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Sentencia T.S. (Sala 1) de 30 de junio de 1988


 RESUMEN:

Compraventa: Incumplimiento. Resolución contractual. Acreditación de una voluntad deliberadamente rebelde al cumplimiento de la obligación de pago por parte de los compradores. Abono parcial de parte del precio y en forma distinta a la pactada, que no consta que fuese aceptada por los vendedores. Inexistencia de una actitud obstaculizadora al cumplimiento por parte de estos últimos.

PONENTE: Magistrado Excmo. Sr. don Manuel González Alegre y Bernardo.

PROCEDIMIENTO: Juicio declarativo ordinario de mayor cuantía.

MATERIA: Resolución contractual: Requisitos para que se produzca. Incongruencia: No la producen

las sentencias absolutorias. Error en la apreciación de la prueba: Requisitos y cauce adecuado.

Reglas del criterio humano: Concepto. Presunciones: Requisitos.

NORMAS APLICADAS: Artículos 1.124, 1.504 y 1.253 del Código Civil.

DOCTRINA: La resolución contractual requiere una voluntad deliberadamente rebelde que constituya

un proceder derecho y auténticamente contrario al fin del contrato y que no exista previo

incumplimiento por parte de quien solicite la resolución. Las sentencias absolutorias no determinan

defecto de incongruencia.

No encaja en motivo de casación por error en la apreciación de la prueba, la pretensión de efectuar

a su amparo deducciones distintas a las a que ha llegado el Juzgador.

La aplicación de presunciones requiere enlace preciso y directo según las reglas del criterio

humano, y éstas no son otras que las de la lógica y recta

En la villa de Madrid, a treinta de junio de mil novecientos ochenta y ocho.

Visto por la Sala Primera del Tribunal Supremo, integrada por los Magistrados del margen, el recurso de casación contra la sentencia dictada en grado de apelación por la Sala Segunda de lo Civil de la Audiencia Territorial de Valencia, como consecuencia de autos de juicio declarativo ordinario de Mayor Cuantía, seguidos ante el Juzgado de 1.ª Instancia de Benidorm, sobre Resolución Contrato de compraventa; cuyo recurso fue interpuesto por don Valentín y doña Emilia, representados por el Procurador de los Tribunales don Ángel Deleito Villa y asistido del Letrado don Jaime Vae-Ilo Esquerdo; siendo parte recurrida don Germán y doña Lina, no personados.


Antecedentes de hecho


 
Primero.-El Procurador don Francisco Lloret Mayor, en representación de don Valentín y doña Emilia, formuló ante el Juzgado de 1.ª Instancia de Barcelona, demanda de Juicio Declarativo Ordinario de Mayor Cuantía, contra don Germán y doña Lina, sobre resolución de contrato de compraventa, estableciendo los hechos y Fundamentos de Derecho que constan en autos, para terminar suplicando sentencia declarando resuelto el contrato de referencia, y condenando a dichos demandados al pago de la suma que se fija en ejecución de sentencia como perjuicios ocasionados, y costas del presente juicio. Admitida la demanda y emplazados los demandados don Germán y doña Lina, compareció en los autos en su representación la Procuradora doña María Soledad Mavit Molina, que contestó a la demanda, oponiendo a la misma los hechos y Fundamentos de Derecho que constan en auto, para terminar suplicando Sentencia conforme a lo solicitado, desestimando por completo la demanda, absolviendo de la misma a los demandados y con imposición de costas a los actores. Las partes evacuaron los traslados que para réplica y duplica jes fueron conferidos, insistiendo en los hechos, Fundamentos de Derecho y súplica de sus escritos de demanda y contestación. Recibido el pleito a prueba se practicó la que propuesta por las partes fue declarada pertinente y figura en las respectivas piezas. Unidas a los autos las pruebas practicadas, se entregaron los mismos a las partes por su orden para conclusiones, trámite que evacuaron en sus respectivos escritos; en los que solicitaron se dictase sentencia de acuerdo con lo que tenían interesado en los autos. El señor Juez de 1.ª Instancia de Benidorm dictó sentencia de fecha 30 de abril de 1985, cuyo Fallo es como sigue: Que estimando la demanda interpuesta por el Procurador don Francisco Lloret Mayor, en nombre y representación de don Valentín y doña Emilia, nacida Partington, contra los demandados don Germán y doña Lina, representados por la Procuradora doña María de la Soledad Mavit Molina, debo declarar y declaro: a) Que los demandados expresados han incumplido el contrato de compraventa objeto del presente procedimiento, por impago en tiempo del precio convenido, b) Resuelto el contrato de compraventa sobre la vivienda amueblada que se describe en el primer hecho de la demanda, c) Condenando a los demandados dichos, a desalojar la finca objeto del contrato de compraventa que se declara resuelto, dejándola a la libre y entera disposición de los actores, y procediéndose al lanzamiento si fuere menestar. d) Condenando a los demandados a indemnizar a los actores en los daños y perjuicios ocasionados a los mismos, a consecuencia del incumplimiento contractual, los cuales se fijarán en ejecución de sentencia, previa deducción de la cantidad de 936.360 pesetas entregadas por el demandado al actor posteriormente a la firma del contrato que se declara resuelto, o bien y para el supuesto de no acreditarse por la parte actora daños y perjuicios en cantidad que supere dicha suma antes expresada, el actor está obligado a reintegrar a la demandada la diferencia existente entre la cuantía de daños y perjuicios que se acrediten y las citadas 936.360 pesetas. Condenando asimismo a las partes litigantes a estar y pasar por las anteriores declaraciones.

