraciones, ya constan, en el relato impugnado y en la fundamentación jurídica, a la que brevemente se ha hecho referencia al inicio de esta resolución, y con posterioridad se volverá. Y, respecto de la pretendida "entrevista" formulada al Sr. Fulgencio, es una mera conjetura de parte, de lo valorado por el magistrado de instancia (la misma actividad documental), complementada por la testifical y declaración de partes (Tribunal, Psicóloga interviniente en el test y su revisión), relativa a lo que se declara probado, constituyó, únicamente, una revisión del mismo examen que se había realizado el día de la convocatoria. Por la misma psicóloga que puntúo al resto de aspirantes y con los mismos criterios. Prueba cuyo resultado no tiene acceso al extraordinario recurso formulado. Luego, no es posible estar a la pretensión de la parte, de que se trata de una nueva entrevista, no prevista en la convocatoria, y como ventaja respecto del resto de aspirantes. En contra de lo valorado imparcialmente, en la instancia, fundado en el art. 97.2 de al LPL que no es posible sustituir, por la parcial de la recurrente.

De los documentos citados, el Acta que se firma el día de la convocatoria, la convocatoria misma, y el acta suscrita por la psicóloga que atiende a reclamaciones sobre el ejercicio de dos aspirantes que así lo solicitan, nada concluyente, en tal sentido cabe apreciar, sobre la revisión posterior del mismo examen, que exhibe, a cada solicitante. Así, en el acta obrante al folio 215, la denominada "entrevista diseñada a tal fin", al final del documento de 31 de julio de 2008, suscrito por la testigo que depone su versión en el juico oral, no puede ser ajena al inicio y total, contenido del mismo. Del que, junto con su declaración testifical, obtiene el magistrado de instancia (y el resultado de esta prueba no puede ser revisado en el recurso interpuesto), que se procede, únicamente, con relación al cuestionario de evaluación de personalidad y competencias (BIP), utilizado en la segunda parte del ejercicio oposición a inspector del SMTU de Santander, llevado a cabo, por segunda vez el 3 de junio de 2008, para conocer su contenido los aspirantes, siendo la calificación final, fruto de su revisión. Pues, como se deduce de lo declarado en la instancia, la nueva calificación del solicitante, de apto 2, lo es, con relación al mismo ejercicio, y con los mismos criterios para el resto de aspirantes. Por lo que ningún trato de favor al empleado, o distinción respecto del resto de aspirantes, se aprecia de la documental citada.

En consecuencia, no ha lugar a la revisión propuesta.

Segundo.-Con el mismo apoyo procesal y en orden a la revisión fáctica, del mismo ordinal sexto, declarado probado, la representación letrada de D. Eugenio solicita, -pretensión, a la que debe darse respuesta, con anterioridad a la revisión jurídica que ambos litigantes formulan, por cuanto la resolución de ambos recursos debe partir de un único relato fáctico-, con apoyo documental en el contenido del acta núm. 4 de fecha 30 de julio de 2008 (obrante, al folio 246 y 247, de los autos), levantada el día de la entrevista con la psicóloga que efectuó el test, para revisar los test realizados por cada candidato. Para que se recoja la totalidad de su contenido, en el ordinal fáctico sexto. También, con fundamento en el acta núm. 2, de 3 de junio de 2008 (folios 234 y 235, de los autos), propone la adición, también parcial, del contenido literal de las actas del Tribunal calificador.

Aunque, por fundarse la misma sentencia de la instancia, en parte, en tales actas, para el impugnado relato del ordinal sexto, pueden integrarse con su texto completo, para el análisis de la denuncia de infracción jurídica que se pretende, como a continuación se expone. Pero puesto que de su texto íntegro que, en realidad incluye declaraciones del actor a la psicóloga en la revisión de su ejercicio, y las manifestaciones de la reunión de dicha psicóloga con el Tribunal, en orden a la apreciación del resto de los exámenes contrastados con las manifestaciones del actor, no se deduce lo que pretende la parte recurrente. Ni evidencian, en la forma en que sería preciso, que se haya procedido por el Tribunal o la psicóloga que testifican en juicio oral, o que el examen que le exhibió la psicóloga no sea realmente el suyo, en la entrevista, como afirma la parte recurrente. Tampoco se prueba por su contenido, en contra de lo declarado en la sentencia atacada, que haya existido algún defecto en la custodia o identificación de ejercicios, general o particular que afecte a la totalidad de ejercicios o al ejecutado por el actor recurrente. Valorando, en definitiva, la sentencia atacada, la declaración del propio recurrente y de los testigos, junto con la documental que refiere, pruebas que no tienen acceso al recurso formulado, no es posible atender a la revisión propuesta.

