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Sentencia T.S. 586/1994, (Sala 1) de 14 de junio


 RESUMEN:

Negligencia en la actuación del procurador: No ha lugar. Alegaciones para demostrar la falsedad de un documento: No es objeto de recurso de casación aunque si se declarara cabe el oportuno recurso excepcional de revisión ejercitado en plazo. Sería desorbitado exigir de los procuradores que tengan que recoger la firma que acredite la entrega de todos y cada uno de los documentos, máxime basándose en la relación de confianza que les une a los clientes y a los Letrados.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Ante el Juzgado de Primera instancia número dos del Puerto de Santa María fueron vistos los autos, juicio de menor cuantía, promovidos a instancia de Don Carlos Manuel contra Don Cosme sobre reclamación por daños y perjuicios.

Por la parte actora se formuló demanda arreglada a las prescripciones legales, en la cual solicitaba, previa alegación de los hechos y fundamentos de derecho que estimó convenientes, se dictara sentencia por la que se declarase la negligencia en el proceder del demandado como procurador de los tribunales en nombre y representación del demandante Don Carlos Manuel, respecto de los autos de juicio de mayor cuantía núm. 354/77 del Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de El Puerto de Santa María (Cádiz ), concretamente en el trámite de incidente de previo y especial pronunciamiento en fase de ejecución de sentencia, se condene al mismo a satisfacer al demandante, reponiéndole de todas cuantas deducciones mensuales se les hayan detraído o se detraigan en el futuro de su sueldo para satisfacer el importe del embargo trabado sobre el mismo en las mencionadas actuaciones civiles número 354/77 del Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de El Puerto de Santa María, hasta un máximo de 10.239.630 pesetas y todo ello con expresa condena en costas al demandado".

Admitida a trámite la demanda, el demandado la contestó alegando como hechos y fundamentos de derecho los que estimó oportunos, y terminó suplicando al juzgado se dictara sentencia desestimando la demanda y absolviendo a esta parte de sus pedimentos, con expresa condena en costas a la parte contraria.

Por el juzgado se dictó sentencia con fecha 19 de octubre de 1988 cuya parte dispositiva es como sigue: "Que estimando parcialmente la demanda interpuesta por el procurador de los tribunales Don Julio Fernández Roche, en nombre y representación de Don Carlos Manuel contra Don Cosme, debo condenar y condeno al demandada satisfacer al demandante la cantidad de 250.000 pesetas la cual devengará el interés legal que establece el artículo 921 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, sin hacer expresa imposición de las costas procesales causadas".

Segundo.-Contra dicha sentencia se interpuso recurso de apelación que fue admitido y sustanciada la alzada, la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Sevilla, dictó sentencia con fecha 16 de mayo de 1991, cuyo fallo es como sigue: "Que, estimando el recurso interpuesto debemos revocar y revocamos la sentencia de fecha 19 de octubre de 1988 dictada por el Sr. Juez de primera instancia n.º 2 del Puerto de Santa María en los autos de juicio declarativo de menor cuantía de que dimana el presente rollo y, por lo tanto, desestimando la demanda presentada, debemos absolver y absolvemos al demandado Don Cosme, sin que proceda pronunciarse sobre el pago de las costas de ambas instancias".

Tercero.-El procurador Don Don José M.ª García Gutiérrez en representación de Don Carlos Manuel, formalizó recurso de casación que funda en los siguientes motivos:

Primero: Inadmitido.

Segundo: Por error en la apreciación de la prueba basada en documentos que obran en autos que demuestran la equivocación del juzgador sin resultar contradicho por otros elementos probatorios, con base en el apartado 4.º del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Tercero: Por infracción de normas del ordenamiento jurídico que fueron aplicables para resolver la cuestión objeto del debate, con base en el quinto y último apartado del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Cuarto.-Admitido el recurso y evacuado el traslado de instrucción, se señaló para la vista el día 31 de mayo de 1994, en que ha tenido lugar.

Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. Sr. D. JOSE ALMAGRO NOSETE.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-La sentencia impugnada parte de una declaración rotunda acerca de la autenticidad externa del documento que se cita, como apoyo del segundo motivo casacional esgrimido (el primero fue inadmitido) por la vía del número 4 del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en su versión precedente: "como se evidencia claramente del conjunto de lo actuado y de las pruebas practicadas en la primera instancia dicho documento es de fecha 23 de noviembre de 1986, es decir, del día siguiente al en que se dictó el auto del que deriva este pleito, pero el hecho de que el 6 correspondiente al año se hubiera estampado superpuesto a un 7 que por error mecanográfico se había transcrito previamente llevó a que en algunos de los escritos que la parte demandada aportó a estas actuaciones, ingenua e inconscientemente, se aludiera al 28 de noviembre de 1987, por lo tanto un año después, como fecha de la carta en que se comunicaba dicha resolución judicial e incluso a que el demandado, no recordando realmente la fecha del documento, se refiriera también a esa fecha equivocada al contestar las posiciones que hábilmente le formuló la otra parte, y esta secuencia de errores llevó al Juzgador de instancia a cometer otro más dando por probado que el demandado comunicó el auto al letrado un año después de haber sido dictado, hecho que no podía tener otra consecuencia que la de estimar la acción ejercitada en la demanda presentada, como efectivamente se hizo". A partir de estos datos las alegaciones de la parte recurrente para demostrar la falsedad del documento que, en su opinión, explicaría la tesis que mantiene caen fuera del ámbito del cauce casacional que este motivo ofrece en cuanto que el modo de hacer valer dicha falsedad escapa de los márgenes estrictos en que se desenvuelve el recurso, sin perjuicio, de que si aquella falsedad se declarara cupiera el oportuno recurso excepcional de revisión ejercitado dentro de sus plazos. Por ello, el motivo perece.

Segundo.-El motivo segundo, formulado erróneamente al amparo del n.º 5.º, denuncia la inaplicación de una serie de preceptos procesales ( artículos 382, 383 y 384 de la Ley de Enjuiciamiento Civil ) que justificarían la apelación en dos efectos del auto que no se recurrió y origina la reclamación por negligencia al casuídico que, según sostiene la recurrente, no comunicó con antelación al Abogado la resolución, aunque, en realidad, la norma aplicable no es ninguna de las señaladas sino el artículo 949 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que establece "que todas las apelaciones que fueren procedentes en las diligencias para ejecución de sentencias serán admitidas en un sólo efecto". Mas la argumentación básica de la sentencia recurrida no se combate, pues parte esta de que "la simple aportación de la copia de la carta que el demandado dice haber remitido, que carece de firma o sello alguno, no puede estimarse bastante para estimar acreditado que cumplió con su deber profesional, y no podemos valernos para ello de ningún otro elemento de juicio, pero sin embargo tampoco la parte contraria ha acreditado que el demandado dejara de cumplir tal deber y, por otro lado, sería desorbitado exigir de los procuradores que tengan que recoger la firma que acredite la entrega de todos y cada uno de los documentos que pasan por sus manos, máxime basándose en la confianza la relación que les une a sus clientes y a los profesionales encargados de la dirección jurídica. En definitiva los razonamientos de la recurrente no son conducentes según lo establecido por la sentencia de segunda instancia y, por ello, debe también desestimarse el motivo.

Tercero.-La desestimación de los motivos acarrea la declaración de no haber lugar al recurso y la imposición de costas ( artículo 1.715 de la Ley de Enjuiciamiento Civil ).

Por lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español

FALLAMOS

Declaramos no haber lugar al recurso de casación interpuesto por la representación procesal de Don Carlos Manuel contra la sentencia de dieciséis de mayo de mil novecientos noventa y uno, dictada por la Audiencia Provincial de Sevilla, Sección 6.ª, recaída en apelación de los autos de juicio de menor cuantía número 471/87, instados por el recurrente contra Don Cosme y seguidos ante el Juzgado de Primera instancia número dos del Puerto de Santa María, con imposición de costas al recurrente; y líbrese a la mencionada Audiencia, la certificación correspondiente, con devolución de los autos y rollo de apelación remitidos.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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