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Sentencia A.P. Córdoba 194/2003, de 8 de abril


 RESUMEN:

Sociedad de gananciales: Liquidación. Consideración como bienes privativos de un inmueble inscrito en el Registro de la Propiedad como ganancial y un arcón heredado de la abuela del actor.

Iltmos. Sres.:

Presidente:

D. Eduardo Baena Ruiz

Magistrados:

D. Antonio Fernández Carrión

D. Pedro Roque Villamor Montoro.

APELACIÓN CIVIL

Juzgado: Familia

Autos: 909/2001

Rollo n.º 126

Año 2003

En Córdoba, a ocho de abril de dos mil tres.

Vistos por la Sección Primera de la Audiencia los autos procedentes del Juzgado referenciado al margen, que ha conocido en primera instancia, en razón del recurso de apelación interpuesto por don Miguel, siendo apelada doña Aurora. Es Ponente del recurso D. Pedro Roque Villamor Montoro.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Se aceptan los Antecedentes de Hecho de la sentencia recurrida, y

PRIMERO.- Se dictó sentencia con fecha 11.11.2002 cuyo fallo textualmente dice: "Que en el inventario de la disuelta sociedad de gananciales de los litigantes, deberán incluirse los siguientes bienes: Activo: Los inmuebles que constituyen el domicilio familiar y el local garaje. Los saldos de las cuentas mencionadas en el fundamento de derecho segundo de esta resolución, así como los intereses de las privativas del esposo, en todo caso a la fecha de la sentencia de separación. Los dos turismos citados. Los bienes muebles relacionados por la actora en la junta. Pasivo: La cantidad pendiente de pago del crédito suscrito por la esposa con CITIBANK, teniendo como referencia la fecha de la sentencia de separación. No se hará mención expresa a las costas causadas en esta instancia. "

Segundo.-Contra dicha sentencia se preparó en tiempo y forma recurso de apelación por la representación indicada que con posterioridad y en virtud del traslado conferido fue interpuesto en base a la argumentación de hechos y fundamentación jurídica que expresó, dándose traslado del mismo a la parte contraria por el término legal, transcurrido el cual se remitieron las actuaciones a este Tribunal que formó el correspondiente rollo y, tras los trámites oportunos, se reunió para deliberación el 7.4.2003.


FUNDAMENTOS JURÍDICOS


 
Se aceptan los Fundamentos Jurídicos de la Sentencia recurrida en cuanto no se opongan a los de esta resolución, y PRIMERO.- La controversia que se plantea en esta instancia afecta sustancialmente al carácter privativo o ganancial del inmueble que constituía el domicilio familiar, CALLE000 NUM000 de esta capital, y plaza de aparcamiento sita en edificio "Gran Capitán", también de esta capital, adquirido el primero con fecha 14.5.1980 y 22.9.1982, que, dice la parte apelante, fueron adquiridos con metálico recibido en herencia por el Sr. Miguel. Del carácter privativo de estos inmuebles, deriva la parte recurrente la de los muebles que se encuentran en la vivienda que fue familiar, y de estimarse también esta petición, la consecuencia lógica sería la imposición de las costas a la parte contraria. La sentencia atribuye a la sociedad de gananciales ambos inmuebles entendiendo que de los frutos derivados del metálico recibido en herencia se compraron aquéllos.