Tercero.-La representación letrada del Sr. Elias, denuncia infracción en la sentencia de instancia, con apoyo procesal en la letra c) del artículo 191 de la Ley de Procedimiento Laboral, respecto de las bases de la convocatoria, publicada en el BOC el 27 de octubre de 2006. Normas de obligado cumplimiento en el proceso selectivo, cuyo resultado impugna. Si la fase oposición, está formada por dos partes, siendo la segunda, un test psicológico, dirigido a comprobar la capacidad profesional del aspirante, para el puesto al que opta. Exigiendo la convocatoria la calificación de, apto; y, siendo eliminados, quienes no obtengan esta calificación. Estableciendo el Tribunal normas, a tal objeto, para todos los aspirantes: un test psicológico, consistente en 210 preguntas de un cuestionario BIP de la empresa TEA EIDCIONES. Que la corrección se realizaría conforme a una tabla previamente establecida, tras lo que se procedería a la conversión numérica del resultado. Y que, para garantizar el anonimato de los aspirantes en el momento de la corrección la identidad, se realizaría a través de la entrega de un sobre pequeño con la hoja de identificación, de cada uno de ellos, a abrir, tras la corrección de los ejercicios (ordinal fáctico octavo). Respondiendo la calificación del apto, del Sr. Fulgencio, a una entrevista diseñada, a tal fin, con él, por la psicóloga. La parte recurrente considera que puesto que el segundo ejercicio de oposición para todos los aspirantes, solo, consta de un test, la única forma de acreditar un error en su calificación, es demostrar lo incorrecto de la conversión numérica del resultado, por dar, como errónea una respuesta correcta, o que la conversión numérica estuviera incorrectamente realizada. No permitiendo la convocatoria una entrevista personal, sustitutoria del test, ni siquiera con el acuerdo del Tribunal. Por lo que insta la exclusión de este candidato del resultado final de los aspirantes, declarados aptos, con la consiguiente, afectación al resultado final de la convocatoria.

Sin embargo, el relato fáctico de la instancia que se mantiene inalterado, no permite tener por acreditado aquél, del que parte el recurrente. Así, en modo alguno se acredita que se haya procedido por la psicóloga que declara en juicio oral a sustituir, para el Sr. Fulgencio, el Test psicológico, previsto a consecuencia de las bases de la convocatoria, por una entrevista personal. Por el contrario, la "entrevista" que funda el recurso, se declara que, en realidad, responde, únicamente "a tal fin". Es decir, se declara probado que fue convocado, en interpretación de otras bases de la convocatoria, a la necesaria oferta del Tribunal y la examinadora, de la posible revisión del ejercicio realizado (por la totalidad de los aspirantes), y en su única consideración. Y, con una valoración, que se declara, con los mismos criterios que para el resto de participantes, finalmente declarados aptos.

Respecto de la infracción del anonimato que también pretende la parte recurrente, de las bases de la convocatoria, tampoco se considera probado que se pueda o deba extender a este momento posterior, de revisión del ejercicio. Puesto que, lo garantizado, como no puede ser de otro forma, si aceptamos el principio de que permite, su rectificación (en aplicación de la base undécima), es el anonimato en el momento de entregar el test para su valoración inicial. Pero, necesariamente, debe poder identificarse su ejercicio, con posterioridad para la identificación del resultado y su posible revisión. Y, si aceptamos el relato de la instancia, de que el ejercicio revisado, es lo único valorado por la psicóloga que procede a su rectificación, tampoco se altera, la no necesaria identificación para la inicial valoración. Sin que, la segunda, suponga un nuevo ejercicio o la posibilidad de rectificar lo declarado en el primer ejercicio por el candidato; sino, la mera corrección del previo, por una incorrecta valoración, de la examinadora, con los mismos criterios técnicos. De otra forma, la revisión del ejercicio, nunca sería posible.

