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Sentencia A.P. Valencia 278/2010, de 26 de mayo


 RESUMEN:

Reclamación de cantidad: Daños causados en un dedo al jugar a baloncesto en domicilio particular. Valoración de la prueba: Doctrina del Tribunal Supremo. La demandante no prueba que la lesión se produjera por una conducta negligente imputable al dueño de la casa como es la de tener una canasta sin el debido contrapeso para evitar el vuelco.

Rollo n.º 000225/2010

Sección Séptima

SENTENCIA N.º 278

SECCION SEPTIMA

Ilustrísimos/as Señores/as:

Presidente/a:

D.ª MARIA DEL CARMEN ESCRIG ORENGA

Magistrados/as

D. JOSE ANTONIO LAHOZ RODRIGO

D.ª PILAR CERDAN VILLALBA

En la Ciudad de Valencia, a veintiseis de mayo de dos mil diez.

Vistos, ante la Sección Séptima de la Ilma. Audiencia Provincial de Valencia en grado de apelación, los autos de Juicio Ordinario - 000845/2006, seguidos ante el JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E INSTRUCCION NUMERO 1 DE REQUENA, entre partes; de una como demandante - apelante/s Catalina, dirigido por el/la letrado/a D/D.ª JAVIER ORTIZ RUIZ y representado por el/la Procurador/a D/D.ª SILVIA TELLO GARCIA, y de otra como demandados - apelado/s Bartolomé, Carlos y CATALANA OCCIDENTE, dirigido por el/la letrado/a D/D.ª DANIEL CATALAN MUEDRA y representado por el/la Procurador/a D/D.ª INMACULADA QUINTANA VERGARA.

Es Ponente el/la Ilmo/a. Sr./Sra. Magistrado/a D/D.ª JOSE ANTONIO LAHOZ RODRIGO.


ANTECEDENTES DE HECHO:


 
Primero.-En dichos autos, por el Ilmo. Sr. Juez del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E INSTRUCCION NUMERO 1 DE REQUENA, con fecha 7 de mayo de 2009, se dictó la sentencia cuya parte dispositiva es como sigue: "FALLO: Que desestimo la demanda interpuesta por D.ª Catalina, en nombre y representación de su hijo menor de edad Bartolomé, contra D. Carlos y contra la compañía aseguradora Catalana Occidente, y absuelvo a los demandados de todos los pedimentos. Impongo a la parte actora el pago de las costas procesales".

Segundo.-Contra dicha sentencia, por la representación de la parte demandante se interpuso recurso de apelación, y previo emplazamiento de las partes se remitieron los autos a esta Audiencia, en donde comparecieron las partes personadas. Se ha tramitado el recurso, acordándose el día 19 de mayo de 2010 para Votación y Fallo, en que ha tenido lugar.

Tercero.-En la tramitación del recurso se han observado las prescripciones y formalidades legales en materia de procedimiento.


FUNDAMENTOS DE DERECHO:


 
Primero.-El recurso de apelación, interpuesto por la representación procesal de la demandante, D.ª Catalina, contra la sentencia de instancia, la impugna al considerar que no valora en debida forma la prueba practicada en relación a la causa de las lesiones, por lo que interesa su revocación y, por el contrario, se dicte nueva sentencia que estime la demanda y condene solidariamente a los demandados a indemnizar en el importe de 14.122,25 €.

Entando en el enjuiciamiento del motivo de apelación, este tribunal considera necesario referirse a la pretensión ejercitada, posición de la demandada y sentencia dictada al efecto de delimitar el ámbito del recurso, resultando lo siguiente: a) La demandante, D.ª Catalina, interviene en representación de su hijo menor de menor, Catalina, quien el pasado día 4 de junio de 2005, alrededor de las 12 horas, se produjo la hemiamputación del tercer dedo de la mano derecha que requirió de una intervención quirúrgica; el accidente se produjo, según se expone en la demanda, en el domicilio de su amigo Carlos, cuando fue a desplazar una canasta de baloncesto y a consecuencia del desnivel y de la inexistencia de contrapeso venció y cayó sobre la mano derecha de Bartolomé; reclama el importe indemnizatorio de 14.122,25 €, atendiendo a 5 días de hospitalización a razón de 60,34 €, 105 días impeditivos a razón de 49,03 €, 146 días no impeditivos a razón de 26,40 € y 4.818 € por la secuela de hemiamputación 3 dedo de mano derecha y deformidad en martillo; b) La parte demandada se opuso a la demanda, alegó que la lesión sufrida no se produjo en la forma indicada, vencimiento de la canasta, sino a consecuencia de un mate que Bartolomé realizó, quedando colgado de la canasta que provocó que venciera hacia adelante seccionándole parcialmente el dedo, y lo apoyaba en un informe pericial que acompañaba, y en cuanto a la duración de las lesiones solo admitió 5 días de hospitalización, 105 días no impeditivos y 4 puntos de secuela; c) La sentencia de instancia desestimó la demanda al no probar que la lesión se produjera en la forma por ella indicada; la demandante apela la sentencia.

