Thomson Reuters
 
 
Asesoría & Empresa, tu portal de actualidad
Buscar
 
 
 
 
 
Jurisprudencia
 
 
Compartir por email
Imprimir
 
 

Sentencia A.P. Barcelona 21/2005, de 21 de enero


 RESUMEN:

Protección de menores: Apreciación de la situación de desamparo de los menores, acordando su ingreso en un Centro de Acogida. Situación de precariedad de los menores y falta de atención.

DE BARCELONA

SECCIÓN DECIMOCTAVA

ROLLO N.º 316-2004

OPOSICION MEDIDAS PROTECCIN MENOR N.º 747-2002

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA N.º 17 DE BARCELONA

SENTENCIA N ú m. 21/2005

Ilmos. Sres.

D./D.ª ENRIQUE ANGLADA FORS

D./D.ª ANA M.ª GARCIA ESQUIUS

D./D.ª MARGARITA NOBLEJAS NEGRILLO

En la ciudad de Barcelona, a veintiuno de enero de dos mil cinco.

VISTOS, en grado de apelación, ante la Sección Decimoctava de esta Audiencia Provincial, los presentes autos de oposición medidas protección menor n.º 747-2002, seguidos por el Juzgado de Primera Instancia n.º 17 de Barcelona, a instancia de D/D.ª Juan Manuel, contra D/D.ª Blanca, y Dirección General d'Atenció al Menor; los cuales penden ante esta Superioridad en virtud del recurso de apelación interpuesto por la parte actora contra la Sentencia dictada en los mismos el día 27-11-2003, por el/la Juez del expresado Juzgado, habiendo tenido la debida intervención el Ministerio Fiscal.


ANTECEDENTES DE HECHO


 
Primero.-La parte dispositiva de la Sentencia apelada es del tenor literal siguiente: "FALLO: Que debo desestimar y desestimo la oposición formulada por don Juan Manuel representado por el procurador de los Tribunales Don Angel Quemada Cuatrecasas contra la resolucion dictada por la D.G.A.I.A en fechas 23 de julio de 2002, relativa a los menores Íñigo, Rubén y Victoria, confirmando la referida resolución.".

Segundo.-Contra la anterior Sentencia interpuso recurso de apelación la parte actora mediante su escrito motivado, dándose traslado a la contraria que lo impugnó; elevándose las actuaciones a esta Audiencia Provincial.

Tercero.-Se señaló para votación y fallo el día 16-12-04.

Cuarto.-En el presente procedimiento se han observado y cumplido las prescripciones legales.

VISTO, siendo Ponente el/la Ilmo/a. Sr/a. Magistrado/a D/D.ª ANA M.ª GARCIA ESQUIUS.


FUNDAMENTOS DE DERECHO


 
Primero.-La sentencia frente a la que se alza el apelante confirma las resoluciones dictadas el 23 de julio de 2002, por la Dirección General de Atención al Menor, apreciando la situación de desamparo de los menores Íñigo, Rubén y Victoria,nacidos el 12-5-87, 3-5-90 y 1-5-93, respectivamente y acordando su ingreso en un Centro de Acogida.

La situación de precariedad y falta de atención en que se encontraban los menores, cuya guarda y custodia había sido atribuida a la madre en procedimiento judicial de separación matrimonial, hizo necesaria la intervención de los servicios asistenciales y la actuación de la administración. Frente a la declaración de desamparo el padre presenta escrito de oposición, imputando a la madre la desatención que ha dado lugar al desamparo y a la intervención de la administración,frente a la que se muestra dispuesto a acoger a sus hijos. La formulación de la oposición no desvirtúa el hecho de que los menores presentaban indicadores de riesgo importantes de haber continuado en el hogar materno y manteniéndose la misma situación de precariedad emocional y asistencial, luego en ese sentido debe considerarse que sí ha existido una situación de desamparo, frente a la que no se opone la propia madre con quien los niños convivían, en tanto que el padre reside en otra comunidad autónoma, alejado de la realidad diaria de los menores con quienes apenas había mantenido contacto durante todo ese tiempo.

A raíz de la intervención de la administración se ha podido restablecer este contacto entre el padre y el hijo mayor, Íñigo, pero el mismo Íñigo reconocía al ser explorado por el Juzgado de Instrucción n.º 1 de Cerdanyola en fecha 18 de diciembre de 2001 "que vive con su madre desde hace cuatro o cinco años, residiendo en la población de Ripollet y hace dos o tres años que no ve a su padre, que hace tiempo que no se acuerda". Es precisamente éste hijo el que está presentando una mayor conflictividad en la convivencia diaria tanto en los centros en los que ha permanecido como en los períodos en que ha pasado una temporada de visita con el padre y la familia paterna o conviviendo con la madre.