Segundo.-Interpuesto recurso de apelación contra la Sentencia de 1.ª Instancia, por la representación de los demandados don Germán y doña Lina, y tramitado el recurso con arreglo a Derecho, la Sala 2.ª de lo Civil de la Audiencia Territorial de Valencia dictó sentencia con fecha 3 de noviembre de 1986, con la siguiente parte dispositiva: Fallamos: Se estima en parte la apelación formulada por el Procurador don Higinio Recuenco, en nombre y representación de don Germán y doña Lina y, en consecuencia, se revoca la sentencia impugnada, se desestima la demanda formulada en nombre y representación de don Valentín y doña Emilia; se desestima la reconvención formulada por el Procurador citado, sin hacer expresa imposición de las costas causadas en primera instancia, ni las de segunda instancia.

Tercero.-El día 9 de febrero de 1987, el Procurador don Ángel Deleito Villa, en representación de don Valentín y doña Emilia, ha interpuesto recurso de casación, contra la sentencia pronunciada por la Sala 2.ª de lo Civil de la Audiencia Territorial de Valencia, con apoyo en los siguientes motivos: Primero. Al amparo del número tercero del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Segundo. Error en la apreciación de la prueba, al amparo del número cuarto del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Tercero. Al amparo del número 5 del artículo 1.692 de la LEC. Error de Derecho en la apreciación de las pruebas. Cuarto. Al amparo del número 5 del artículo 1.692 de la LEC. El fallo infringe por aplicación indebida el articulo 1.253 del Código Civil, al estimar que la resistencia a no pagar por el comprador, era lógica y razonable, por la conflictiva situación existente entre los contratantes, acerca del valor que debía darse a determinados elementos sustanciales del contrato, ya que faltó acreditar debidamente el hecho base de la situación conflictiva. Quinto. Al amparo del número 5 del artículo 1.692 de la LEC. El fallo infringe, por inaplicación, los artículos 1.124 y 1.504 del Código Civil, al estimar que ha existido siempre por los compradores una voluntad de dar cumplimiento al contrato, y ha sido la conflictiva situación entre los contratantes del valor que deba darse a determinados elementos sustanciales del contrato, lo que justifica la resistencia lógica y razonable al no cumplimiento de la obligación. En el presente supuesto, ambas partes están de acuerdo en la existencia de una compraventa.

Cuarto.-Admitido el recurso y evacuado el trámite de instrucción, se señaló para la celebración de vista el día 15 de junio de 1988.

Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. Sr. don Manuel González Alegre y Bernardo.


Fundamentos de Derecho


 
Primero.-Se denuncia en el primer motivo del recurso, amparado en la causa tercera del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, la infracción, por la que se dice falta de aplicación, del artículo 359 de la expresada Ley, en atención a que declarando la sentencia recurrida "que el precio de la venta fue de 30.000 libras esterlinas inglesas, y que a cuenta del mismo sólo se abonaron 5.000 libras esterlinas inglesas, habiéndose cumplido por el vendedor con el requisito que señala el artículo 1.504 del Código Civil, forzosamente se debía de haber dado por resuelto el contrato"; en este orden olvida.

