Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia T.S. (Sala 1) de 30 de mayo de 1994


 RESUMEN:

Cláusulas de sumisión: Es doctrina jurisprudencial constante que las cláusulas de sumisión contenidas en letras de cambio cuando en la diligencia del protesto no se haya expresado alguna de las tachas procedentes, cual es la de la firma, son válidas y también es válida la cláusula que haya sido integrada en el espacio destinado a contener el acepto. Esta Sala en una ocasión ha aceptado la validez del juicio posterior al planteamiento de la cuestión de competencia pero con sentencia anterior a la realización del requerimiento al Juzgado que de él conocía pero en numerosas sentencias ha seguido el criterio contrario.

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-Ante el Juzgado de 1.ª instancia número dos de Barcelona se siguieron autos de juicio ejecutivo por la entidad Riviere S.A. contra la entidad Cerramientos Metálicos Canarios S.L., Don Carlos Francisco y Don Constantino en reclamación de la suma de 1.203.144 pesetas de principal mas intereses y costas; admitida a trámite la demanda se despacho ejecución contra los bienes del demandado, librándose exhorto al Juzgado de Arrecife de Lanzarote para el requerimiento de pago y citación de remate, procediéndose al embargo de bienes.

Segundo.-Ante el Juzgado de 1.ª instancia número dos de Arrecife, por el demandado Don Constantino, se promovió cuestión de competencia por inhibitoria en base a cuantas alegaciones exponía y por estimar competente la ciudad de Arrecife para el conocimiento del juicio ejecutivo de que se trata; y oído el Ministerio Fiscal se dictó auto en 6 de abril de 1993, acordando requerir de inhibición al Juzgado de igual clase número dos de Barcelona, con remisión del oportuno oficio inhibitorio.

Tercero.-Recibido oficio y testimonio en el Juzgado de 1.ª instancia número dos de Barcelona y habida cuenta que en los autos de este Juzgado había recaído sentencia con fecha 2 de septiembre de 1992, firme en 5 de noviembre del mismo año, se acuerda remitir las actuaciones al Tribunal Supremo para la decisión que proceda respecto a la competencia entablada.

Cuarto.-Recibidas las actuaciones en este Tribunal Supremo, y formado el oportuno rollo de Sala se dio traslado al Ministerio Fiscal, conforme previene el artículo 103 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, quien emitió dictamen en el sentido que procedía acordar competente para el conocimiento de los autos al Juzgado de 1.ª instancia número dos de Barcelona, en base a cuantas consideraciones exponía y que se dan por reproducidas.

Quinto.-Evacuado el traslado de instrucción, se señaló para la vista el día 24 de mayo del presente año en que ha tenido lugar.

Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. Sr. D. JAIME SANTOS BRIZ

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.-Iniciado juicio ejecutivo 158/92 en el Juzgado de 1.ª instancia n.º 2 de Barcelona por la entidad denominada "Rivier3 S.A." contra demandados residentes en Arrecife de Lanzarote (Gran Canaria), en reclamación de 1.203.144 pesetas, recayó sentencia de remate con fecha 2 de septiembre de 1992, mandando seguir la ejecución adelante; pero con anterioridad, por escrito de 8 de mayo del mismo año promovieron aquellos en tiempo hábil cuestión de competencia por inhibitoria, escrito que fue repartido entre los Juzgados de Arrecife el 1 de junio siguiente, y se tuvo por propuesta dicha cuestión, dictándose auto por el Juzgado de 1.ª instancia n.º 2 de Arrecife con fecha de 6 de abril de 1993, auto que tuvo su entrada en el Juzgado requerido el 30 del mismo mes y año, es decir cuando ya había recaído la referida sentencia de remate.