Segundo.-En primer lugar, se deben de señalar los datos objetivos de obligada referencia para la resolución de la controversia planteada. Así, resulta, que en octubre de 1979, según manifestó la parte apelada en la vista, falleció el abuelo del Sr. Miguel, y como pago de los derechos que tuviese en la herencia del mismo recibió cincuenta millones de pesetas, cifra ésta reconocida por aquél, e incluso por la apelada al no negar esa cantidad, pues se limitó a decir que se enteró del importe cuando empezó a mover papeles con motivo de la separación. Los inmuebles se adquirieron el 14.5.1980 la casa, y el 22.9.1982, la plaza de aparcamiento. La sentencia argumenta que el caudal hereditario tenía la suficiente importancia como para permitirle pagar con sus frutos o intereses el precio de esos inmuebles. Pues bien, resulta que el precio declarado en escritura de uno y otro fue de 1100.000 y 350.000 pesetas, y a estas sumas se ha de estar, pues no hay prueba que indique otra cosa. Se puede aceptar que la plaza de aparcamiento a la vista de su precio y la fecha de su adquisición, septiembre de 1982, pudiera ser adquirida con los intereses del metálico heredado, nótese que se cifra por el apelante en su interrogatorio los intereses percibidos en hasta un once por ciento. Sobre la casa, la conclusión a la que llega esta Sala es distinta, si se tiene en cuenta que se adquiere el 14.5.1980, el causante falleció en octubre de 1979, y la suma pagada es de 1.100.000 pesetas. En este contexto y reconocido que el Sr. Miguel era el único que trabajaba en el matrimonio en esa fecha y que dejó de hacerlo, resulta evidente que con esos intereses tenía que vivir la familia, a la que, reconoció la apelada, le cambió la vida, entendemos que también los gastos corrientes. Así las cosas las cuentas podrían salir si se computaran intereses de ese metálico recibido desde octubre a mayo, al objeto de que se dispusiera de metálico de esa procedencia suficiente para cubrir los gastos de la familia y hacer esa adquisición. Pero es que, primero, resulta obvio que el metálico de una herencia no se recibe inmediatamente, sino cuando se una forma u otra se distribuye el caudal hereditario, con lo que aquí el problema que se plantearía es el de la fecha en que efectivamente recibió ese metálico. Aquí se ha de estar con lo que resulta del documento de fe 22.4.1980 aportado por la parte recurrente en el acto del vista y del que resulta que es en ese momento cuando lo recibe, y que, pese a ser impugnado, resulta que su adveración parece difícil cuando de los tres firmantes, uno es el recurrente, otro su actual abogado y el tercero, don Jose Antonio, notorio resulta en esta capital que ha fallecido. Pero es que, además da la cifra que se reconoce por un lado y otro, como la realmente percibida de ese origen por el Sr. Miguel. Con estos presupuestos contamos que en menos de un mes éste no podía percibir metálico vía intereses para cubrir ese precio escriturado, más aun cuando tenía que atender los gastos corrientes de su familia, que ante ese cambio de nivel económico, tendrían que cubrir otras partidas que cubrir antes de la vivienda, cuando el matrimonio tenía esa partida ya cubierta. De ahí que se entienda, en consonancia con lo manifestado en confesión judicial en los autos de separación por la apelada (posición 5, folio 51), aportado a esta causa mediante testimonio, que aisladamente no sería bastante para considerar que se trató de una adquisición con carácter privativo, pero que conjugada con las otras circunstancias concurrentes y antes indicadas, conducen a esta Sala a considerar que se trató de una adquisición con metálico privativo, y ha de seguir igual calificación, pese a que, no habiéndose indicado nada en su momento, se inscribiera como ganancial. A esta conclusión no puede oponerse que el metálico mantenido en productos bancarios, distintos a las cuentas se similar, ya que se ha hablado de setenta y tantos millones de pesetas, y la propia parte apelada ha hecho mencionado a la disposición que el Sr. Miguel de forma indistinta ha ido haciendo durante los años transcurridos creando una confusión de patrimonios.

Tercero.-Sobre los muebles que se encuentran en el que fue domicilio familiar, podemos decir que la presunción de ganancialidad derivada del artículo 1361 del Código Civil no puede ser desvirtuada, pues desconocemos cuando se compraron los que actualmente se encuentran allí, si fueron comprados inmediatamente adquirido el inmueble, o en momento posterior sustituyendo a los que se compraron en esa época, y sin que se pueda llegar a una conclusión plena de que los mismos no fueron pagados con esos intereses percibidos del metálico privativo invertido en productos bancarios. Tan solo se ha de estar a lo que la propia parte apelada reconoce al impugnar el recurso, considerando privativo el arcón heredado de su abuela. Lógicamente, el pronunciamiento sobre las costas de primera instancia, ha de ser estimada al no acogerse íntegramente las peticiones de la parte ahora recurrente.

Cuarto.-En definitiva, el recurso ha de ser estimado únicamente en cuanto a considerar privativos, aparte de los recogidos en la sentencia recurrida, el inmueble sito en CALLE000 número NUM000, finca registral NUM001, inscrito en el Registro de la Propiedad como ganancial, y el arcón heredado de la abuela por el Sr. Miguel, manteniéndose el resto de sus pronunciamientos y sin que proceda hacer especial pronunciamiento sobre las costas de esta alzada (artículo 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).

VISTOS los preceptos mencionados y los demás de general y pertinente aplicación.


FALLAMOS


 
Estimando en parte como estimamos el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de don Miguel contra la sentencia dictada con fecha 11.11.2002 por el Juzgado de Familia de esta capital, y en consecuencia, se revoca la misma en el solo sentido de considerar como bienes privativos, aparte de los recogidos en aquélla, el inmueble sito en CALLE000 número NUM000, finca registral NUM001, inscrito en el Registro de la Propiedad como ganancial, y el arcón heredado de la abuela por el Sr. Miguel, manteniéndose el resto de sus pronunciamientos y sin que proceda hacer especial pronunciamiento sobre las costas de esta alzada, Notifíquese la presente resolución a las partes, y verificado, expídase testimonio de la misma que, con los autos originales, se remitirá al Juzgado de procedencia, para su ejecución y cumplimiento.

Así por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.


Diligencia.-El original de la presente sentencia se lleva al libro de sentencias y resoluciones definitivas para publicidad legal, quedando testimonio unido a autos a efectos de documentación. Doy fe.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
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