o no tiene en cuenta el recurrente, que al plantear la cuestión debatida, el Juzgador señala que, tratándose del ejercicio de la acción resolutoria a la que hacen referencia los artículos 1.124 y 1.504 del Código Civil, requiere, según doctrina de esta Sala, por una parte, y en ello pone todo el énfasis de la cuestión, el que exista en los demandados compradores una "voluntad deliberadamente rebelde que constituya un proceder derecho y auténticamente contrario al fin del contrato" y, por lado del vendedor, de existir cierto incumplimiento, que no haya sido provocado por el acreedor con su actuación previa; y al concluir que las pruebas "han puesto de manifiesto que los compradores siempre han mantenido la voluntad de dar cumplimiento al contrato", recogiendo los supuestos que para el Juzgador así lo atestiguan, siendo ésta la razón que determina el fallo, nada influye el que el precio esté determinado en esas 30.000 libras, y que sólo en parte ha sido abonado, como el que el vendedor hubiere cumplido con aquella obligación que le impone el artículo 1.504 del Código Civil, por lo que no puede decirse que la sentencia al absolver a los demandados sea incongruente; aparte de ello es que, siendo la sentencia absolutoria, según doctrina de esta Sala, dichas sentencias no son nunca incongruentes, a no ser que dicha absolución esté determinada por la estimación de una excepción no alegada ni estimable de oficio, supuesto que no es el de autos, por lo que por una y otra razón el motivo ha de ser desestimado.

Segundo.-Los motivos segundo y tercero, respectivamente, amparados en las causas cuarta y quinta del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, denuncian, el primero de ellos, error de hecho en la apreciación de las pruebas y, el segundo, error de derecho; se hace consistir aquel error de hecho, en cuanto se afirma que los compradores "han mantenido siempre su voluntad de dar cumplimiento al contrato", cuando evidencian lo contrario los documentos que se citan: Recibo de 5 de mayo de 1982, acto de conciliación celebrado el 7 de junio de 1983, Requerimiento Notarial de 26 de octubre del propio año, y cartas del Banco Central y supuestos Letrados de las partes que, según se dice, son acreditativos de la carencia de existencia y realidad del hecho base declarado probado, con aplicación indebida del artículo 1.249 del Código Civil, mas siendo lo cierto que dichos documentos han sido objeto de atención por el Juzgador, a más de que por sí, nada evidencian respecto a aquella voluntad de dar cumplimiento al contrato, tal como entiende el dicho Juzgador, el motivo ha de fracasar y si, por otra parte, lo que trata el recurrente, para lo que trae a colación aquel invocado artículo, el que las deducciones a las que llega el Juzgador sean o no conformes a las que debieran ser tenidas en cuenta llegándose a otro resultado, sería denunciable por otra vía, al no encajar propiamente en lo que constituye el error de hecho; y como respecto al tercer motivo, aparte de darse como infringido el artículo 1.255 del Código Civil cuando hay que entender lo es el 1.225 del propio Código, no cabe entender que por estimar la sentencia la validez de las cartas aportadas a estos solos efectos, mas sin entrar en su contenido y consecuencias consiguientes, se haya infringido el mencionado precepto, obliga a que, en atención a lo razonado respecto de cada uno de dichos motivos, ambos sean desestimados.