Cuando el Tribunal admite la rectificación de la misma psicóloga, de acuerdo a conocimientos técnicos, pasando el Sr. Fulgencio, de ser calificado como, "no apto", a "apto", con fundamento en el mismo ejercicio, no está sino cumpliendo el objeto y fin, de otra base de la convocatoria, con relación a las citadas por la parte recurrente. Las que fijan el contenido el test psicológico y la posibilidad establecida, en la base undécima (ordinal fáctico sexto de la sentencia atacada y fundamento de derecho segundo de la sentencia recurrida), de posibilidad de revisión de las decisiones adoptadas en su ejecución. Limitándose en el proceso de rectificación, a revisar el ejercicio del reclamante, respecto del cual existían, por el aspirante, dudas o discrepancias, con la calificación asignada. Sin que, ello, justifique infracción alguna de los principios de igualdad, mérito o capacidad, dado que se otorgó la misma posibilidad a todos los aspirantes, con igual criterio. Como lo evidencia la solicitud del otro aspirante, el Sr. Eugenio, si bien, éste candidato, por las razones que a continuación se exponen, al introducir un elemento que, sí, implica una distorsión respecto del mismo proceso y el resto de la totalidad de participantes, no puede ser admitido, por no haber probado los datos fácticos de que parte en su recurso.

A la cita de doctrina de diversas Salas de lo Social de Tribunales Superiores de Justicia que efectúan las partes litigantes y la sentencia recurrida, se añade, en el mismo sentido, la contenida en la sentencia del TSJ Andalucía (Sev) Sala de lo Social, sec. 1.ª, de fecha 18-2-2009 (rec. 3371/2007, EDJ 2009/60873), muy reiterada, por lo demás, y fundada en doctrina jurisprudencial que refiere, en cuanto a que: "...las bases de un concurso u oposición constituyen su ley si fueron expresa o tácitamente admitidas y que constituye reiterado criterio de nuestra jurisprudencia, entre las que destaca las Sentencias del Tribunal Supremo de 7 de diciembre de 1985 y 27 de junio de 1987, la existencia del principio general de que las bases de la convocatoria afectan tanto a quien, con su participación, acepta tácitamente sus condiciones, como obviamente a la parte que efectúa aquel ofrecimiento recepticio, vinculando así a ambas partes con la misma fuerza de Ley que el art. 1091 del Código Civil, atribuye a toda obligación".

Lo que aquí sucedió, sin reclamar el recurrente contra la convocatoria, aunque la misma indicaba la posibilidad de revisión, lo que significa que acepta esta posibilidad.

Asimismo, la referida doctrina reitera, que "...tratándose de cuestiones técnicas, la decisión de los tribunales designados para resolverlas solamente podrá ser corregida por los tribunales de justicia cuando el error en que aquellos han incurrido sea evidente, y así la sentencia de la Sala 3.ª del Tribunal Supremo de 29 de julio de 1994 (EDJ 1994/6267), advierte que cualquiera que sea la ciencia, saber o técnica que deban acreditar los partícipes en los concursos y oposiciones, la valoración de su actuación corresponde en exclusiva a las comisiones constituidas al efecto, a las que no pueden sustituir en cuanto a sus conclusiones valorativas los tribunales de justicia; en el mismo sentido se pronuncia la sentencia de 6 de mayo de 1995, que se refiere a la doctrina de la sentencia del Tribunal Constitucional 215/91, de 14 de noviembre (EDJ 1991/10819), distinguiendo entre la cuestión técnica, reservada a los órganos administrativos, y sus aledaños, constituidos por la verificación de que se hayan respetado la igualdad de condiciones de los candidatos y los principios de mérito y capacidad de los mismos en el procedimiento de adjudicación de las plazas, de forma que la no ratificación de la propuesta de provisión de una plaza sólo puede producirse en aquellos supuestos en los que resulte manifiesta la arbitrariedad de la adjudicación efectuada y, por tanto, evidente el desconocimiento de los principios de mérito y capacidad".

Y, la parte recurrente que no procedió a impugnar ninguna de las bases del concurso, señaladamente la 6.ª, relativa al Tribunal calificador, que en su apartado c), establece que los Tribunales quedan facultados para la resolución de cuantas dudas se presenten en la interpretación, así como, en lo previsto en las presentes bases y adoptar acuerdos necesarios para el buen funcionamiento de las pruebas. En su apartado f), en concreto, determina que el Tribunal podrá acordar la incorporación de asesores, especialistas para todas o alguna de las pruebas selectivas convocadas. Que se limitarán a valorar los ejercicios correspondientes a su especialidad y colaboran con el tribunal, exclusivamente, en base a dicha especialidad. Y, en la base undécima, relativa a incidencias, que el tribunal queda autorizado para resolver dudas que se presente y tomar los acuerdos necesarios, para el buen orden de la oposición, en todo lo no previsto en estas bases.