Segundo.-Así planteada la cuestión fáctica en que se originó la cuestión de competencia por inhibitoria que ahora se resuelve, es de tener en cuenta que: a) El juicio ejecutivo tramitado en el Juzgado n.º 2 de Barcelona se basó en una letra de cambio librada por la entidad ejecutante en Arrecife de Lanzarote, que fue aceptada con fecha 25 de marzo de 1991 por el demandado Carlos Francisco, previas las frases "Acepto. Pago. Fecha. Cantidad. Vto. Domicilio y Fuero del Librador". b) No consta que tales frases hayan sido puestas después de poner el aceptante su firma en el documento. c) Esta Sala en reiteradas sentencias (entre las últimas, de 2 y 4 abril, 6 de noviembre y 15 de diciembre de 1992) ha declarado en casos similares que, como en este supuesto, del examen de los estampillados en que conste el acepto y la sumisión expresa no resulta en modo alguno que hayan sido añadidos con posterioridad al acepto, toda vez que su ubicación acredita lo contrario. Es doctrina jurisprudencial constante que las cláusulas de sumisión contenidas en letras de cambio cuando en la diligencia del protesto no se haya expresado alguna de las tachas procedentes, cual es la de la firma, son válidas, y también es válida la cláusula de sumisión que haya sido integrada en el espacio destinado a contener el acepto, dado que se trata de una práctica forense en el tráfico mercantil cuya licitud no puede ser cuestionada. d) La circunstancias acreditada de que la sentencia de remate haya recaído en fecha posterior a la iniciación de la cuestión de competencia por inhibitoria es interpretada por el Ministerio Fiscal en el sentido de que no puede perjudicar al promovente y por tanto ello, de aceptarse este criterio, llevaría a la ineficacia del juicio ejecutivo seguido en el Juzgado de 1.ª instancia n.º 2 de Barcelona. Por otro lado esta Sala, en sentencia de 16 de octubre de 1993, en tal hipótesis ha aceptado la validez del juicio posterior al planteamiento de la cuestión de competencia pero con sentencia anterior a la realización del requerimiento al Juzgado que de él conocía, en virtud del principio constitucional de la seguridad jurídica, recogido en el artículo 9 de la Ley Fundamental. Sin embargo, el criterio contrario se ha seguido en numerosas sentencias de esta Sala (entre otras, de 1 de abril, 20 de junio y 3 de octubre de 1981 y 8 de julio de 1983), a cuyo tenor es intrascendente para atribuir competencia que exista sentencia con firmeza procesal, si fue producida con posterioridad a haberse propuesto la cuestión de competencia.

Tercero.-En el caso ahora debatido y dado que hay que conferir validez y aplicación a la sumisión expresa que consta en la letra de cambio cuestionada, la competencia ha de ser atribuida al Juzgado de 1.ª instancia n.º 2 de Barcelona, circunstancia que haría inútil y contraria a la economía procesal que habiendo recaído ya sentencia firme en tal Juzgado sobre el mismo asunto se declarase nulo lo actuado para volver en el mismo Juzgado y con iguales medios probatorios y de alegación a dictar nueva sentencia; pero este criterio no puede seguirse por dejar en manifiesta indefensión a la parte demandada, con clara infracción del artículo 24 de la Constitución, y por ello al imponerse la ineficacia del juicio ya resuelto en Barcelona, ha de volverse a repetir éste, dando oportunidad a la parte demandada para comparecer y defenderse como lo estime oportuno. Todo ello con la obligada nulidad del juicio ejecutivo expresado, sin que proceda especial condenación de costas y cumpliendo lo dispuesto en el artículo 109, párrafo primero, de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Por lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.

FALLAMOS

Que debemos declarar y declaramos competente para conocer del juicio que dio lugar a la presente cuestión de competencia por inhibitoria al Juzgado de 1.ª instancia n.º 2 de Barcelona, al que se remitirá el pleito y las actuaciones que se han tenido a la vista para decidirla, con certificación de esta sentencia, todo lo que se pondrá en conocimiento del Juzgado de igual clase n.º 2 de Arrecife de Lanzarote. Sin especial condena en costas, por lo que se entenderán de oficio las causadas en la competencia.

Declaramos la nulidad del juicio ejecutivo 158/1992 seguido en el Juzgado de 1.ª instancia n.º 2 de Barcelona.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Oh happy Ley
Workshop Fiscalidad Madrid
Curso Incibe
III Congreso Compliance
 
Foros de formación