Tercero.-El cuarto motivo del recurso, amparado en la causa quinta del artículo 1.692 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, denuncia la infracción, por aplicación indebida, del artículo 1.253 del Código Civil; sabido es que dicho artículo dispone como requisito de toda presunción no establecida por la Ley, que entre el hecho demostrado, en nuestro supuesto, aquellas situaciones conflictivas de las que nos habla la sentencia recurrida: precio de la compraventa, pago a través de la transferencia de determinadas acciones de los demandados compradores a los actores vendedores, complemento de fondos en relación al talón de 4 de mayo de 1982, e interés mostrado sobre el "estado del asunto" por un Letrado en nombre de los vendedores, y el que se trate de deducir, volviendo al supuesto de autos: la existencia o no de aquella voluntad deliberadamente rebelde al cumplimiento del contrato, haya un enlace preciso y directo según las reglas del criterio humano; según doctrina de esta Sala las reglas del criterio humano no son otras que las de la lógica o recta razón, y en este sentido dicho enlace no ha de consistir en otra cosa, sino en la conexión o coherencia o congruencia entre ambos hechos, de suerte que el conocimiento de uno nos lleve, como consecuencia obligada de aquella lógica o recta razón, al del otro; en este orden parece obligado conocer de cada uno de aquellos hechos probados, para ver si por cada uno o en su conjunto, es obligada la deducción a la que llega el Juzgador; en cuanto al precio de la casa objeto de la compraventa, aparece cuestionado por el propio comprador, al afirmar lo era el de 20.000 libras esterlinas en lugar de las 30.000 reclamadas por el vendedor, concluyendo el Juzgador ser el de 30.000 libras fijado por éste, luego este hecho o circunstancia no parece favorezca al comprador para cobijar su buena voluntad; cabe decir otro tanto respecto a aquella transferencia de determinadas acciones como pago de la parte del precio pendiente por los compradores a favor del vendedor, pues independientemente de que por suponer una forma de pago diferente a la estipulada y no constar la aceptación de los vendedores -en el recurso se afirma la carencia de pruebas sobre la aceptación de dicha forma de pago-, es que según resuelve el Juzgador, ni está justificada aquella transferencia, ni la misma habría acreditado por sí sola, que el precio de la venta fuese el de tales acciones junto con la suma satisfecha, como tampoco es de entender el que los compradores completaran el importe de un talón que como a cuenta del precio les fue entregado a los vendedores allá en el año 1982 -la papeleta de conciliación se presentó el 7 de junio de 1983 y la demanda en 4 de agosto de 1984-, como hecho suficiente o de obligada consecuencia para deducir, al igual que los examinados, esa voluntad de cumplimiento del contrato por parte de los compradores, siendo igualmente de afirmar respecto del interés mostrado por el "estado del asunto", que no parece sino natural por parte de los compradores, sin llegar a más; al contrario de todo ello, cabe señalar que respecto de los vendedores, que no es de atribuirles conducta alguna obstaculizadora de cumplimiento por los compradores del contrato, por lo que es obligado señalar, con el que debe tenerse por criterio humano, que no existe en razón a lo expuesto, aquel enlace preciso y directo entre los hechos dados por demostrados y el deducido por el Juzgador, esto es, aquella buena voluntad de cumplir, pues esa conducta remisa al pago o actitud para el cumplimiento de la obligación de pago, que cabe atribuir a los compradores, sin causa alguna que la justifique o en la que pudieran ampararse, en tal situación de resistencia al pago, cuando por el contrario es indicativa de una voluntad rebelde al cumplimiento, a la que sin duda se refiere la doctrina de esta Sala, impone como consecuencia obligada, la estimación de este cuarto motivo, el que ha de aparejar la del quinto, puesto que indiscutiblemente, ante lo declarado se infringe por la sentencia, los artículos 1.124 y 1.504 del Código Civil, tal como se denuncia en este último motivo.

Quinto.-La casación de la recurrida sentencia, en lo afectado por el recurso y en atención a los razonamientos que la justifican, manteniéndola en cuanto desestima la reconvención, que no fue objeto de recurso de casación, por los propios fundamentos de la sentencia de primera instancia a más de lo sentado, hace procedente sea ésta confirmada en todas sus partes; con imposición de las costas de la segunda instancia a la parte apelante, conforme a lo dispuesto en el artículo 523 de la Ley Procesal Civil y sin hacer especial condena respecto de las de este recurso, por preceptiva del artículo 1.715 de dicha Ley.

Por lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.


FALLAMOS:


 
Que debemos declarar y declaramos haber lugar al recurso de casación interpuesto por don Valentín y doña Emilia, contra la sentencia que, en fecha 3 de noviembre de 1986, dictó la Sala Segunda de lo Civil de la Audiencia Territorial de Valencia; se casa la sentencia recurrida en cuanto le afecta al recurso, manteniéndola en lo demás referente exclusivamente a la desestimación de la reconvención, extremo no recurrido; se confirma en todas sus partes la sentencia de primera instancia; se condena

a la parte apelante a las costas causadas en la segunda instancia, y sin hacer expresa condena en costas en este recurso. Líbrese a la citada Audiencia la certificación correspondiente, con devolución de los autos y rollo de Sala remitidos.

ASI, por esta nuestra sentencia que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.- Antonio Carretero Pérez.- Ramón López Vilas.- Alfonso Barcala y Trillo Figueroa.- Francisco Morales Morales.- Manuel González Alegre y Bernardo.- Rubricados.

Publicación: Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Excmo. Sr. don Manuel González Alegre y Bernardo, Ponente que ha sido en el trámite de los presentes autos, estando celebrando audiencia pública la Sala Primera del Tribunal Supremo en el día de hoy, de lo que como Secretario de la misma, certifico.- En Madrid, a treinta de junio de mil novecientos ochenta y ocho.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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