Para la realización del segundo ejercicio del concurso-oposición, se contrató, en atención a lo previsto en las bases de la convocatoria, a una psicóloga especialista que decide la prueba técnica a realizar, que corrigió y dio los resultados correspondientes. La misma persona que llevó a cabo la revisión de los ejercicios de los aspirantes que, así, lo solicitaron. Declarándose probado que, lo hizo, sobre la base de los criterios técnicos y profesionales que estimó de aplicación. A la vista del ejercicio de cada uno de ellos, el mismo, al que se sometió al resto de participantes. Siendo conforme a las bases la calificación, por el técnico especialista que el tribunal, asume. Posibilidad que se dio, por igual, a todos los aspirantes, y se declara respondió a los mismos criterios de la corrección original. Normas que no impide su rectificación, como ha sucedido con uno de los aspirantes. Por lo tanto, no ha lugar a la estimación del recurso citado, dado que no se han infringido en la sentencia recurrida las bases de la convocatoria, que en la materia, son ley entre los litigantes.

Cuarto.-La representación letrada del Sr. Eugenio, con igual apoyo en el art. 191.c) de la LPL, insta también, la revisión del derecho aplicado en la instancia, denunciando infracción de lo dispuesto en la convocatoria publicada, con relación a los principios constitucionales de capacidad, mérito e igualdad. Considera el recurrente que no hizo, en el ejercicio impugnado, marca o señal alguna identificativa. Simplemente, hizo una corrección en su ejercicio, actuación permitida cuando el aspirante considere que la inicial, no fue correcta, lo que le permitió conocer que el ejercicio que le presentaba la psicóloga para su corrección, no era el suyo. Dando señas, muy precisas, al efecto. Lo que permitió al tribunal examinar el resto de ejercicios comprobando que uno tenía una corrección a la pregunta 5, aunque sí había otro ejercicio, que sí la presentaba, pero que, no tenía la arruga que manifestó, a la psicóloga, el día de su entrevista, como se deduce del acta núm. 4, unida a los autos. Considerando el recurrente que dicha arruga, puede haber desaparecido al permanecer el papel, perfectamente planchado, entre otros. Examen, que tenía una calificación de apto, 4 más. Cuestionando, así, en la totalidad del motivo del recurso, el sistema de recepción de identificación de los exámenes, mediante dos sobres, utilizado; y, la atribución del respectivo examen a su autor, por la examinadora, con los mismos elementos de prueba que los valorados en la sentencia atacada.

Pero, al no citar, como antes se expuso, documento fehaciente o prueba pericial que permita concluir de forma evidente, sin precisar conjetura alguna, que así sucediese. Siendo los mismos documentos en que se funda (la convocatoria y actas levantadas el día del examen, por el tribunal y, de la revisión de ejercicios, por la psicóloga) que llevan al magistrado de instancia, junto con el resto de la practicada en la instancia, a rechazar tales hechos. No existiendo en el proceso laboral, una segunda instancia. Esta configuración del recurso de suplicación determina que el Tribunal ad quem no puede valorar ex novo toda la prueba practicada ni revisar el Derecho aplicable, sino limitarse a las concretas cuestiones planteadas por las partes que necesariamente deben respetar las normas que regulan su ejercicio (SSTC 18/1993, de 18 de enero, EDJ 1993/63; 218/2003, de 15 de diciembre, EDJ 2003/6460; 83/2004, de 10 de mayo; y de la Sala 1.ª, de 14-3-2005, rec. 4217/2000, EDJ 2005/29907). En definitiva, a través del recurso extraordinario de suplicación no cabe realizar una nueva valoración de la prueba ni corregir el relato de los hechos probados, salvo supuestos de demostración de evidente error del relato, fundado en documenta fehaciente (STC, Sala 2.ª, sec. 4.ª, de 28-4-1999, rec. 903/1997, EDJ 1999/6938). Lo que no ha sucedido, como antes se expuso. Por lo que el mismo relato de la instancia, no permite la estimación del recurso planteado.

Ya se ha indicado que, de la misma acta núm. 4, que parcialmente, cita la parte recurrente, de su texto íntegro no se deduce, que existió error en la custodia de los exámenes, ni en la identificación de la autoría del ejercicio del Sr. Eugenio. Acordando los miembros del tribunal y la psicóloga designada para la corrección del ejercicio, al final, mantener la decisión adoptada, en cuanto a que se ratifican en que el proceso de numeración fue correcto, por lo que no existen dudas en la identificación de los ejercicios. Lo que confirma que, a criterio de la sentencia recurrida, el ejercicio que se le mostró, era el del recurrente. Y, al no acreditarse por el recurrente, error relevante en su custodia u omisión significativa en la declaración de hechos probados, no consta el relato que sustenta su pretensión.