El primer motivo de apelación afecta a la valoración de la prueba en cuanto a la forma de producirse la lesión, e impugna la declaración judicial de que la lesión se produjo cuando Bartolomé ejecutó un mate y no porque se volcara la canasta al desplazarla. No cabe duda que el recurso afecta a una cuestión de hecho y no es admisible, de conformidad con la jurisprudencia que se citará, que la parte recurrente pretenda sustituir la valoración judicial por la propia, parcial y subjetiva, salvo que se acredite que ha incurrido en error de hecho, circunstancia que no concurre. En efecto, el TS ha declarado en orden a la valoración de la prueba, lo siguiente: "TERCERO.- Antes de entrar a examinar las alegaciones del recurso, hay que hacer unas consideraciones generales sobre lo que, a fin de cuentas, manifiestan los apelantes, esto es, que el Juzgador de la Instancia ha errado en la valoración y apreciación de la prueba practicada. Lo que dichos apelantes pretenden es sustituir el criterio imparcial y objetivo del juzgador por el suyo, parcial e interesado, puesto que, como dice reiteradamente el Tribunal Supremo, la valoración probatoria es facultad privativa del Juzgado o Tribunal, y que debe ser respetada la resultancia probatoria declarada en tanto no se demuestre que el Juzgador incurrió en error de hecho, o que su valoración resulte ilógica, opuesta a las máximas de experiencia o a las reglas de la sana crítica. Como nuestro sistema procesal está regido por el principio de libre apreciación y valoración de la prueba, el Juzgador puede acudir, para establecer la base fáctica de su fallo, a unos determinados medios de prueba con preferencia a otros sin que ello suponga infracción alguna, así la Sentencia del TS de 26 may. 1993 EDJ1993/4998, afirma que: "la valoración probatoria del Tribunal "a quo" no está sujeta a exigencias normativas de tener que prestar ni mayor ni igual atención y consideración a determinados medios de prueba". La argumentación del Juzgador tiene la racionalidad suficiente, en el caso que nos ocupa, para justificar la conclusión fáctica a que llega en su sentencia, por lo que no hay méritos para alterar dichas conclusiones."

La parte demandante sustenta su recurso en la afirmación de que Bartolomé no reconoció que ejecutara un mate, por lo que no es admisible declararlo como probado máxime cuando contrapone que estaba moviendo la canasta y que se venció al desplazarla, sin embargo, no aporta elemento alguno que permita declarar que la valoración del juzgador de instancia es errónea. Es mas, aporta argumentos de orden subjetivo como es la lógica en el comportamiento de un menor que no pueden admitirse para desvirtuar un hecho declarado probado como admisible. En cuanto a la falta de mantenimiento de la canasta, la demandante alega que no tenia contrapeso al estar medio vacío el depósito de agua pues estaba perforado, sin embargo, la fotografía aportada y el dictamen del perito ofrecen una visión de la canasta con contrapeso de sacos de arena, por lo que de nuevo se presentan dos posibles realidades aunque incompatibles, pues la realidad física de la canasta el día del accidente es que tenia el depósito de agua y que el testigo, Carlos, no estaba en el lugar cuando se produjo la lesión, por lo que tampoco existe un elemento de prueba que complete el testimonio prestado por Bartolomé. No se trata, en definitiva, de determinar el estado que ofrecía la canasta, pues aparentemente era el correcto, sino el de valorar la conducta de Bartolomé, es decir, determinar si hizo un mate y se lesionó o, por el contrario, si volcó la canasta al desplazarla, lo que implica que no tenia contrapeso, y si se atiende a la prueba practicada la conclusión a la que se llega es que la demandante no prueba que la lesión se produjera por una conducta negligente imputable al dueño de la casa como es la de tener una canasta sin el debido contrapeso para evitar el vuelco. El juzgador de instancia valoró la prueba y estimó que era mas verídica la versión que ofrecía la demandada, apoyada en un informe pericial, y ese criterio debe mantenerse en segunda instancia ante la falta de elementos objetivos de prueba que permitan valorar como errónea la fijación del hecho controvertido en la sentencia recurrida. La parte apelante debe soportar las consecuencias de la falta de prueba de los hechos constitutivos, no exigiendo una prueba plena de la responsabilidad del demandado.