La administración ha respondido frente a la existencia de una situación de riesgo potencial para los menores, tratando de asegurar el bienestar de estos puesto que con los antecedentes de los que se ha hecho mención no cabe duda de que el interés de los menores aconsejaba la intervención de los servicios sociales y de la administración encargada de tutelar a los menores lo que implica apreciar el desamparo porque concurren los presupuestos del artículo 2 de la Llei 37/1991, de 30 de diciembre, sobre medidas de protección a los menores desamparados. No olvidemos que la situación de desamparo se define como aquella situación de hecho que se produce a causa del incumplimiento o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecido por las leyes para la guarda de los menores cuando éstos queden privados de la necesaria asistencia moral o material o se advierta peligro, físico o psíquico, para el menor. El desamparo es pues en primer lugar una situación de hecho, querida o no, en la que se encuentran o pueden encontrarse los menores, caracterizada por la privación de la asistencia o protección moral y material necesarias lo que dará lugar, de forma automática a la asunción de la tutela por la entidad pública que tiene encomendada la protección de los menores, con privación de la guarda y custodia a los padres biológicos. Esta situación se dabe en el caso que nos ocupa.

Ahora bien, lo que plantea el apelante, que se deje sin efecto el desamparo, obliga también a tomar en consideración las circunstancias previas en las que se desarrollaron las relaciones familiares, y la incidencia que en la ruptura del núcleo familiar tuvo la condena del padre a tres años de prisión como autor de una delito abusos sexuales en la persona de la hija de su esposa, Constanza, menor de edad. Puede que la situación económica del apelante haya mejorado, pues así se recoge en el informe elaborado por el Departament de Serveis Socials del Consell de Mallorca, y que se haya estabilizado su situación personal, mostrando una actitud más responsable, pero ello no comporta que pueda considerarse que está en condiciones de asumir la guarda de sus tres hijos, de los cuales uno, Rubén, presenta un grado de disminución del 36 %, con unas ciertas garantías de seguridad para el adecuado crecimiento de los menores. También el Sr. Juan Manuel,, desgraciadamente, fue víctima del maltrato en la infancia y ha venido reproduciendo algunas de las conductas vividas en su infancia en sus propios hijos. La sentencia que se recurre examina todos y cada uno de estos antecedentes, valora la situación actual de los menores y la evolución que se observa en su estado a raíz de la intervención de la administración pública y de la ayuda de la asistencia social y muy especialmente valora el grado de vinculación de los menores con la madre, que también está intentando superar sus propias dificultades de todo tipo, basándose para ello no sólo en los informes objetivos elaborados por los técnicos que han intervenido en el proceso, sino incluso en las manifestaciones de los hijos y aún cuando Íñigo al ser explorado por la Sra. Magistrada de instancia el 23 de octubre de 2003 dice que quiere ver a su padre y tiene buena relación con él, y que con su madre no estaría bien, lo cierto es que reconoce que aún no ha vivido todavía con su padre, que cuando le dejen irse se irá a Palma de Mallorca, pero que en el centro se encuentra bien y trabaja como montador de muebles. Considerando la edad de Íñigo, lo importante que está siendo el control que se efectúa durante su permanencia en el centro y lo positivo que resulta que pueda así conseguir una formación que le permitirá en el futuro integrarse en el mundo laboral, es aconsejable mantener la actual dinámica, favoreciendo además que no rompa el vínculo con sus hermanos, sin perjuicio de que en el futuro pueda vivir o no con su padre, el cual como ya se ha recogido en párrafos precedentes, no tuvo apenas contacto con sus hijos durante un largo período de tiempo lo que supone una grave desatención emocional. En consecuencia, se considera procedente confirmar la resolución de instancia y desestimar el recurso.

Segundo.-A tenor de los razonamientos expuestos, considerando pues las alegaciones de la parte apelante, se estima que la sentencia es ajustado a derecho y que es acertada la decisión de la juzgadora de instancia, sin que a pesar de que se desestima el recurso, proceda efectuar imposición de las costas de esta alzada al apelante.

VISTOS los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación,


FALLAMOS


 
Que DESESTIMANDO el Recurso de Apelación interpuesto por DON Juan Manuel contra la sentencia dictada por la Ilma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Primera Instancia n.º 17 de los de Barcelona, en fecha 27 de noviembre de dos mil tres SE CONFIRMA la referida resolución.No ha lugar a hacer imposición de las costas causadas en esta alzada.

Así lo acuerdan, mandan y firman los Ilmos. Sres. Magistrados al margen referenciados, de lo que doy fe.-

Publicación.-En este día, y una vez firmada por todos los Magistrados que la han dictado, se da a la anterior sentencia la publicidad ordenada por la Constitución y las Leyes. DOY FE.


Este documento reproduce el texto oficial distribuido por el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ). Lex Nova se limita a enriquecer la información, respetando la integridad y el sentido de los documentos originales.
Compartir por email
Imprimir
 
 
 
Oh happy Ley
Workshop Fiscalidad Madrid
Curso Incibe
III Congreso Compliance
 
Foros de formación