Por lo tanto, o bien, se insiste por el actor en lo que, ya, no constituye una mera rectificación de una respuesta, que efectivamente, las bases no impiden. Sino que, en el caso de dobleces, arrugas o marcas que inciden sobre una indicación clara, se vulnera la advertencia del tribunal, sobre la nulidad del ejercicio, con marcas que pretendidamente, permiten su identificación. O, como se obtiene del inalterado relato fáctico frente al que no es posible, oponer la parcial versión de los hechos que proporciona el recurrente, el ejercicio que se le exhibía era el suyo, y no bastando la mera impugnación de autenticidad, carente de prueba documental o pericial fehaciente que justifique error evidente del juzgador, en tal conclusión. Dicho relato, no permite entender que se haya vulnerado la convocatoria a la que accedió, en los principios enunciados de mérito, capacidad e igualdad.

Volviendo a las bases de la convocatoria, no impugnadas, que legitiman la contratación de personal técnico, como la psicóloga que procede al examen y a resolver las reclamaciones posteriores, con relación al mismo. Así como, garantizándose el anonimato acordado en las bases en su ejecución, mediante el sistema de dos sobres expuesto; y, su corrección que la posterior, con la identificación precisa. Pues de otro modo, no sería posible la revisión de ejercicios, con carácter general, ofrecida por el tribunal, con apoyo en la base undécima de la convocatoria. No se aprecia la vulneración pretendida por el recurrente, en el relato inalterado de la instancia.

En las sentencias de la Sala Contencioso Administrativa del Tribunal Supremo, sec. 7.ª, de 10-3-1999 (rec. 1394/1993, EDJ 1999/2490) y de 2-2-2006 (rec. 6511/2000, EDJ 2006/8544), se declara que es conforme a una consolidada doctrina jurisprudencial de esta Sala 3.ª, reafirmada por el Tribunal Constitucional que, aunque los Tribunales de la jurisdicción contencioso-administrativa son ciertamente competentes para enjuiciar la legalidad de la actuación de los órganos juzgadores de las oposiciones o concursos (en este litigio, por tratase de promoción interna de persona laboral, lo es la presente jurisdicción laboral), en modo alguno pueden sustituir, a éstos, en lo que sus valoraciones tienen de apreciación técnica. Con sujeción a este condicionamiento jurídico ciertos aspectos técnicos de necesario análisis para el juicio de contraste y homologación parece que, en principio, debe quedar reservado al juicio del Tribunal Técnico calificador, a salvo de que se evidencie un resultado "manifiestamente arbitrario o una apreciación de los hechos a todas luces errónea". Y, estos presupuestos, como con acierto se pondera en la instancia, no concurren en la cuestión aquí examinada.

No bastando las mersa sospechas o dudas que pretende el recurrente, para la nulidad del proceso del concurso en que participó. En atención a lo expuesto, procede la desestimación de ambos recurso y la confirmación de la sentencia recurrida.

Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Desestimamos los recursos de suplicación interpuestos por D. Elias y D. Eugenio, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número Cuatro de Santander de fecha 23 de noviembre de 2009,(Proceso 836/08), en virtud de demanda formulada por los recurrentes contra SERVICIO MUNICIPAL DE TRASPORTES URBANOS DEL AYUNTAMIENTO DE SANTANDER, D. Fulgencio, D. Ildefonso, D. Oscar, D. Justino, D. Oscar, D. Fabio, D. Geronimo, D. Ismael y D. José, en reclamación de contrato de trabajo y, en su consecuencia, confirmamos la sentencia recurrida.

Notifíquese esta sentencia a las partes y a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia, previniéndoles de su derecho a interponer, contra la misma, recurso de casación para la unificación de doctrina, ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, dentro del plazo de diez días hábiles contados a partir del siguiente a su notificación.

Devuélvase, una vez firme la sentencia, el proceso al Juzgado de procedencia, con certificación de esta resolución, y déjese otra certificación en el rollo a archivar en este Tribunal.

Así, por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Publicación.-En la misma fecha fue leída y publicada la anterior resolución por el Ilmo. Sr/a. Magistrado que la dictó, celebrando Audiencia Pública. Doy fe.


Diligencia.-Seguidamente se procede a cumplimentar la notificación de la anterior resolución. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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