El resto de las alegaciones sobre el informe medico que dictamina una lesión compatible con un aplastamiento en nada contribuyen a la prueba del hecho pues ambas versiones siguen siendo posibles, no quedando excluida ninguna, por lo que de nuevo debemos aplicar el articulo citado sobre la carga de la prueba.

La sentencia de instancia declaró que no resultaba probada la versión de la demandante y a igual conclusión llega este tribunal, por lo que procede desestimar el recurso y confirmar la sentencia dada la inexistencia de un medio de prueba que permita desvirtuar esa declaración. En ese sentido nos remitimos a los fundamentos de la sentencia recurrida: "Igualmente, se ha de recordar -como lo hace el Tribunal Constitucional en su S. de 28 sep.1988 - que la motivación de las resoluciones judiciales se configura como exigencia constitucional que se integra en el contendido del derecho que la Constitución Española establece y garantiza en su art. 24.1 (entre otras, SS.TC. 177/1994; 145/1995; 116/1996; 26/197 y 116/1998). Y si hemos apreciado la legitimidad constitucional de una fundamentación concisa, incluso meramente estereotipada, siempre lo ha sido por contener los criterios jurídicos que fundamentaban la resolución judicial. Aún por remisión a la Sentencia de la Instancia que enjuiciaba el Tribunal superior (S.TC., entre otras 14/1991; 28/1994 y 66/1996, en cuanto a la exigencia de que se exprese la "ratio decidendi"; SS.TC. 184/1988; 125/1989; 169/1996; 39/1997 y 116/1998, sobre la validez de una respuesta estereotipada; SS.TC. 174/1987; 146/1990; 27/199; 115/1996; 231/1997 y 36/1998, sobre motivación por remisión a la Sentencia de Instancia. Cuando el Tribunal se limita a asumir en su integridad la Sentencia del juzgador "a quo" sin añadir nuevos fundamentos, efectuando así una motivación por remisión, sobre cuya validez, en abstracto (recuerda la S. TC. 146/1990) ya se ha pronunciado ese Alto Tribunal en distintas resoluciones, entre las que se pueden resaltar los A. TC. 688/1988 y 956/1988, señalando que "una fundamentación por remisión no deja de serlo ni de satisfacer la exigencia contenida en el derecho fundamental que se invoca". La validez ex art. 24.1 de la Sentencia de remisión dependerá así de que la cuestión sustancial hubiere sido ya resuelta en la Sentencia de la primera Instancia, fundamentando suficientemente la decisión sobre aquella cuestión. No obstante, esta Sala va a añadir sus argumentaciones sobre los motivos de las apelaciones que, mediante la presente resolución, se resuelven."

En atención a las consideraciones expuestas procede desestimar el recurso y confirmar la sentencia de instancia.

Segundo.-De conformidad con el articulo 398-1 de la LEC, no procede imponer las costas de esta instancia a la apelante, pese a la desestimación de recuso, al concurrir dudas de hecho en cuanto a la forma de producirse la lesión.

En su virtud, vistos los preceptos de legal y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Que con desestimación del recurso de apelación, interpuesto por el/la Procurador/a D.-D.ª Silvia Tello García en representación de D.ª Catalina, contra la sentencia de fecha 7 de mayo de 2009, dictada por el Juzgado de Primera Instancia N.º 1 de Requena, debemos confirmarla, sin pronunciamiento especial en cuanto a las costas de esta instancia.

Y a su tiempo con testimonio literal de la presente resolución, devuélvanse las actuaciones al juzgado de procedencia, para constancia de lo resuelto y subsiguientes efectos, llevándose otra certificación de la misma al rollo de su razón.

Así, por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Contra esta sentencia no cabe recurso alguno.

Publicación.-Doy fé: la anterior resolución, ha sido leída y publicada por el Iltmo. Sr., Magistrado Ponente, estando celebrando audiencia pública, la Sección Séptima de la Ilma Audiencia Provincial en el día de la fecha. Valencia, a veintiséis de mayo de dos mil diez.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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